Retos de la educación virtual en la post-pandemia

Rosa Patricia Quintero Barrera

Cuadro de texto: Caricatura 1 del Maestro Betto, publicada en abril del 2020 en El Espectador
Caricatura de Betto, en El Espectador

Uno de los tantos aspectos de la interacción humana que ha cambiado con la visita al mundo entero del Covid-19 ha sido en la educación. Los cambios derivados de la virtualidad obligada han requerido de adaptaciones tanto para los estudiantes como para los profesores; sobre todo para quienes nos hemos desenvuelto en las clases presenciales. En particular con la socialización en el aula de clase que implica la cercanía física al estar juntos en un salón y las posibilidades de interactuar de manera personal. Pasamos a un frío y distante contacto a través de la pantalla del computador o del celular. Los profesores hemos tenido que aprender sobre la marcha a manejar plataformas virtuales, a llenar contenidos, a grabar las sesiones, a contestar un sinfín de correos electrónicos. Por su parte los estudiantes han tenido que recibir sus clases por los medios dispuestos por las Universidades y ajustarse a las peripecias de aprendizaje de las herramientas virtuales que sus profesores han tenido a bien acoger. A la larga ha sido una mutua experimentación obligada y a la carrera, porque las exigencias contractuales y académicas han continuado. Aunado al interés –también compartido- por hacer del mejor modo el trabajo respectivo.

Nuestra especie se caracteriza por su enorme capacidad de adaptarse a las situaciones más adversas, no solo por el peligro al contagio del Covid-19, sino también nos hemos adaptado al empleo de las variadas herramientas tecnológicas con las cuales contamos hoy día. Por lo tanto, es innegable reconocer que ha surgido el reto de aprender y de practicar las competencias propias de la enseñanza-aprendizaje virtual y que en muchas universidades se viene empleando con resultados exitosos desde hace décadas. Los retos de la virtualidad post-pandemia implican:

(i) Contar con adecuadas conexiones a internet y con los equipos tecnológicos que soporten este trabajo. En cuanto a este aspecto, las posibilidades de accederlos no son iguales para todos, algunos estudiantes habitan lugares rurales en donde resulta esquiva la tecnología, además de las condiciones socio-económicas de cada uno. Lo anterior se ve reflejado en el cumplimiento de los deberes académicos: asistencia y permanencia en las clases, participación en las actividades de discusión grupales y las disposiciones emocionales.

(ii) Los retos desde el punto de vista de los estudiantes en la educación virtual, llevan a que asuman su rol protagónico en su proceso de aprendizaje, destinando el tiempo necesario para el estudio y para la realización de las actividades asignadas, de acuerdo a los parámetros académicos solicitados. Los estudiantes deberán asumir la -autoconsciencia – que refiere Enrique Dussel: de ser conscientes de que tienen consciencia y que saben lo que están haciendo; por ejemplo, en cuanto a producir de su propia autoría los productos solicitados, sin incurrir en el plagio y en la trampa. También a preocuparse por investigar por sí mismos aquello que no les resulte suficiente; por fortuna en la actualidad contamos con una abundante información a disposición de un buen estudioso. Tendrán que mejorar sus hábitos de lectura-escritura, y capacidades argumentativas.

(iii) Los profesores en la educación virtual post-pandemia deben estar dispuestos a manejar de modos asertivos y creativos las TIC’s: producir documentos, videos e infografías entre otros recursos didácticos que estén acordes a los contenidos programáticos de los cursos y a las características de los estudiantes, sin olvidar que cada uno aprende a su propio ritmo. Será necesario que sean muy disciplinados en entregar las retroalimentaciones de los ejercicios de aprendizaje, de evaluación y en responder los correos electrónicos. Tendrán que asumir la trascendencia del trabajo interdisciplinario, porque este proceso requiere de la participación de varios profesionales y de expertos trabajando en equipo con el ánimo de que el contenido de los cursos esté del mejor modo dispuesto para los estudiantes.

A manera de conclusión, el imaginar cómo será la educación virtual en la post-pandemia, nos lleva a pensar en los retos que nos acarrea este evento desde nuestros respectivos ámbitos profesionales. Sin duda la presente crisis planetaria nos ha puesto a pensar en los vínculos que tenemos con los demás, en cómo nos relacionamos en el estudio, en el trabajo y en lo doméstico. Uno de los papeles de la educación es contribuir al proceso de humanización de los estudiantes en sus acercamientos a otras formas de entender la vida, dotada de simbologías y de organizaciones culturales distintas a las conocidas por la empiria. Lo anterior nos lleva a considerar que estamos analizando un evento en el que confluyen varios factores, es decir, que aquello que ocurre en aula virtual es un resultante de la sumatoria entre las motivaciones/emociones, los propios contextos personales y sociales, las disposiciones cognoscitivas y metodológicas de los estudiantes y de los profesores, y de las estrategias pedagógicas y técnicas de las Universidades.

Tejidos de mujeres en época de pandemia

María del Amparo Barrera Silva
Pilar Cristina Barrera Silva
Rosa Patricia Quintero Barrera

Este tiempo de distanciamiento social fue aprovechado por tres mujeres para tejer cada una a su modo objetos que para ellas tienen significado y utilidad. Con la intención de entretenerse en lo agotador que ha resultado el encierro durante la pandemia. En los meses de encierro, que aún continúan, los días se fueron volviendo más largos y algo aciagos, se sentía que se estaba en prisión domiciliaria y lejos de la familia.

Vivimos en diferentes ciudades y nos comunicamos por los medios tecnológicos disponibles en la actualidad. Cada una viviendo la triste realidad colombiana por medio de las redes sociales, los noticieros y las emisoras que saturan el espíritu con datos sobre cómo el Covid-19 y las biopolíticas han transformado nuestras vidas.

Si bien, tenemos buenos libros para alimentar el cerebro y el corazón, siempre llega el hastío y el deseo de reposar a la mente. Recurrimos al trabajo manual, lo hicimos al unísono, sin ponernos de acuerdo, nos fluyó de forma natural. Al compartir lo que estábamos haciendo en el entretanto de las responsabilidades que cada una tenía que desarrollar, quedamos sorprendidas: porque nos habíamos dispuesto a bordar y a tejer en crochet con hilos de plata y de cobre para hacer joyas, con pita para diseñar una cortina y con hilos de colores para elaborar bolsitas y separadores de libros.

Analizando el quehacer artesanal, recordamos nuestra niñez y juventud. Tuvimos la fortuna de contar como cabeza de hogar con una gran mujer; nuestra casa materna fue el nicho donde nos formamos. Para nuestra madre y abuela, Araceli, que amorosamente llamábamos Mita o Mitita, lo más importante era el estudio. Ella tuvo su juventud, en una época donde la mujer poco estudiaba, se dedicaba al hogar o a la modistería; estudió en el colegio bogotano “La Complementaria del Norte”. Fue una excelente lectora de las obras clásicas de literatura rusa y francesa; disfrutaba con encanto de las obras de Agatha Christie. Nos dejó una nutrida biblioteca. Todas las mañanas desde que llegaba uno de los periódicos de circulación nacional, lo leía por completo. Ese gusto por la lectura lo heredamos todas, junto con el de la escritura; en particular su hija mayor, a quien el trabajo manual no se le dio, a cambio la favorecieron las letras.

Nuestra Mitita disfrutaba de coser y de tejer para nosotras y para la casa, tejía en dos agujas sacos y blusas; en crochet elaboró cubrecamas, manteles y carpetas. Nosotras aprendimos algo de su maestría en estas lides solo mirándola. Su único hijo varón desarrolló habilidades en la electrónica, recordamos que hizo el primer televisor de la familia, lo ubicó en una mesa sobre la que estaban dispuestos todos sus componentes, luego lo construyó de manera compacta. Siempre aprovechábamos para compartir con ella momentos imborrables y para hablar sobre lo que ella quisiese.

Los siguientes tejidos en tiempo de la pandemia son un homenaje y un agradecimiento a nuestra madre y abuela, quien nos estructuró la mente y el corazón con diferentes formas de interpretar y de situarnos en el mundo.

Cortina artesanal elaborado con pita No. 6 y aguja de crochet, la puntada que se seleccionó permite mirar fácilmente el exterior. Es original porque para la confección se usó conocimiento de tejido básico en crochet con ideas originales de decoración y de los requerimientos para culminar la obra en los bordes laterales y el superior. Para el decorado en el parte superior se añadieron botones color fucsia para darle vida y hacerla más agradable a la vista, el centro se decoró con un gato, en los bordes laterales se tejió una especie de arandela. La cortina tiene de largo 1,38 m por 1.00 m de ancho, se gastaron 20 madeja de pita y la confección se hizo en aproximadamente 28 días, tejiendo alrededor de 5 horas por día, se consideró adecuado el material porque la ventana está en una casa campestre. Para el largo se tuvo en cuenta que en la casa hay dos perritas que se echan contra la pared y ensucian las cortinas que lleguen al piso. De no ser por el confinamiento debido a la pandemia no se hubiera realizado la obra; simplemente se va al comercio y se compra. Fue una buena manera de pasar el tiempo y al verla puesta en su sitio se siente el orgullo de la fabricación.

Collar en cobre y textil, tejido en gachillo (crochet), formado por un gran número de cuadrados, círculos y triángulos unidos con alambre de cobre. Se ha realizado en el contexto de la pandemia en tardes de mucho tejido. La forma del collar resulta un poco caprichosa en la manera como se han integrado las partes que componen la obra.

Inicialmente se tejieron muchas figuras geométricas simétricas en el proceso de conocer la técnica, y luego al unirse, la sensación obtenida por la tejedora mostró que las figuras fueron mostrando la forma final en la cual quedaría el collar.

Ficha técnica 
Título: El ojo de Dios
Dimensiones:  21 cm X 22cm
Materiales: Hilo de cobre calibre 0,28 mm, lana de dos colores, hilo dorado metálico.
Técnica: Tejido en ganchillo No 4 usando hilo de cobre calibre 0,28 mm

Tejer plata pura es diferente a tejer cobre, la plata es áspera, sin embargo, se deja modelar, es gratificante interactuar con este metal.  Los aretes se elaboraron en forma circular, y se les insertaron cristales para alegrar la forma monótona que tienen.

Ficha técnica 
Título: Aretes sin fin
Dimensiones:  diámetro 4,5 cm
Materiales: Hilo de plata pura calibre 0,30 mm, hilo de plata calibre 1,2 mm para los ganchos pescador y cristales de diferentes colores.
Técnica: Tejido en hilo de plata de calibre 0,3 mm y varios cristales, utilizando un ganchillo No 4.

Descripción: Valija miniatura metálica tejida con hilo de cobre y un brillante para cerrar. La idea surge por la forma que toma el tejido en el momento de realizarlo, siento que el tejido me habla y me indica que figura está escondida dentro del entramado.

Ficha técnica
Título: Dije miniatura valija casual
Dimensiones: alto 2 cm, ancho 1 cm, espesor 5 mm
Materiales: Hilo de cobre calibre 0,28 mm, brillante. Se tejió con un ganchillo No 4
Técnica: Tejido en ganchillo No 4 usando hilo de cobre calibre 0,28 mm

Descripción: Tejer me recuerda tardes con mi madre, mientras ella tejía, personalmente le acompañaba en mis labores académicas. Se han elaborado cuatro joyas en hilo de cobre.  Dos collares uniendo en cada uno piezas circulares y cuadradas, formando composiciones simétricas, agradables al ojo del observador. Es fácil concluir como las diferentes piezas sueltas al unirse pueden mostrar infinidad de composiciones de acuerdo con el tamaño y ubicación de cada uno de los elementos que forman la creación. Los dijes resultan ser dos figuras geométricas básicas, el círculo nos da la sensación de no tener inicio ni final y el trébol de cinco hojas nos permite evocar superstición.

Ficha técnica
Título: 2 Collares madre naturaleza y 2 dijes monótonos.
Dimensiones: Collar 1:  20 cm X10 cm. Collar 2: 20 cm X 9 cm. Dije circular: 5 cm diámetro. Dije en forma de trébol 5 hojas: 4 cm diámetro.
Materiales: Hilo de cobre calibre 0,28 mm y ganchillo No4.

Descripción: El obligado distanciamiento social ha permitido hacer actividades postergadas, como bordar, leer y escribir. Las necesidades se han  replanteado y las maneras de satisfacerlas. Una de ellas es el uso de los separadores de libros, que pueden ser de cualquier estilo, desde los muy elaborados hasta facturas de compras, boletas de cine o bordados.

Leer es acariciar letras, palabras, párrafos con los ojos impregnados de curiosidad. Cada libro tiene su identidad, igual que el lector. Es un privilegio entre el autor y el lector coincidir. En este maravilloso viaje nos acompañan los separadores de libros y las bolsitas para guardar cosas importantes.

El bordado/tejido, la lectura y la escritura se encuentran: armar la estructura, en este caso es el tronco del árbol robusto y de varios verdes, las ramas que permiten la argumentación ya sea con otras ramas o con variantes como ejemplos o soportes conceptuales. Algunas partes se bordan sin esfuerzo, pueden ir en seis hilos, eso depende de cada uno, en cómo mezcla colores, texturas de hilos, diseños y también en cómo relaciona en su mente lo empírico y lo teórico, o quizá su junta. Otras partes quedan mejor acomodadas, casi ni se notan los matices; no faltan las que quedan forzadas, con huecos entre ideas, puntadas y nudos. Al final va el estilo, las revisiones, la estética y las flores que pueden dar lugar a otras formas de interpretar. El separador florido va con dos bolsitas para tener a mano lo que haga falta en la lectura.

Ficha técnica
Título de la obra: Separador florido de libros y bolsitas para guardar cosas importantes.
Tamaño: Separador florido (19,5 X 7 cms) y bolsitas (9 X13 cms).
Materiales: Telas (dril y lienzo), hilos de colores para bordar, agujas, papel (periódico y cartón delgado), pegante, cintas.
Técnica: Bordado rústico y libre.

Celebración del “Día de los Derechos de los Animales” con la familia humana, felina y canina

Milán Kun, Konan y Pikis

Rosa Patricia Quintero Barrera

La mía ha sido una familia muy cercana a los otros animales, mis más infantiles recuerdos han sido siempre con perros y gatos. Celebramos el Día Internacional de los Derechos de los Animales. Qué mejor homenaje a esos hermosos peludos que nos han acompañado en todas las circunstancias de la vida, que contar algo de ellos a través de fotografías.

Dino

Dino fue nuestro primer perro, se nos metió al garaje de la casa en Bogotá, nos acompañó unos quince años de extrema alegría. Pasamos juntos un sinfín de aventuras. Era muy arisco con las otras personas y disfrutaba mordiéndolas cada vez que podía. Tuvimos la inmensa fortuna de compartir toda su vida. Al partir nos destrozó el corazón y se nos quedó para siempre en los recuerdos más queridos.


Clío

Clío es la musa de la familia, tan hermosa y cariñosa como solo ella puede serlo. Le encanta el queso y está expectante cuando preparamos pizza. Es la gatita de colores porque su pelaje va entre blanco y tonos de gris, con sus ojos del color de las esmeradas. Su mirada de cristal nos inspira y acompaña en las largas jornadas de los días y de las noches.




Pikis

Tommy o Pikis como le decimos con mucho amor. Era un gatito callejero que decidió seguir a su hermano humano menor y meterse a nuestra casa. Ahora es un gatazo, el más solidario de la manada, protege al resto y los cuida cuando están enfermos. Es el más comelón de todos y quizás el más sociable. Curiosea y duerme en los lugares más inhóspitos de la casa.



Sasha

Sacha fue nuestro regalo de un 24 de diciciembre, la recibimos en adopción de una querida estudiante que se la encontró y no podía tenerla en su casa. Sachita era una gatita pequeña, un tanto taciturna y muy mimada. De la manada era la más cazadora e intrépida. De sus hermanos prefería a su humano menor y a Pikis. Ella se nos enfermó y los tratamientos veterinarios que recibió no lograron recuperarla. Nos quedamos con el enorme vacío de no volver a verla con su andar liviano, ágil y elegante.



Konan

Konan es nuestro Pitbull, lo conocimos en el consultorio veterinario en un chequeo de Pikis. Después de verlo allí, no pudimos dejar de pensar en él y fuimos a adoptarlo. Fue amor a primera vista. Konan se integró sin ningún problema a su familia gatuna, con él hemos visto que no es cierto que perros y gatos no la van bien; al contrario son muy juguetones. También hemos aprendido que la discriminación tan característica entre los humanos, también ocurre con los perros mal llamados potencialmente peligrosos. La agresividad de cualquier perro depende de su educación. El nuestro es un señorazo.



Totoro

En una salida de Konan con su hermano humano mayor encontró al gatito que llamamos Totoro. El peligroso Pitbull lo llevó a la casa; él fue el que decidió adoptarlo. Por supuesto, lo recibimos con todo el gusto. Konan no dejó de estar a su lado, lo cargaba en su boca por toda la casa, moviendo su colita muy contento. A Totico lo abandonaron en la calle casi recién nacido, estaba muy enfermo y pese al tratamiento veterinario y a nuestros cuidados, se nos fue.

Una vez más nos visitó la muerte. En medio de nuestra tristeza quedamos agradecidos por haber tenido a este hermoso gatito mágico que se nos quedó en el corazón.


Milán Kun

Después de la partida de Sasha y de Totoro pensamos que no tendríamos más mininos. Y fue cuando vimos unas fotos de un hermoso gatito en una página de adopciones, y gracias a la insistencia de su hermano humano menor resultamos con un nuevo integrante en la manada. Lo nombramos Milán Kun. En unos pocos días se adaptó al resto de animales. Es nuestro integrante más joven y juguetón. Se ha encargado de los horarios alimenticios, él gestiona con insistencia que el desayuno, el almuerzo y la cena ocurran de manera precisa.

Somos una familia de Homo sappiens sappiens, Felis silvestris catus y Canis lupus familiaris; que hemos aprendido a convivir teniendo en cuenta nuestras diferencias biológicas e identitarias. Coincidimos en la vida compartida de manera sincera, conversadora y amorosa. Entre todos nos cuidadamos. Nuestros animales han sido adoptados o han llegado por sí mismos a la casa. Nos ocupamos de que reciban asistencia veterinaria, sus vacunas, sus alimentos y el trato respetuoso que merecen.

Konan tiene su carné, su chip y lo sacamos a pasear con su collar; cumplimos con las exigencias de esta raza. Su hermano humano mayor es el encargado de acompañarlo a sus rutinas diarias de ejercicios; y siempre evitamos a las personas que discriminan a los Pitbulls y a sus dueños. La trascendencia de los vínculos entre humanos y no humanos, ha dado para hablar de las familias multi-especie, en el abanico de posibilidades que nos ofrece este tiempo cada vez más individualizado. Nuestra vida no sería la misma sin los peludos que tienen a bien compartir su existencia con nosotros.

Ángela Vicario -la escritora- en “Crónica de una muerte anunciada” de Gabriel García Márquez

Rosa Patricia Quintero Barrera

Ángela Vicario era la más bella de cuatro hermanas; la soltera de una familia con escasos recursos económicos que recibió de muy buena gana la propuesta de matrimonio entre la joven y Bayardo San Román, el forastero que había llegado al pueblo buscando con quién casarse y quedó prendado de ella cuando la vio en la verbena de caridad en la que cantaba la rifa de una ortofónica con incrustaciones de nácar.

Ella no quería casarse, “no había intentado seducirla, sino que hechizó a la familia con sus encantos” (García-Márquez, 1981, p. 48). Se casaron en una fiesta memorable por el despilfarro y sobre todo por la tragedia. La novia culpó a Santiago Nasar de haberle robado su virginidad, dando inicio a la fatalidad: el abandono del marido a la esposa, el asesinato a cuchilladas de Santiago Nasar a manos de Pedro y Pablo Vicario, la muerte del padre de los Vicario a quien se lo llevó la pena moral y la desgracia para otros habitantes del pueblo.

Puedes profundizar sobre la muerte de Santiago Nasar en: La puerta fatal de “Crónica de una muerte anunciada” de Gabriel García Márquez

La gente pensó que Bayardo San Román había sido la única víctima del nefasto suceso, que Santiago Nasar había muerto por su lujuria, que los gemelos Vicario habían respondido como varones por el honor de la familia; y que Ángela Vicario fue enterrada en vida en una aldea abrasada por la sal del Caribe en la alta Guajira, o eso fue lo que pretendió su madre.

La esposa abandonada aprendió a manejar con gran habilidad la máquina de bordar, logró olvidar y entender su propia vida. El narrador del libro cuenta que la volvió a ver 23 años después de la tragedia y que aprovechó el momento para hacerle algunas preguntas porque estaba interesado en reconstruir la historia para su “Crónica de una muerte anunciada”, le estremeció verla tan madura e ingeniosa, tanto que pensó que era otra persona.

La madre de Ángela Vicario “había hecho más que lo posible para que Ángela Vicario se muriera en vida, pero la misma hija le malogró sus propósitos, porque nunca hizo ningún misterio de su desventura” (García Márquez, 1981, p. 117). La hija pudo ver a su madre como a una pobre mujer consagrada al culto de sus defectos. Se le revolvían las tripas de solo verla, no podía verla sin acordarse del marido que le duró una noche y cuyo recuerdo cargó unas veces más pesado que otras.

Después de muchos años se encontró por casualidad con Bayardo San Román, él no la vio; pero a ella se le avivó su recuerdo, aprovechó para estrenarse como escritora, escribía hasta la madrugada cuando su madre dormía. Escribió una carta semanal durante diecisiete años:

Al principio fueron esquelas de compromiso, después fueron papelitos de amante furtiva, billetes perfumados de novia fugaz, memoriales de negocios, documentos de amor, y por último fueron las cartas indignas de una esposa abandonada que se inventaba enfermedades crueles para obligarlo a volver. Una noche de buen humor se le derramó el tintero sobre la carta terminada, y en vez de romperla le agregó una posdata: «En prueba de mi amor te envío mis lágrimas» (…) Sin embargo, él parecía insensible a su delirio: era como escribirle a nadie.

(García Márquez, 1981, p. 123)

Al fin, un medio día de agosto, llegó Bayardo San Román a su puerta, gordo, calvo, con espejuelos para ver de cerca y con dos maletas: una con su ropa y la otra con casi dos mil cartas sin abrir, ordenadas por fechas y en paquetes con cintas de colores. Mientras que ella se convirtió en escritora, él no pudo ser lector.

Por último, a manera de complemento presento un breve contraste entre la obra de Gabriel García Márquez y la película homónima dirigida por Francesco Rosi (1987) en que aparece una versión de Ángela Vicario muy distinta a la de la obra. En la película ella se entierra en vida –sola- en la casa que iba a ser el hogar de la pareja, siempre luce de luto y solo se la veía cuando cruzaba la plaza para dejar las cartas en el correo. La cinta la muestra como a una mujer en la que ha anidado la muerte.

Algunas películas están inspiradas en obras literarias, a muchas personas les gusta más verlas que dejarse llevar por las maravillosas prosas de los libros y de sus autores. Quedarse con la representación de “Crónica de una muerte anunciada” y más del ser que habita a Ángela Vicario que ofrece Rosi, es perderse de lo esencial de la obra; como ocurre con la mayoría de películas.

Bibliografía

García-Márquez, Gabriel. (1981). Crónica de una muerte anunciada. Bogotá: Editorial La Oveja Negra.

Rosi, Francesco. (Director). 1987. Crónica de una muerte anunciada. Italia, Francia y Colombia. 109 minutos.

Quino y su princesa Mafalda

Rosa Patricia Quintero Barrera

Joaquín Salvador Lavado Tejón –Quino- es detallista en todo de lo cotidiano, desde lo aparentemente trivial, hasta los contextos nacionales/mundiales/universales, cruzados por la Guerra Civil Española, el Peronismo, la II Guerra Mundial, la Guerra Fría. Irradiado por el genio de contar historias con viñetas de una página, de algunos cuadros. Entremezcla del humor que cruza fronteras por los referentes conocidos, que por tanto resultan comunes. La maestría de quien sabe de las Artes Bellas, para poder expresarse con dibujos que rompen trazos naturalistas y clásicos. Insiste en que es necesario conocer las técnicas para desarrollar sus propias formas. Lo mismo ocurre en la etnografía, en la que no sólo vale la mirada juiciosa, sino también el talento de la escritura que amalgama de formas maravillosas lo observado y lo leído tantas veces, que da espacio a los giros literarios porque se ha entendido lo estudiado.

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La historia del personaje de Mafalda es harto conocida. Surgió del encargo que una empresa de electrodomésticos que hizo a Joaquín Salvador Lavado Tejón, para publicitar sus productos mediante una viñeta que mostrase a una familia ideal. Quino dibujo doce historias, que no fueron tomadas por la empresa; pero un amigo suyo las publicó en Primera Plana, y al acabarse las viñetas, le pidió al dibujante que continuara con la historieta, ya que había sido bien recibida por los lectores del diario.

Mafalda es la niña terriblemente ética. Su voz -por supuesto- se alza en la defensa de los derechos y la dignidad de las personas. Quino sí debió inspirarse en Dar la cara, no sólo por el nombre de la bebé, sino por el contexto que exhibe la cinta, de inequidad, de falta de oportunidades, de pobreza, de exclusión. 

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En 1973 Quino no quiso volver a dibujar a Mafalda, porque el cansancio lo alcanzó, la veía repetida, con finales predecibles. Y así como dejó a su princesa, sin trazarla más, ni llevarla al universal de las tragedias sociales, económicas y políticas de América Latina; hoy él ha tomado largo viaje. Nos queda la gratitud por la genialidad de su obra y por su vida dibujada.

El virus del dibujo

El Virus del dibujo fue una iniciativa del Maestro Alfonso Espada, profesor del Programa de Diseño Gráfico de la Facultad de Artes de la Universidad del Cauca (Popayán – Colombia), invitado a la versión 27 Festival Internacional Calicomix 2020 en el contexto de la pandemia acaecida por la visita al mundo del Covid-19.

Alfonso Espada tuvo la iniciativa de convocar por sus redes de Facebook e Instagram a dibujar desde la casa; debido a que la dinámica impuesta por la cuarentena impidió que los integrantes del grupo de “Dibujando a Popayán” salieran a las calles de la ciudad a apropiarse de aquello que sus ojos quisieran dejar registrado en sus bellos e inquietantes dibujos. La propuesta tuvo una amplia acogida desde el 23 de marzo hasta el 28 de junio, por unas doscientas personas que nos dejamos contagiar por el virus del dibujo.

El catalogo fue realizado por el Diseñador Sergio Montenegro y está clasificado de acuerdo a las técnicas que escogieron los participantes, entre ellas se encuentran: óleo, acuarela, digitales, lápiz, lapices de colores y mixta.

A continuación la conferencia de Alfonso Espada”Expresiones dibujadas: abriendo espacios en tiempos de cuarentena”:

 

 

El catalogo se encuentra publicado en:

SALA DE EXPOSICIÓN CALICOMIX 2020

Diarios en “Drácula” de Bram Stoker

 

Rosa Patricia Quintero Barrera

mirabile dictu

“Drácula” de Bram Stoker (1897) es la historia de unas pocas personas que se enteran del peligro que se viene para la humanidad debido a que el Conde Drácula ha llegado a Inglaterra, con la intención de establecerse en esas tierras, alimentarse de los vivos y convertir en no muertos a quienes se le antoje. Es una obra muy generosa en descripciones de lugares, personas y situaciones; al mejor método etnográfico que consiste en observar y registrar con juicio y detenimiento. Es una maravillosa obra epistolar que deja entender la trama a través de anotaciones en diarios, noticias de periódicos locales, telegramas, cartas, diarios de navegación, memorándums.

“Drácula” narra la amistad, el amor, la lealtad, los miedos, las supersticiones, el ansía de cumplir la misión de salvar al mundo de Nosferatu por parte de los amigos que se cargan sobre sí el enorme drama de encarar al malvado Conde de Transilvania. Nos muestra las habilidades etnográficas y de escritura, especialmente de Wilhelmina Murray, Jonathan Harker y Jhon Seward. Por ello, en este texto me centro en los diarios y en cómo sus minuciosos registros les permiten cumplir su cometido. A manera metodológica, parto de una síntesis del papel de los personajes que intervienen en la obra de Stoker.

El Conde Drácula es el rey de los no muertos, quiere instalarse en Inglaterra y contrata a una firma de abogados para que agilicen los trámites debidos. Acude Jonatan Harker para legalizar los procedimientos necesarios. Toma prisionero al joven abogado porque estaba muy interesado en aprender a hablar el inglés sin acento extranjero y para esto le resultaba imprescindible la visita de Harker. Hasta el momento conocía a su futuro país por los libros:

“Estos amigos -y pasó la mano por varios de sus libros- han sido buenos compañeros míos, y durante varios años, desde que tuve la idea de ir a Londres, me han proporcionado muchas, muchas horas placenteras. Gracias a ellos he llegado a conocer vuestra gran Inglaterra, y conocerla es amarla” (Stoker, 2012, p. 51).

Organiza con toda minucia su viaje por mar en un extraño barco que debe transportar cincuenta cajones con tierra de su castillo. Es el rey de los vampiros, actúa de noche, y debe descansar en alguno de esos cajones. Su principal enemigo es el profesor Van Helsing, ya que él logra encadenar todas las pistas que van surgiendo a medida en que avanza el libro -desde luego- con la ayuda de sus amigos y colegas. Al por fin llegar a su destino, genera graves disturbios en la población. Al sentirse descubierto por Van Helsing y su equipo, decide regresar a Transilvania. Después de la larga persecución, fue convertido en polvo por Morris y Harker, aunque al primero le costó la vida.

De Jonathan Harker, ya sabemos, que es el joven abogado encargado de concretar los trámites legales de venta de la nueva propiedad del Conde Drácula en Inglaterra, para lograr su tarea emprende un viaje hacia Transilvania. Le escribe a su prometida Mina sobre los lugares inhóspitos que va conociendo en su recorrido, las formas de transporte, las personas, sus prácticas rituales y alimenticias. Llegó al Castillo del Conde el día de San Jorge en que todos los seres malignos del mundo andarán libremente por ahí. Terminó siendo prisionero del Conde:

— Como tengo que hacer algo para no volverme loco, escribo este diario (…). Tengo que seguir escribiendo pase lo que pase, pues no me atrevo a dejarlo y pensar. Todo, pequeño y grande, debe ir aquí; quizás al final sean las cosas pequeñas las que puedan enseñarnos.
Escribo todas estas cosas en el diario ya que mi esposa no debe ahora oírlas, pero si ocurre que ella puede leerlas algún día, las tendré preparadas.

Después de mucho sufrimiento Harker logró escapar del Castillo; o sea, que él, de primera mano y desde el inicio de la historia conoció las verdaderas intenciones de Drácula, y gracias a su minucioso registro en los diarios, sus amigos pudieron conocer de cerca el peligro que se venía y las rutas de transporte.

La Mujer nueva satirizada como Donna Quixote, 1894

Wilhelmina Murray es una hábil mecanógrafa y taquígrafa, que le permite escribir tan rápido como se habla. Ella se esmera en realizar estas actividades muy bien, ya que tiene en mente ayudarle a su futuro esposo en su profesión de abogado. Es la mejor amiga de Lucy, las dos intercambian varias cartas. Mina siempre estuvo al tanto de los avances tecnológicos del momento, se impresionó cuando conoció el fonógrafo que utilizaba el doctor Seward para sus registros clínicos y aún más cuando tuvo ocasión de utilizarlo:
— ¡Pero esto deja atrás incluso la taquigrafía! ¿Puedo oír algo de lo que dice?, le dice Mina a Seward.
Esta es una máquina maravillosa, pero es verdaderamente cruel (…) he copiado las palabras con mi máquina de escribir, y nadie más necesita escuchar los latidos de su corazón como yo lo he hecho.
— Estoy muy agradecida al hombre que inventó la máquina de escribir del viajero. (…) me hubiera sentido totalmente perdida haciendo este trabajo si tuviese que escribir con una pluma; le dice a Morris cuando le consiguió esa máquina, en el viaje hacia el castillo del Conde.

Pese al contexto de las usanzas victorianas de la época, Mina gustaba de las formas que proponía la “Mujer Nueva” que significaba el rechazo a lo tradicional, e incentivaba la autonomía económica, la educación adecuada, la participación en los procesos políticos, el vestir ropas cómodas para las mujeres. Mina recibe el bautizo de sangre del Conde y cuando los síntomas comienzan a hacerse evidentes ella acepta ante sus amigos su condición de tener veneno en su sangre, de una posible y futura no muerta, si ellos no la salvan y Dios no se ocupa de ella.

Hace que sus amigos le juren que si llegase el fatal momento ellos le clavarían la estaca de madera en su corazón, la decapitarían y culminarían el resto del ritual; con el firme propósito de recuperar la libertad de su alma. Incluso les pide que le lean el Oficio de Difuntos.

La comunicación telepática que sostiene en contra de su voluntad con el Conde, no le impide aportar a la causa: trataré de ser útil en todos los sentidos, y pensaré y escribiré para ustedes como solía hacerlo. Así, ella escribe y analiza sin prejuicios –siguiendo el ejemplo de Van Helsing– todos los diarios y documentos; así como los mapas, rutas de trenes y sus horarios. Solo deja de escribir cuando ella y Van Helsing están próximos a llegar al Castillo del Conde y cada vez está más contaminada. En ese viaje el profesor encuentra una importante guía de ruta en el diario de Jonathan Harker. Cabe anotar que de Mina, Van Helsing pensaba que tenía el cerebro de un hombre y la dulzura de una mujer, la admiraba y quería profundamente. Mina es una mujer adelantada para su época, inteligente y perspicaz, no desfallece en ningún momento:

— Cuando esté contigo escribiré un diario de igual modo [se refiere al diario estenográfico]. No quiero decir una de esas agendas con dos páginas para cada semana y los domingos arrinconados en una esquina, sino un diario en que poder anotar todo lo que me parezca. Supongo que no será de mucho interés para otras personas, pero no lo escribiré para ellas. Podría mostrárselo algún día a Jonathan si hubiese en él algo que mereciese la pena compartir, pero en realidad será un cuaderno de ejercicios. Intentaré hacer lo que veo que hacen los periodistas: entrevistas, descripciones, y transcribir conversaciones. Me han dicho que con un poco de práctica es posible recordar todo lo que ocurre o lo que uno escucha durante el día; algunas de las reflexiones de Mina.

El Doctor Jhon Seward es el discípulo destacado de Van Helsing, a su solicitud resulta involucrado el eminente profesor en tal misteriosa empresa. Es un prestigioso y dedicado psiquiatra, dueño y director de un Hospital para lunáticos. Siente especial fascinación hacia uno de sus pacientes, el zoófago y psicótico Renfield, quien le genera una entremezcla de admiración, curiosidad y miedo. Renfield es un seguidor del Conde y parecería que logró enamorarse de Mina. Seward es de los principales narradores del libro, si no es el más generoso en descripciones, conversaciones y análisis. Prefiere registrar sus apreciaciones en el fonógrafo:

— ¡Cómo echo de menos mi fonógrafo! Escribir un diario con pluma me resulta fastidioso, pero Van Helsing dice que debo hacerlo. Debe usted convertirse en escriba y anotar todo, para cuando los otros regresen de su tarea pueda entregárselo a ellos; entonces sabrán lo que nosotros sabemos. Sus manuscritos fueron pasados a máquina por Mina.

Nunca tengan miedo de pensar, Van Helsing

— Recuerde, amigo mío, que el conocimiento es más fuerte que la memoria, y que no debemos confiar en el más débil (…). Por lo tanto, tome buena nota. Nada es demasiado pequeño. Le aconsejo que anote todo, incluso sus dudas y conjeturas. En el futuro puede ser de interés para usted saber qué de cierto hay en sus conjeturas. ¡Aprendemos de los fracasos, no de los éxitos! Le dice Van Helsing al doctor Seward

El profesor Abraham Van Helsing es doctor en medicina, en filosofía y en literatura. Su amplia erudición le genera debates continuos entre la ciencia y la superstición. Para él, no se trataba de una simple investigación, sino de una certeza: ya que buscaban confirmar lo que ya sabían. Le resultaba muy importante contar con la evidencia de los fenómenos que estaban indagando, lo que nos hace pensar en su continua aplicación del método científico:

— ¿No cree usted que hay cosas que no puede comprender y que, sin embargo, existen?, ¿Que algunas personas ven cosas que otras no pueden ver? Pero hay cosas viejas y nuevas que no deben ser contempladas por los ojos de los hombres, porque ellos saben, o creen que saben, algunas cosas que otros les han dicho. Ah, ese es el error de nuestra ciencia, que quiere explicarlo todo; y si no se explica, entonces dice que no hay nada que explicar.
— Y en la superstición debemos creer al principio; era la fe del hombre en los primeros tiempos, y todavía tiene sus raíces en la fe.
Doctor Van Helsing, ¿está usted loco?
Alzó la cabeza y me miró, y de alguna manera la ternura de su gesto me calmó de inmediato.
— ¡Ojalá lo estuviera! -dijo-. La locura es fácil de sobrellevar comparada con una verdad como esta, diálogo entre el Doctor Seward y el profesor Van Helsing.

Lucy Westenra es la amiga adinerada de Mina, prometida de lord Arthur Godalming. De ella resultan enamorados Seward y Morris, quienes respetan su preferencia hacia Arthur Godalming. Es tomada por el Conde en uno de sus habituales estados de sonambulismo. Dejó unas cuantas cartas y un diario recién empezado: Escribía un diario de vez en cuando (…) lo comenzó después de marcharse usted y lo hizo a imitación del suyo; le comentó Van Helsing a Mina, después de su tormentosa muerte.

Lucy padeció en demasía antes de convertirse en una no muerta. Sus amigos hicieron por ella todo lo que pudieron y más, incluso participaron en transfusiones de sangre. Alcanzó a convertirse en una bella dama fantasmal que bebía la sangre de los niños. Su caso fue la evidencia que necesitaba el profesor Van Helsing y su equipo para entender lo que realmente pasaba y fue la protagonista del extraño ritual de matar a la no muerta.

Arthur Holmwood y Quincey Morris son dos de los personajes que aportan esfuerzo y dinero a la empresa de salvar al mundo del fatídico Conde de Transilvania. El primero es el acaudalado prometido de Lucy, luchó consigo consigo mismo por entender la naturaleza de la enfermedad de su amada. Él fue quien le clavó la estaca en el corazón a Lucy. En cuanto a Quincey Morris, también se ocupó de tareas indispensables en la misión. Ambos eran hombres muy fuertes y hábiles cazadores. Morris y Harker asesinaron al Conde Drácula, aunque al primero le costó la vida.

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A manera de síntesis, resalto la importancia de los diarios, de su registro y del contraste de los datos recolectados entre los personajes de la obra. Cada uno anotó desde su propios sentimientos, pensamientos, vivencias y miedos. Jonathan Harker, Wilhelmina Murray, Jhon Seward, Abraham Van Helsing, Arthur Holmwood y Quincey Morris, se constituyeron en un grupo de estudio y de intervención con el objetivo: primero de salvar a Lucy, luego de evitar perder le control del mal que quería propagar el Conde Drácula y por último recuperar a Mina.

El hilo conductor de la narración va por cuenta de Seward, Mina y Harker. En sus diarios aparecen registrados diálogos, descripciones, reflexiones y tareas que cada uno debió realizar.

Stoker le confiere especial relevancia a Mina, es una mujer con grandes habilidades intelectuales, domina la mecanografía y la taquigrafía, en una época en que aquellos inventos eran novedosos y pocas personas contaban con destrezas destacadas en su uso; además de su juiciosa capacidad de observación y de su minuciosidad en las anotaciones.  Todo lo que aparece escrito en la obra de Stoker fue recopilado y organizado cronológicamente por Mina y Harker. Así encontraron fechas, nombres y lugares; ellos fueron sumando las pistas necesarias para encontrar los escondites y emprender la mejor estrategia de capturar y matar al no muerto Drácula. Aunque el profesor Van Helsing decía que no se trataba de una investigación porque ellos iban a encontrar certezas, su guía y fortaleza resultaron decisivas en el éxito de la misión que era librar al mundo de las acciones del rey de los Vampiros. A Van Helsing le correspondió liderar todo el proceso, ya que contaba con el conocimiento, la valentía y el respeto de sus compañeros. Él y su discípulo destacado, el doctor Seward estudiaban la mente humana, tan inhóspita y abyecta como misteriosa; por eso se sentían tan atraídos hacia el paciente Renfield que comía moscas y arañas, y que también se enamoró de Mina.

El aspecto económico también es destacable, Arthur Holmwood, Quincey Morris y Jhon Seward, eran hombres con prestigio profesional, aceptación social y solvencia económica. Agilizaron permisos, trámites y consecuciones de todo lo necesario, como armas, caballos y carruajes; sin olvidar uno que otro soborno que debieron realizar.

Es una historia que debate continuamente entre lo sano y lo enfermo, lo puro y lo contaminado, la virtud y la maldad, lo sagrado y lo profano, la ciencia y la superstición. Finalmente todo lo que besa Drácula pierde las características socialmente aceptadas como buenas, y pasa a la categoría de lo repudiable. El mismo Arthur sintió desprecio de su antes amada Lucy al verla en su innegable condición de novia de Drácula. El caso de Mina fue distinto, pese a que ella bebió de la sangre del Conde, que cada vez era más suya; logró sobreponerse y vencerlo. Ella misma le dio instrucciones a sus amigos, era consciente de sus cambios en cuanto a su naturaleza humana y de la inmanencia de perder la libertad de su alma.

Esta obra de Stoker ha inspirado un sinfín de libros, cómics y películas; forma parte del imaginario de lo simbólico, de lo gótico de la humanidad. Muestra el afán de la inmortalidad y de alimentarse de la vida, de la sangre de otros humanos; con los riesgos a ingresar en insondables  dimensiones entre la vida y la muerte, la resurrección de los muertos y la inmortalidad que ofrece Drácula a sus amantes. Es una obra que vale la pena leer y dejarse llevar por el surrealismo de otras épocas, de otras existencias y sensualidades a partir de las sugestivas anotaciones en los diarios de Mina, Seward y Harker.


Bibliografia

Stoker, Bram. [1897]. Drácula Anotado. Leslie S. Klinger (2012). Madrid: Akal.


Entradas asociadas a los Diarios de campo:

Diario de campo: Primera parte

Diario de campo y artesanía del análisis de datos: Segunda Parte

Las escaleras en Joker de Todd Phillips


 

 

Joker Fanart, ilustración digital, Diseñador Carlos Idrobo Avirama

 

Ilustración de Carlos Idrobo Avirama

Texto de Rosa Patricia Quintero Barrera

 

La película Joker de Todd Phillips (2019) muestra el contexto en que Arthur Fleck se va mutando en el Joker, uno de los enemigos más delirantes de Gótica. Esta obra genera admiración por su magnífica producción cinematográfica; y debates debido a la naturaleza de los ámbitos que trata: descontento social, desempleo, trastornos mentales, brechas entre clases socio-económicas, maltrato intrafamiliar, protestas, maldad, violencia. El protagonista sube y baja escaleras en momentos cruciales de la trama, por eso, el punto de fuga de este texto parte de los posibles simbolismos de las escaleras en el desarrollo de la trama.

El entorno de Fleck es sombrío, solitario, decadente, al ocaso del día; él transita por calles llenas de gente de la noche de la ciudad infestada de ratas y de basura. Sube las largas y amplias escaleras, agotado, cansado, triste, desahuciado al recibir por última vez sus medicinas psiquiátricas. Llega a su casa y ve el Show de Franklin Murray, junto con su madre enferma. Se deja ir en su íntima metáfora existencial al programa y se ubica entre los espectadores; sus carcajadas son detectadas por el presentador, quien lo llama. Él desciende las escaleras tranquilo, despacio, siente los aplausos y la admiración del público. Murray le recibe como a un triunfador, le abraza y le dice: “Excelente Arthur me encantó todo lo que dijiste, me hiciste el día. ¿Ves todo esto? Las luces, el show, la gente. Lo dejaría sin pensarlo, por tener un hijo como tú. El futuro Joker vive en lo más profundo de su ser este evento imaginario, por eso le dolió tantísimo la burla y la humillación que luego protagonizó.

En las siguientes apariciones de las escaleras, Fleck las sube, en la misma actitud que la primera vez, derrotado porque su jefe de Risolandia le exige que pague el letrero que le destrozaron en el cuerpo los muchachos que lo habían agredido. Luego, en el metro no tiene otra opción que huir ascendiendo a zancadas las escaleras después de estrenarse como asesino de unos hombres que acosaban a una mujer. La noticia colma los titulares de la prensa, anuncian que un payaso justiciero había asesinado a tiros a tres promisorios ejecutivos de las empresas Wayne.

Al ser despedido de Risolandia va por sus cosas, destruye el reloj que controla a los trabajadores de Ja´Jas y que marca como en casi todas las escenas de la película las 11:11. Bailando desciende las escaleras, de una patada abre la puerta y la calle lo recibe con un sol blanco como el que ilumina al Loco del tarot.

Otra escena en la que baja las escaleras es en el  Hospital Psiquiátrico Arkham cuando descubre que fue adoptado, maltratado y abusado de niño con la anuencia de Penny Fleck. Decide asesinar a su recién descubierta madre adoptiva y le dice: “Solías decirme que mi risa era un trastorno de algo que estaba mal en mí. Es mi verdadero yo. ¿Feliz? No he sido feliz un minuto de mi puta vida. ¿Sabes que me hace reír? Antes creía que mi vida era una tragedia, pero ahora veo que es toda una comedia.

Ya con cinco asesinatos sobre sí, se encuentra con su propia humanidad, se pinta el pelo de verde, pinta su cara como un lienzo en blanco dispuesto a rehacerse con las simbologías de colores que le dan la imponente identidad del Jóker. Coloca su cuerpo en el traje característico con colores terrosos de rojo, amarillo y verde. Se arma a sí mismo para presentarse en el Show de Murray, emerge de su propio cuerpo y protagoniza ese impresionante baile lento, sensual, seguro de sí mismo; baila para él y con él mismo Rock and roll de Gary Glitter; por supuesto: baja las escaleras.

Por su parte, Wayne ejerciendo de candidato a la Alcaldía, promueve un acto de beneficencia con el estreno de la película “Tiempos Modernos” de Charles Chaplin. Al evento acude la élite de la ciudad, con el pretexto de recolectar dinero y de exhibirse entre sus refinados integrantes, aprovechan para divertirse con la tragedia que muestra Chaplin, les parece chistoso la miseria del desempleo, de la pobreza, de la orfandad, del hambre, del abandono; en últimas de lo chabacano que los pobres hacen casi por sino.

Es el momento propicio para que los manifestantes del fuerte movimiento social en contra de los ricos acudan al lugar, luciendo las máscaras del Payaso Justiciero se van en contra de la élite de la ciudad. La mayoría de las pancartas muestra al Joker y se alcanza a ver una sola del Rey, pero igual que en la baraja de cartas, el Joker es el comodín, tan innecesario como necesario, puede completar una jugada; porque se acomoda, se inserta en cualquier posición, puede llenar la ausencia de cualquier otra carta. Es un símil al bufón de la corte, el que le puede hablar al oído al Rey, sentarse en su trono y burlarse de su poder. Es una alegoría al alfil del ajedrez que se mueve a su pleno gusto en diagonal por el todo el tablero. Puede ir más allá de lo permitido, mutarse entre la tragedia y la comedia. Con su extravagancia genera la risa de los que se sienten superiores a él, en palabras de Wayne: “Los que hemos triunfado más en la vida, siempre veremos a los que no, como viles payasos. Solo diré que esas personas no están nada bien. Yo las voy a ayudar, las sacaré de la pobreza, las ayudaré a mejorar sus vidas, por eso me postulo, tal vez no se den cuenta, pero soy su esperanza”.

En la protesta los manifestantes arengan -somos payasos-, aceptan entre chiste y en serio el desprecio que los ricos le tienen al resto de la ciudad, encarnan la identidad del outsider; a la vez, que se resarcen y siguen el modelo que  Arthur Fleck ha generado:

“(…) en Ciudad Gótica estás atrapado, capturado, cumpliendo tu condena. Nunca sale el sol, llueve todos los días, el frío te hiela la médula de los huesos y te pudres en las mismas calles por las que se te escapa la vida día a día como agua entre los dedos. Es una ciudad zombi, un gigantesco cementerio en el que debes acostumbrarte a compartir con otros muertos vivientes como tú” (Mendoza, 2019, p. 43).

Fleck acude al Show de Murray, le pide que lo presente como el Joker, lleva su libreta de notas, la orquesta interpreta a Smile, confiesa sus asesinatos: “No tengo nada que perder, ya nada puede hacerme daño, mi vida es una completa comedia. La comedia es subjetiva, todos ustedes, el sistema que decide que está bien o mal, decide lo que es gracioso o no (…). Si yo fuera el que cayera en la acera, pasarías por encima de mí, nadie me notaría”. Finalmente lo asesina y baila la canción “Así es la vida” de Frank Sinatra, fondo musical del programa: “He sido un títere, un mendigo, un pirata, un poeta, un peón y un rey. He estado arriba y abajo y una y otra vez. Y se una cosa cada vez que me encuentro acostado sobre mi cara (en el suelo), solo me recojo a mí mismo, y vuelvo a la carrera”.

La película de Todd Phillips deja mucho para pensar, en medio del origen de uno de los enemigos más acérrimos de la ciudad Gótica que defiende Batman, podríamos detenernos en que Gótica no es una ciudad de ficción, que podría ser cualquiera de las reales. Saturadas de descontento social, desempleo, trastornos mentales, brechas entre clases socio-económicas, maltrato intrafamiliar, ausencias parentales, protestas, maldad, violencia, políticos corruptos, ratas y basura.

El objetivo de este escrito fue la simbología de las escaleras; sería muy obvio decir que cuando sube las escaleras, Fleck está abatido, y que cuando las baja trata de reconstruirse. En parte la vida consiste en subidas y bajadas, en rupturas, en partes pegadas, en reconstrucciones, en vacíos y en plenitudes. En fin, El Joker muestra a un hombre estropeado desde su nacimiento por la sociedad, que intenta insertarse en lo aparentemente normal y reconocido, sin ningún éxito. Arthur Fleck es pateado, golpeado, robado por unos muchachos; humillado y burlado por Franklin Murray, el comediante de moda a quien tiene como referente de la comedia y de su padre ausente; también por Thomas Wayne, de quien piensa que es su padre; amado por Sophie su vecina, aunque ella nunca lo supo y por su trastornada madre de la manera como ella pudo amarlo. Fuma sin límite y sin compasión como quien no teme matarse, porque no tiene nada que perder. Es Carnaval el payaso de fiestas, que trabaja en Risolandia y que por obligación debe contagiar felicidad a sus espectadores. Padece de risa incontrolable, sus risotadas resuenan cuando los demás no las reciben con gusto. Fleck es un outsider a quien se le dijo desde pequeño que su destino era causar risa y alegría.

Por eso el marginal obliga a revisar lo que el resto de la gente considera no solo normal, sino ideal, modélico. Una sociedad logra se autocrítica y enmendar sus errores más ocultos gracias a aquel que decidió un buen día quedarse por fuera y no seguir el juego.

Mario Mendoza (2018)


Bibliografía

Mendoza, Mario. (2019). Akelarre. Bogotá: Editorial Planeta Colombiana S.A.

Mendoza, Mario. (2018). Paranormal Colombia. Al filo de lo real. Bogotá: Editorial Planeta Colombiana S.A.

Phillips, Todd.  (Director). (2019). Joker. Estados Unidos: DC Comics, DC Entertainment, Join Effort, Warner Bros. 121 minutos.

Sinatra, Frank. (1966). That’s Life. Productor: Jimmy Bowen. Discografía: Reprise. Duración 25:36

 

 

Feliz día del perro a todos los perros y a los perrunos

 

 

Este tipazo es Konan, nuestro compañero de vida.

Aquí está disfrutando de un paseo al Morro de Popayán con su hermano mayor, en una hermosa mañana.

Hoy es el día mundial del perro, felicitamos a todos los perros y a los dueños responsables y amorosos.

Receta para escribir un ensayo

Rosa Patricia Quintero Barrera

 

Preámbulo: ánimo vas a escribir

Construir un texto a manera de ensayo es uno de los ejercicios más apasionantes del intelecto. Debes tener a mano algunos ingredientes de fácil acceso que puedes hallar sin dificultad y gratis en la vida cotidiana, en tu biblioteca y en tus propias anotaciones. Para la prolífera escritora Susan Sontag (1997):

El ensayo no es un artículo, ni una meditación, ni una reseña bibliográfica, ni unas memorias, ni una disquisición, ni una diatriba, ni un chiste malo pero largo, ni un monólogo, ni un relato de viajes, ni una seguidilla de aforismos, ni una elegía, ni un reportaje, ni… No, un ensayo puede ser cualquiera o varios de los anteriores”.

Si estás tomando algún curso, ya has discutido tu idea con el profesor a cargo, a través de una propuesta en la que has señalado la pregunta, la metodología y la bibliografía. Si construyes a solas tu ensayo, las discusiones serán contigo mismo y utilizarás con frecuencia el frasquito que contiene el ingrediente de la auto-crítica. Seguro que has nutrido tu pregunta, hipótesis u objetivo analítico mediante las lecturas realizadas -y por supuesto- con tus avances en el acercamiento cada vez más profundo a lo empírico del fenómeno que examinas.

La producción académica se trata de que aquello que ves en clase, que aprendes de lo que lees y evidencias por ti mismo, te cuestione y te haga pensar desde otros puntos de vista, más sugestivos, creativos e inquietantes, no solo desde el sentido común. El célebre Carl Sagan dice que la ciencia es un modo de pensar. Entonces, prepárate para elaborar la receta de tu ensayo.

Fuente: Day Robert (2005)

Ingredientes y herramientas

  1. Perder el miedo al papel o la pantalla sin una letra, palabra, frase o párrafo. Ya  verás como tu escrito va tomando forma y consistencia.
  2. Elegir un tema que te resulte cercano y sorprendente para que lo estudies con disposición emocional e intelectual.
  3. Recolecta datos de observaciones y de conversaciones con las personas que saben o que viven los contextos que estás analizando.
  4. Retoma tus resúmenes, apuntes de clase, mapas conceptuales, materiales bibliográficos del curso, diarios de campo, fotografías.
  5. Los ingredientes anteriores (3 y 4) los irás guardando en frasquitos con sus respectivas etiquetas para que no olvides su contenido temático.
  6. Es muy recomendable que te ingenies un esquema del contenido de tu ensayo, puedes recurrir a los mapas conceptuales, mentales, mentefactos que tienes en la alacena de tu cocina. Es importante que sepas qué ingredientes vas a emplear, qué categorías analíticas y qué relaciones argumentativas (descriptivas, contradictorias, explicativas) vas a considerar. Este paso en tu receta te servirá para organizar – a tu propio modo – las ideas y echar al ensayo las dosis que vayas probando de los frasquitos en donde has ido y seguirás guardando tus inferencias y datos recolectados.
  7. El paso anterior te lleva a tener un borrador del orden temático para dividir tu escrito en partes y asignarles un título a cada una de ellas. El enfoque deductivo, de lo general a lo específico, resultará útil; igual que en una cena en la que dejamos el postre para el final.
  8. Los títulos son determinantes, Umberto Eco dice que cumplen la función de las hipótesis. Algo así, como cuando estás buscando un libro y te dejas atrapar por su nombre porque esperas que su contenido desarrolle descriptiva, correlacional y explicativamente el tema.
  9. Ningún buen escrito es producto de una sola elaboración ni tampoco será perfecto. Aprendemos de los errores y de tomarnos tiempo para escribir y volver a escribir. Por fortuna en el trabajo intelectual siempre queda algo por construir; los ingredientes y sus cantidades pueden agruparse de otros modos. En tu cocina de escritura estás en libertad de innovar en la composición de las sugerencias culinarias, puedes mezclar, poner y quitar ingredientes; como si juntaras las piezas de un lego y armaras otro diseño distinto al del modelo sugerido. Por ello, es fundamental que no dejes para el último momento la construcción de tu ensayo. Tómate tu tiempo, pon a fuego lento tus elucubraciones; los grandes chefs del mundo recomiendan cocinar a fuego lento. Si saturas de condimentos tu receta, no se podrán diferenciar los sabores.
  10. El exceso de sal daña un plato. Puede ocurrir si dejas que el peso argumentativo caiga en el exceso de citas bibliográficas, sin conexión entre ellas y de pronto sin la citación respectiva. Sería como echarle arena a un rico pastel de chocolate.
  11. Relee el documento tantas veces como sea necesario. Siempre ten a mano el frasquito de la auto-crítica, para que no se te pierda, déjalo en el bolsillo del delantal. Así podrás evitar repeticiones de palabras, excesos de gerundios y, en general mejorar la sintaxis, la gramática y la argumentación con cada repaso.
  12. No puedes olvidar que los conceptos deben servir para explicar con mayor profundidad las propias inferencias. La teoría cumple la función que las gafas para los miopes, cuando se las ponen ven nítido.
  13. Ten a mano los manuales de citación, es fundamental que no incurras en plagio. No es suficiente señalar los textos en la Bibliografía, es necesario realizar las debidas referencias en cada parte del documento en donde has recurrido a otros autores. Recuerda lo del fuego lento. Si te excedes en la temperatura, puedes tener más rápido tu escrito pero perderá su delicioso sabor y se te puede quemar.
  14. Escribe en primera persona, un ensayo está lejos de ser un informe técnico que prefiere del impersonal para evitar las responsabilidades. Aquí la responsabilidad en las interpretaciones es solo tuya.
  15. Considera los criterios de evaluación y de estilo que solicitan quienes van a revisarlo. Este aspecto te posibilita no generarte falsas expectativas. No puedes presentar un jugo de naranja si te han solicitando una deliciosa ensalada.

Ya estás listo, ahora pasemos a emplatar tu obra.

 

Preparación de la composición del ensayo

  1. El título es el nombre del plato que aparece en el menú. Ojalá sea corto y llamativo, que aluda a la pregunta, al objetivo o a la hipótesis inicial, puede que se haya transformado un poco; en ese caso, considera los cambios. No queremos que tus comensales se sientan engañados.
  2. La introducción es la entrada de tu ensayo. Dicen que de acuerdo al desayuno se imagina al almuerzo y a la cena. Entonces es fundamental que: (i) Expongas con claridad la naturaleza y alcance del problema investigado. (ii) Indica la metodología empleada. (iii) En la última parte presenta brevemente los capítulos que conforman el documento.
  3. El desarrollo del tema propuesto o capitulado es el plato fuerte, corresponde a las divisiones mayores del escrito, por lo tanto es considerado como el cuerpo del mismo. El escrito debe ser original, producto de tu experiencia y del análisis juicioso de los autores que examines. En el ejercicio académico cuentas con las posibilidades para dialogar teóricamente con los autores que estimes adecuado, aunque es conveniente que partas de aquellos que has visto en tus clases, recuerda que los tienes en los frasquitos de la alacena de tu cocina. No se trata de citar por citar, sino de exponer unos argumentos que para quien escribe en principio tengan relevancia, y que sean claros para quien lee. Y ya que estás emplatando tu deliciosa obra ten presente la presentación. Algunos dicen que todo entra por los ojos, entonces revisa los tipos de letra, el interlineado, la paginación, los pie de página, la ubicación de las fotografías.
  4. Las conclusiones corresponden al postre, y ya sabes que lo más rico se deja para el final. Entonces en esta parte de tu ensayo dejarás claros los principales hallazgos analíticos de manera argumentada, no con viñetas que afearían tu plato. Evita tus opiniones personales que te pueden llevar a sesgos etnocéntricos en tu interpretación, este inconveniente no lo tendrás si eres consecuente con el desarrollo de tu propio escrito.
  5. Finalizaras tu presentación con una buena copa, que en tu ensayo corresponde a la Bibliografía. Allí va el listado de los documentos utilizados como referentes empleados durante el proceso investigativo. De nuevo ten presente utilizar el recipiente adecuado que corresponde a las normas de captación de fuentes bibliográficas.

Voilà, si te sirvió esta receta y construiste un ensayo exitoso, tus comensales degustarán con deleite tu texto, no sentirán indigestión al leerlo, podrán retomarlo, hablar y escribir acerca de él, quizás emularlo e inspirarse para elaborar otro plato.

“Y nada más. La comida está servida. El cocinero se lo ha pasado bien preparando el festín y no desfallece. ¡Te ofrezco mis mejores deseos para el banquete que empieza! ¡Que te aproveche! Daniel Cassany


Bibliografía

Cassany, Daniel. (1995). La cocina de la escritura. Barcelona: Editorial Anagrama.

Day, Robert A. (2005). Cómo escribir y publicar trabajos científicos. Washington: Publicación Científica y Técnica No.598.

Sontag, Susan. (1997) “El hijo pródigo”. Bogotá: Revista El Malpensante