Coronavirus en letras de la vida cotidiana

 

Miedo, Simpsons y Coronavirus

Felipe Andrés López

 

Cuando José Arcadio Buendía se dio cuenta de que la peste había invadido el pueblo, reunió a los jefes de familia para explicarles lo que sabía de la enfermedad del insomnio, y se acordaron medidas para impedir que el flagelo se propagara a otras poblaciones de la ciénaga. Fue así como les quitaron a los chivos las campanitas que los árabes cambiaban por guacamayas, y se pusieron a la entrada del pueblo a disposición de quienes desatendían los consejos y súplicas de los centinelas e insistían en visitar la población. Todos los forasteros que por aquel tiempo recorrían las calles de Macondo tenían que hacer sonar su campanita para que los enfermos supieran que estaban sanos. No se les permitía comer ni beber nada durante su estancia, pues no había duda de que la enfermedad sólo se transmitía por la boca, y todas las cosas de comer y de beber estaban contaminadas por el insomnio. En esa forma se mantuvo la peste circunscrita al perímetro de la población. Tan eficaz fue la cuarentena, que llegó el día en que la situación de emergencia se tuvo por cosa natural, y se organizó la vida de tal modo que el trabajo recobró su ritmo y nadie volvió a preocuparse por la inútil costumbre de dormir. 

Gabriel García Márquez

 

Este fragmento de Cien Años de Soledad, nos da una luz del comportamiento humano en momentos de crisis. Cuando la muchedumbre se encuentra en una situación compleja o que arriesga su integridad, sale a flote ese pequeño animal irracional que lleva en su interior. ¿Por qué argumento lo anterior? En los últimos días el mundo entero enfrenta una amenaza minúscula, imperceptible a la visión del humano, este pequeño ser ha puesto en jaque a los sistemas de salud más fuertes del mundo, los sistemas económicos más estables y con ello, la sociedad se ha visto en una encrucijada social.
En esta disyuntiva sobresale un sentimiento primitivo, ese que se encuentra guardado en el cerebro primitivo, que sale cuando nos sentimos amenazados, esto es temor, miedo, pánico, culillo, cagalera, pavor y un sinfín de sinónimos; esta sensación que se produce en nuestro ser, en nuestro interior, llenándonos de adrenalina y está a su vez nos hace cometer cantidad de acciones que desembocan en catástrofes que no tendrán remedio. Ahora bien, ¿por qué recurrimos a estos hechos?

 

Cuando se dieron las grandes epidemias o pandemias en el mundo, no existía tal conectividad, el mundo no estaba tan globalizado como ahora, entonces era más difícil que las noticias llegaran con prontitud. Pero en el presente, los medios de comunicación se han masificado de tal manera, que hay televisión, redes, radios, periódicos y gran cantidad de noticias que nos llegan por milésimas, que se hacen complejas de digerir y de asimilar.
Cuando empezó el virus y las noticias a tomar fuerza, la gente como es normal, lo tomó con humor, haciendo memes en las redes sociales, pensando que sería un “bicho” más sin mayor amenaza para la humanidad. Pero al amenazar al primer mundo, al mundo desarrollado, símbolo de la civilización, no se hicieron esperar las reacciones de xenofobia hacia los chinos, culpándolos por el virus, pero la ironía es que quienes llevaron la enfermedad a Europa, fueron los mismos europeos. ¿no les recuerda algo?

Los viajeros fueron los responsables de ser los transmisores del Covid-19, en ese momento el mundo calla, se silencia y busca desesperadamente la cura, ahí si no hay xenofobia; ahí si no hay ataques a los franceses, españoles, italianos que vemos en la calles como si nada y que aún continúan llegando a los países del sur.

Ahora bien, cómo funciona el miedo, veamos a Colombia, nuestro país que todo lo arregla con memes. Acá el miedo ha llevado a la gente a volcarse a los supermercados a comprar pacas y pacas de papel higiénico (esa será otra historia), a comprar sin medida todo lo que hay en los anaqueles de los mercados, incluso desafiando las medidas de aislamiento y de estar a un metro de distancia, pero ¿por qué actúan así?, esto es muy sencillo, en un país donde no se lee, donde la lectura crítica es poca y lo único que ojeamos son las cadenas de WhatsApp que llegan por minuto, las noticias de Facebook y esto se evidenció en la ciudad de Neiva, donde se conoció un caso de infección y la gente por miedo, atacó a piedra la casa. La histeria colectiva es la evidencia de la sociedad que somos, como lo argumenta Chomsky (2020):

“El miedo juega un papel muy importante en el mundo de hoy y, en gran parte, ello se debe al “impacto de 30 años de políticas neoliberales” que ha llevado al “empobrecimiento de la gran mayoría de la población, mientras que la riqueza se ha concentrado de forma impresionante en un pequeño grupo y la democracia ha decaído”.

Este actuar me hace pensar en cómo Colombia se parece a los habitantes de Springfield y en muchos de sus capítulos vemos cómo sus habitantes actúan sin pensar, como en el capítulo 9×8 en que se ataca a la ciencia por ser la responsable de hacer pensar y cuestionar sus creencias, saquean establecimientos por cualquier motivo, llevados por el pánico y un sinfín de actuaciones bochornosas, esa ignorancia que corroe a nuestra sociedad. Mi padre decía “la ignorancia es más costosa que la educación”. La vemos a diario y más en estos momentos en que nos urge la empatía, la colectividad, el preocuparnos por el otro (aunque  no sea nuestro familiar).
Y, para terminar, con el coronavirus, recuerdo el “Ensayo sobre la ceguera” donde todos comenzaron a sufrir de una ceguera blancuzca, y el temor sacó lo peor de sus personalidades. Eso mismo pasa ahora: ¿en dónde está el amor al prójimo que tanto profesan algunos cristianos, católicos, evangélicos y demás creyentes, en dónde está la solidaridad, la bondad, en dónde pulula lo poco de humanos que nos queda?

¡Podemos morir o no, pero algunos pretenden morir pero con el culo limpio.
Puros “sepulcros blanqueados, tan blancos por fuera y tan negros por dentro!


Referencias citadas

Chomsky, Noam. (2020). “Recurrir al miedo”. En, http://culturafilosofica.com/recurrir-al-miedo-por-noam-chomsky/?fbclid=IwAR3QS017gD0yyWwMHUYi2CFeprvKmEIqL5aQG5SdJDLWlBUvU8iL5jplTzM

Groening, Matt. Lisa, la escéptica. Los Simpson: 9×8. Estados Unidos: Fox Broadcasting. En, https://simpsonizados.club/capitulo/los-simpson-9×8/

Saramago, José. (1995). Ensayo sobre la ceguera. Lisboa: Editorial Caminho, S.A. En, http://web.seducoahuila.gob.mx/biblioweb/upload/Saramago,%20Jose%20-%20Ensayo%20sobre%20la%20ceguera.pdf

 

Racismo en Popayán: las paredes blancas hablan en contra de los afrodescendientes

Desde hace unos días, en algunas paredes de Popayán (Cauca, Colombia) han aparecido unos letreros racistas y discriminadores, que dicen:  No more niggers, Kill all the niggers. Por supuesto, ha generado el repudio más absoluto de quienes estamos en contra de cualquier manifestación de este tipo, sea -simbólica o de facto- hacia el pueblo afrodescendiente.

 

La expresión niggers es del todo insultante, despectiva, peyorativa que indica claramente el racismo del que aún no hemos podido emanciparnos. Los ejemplos abundan, basta revisar los titulares de los periódicos. Ahora se suman a este vergonzoso hecho, las nefastas exhibiciones xenófobas mencionadas, al amenazar de muerte a los afrocolombianos. De manera simbólica, nos hacen recordar el estilo del Ku Klux Klan que sembró de terror a los Estados Unidos de Norteamérica durante el siglo XIX, esa organización fue considerada como terrorista y política, pese a que se desmovilizaron, aún se evidencian secuelas de su miserable actuar.

Cabe recordar que Popayán guarda una historia de familias negreras desde la época de Colonia, que deben sus fortunas y reconocimiento a la mano de obra esclavizada de los africanos deportados durante la infame trata esclavista y de sus descendientes nacidos en estas tierras. Así como, es pertinente considerar que cuando se alardea de la diversidad cultural en Colombia, se alude de manera intrínseca a los afro, a los indígenas y al pueblo Room. No podemos olvidar que en este país tan agobiado por las injusticias socioeconómicas y políticas prima la población mestiza. Por fortuna, por la sangre de la mayoría de nosotros, corre la herencia de los afro y de los indígenas, que nos da las características identitarias y fenotípicas de las cuales alardeamos acá y en el exterior.

Son residuos de reafirmaciones y de estereotipos racistas: el Blackface, los personajes de chistes como el soldado Micolta, las expresiones (como negrito, morenito, de color), la hipersexualización; el considerar que se pueden destacar solo en el deporte, en el baile y en la cocina. De los afro aprendemos la filosofía Bantú que no diferencia entre la naturaleza y la cultura. Así como, el fortalecimiento de la solidaridad y de la vida comunitaria, que tanta falta hacen en este tiempo de privilegio al individualismo, al consumo y a los intereses capitalistas.

El dubal era testigo y guardián de la vida de los Traoré. Bajo sus poderosas raíces se había enterrado la placenta de innumerables antepasados tras el feliz alumbramiento. A su sombra se sentaban las mujeres y los niños para contarse historias, y los hombres para tomar decisiones relativas a la vida de la familia En la estación seca, protegía del sol. En la temporada de lluvia, daba leña para calentarse. Al caer la noche, los espíritus de los ancestros se ocultaban entre su follaje y velaban el sueño de los vivos. Cuando estaban disgustados, lo expresaban emitiendo una serie de tenues sonidos misteriosos y transparentes a un tiempo, como un código. Entonces, aquellos a los que la experiencia les había dado la capacidad de descifrarlos, meneaban la cabeza: « ¡Cuidado, esta noche han hablado nuestros padres! »

Maryse Condé

En Etnicográfica protestamos de manera vehemente por estos letreros y por aquello que connotan en lo más profundo de su mensaje. A los afro les debemos la alegría de la vida, la resistencia por vivir en las condiciones más adversas, sus conocimientos acerca de lo importante de la vida, su visión poliforma, su sentipensamiento, su eterna sonrisa, como la de Doña Inocencia, la sabedora de plantas para curar.  ¡Qué sea un buen motivo, de reflexión y de respeto vívido a la diversidad del color de la piel, de las manifestaciones identitarias, de posibilidades de interpretar la vida! ¡Qué viva el Black Power!

No al racismo.

¿Sí no me defiendo a mi mismo, quién lo hará?

Todo el poder para el pueblo.

¡Soy negro y me siento orgulloso!

(Fragmentos de la película “BlacKkKlansman”)


Fuentes citadas

Condé, Maryse. 2000 [1984].  Segu.  Barcelona, Ediciones B, S.A.

Lee, Spike. (Director). (2018). BlacKkKlansman. USA:
Legendary Pictures, Blumhouse Productions,
Monkeypaw Productions, QC Entertainment. 128 minutos.

Deseo por la felicidad al estilo de los Países de Cucaña desde Estanislao Zuleta

Rosa Patricia Quintero Barrera

También esta noche, Tierra, permaneciste firme. Y ahora renaces de nuevo a mi alrededor. Y alientas otra vez en mí la aspiración de luchar sin descanso por una altísima existencia. Estanislao Zuleta

En su discurso “El elogio a la dificultad”, Estanislao Zuleta, menciona algunos imaginarios de la -siempre- añorada felicidad. Uno de ellos es la relación entre este estado con la invención de paraísos caracterizados por la vida sin riesgos, sin muerte, sin preguntas, sin esfuerzos; es decir, una alegoría a la metáfora medieval de los países de Cucaña:

Entre las más famosas utopías medievales se encuentra la de un país maravilloso, el país de Cucaña, en el que se vive sin trabajar y donde la comida, la más deseada, se ofrece generosamente. El país de la Cucaña es la variante laica de la búsqueda y localización del paraíso terrenal, asociado a lo alimenticio y destinado a los glotones. Es un lugar en donde pagan por descansar y castigan por trabajar; los árboles son de buñuelos, las casas están hechas de pasteles, hay ríos de leche y animales ya cocinados que deambulan dispuestos a ser engullidos. A éstos se asocian otros motivos como la presencia de oro, la fuente de la juventud y el placer carnal (Le Goff, citado en Pérez Samper, 2015).

Según Zuleta “La pobreza y la impotencia de la imaginación nunca se manifiestan de una manera tan clara como cuando se trata de imaginar a la felicidad”. Para nutrir la mención a los países de Cucaña, se vale de metáforas como el retorno al huevo y la monstruosa salacuna de abundancia. Tienen sentido al considerar que en el huevo y en la sala cuna, los sujetos allí alojados reciben todos los cuidados requeridos para subsistir. Al salir de esos cómodos y cálidos lugares, se enfrentan a la dificultad de mantenerse en las mismas condiciones, sin esfuerzo alguno. Para compensar las incertidumbres acaecidas, entra en escena la Doctrina Global, otro concepto importante en este discurso de Zuleta:

En vez de desear una sociedad en la que sea realizable y necesario trabajar arduamente para hacer efectivas nuestras posibilidades, deseamos un mundo de satisfacción, una monstruosa salacuna de abundancia pasivamente recibida. En lugar de desear una filosofía llena de incógnitas y preguntas abiertas, queremos poseer una doctrina global, capaz de dar cuenta de todo, revelada por espíritus que nunca han existido o por caudillos que desgraciadamente sí han existido (Zuleta,1980).

Ajustarse a la hegemonía como diría Gramsci, nos lleva a aceptar a las realidades, en sus distintas representaciones (laborales, familiares e ideológicas, entre otras) como una especie de destino natural, estético y merecido. Pues, finalmente la Doctrina Global tiene sentido porque es experimentada y difundida por caudillos religiosos y políticos.

Además, en este tiempo de fluidez y de generosidad cibernética, fungen como administradores de identidades ejemplarizantes: cantantes, actores, autodefinidos como “políticamente correctos”, deportistas, influenciadores de las redes. En fin aquellos personajes que condensan en su imagen pública al éxito y a la mismísima encarnación de la supuesta felicidad, en suma a los requerimientos actuales que llevan a la aceptación y al reconocimiento. Ellos venden diferentes productos que se ajustan a los ideales de la felicidad actual: las cremas que detienen la vejez, las malteadas para adelgazar, los utensilios para lucirse en la preparación de alimentos sin inversión de tiempo y de energía, las máquinas para pulir los abdómenes y las nalgas, programas de titulación doble en centros educativos; en fin, cualquier cantidad de productos y de formas de comportamiento que de manera mágica conducen a la felicidad y a encajar con los otros seres que se muestran como felices y exitosos.

La Doctrina Global de Zuleta se convierte en la droga del Soma de Huxley, que toman los individuos de su mundo feliz, cuando se sienten agobiados, preguntones, incómodos, sin ánimo, con ganas de protestar; para volver a estabilizarse, a habitar el mundo ordenado y controlado que les permite estar conformes y por ende felices. Cuánta falta nos hace retomar el discurso de Zuleta, para cuestionarnos acerca de los ideales de felicidad centrados en la abundancia per se, en el individualismo, en el no cuestionarnos y en el no esforzarnos.

(…) que la dificultad de nuestra liberación procede de nuestro amor a las cadenas. Amamos las cadenas, los amos, las seguridades porque nos evitan la angustia de la razón (Zuleta,1980).

 


Fuentes citadas

Pérez Samper , María de los Ángeles. (2015). Entre el paraíso de la abundancia y el infierno
del hambre: mitos y realidades. Cuadernos de Historia Moderna, XIV. Barcelona: Universidad de Barcelona.

Zuleta, Estanislao. (1980). El elogio de la dificultad. Recuperado de https://www.utp.edu.co/rectoria/documentos/el-elogio-de-la-dificultad.pdf

Cartas a Leonardo Da Vinci

En la clase de Metodología de la Investigación, decidimos apartarnos un poco de la rigurosidad de la evaluación y por eso, los muchachos le escribieron una carta a Leonardo Da Vinci, contándole lo que aprendieron durante el semestre. Les dejo con las bellas e inspiradoras misivas de Sebastián Agredo Cobo, Paula Andrea Narváez Mera, Gabriel Steven Pizo Taimal, Camila Michell Cabrera Revelo y Julián David Baquero Castro:

 

Gratitud a

Sebastián, Paula, Julián, Gabriel y Camila; así como al resto del curso de Metodología de la Investigación, del Programa de Diseño Visual de la Facultad de Arte y Diseño de la Institución Universitaria Colegio Mayor del Cauca (segundo semestre de 2019), por aceptar la invitación a experimentar con las formas de evaluación.

Mitos y leyendas en La Candelaria de Bogotá. Etnografías a partir de la categoría analítica del miedo

Iglesia de San Francisco, Popayán , Cauca, Colombia.

El miedo es más temible cuando es difuso, disperso, poco claro; cuando flota libre, sin vínculos, sin anclas, sin hogar ni causa nítidos; cuando nos ronda sin ton ni son; cuando la amenaza que deberíamos temer puede ser entrevista en todas partes, pero resulta imposible de ver en ningún lugar concreto. Miedo es el nombre que damos a nuestra incertidumbre: a nuestra ignorancia con respecto a la amenaza y a lo que hay que hacer -a lo que puede y no puede hacerse-  para detenerla en seco, o para combatirla, si pararla es algo que está ya más allá de nuestro alcance.

Zygmunt Bauman

Análisis de los mitos y leyendas de La Candelaria de Bogotá

El objetivo de este ejercicio fue realizar una salida de campo común para disponer de algunos referentes que permitieran aplicar las nociones estudiadas en el curso Antropología del Miedo y, también discutir el texto “El informante” El informante, sujeto de la investigación de Rosana Guber (En, El salvaje metropolitano. Reconstrucción del conocimiento social en el trabajo de campo. Buenos Aires, Editorial Paidós. Pp. 127-146). Elegimos el “Recorrido de fantasmas de la Candelaria” con la orientación de un experto en los mitos y leyendas del centro bogotano. A continuación algunas etnografías sobresalientes de esta salida:

1. Una aproximación a los mitos fantasmagóricos de la Candelaria

Carolina Cortés Rodríguez

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2. Análisis de los mitos y fantasmas de La Candelaria

Andrés Quintero
Alejandra Perdomo

Documento AQUÍ


3. Fantasmas ¿de que los hay los hay?

Nathaly Vargas Álvarez

Documento AQUÍ

4. Ensayo de Antropología del Miedo sobre fantasmas_Isabel Cristina Calvette

Enlaces recomendados:

“Los fantasmas de La Candelaria” publicado por Miguel Menéndez en El Tiempo

La ciudad de los fantasmas (Como las brujas del padre Astete…) escrito por Freddy Ávila

Pedagogía y didáctica en el mundo de las gallinas

Les comparto este relato de María Barrera de Aragón, sobre la maternidad de las gallinas y la vida cotidiana entre humanos y no humanos. Espero que la disfruten mucho, tanto o más que yo. Saludos amigos cibernautas 🙂

Reflexiones de María Barrera de Aragón

María Barrera de Aragón

Tengo la enorme fortuna de vivir en una casa rural. Este pequeño espacio en la superficie terrestre, lo hemos convertido es un territorio amigable para los animales. Tenemos varias gallinas y gallos, dos perritas labrador (Tora y Dana) y una gatica criolla y multitud de aves silvestres como torcazas, canarios silvestres, azulejos, petirrojos, y muchos más típicos de la región.

La gatica que llamamos Tobita, apareció siendo bebé en la portada, la adoptamos y desde ese día recibe el mismo tratamiento que las perritas. Es una gatica muy simpática y por demás, bastante pilla se la monta a las perritas, una de ellas no le brinda ni la menor atención, a pesar que Tobita le pasa la cola por la cara, le salta encima, le agarra la cola. Para Tora es como si la minina no existiera, Dana le responde y le pega sustos, que la…

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