Emprender: una labor que muchos critican, pero pocos asumen

Alejandra Sandoval Pernett
Isabela Castellanos Urbano

Actualmente estamos enfrentando una crisis sanitaria, de la que supimos apenas terminando el 2019, noticia que eventualmente afectaría al mundo entero y no esperábamos, el nuevo coronavirus, proveniente de China logró alcanzar a todos los países del mundo; una enfermedad que afectó directamente e indirectamente a millones de personas, ocasionando un caos a nivel social y económico del que nadie pudo escapar esta vez.

Principalmente lo que buscamos con esta investigación fue conocer la razón de ser de tantos emprendimientos originados a raíz de la pandemia, partiendo del punto que “emprendimiento” es una palabra que en los últimos años se ha escuchado constantemente y es definida por la real academia de la lengua española (RAE) como “acción y efecto de emprender”. Es realmente una palabra que está de moda y que se disparó mucho más en esta crisis, donde muchas personas en su mayoría mujeres decidieron tomar este camino en diferentes campos, aprovechando habilidades, hobbies o enseñanzas que les dejó la inesperada cuarentena.

Nuestro método de recolección de datos se desarrolló a partir de cuatro emprendimientos presentes en la ciudad de Popayán, de los cuales dos son de comida, uno de accesorios y el último de productos para el cuidado personal, explorando también el modo de uso de las redes sociales, específicamente Instagram y cómo estas ayudan en el desarrollo, como una manera de reinventarse, conociendo las causas que llevó a esta población a recurrir a esta clase de alternativas y sus aportes a la sociedad payanesa, permitiendo a una mínima parte de estos contarnos su realidad.

Calle (1990) nos habla de la represión cultural en la que estamos inmersos ya que la manera en la somos influenciados por la sociedad no permite que nos expresemos tal y como desearíamos, puesto que estamos condicionados a seguir lo que la sociedad ha dictado, llegando al grado de cohibirnos de realizar acciones.

Ser emprendedor en Colombia es una tarea difícil, pero ser una mujer emprendedora lo es todavía más “Los que hablan de igualdad de oportunidades olvidan que en los juegos sociales […] no hay juego limpio” Bourdieu (1997). No precisamente porque puedan ser catalogadas como débiles, lo que hace de esto para ellas algo más complejo, es la manera en que es vista la independencia financiera del género, ya que al ser Popayán una ciudad aún muy conservadora, que tiene estereotipos marcados, miedos e imposiciones sociales, que se ven muy reflejadas en la aceptación de la ciudadanía a los nuevos emprendimientos, estos son temas reiterativos a los cuales las mujeres emprendedoras se ven enfrentadas; una gran barrera que puede hacerlas dudar.

Se dice que en periodos de crisis surgen nuevas oportunidades, que se pueden aprovechar para generar un nuevo negocio, transformar el modelo, emprender y generar tendencias de cambio, en donde la incertidumbre que estos eventos inesperados causan nos llevan a pasar a la acción y no quedar paralizados. Cuando estamos hablando de emprendimiento, si queremos algo ponemos en marcha un plan e intentamos superar con éxito los obstáculos que se presenten aunque en muchos casos no se dé de esa manera.

LEER EL ENSAYO COMPLETO

La sociedad en la que nos convertimos

Amor en Tiempos de Pandemia. Ilustración Digital de Andrés Hurtado


Larry Ledezma Patiño
María José Sánchez Londoño


Un virus que llegó desde China nos obligó a aislarnos los primeros ocho meses del año,
haciendo que nuestra vida diera una vuelta de 180 grados. Tuvimos que comenzar a
hacer cosas que nunca nos habíamos tomado el tiempo de desempeñar, ni siquiera de
pensar. Entonces, ¿Qué pasaría a mediados de agosto cuando estas medidas de
aseguramiento se levantaran y volviéramos a la vida que llevábamos? Esta es una de las
muchas preguntas que surgieron, pues nuestro futuro en este momento era incierto.

Fases
No sobra contar que cada uno de nosotros vivió la cuarentena por fases: al principio buscando qué hacer en los hogares, pues empezamos una cotidianidad extremadamente rutinaria. Este “encierro” fue un tatequieto para quienes teníamos una vida bastante ocupada fuera de nuestras casas. Llegó la etapa en la que anhelábamos ir a hacer mercado, diligencias de cualquier tipo o solamente el día en que pudiéramos salir a respirar un poco de aire puro a través de nuestro bozal de tela lavable, como si fuéramos caninos cuando les ponen la correa y les mencionan que van a ir al parque. Posterior a esa etapa vino: “el salir”. La apertura de algunos locales comerciales o sociales hacían que para algunos fuera un desligue de riendas, pero con miedo a lo que podría pasar.

Vivencias
Al hablar de pandemia, no es un secreto que existe un poco de temor por el expediente conspirativo que ha creado a lo largo de este año. Esto generó que al principio, toda la población se encerró por el miedo a este agente invisible que nos estaba atacando. Llegó septiembre y con él, algo que podríamos llamar post-cuarentena. Nos pusimos a prueba, para ver si éramos capaces de acomodarnos a todo esto que se nos venía encima: nuevas reglas y nuevos ritos en nuestra vida.

Con el paso del tiempo nuevos accesorios harían parte de la vida diaria. El tapabocas, nuestro nuevo compañero de aventuras se comenzaría a adueñar de los días y el no tenerlo puesto, significaría igual que estar desnudos, desprotegidos y al descubierto de todos los demás, cortando aún más ese lazo que teníamos con nuestro círculo social. De igual manera, implementamos nuevos ritos que modificaron esa vida que llevábamos, ritos que “(…) crean una realidad que no puede subsistir sin ellos (…) pero es imposible mantener relaciones sociales sin actos simbólicos” (Douglas, 1973).

Salida de campo
Nuestra salida de campo sería la comprobación de todo lo que veníamos suponiendo y oyendo. Era real. Todo esto se convertiría en una experiencia que nos llenaría de mucha información para procesar. El calor de la gente aún no se ha perdido del todo a pesar del distanciamiento que debíamos de llevar, pues nos recibían con un buen rocío de alcohol en las suelas de nuestros zapatos, algunas veces nos “fumigaban” por completo y el puño de saludo no podía faltar. No sólo nosotros como humanos nos adaptamos a esta situación, sino también en los hogares, puesto que empezaron a crearse nuevos espacios. Por ejemplo, el espacio que no puede faltar para dejar los zapatos en el momento de llegar a la casa y echarles el desinfectante. La confianza es un componente muy importante al momento de entrar al hogar y hablar con las personas, así que algunos de los entrevistados no se percataron, o simplemente no es de su agrado rociar de alcohol a sus amigos y/o visitantes, por lo que al momento de llegar no les importaba acercarse a darnos un abrazo.

Algunos factores que salieron a flote con estas entrevistas fueron: (i) La recursividad de la gente que permitió aprovechar el tiempo para desarrollar nuevos proyectos creativos y emprender con trabajos que ahora, en esta etapa post-cuarentena permitieron crecer tanto personal como económicamente. (ii) De acuerdo a los testimonios recolectados, evidenciamos la poca inteligencia emocional que podemos tener a la hora de afrontar un momento como estos, sobre todo en lo relacionado a los sentimientos y a las emociones.

La primera salida después de estar tanto tiempo en casa fue difícil, debido al miedo a tocar objetos y personas. Así como, la frecuente reacción a desinfectarnos a cada instante que llenó de extrañeza nuestra propia vida. Si reflexionamos frente a lo que realmente está pasando, tal vez nos damos cuenta de que encerrados, no somos capaces de ser muy conscientes de lo que vivimos, pues permanecemos ocupados, concentrados en nuestras actividades, ya sea que estén relacionadas con el estudios o el trabajo. Esta pantalla lo único que hace es alejarnos de lo que se vive afuera de las cuatro paredes en las que permanecemos. El pánico pasó poco a poco y el regreso a una especie de normalidad hizo que se nos olvidara un poco la situación actual tanto local, como mundial.

Bibliografía

Bourdieu, Pierre. 81997). Razones prácticas. Sobre la teoría de la acción. Barcelona: Editorial Anagrama.
Douglas, M.(1973). Pureza y peligro. Un análisis de los conceptos de contaminación y tabú. Madrid: Siglo XXI Editores.
Giraldo, Andrea. (2015). El concepto de ciudadanía en Colombia: Evolución histórica y aportes Socioculturales. Medellín: Revista de Estudiantes de Ciencia Política N. 6.
Goleman, D. (1995). Inteligencia Emocional. Bogotá: Editorial Planeta.

Un objeto llamado mujer

Diana of Themyscira, la fabulosa Mujer Maravilla. Ilustración digital, Diseñador Carlos Idrobo Avirama https://www.instagram.com/p/CHdutiInyuS/?utm_source=ig_web_copy_link

Angela Patricia González Valencia

Pese a los grandes cambios sociales que se han presentado, el papel de la mujer sigue siendo muy desvalorado ya que se la sigue reduciendo y se la sigue viendo como un “objeto”. Un estilo sexista en el que la mujer está despersonalizada -sin identidad propia- pone su cuerpo y belleza al servicio de la satisfacción de los hombres. La presencia de la mujer figura como objeto decorativo y trofeo del éxito masculino. En cuanto a maltratos dirigidos tenemos que junto con varios países de Latinoamérica, Colombia está entre los países con más inseguridad para las mujeres, parece ser entonces que las cosas no han cambiado tanto como deberían. En este contexto ¿Cómo ha cambiado la forma en la que se percibe a la mujer a lo largo del tiempo en Colombia? Desde hace más de una década atrás se esta luchando por sus derechos y deberes, creando una lucha cada vez más fuerte que impulsa el cambio. Cambio que debió suceder hace ya mucho, si bien el objetivo de este ensayo ha sido analizar las formas en las que vivían las mujeres y los acontecimientos más relevantes, lo que a contribuido a la creación de la mujer colombiana actual, también se pretende hacer un balance de lo que se ha logrado conquistar y lo que aún está pendiente por conseguirse.

Desde hace algunas décadas, se moviliza en este mundo una mujer que conquistó el poder de disponer de sí misma, de decidir sobre su cuerpo y su fecundidad, el derecho al conocimiento y a desempeñar cualquier actividad. Esto, aunque parece inimaginable es un proceso por el que se ha luchado y ha tardado más de lo esperado. Si hablamos un poco de historia, en Colombia se decía que las mujeres estaban en el mundo para cuidar a los hombres, la educación estaba enfocada en este aspecto y aunque eran muy pocas las niñas que accedían a la educación ya que se limitaba a los ricos y solo se les permitía estudiar hasta la escuela secundaria en el monasterio bajo una educación católica. Sus clases estaban enfocadas en aprender modales, a ser obedientes, tener fe, aprender a comportarse y ser silenciosas. Si una mujer de esta época quería tener un título universitario le debía pedir permiso a su esposo o ser una mal vista “solterona”, ya que las mujeres estaban hechas para engendrar hijos y no para estudiar, tenían que velar para que el hogar funcionara bien y en si, tenerlas como un objeto ya fuera sagrado o de placer.

Las mujeres se entregaban en matrimonio desde muy jóvenes como un evento memorable, aceptado y soñado, pero en realidad así como un objeto que puede hablar. Esa aceptación hacía parte de un ritual donde se entregaban al hombre para ser una bonita propiedad sin voz ni ambiciones. Ser iguales no era permitido, las mujeres no podrían tener aspiraciones y perdían su “apellido” para adoptar el de su esposo. La mujer permanecía en la sombra y en el olvido; no tenía un papel relevante en la construcción de la historia. La forma de vestir también era cuestionable, tenían que usar faldas largas y dependiendo de la clase social se tenía que vestir con una gran cantidad de capas y enaguas para realzar su figura femenina y que exhibiera su cadera, mostrándose así como un objeto de belleza en donde se exponía qué mujer podía tener más hijos, dada su apariencia y de esta manera cuál era la más apta para desposarse.

En 1920 se realizó la primera huelga de obreras que pedía reconocer los derechos básicos, en la empresa Fabricato (fábrica de tejidos de Bello, Antioquía). Aquella fue una huelga realizada sin contar con el apoyo de sus compañeros hombres, pero aun así la líder Betsabé logró firmar la negociación con un aumento del 40% de los salarios, un acuerdo de 9 horas y 50 minutos de jornada laboral, el suministro de alpargatas y la cesación del acoso sexual por parte de sus jefes. En esta época se observó un cambio en los roles de trabajo y como lo afirma Lipovetsky la forma de vivir de las mujeres en nuestra cultura occidental ha pasado por tres grandes paradigmas. Este autor percibe que la mujer ha sido desvalorizada y despreciada. Desde que se tiene noticia los trabajos se dividieron en roles atribuidos a las mujeres y a los hombres. Esta distribución no fue simétrica, sino que se dotó a los hombres de valores superiores y positivos (la guerra, la política), mientras que las labores femeninas se estimaron inferiores y negativas, haciéndose excepción con referencia a la maternidad y su función procreadora. Pero aún en este caso, era el hombre el único dador de vida y la mujer era la cuidadora de un germen de vida. El rol de la mujer se enfoca entonces en aprender a ser no solo criadora de hijos, sino que también podían ser profesoras, enfermeras o secretarias entre otras cargos pero no se reconocen como ciudadanas y no tenían derecho al voto, las mujeres sabían a lo que estaban dedicadas, esto era a no pensar y actuar ya que eran criadas para encajar en la sociedad. Es en el periodo de mandato de Gustavo Rojas Pinilla que se creó un acto legislativo en donde se instauró este derecho al voto tras años de lucha de las mujeres desde la década de 1930 para adquirir la ciudadanía plena. Es a partir de esta época que la mujer empieza a percibirse de otras formas, la educación se amplia y aunque sigue existiendo un machismo heredado, las mujeres optan cada vez más por estudiar.

Actualmente las mujeres tienen un espacio importante en la comunidad y es un gran cambio, pero no es de celebrar, Colombia se ha convertido en uno de los países con mas feminicidios de Latinoamérica. Entendemos como feminicidio el asesinato de una mujer por el hecho de serlo, es el hecho de una violencia y la manifestación brutal de una sociedad patriarcal y según el Observatorio de Feminicidios Colombia en el 2020 desde enero hasta septiembre se han confirmaron 508 muertes. Triplicando el número de mujeres asesinadas desde 2019. No obstante, en Colombia fue tipificado el feminicidio como un delito autónomo por la Ley 1761 de 2015, que lo define como el asesinato de una mujer por su condición de mujer o por motivos de su identidad de género, este tipo penal es agravado cuando es cometido por un servidor público, la víctima es menor de 18 años o mayor de 60, es cometido por varias personas, le anteceda una agresión sexual o sea perpetrado por la pareja o expareja de la víctima. Pero pese a las múltiples formas que el gobierno a optado para bajar estos índices la violencia contra la mujer sigue en aumento.

El cómo ha cambiado la percepción de la mujer a lo largo del tiempo es un hecho importante y en muchas ocasiones triste puesto que actualmente la mujer sigue siendo un objeto por estándares impuestos a la sociedad y que a diario va en aumento. El hecho de ser delgadas, utilizar cierto tipo de maquillaje o realizarse cirugías para tener cuerpos perfectos evidencia que aún en la actualidad se sigue mostrando a un ejemplo a seguir de una mujer trofeo, perfecta.

Si hablamos un poco de publicidad como una práctica que vemos y consumimos a diario, notamos que una de las prácticas más habituales de la publicidad, desde sus comienzos ha sido la de reducir a la mujer a “objeto”. Un estilo sexista en el que la mujer está despersonalizada, pone su cuerpo y belleza al servicio de la satisfacción de los hombres. La presencia de la mujer figura como objeto decorativo reflejo del éxito masculino. Según el informe elaborado por el Instituto de la Mujer del Ministerio de Asuntos Sociales: “La utilización de la imagen de la mujer responde generalmente a los dos arquetipos clásicos: la mujer como objeto sexual o reclamo consumista y la mujer en su rol de esposa, madre y ama de casa”. Si esto es lo que consumimos a diario entonces ¿Qué lucha estamos haciendo para combatirlo? En mi papel como diseñadora nos enseñan muchos códigos y signos que se utilizan para crear piezas que vendan solo con verlas, pero ya estamos acostumbrados a estos símbolos, es difícil cambiarlos ya que estudiamos para aprenderlos y replicarlos, al respecto Bourdieu (2011) afirma que:

La necesidad que tienen las burocracias públicas, y sobre todo privadas, de ejercer funciones de recepción y de acogida que, tanto en su amplitud como en su estilo, difieren profundamente de las que tradicionalmente confiaban a hombres (diplomáticos, miembros de gabinetes ministeriales) a menudo surgidos de las fracciones de la clase dominante más ricas en capital social (aristocracia, antigua burguesía) y en técnicas de sociabilidad indispensables para preservar ese capital, ha determinado la aparición de todo un conjunto de profesiones femeninas, y de un mercado legítimo para las propiedades corporales. El hecho de que ciertas mujeres obtengan de su encanto (y no de sus encantos) un beneficio adicional, de que la belleza reciba así un valor en el mercado del trabajo, indudablemente ha contribuido a determinar, además de muchos cambios en las normas indumentarias, cosméticas, etc., todo un conjunto de transformaciones éticas, a la vez que una redefinición de la imagen legítima de la feminidad: las revistas femeninas y todas las instancias legítimas en materia de definición y de uso legítimos del cuerpo difunden la imagen de mujer encarnada por esas profesionales del encanto burocrático, racionalmente seleccionadas y formadas, según una carrera rigurosamente programada (con sus escuelas especializadas, sus concursos de belleza, etc.) , con el  propósito de cumplir, según las normas burocráticas, las funciones femeninas más tradicionales.

Conclusiones

¿Cuántas de las mujeres que en algún momento lean estas líneas y ratifiquen que han sufrido algún acoso solo por ser mujeres? ¿Cuántas de nosotras hemos salido a la calle y solo por la forma de vestir nos hemos sentido violentadas? ¿Cuántas de nosotras han sido violadas? Son Preguntas fuertes, pero lastimosamente se que ha ocurrido en algún momento de nuestras vidas. Somos un país regido por el machismo, que en algunas ocasiones no en todas son las propias mujeres las que le enseñan a los niños a comportarse de cierta manera, el hecho de decirles: “usted es un varón, tiene que ser fuerte”, “los niños no lloran” y “¿se va a dejar de una niña?” Estas preguntas nos reflejan de que aún tenemos mucho que cambiar, el futuro es incierto y los cambios son incómodos pero lo diferente no siempre es malo, solo no es lo mismo. Si debemos cambiar la forma de enseñanza, debemos tomar ejemplo de otros países que han logrados grandes avances, ya se están logrando grandes cambios, ya las mujeres podemos ser autónomas, tener más aspiraciones, podemos crear y hacer nuestro futuro pero no tenemos que dejar de luchar no solo con los hombres sino también entre nosotras.

Bibliografía

Archila, M. (2014). Aspectos sociales y políticos de las mujeres en Colombia, siglos XX y XXI. Repositorio Universidad nacional de Colombia.

Bourdieu, P. (2011). Las estrategias de la reproducción social. Buenos Aires: Siglo XXI.

Daros, W. (2014). La mujer posmoderna y el machismo. Franciscanum 162, Vol. lvi : 107-129.

Lipovetsky, G. y Serroy, J. (2010). La cultura-mundo. Respuesta a una sociedad desorientada. Barcelona: Anagrama.

Política pública de juventud Caucana

Diana Carolina Correa Ijají

Colombia ha transformado en los últimos años la definición de política en algunos sectores, quisiera decir que toda la política ha sufrido una trasformación, pero ¡no es así! Mientras algunos sectores avanzan otros retroceden, algunos desaparecen e incluso no se encuentran datos reales de su existencia. Mi país se ha destacado en las últimas elecciones por conservar la palabra “politiquería” que se ha impregnado en la mayoría de situaciones ligadas al Estado. Para un colombiano el pasado es el presente por todos los sucesos que desencadenaron la definición de un Estado inmerso en la guerra y en la lucha de un pueblo por salir de ella.

¿Por qué decido iniciar con este apartado?

Porque antes de direccionar mi investigación manifiesto el sentir que generó esta inmersión: Siempre me he conectado con las luchas por los derechos, pero por primera vez sentí que de verdad mi país está tratando de despertar, ya los miedos están desapareciendo. La lucha por derrumbar los conceptos que se tienen de la política está unida a la necesidad de un pueblo. ¡Sé que no se generaliza! Pero tengo la plena seguridad de que sí un grupo de personas reacciona, todo el país lo hará.

A raíz de estos conceptos se generó un interés por destacar el proceso que ha tenido la política pública en el país, específicamente la política pública de juventud, que se ha convertido en el plan de acción para dimensionar las necesidades de un grupo de ciudadanos representados en los jóvenes. En nuestra ley se reconoce a los jóvenes desde los 14 a los 28 años, con el fin de exigir el bienestar de todas sus áreas; es decir, que reciban en todos los sectores lo que les corresponde.

Para reconocer las ventajas y desventajas de estos procesos políticos se direccionó la investigación hacia el departamento del Cauca, no solo por el interés en conocer como joven lo que puede aportar a mi crecimiento personal como ciudadana colombiana, sino con la necesidad de demostrar que sí se puede recuperar la confianza en la lucha por nuestros derechos. Aunque el presente ensayo demuestra realidades ligadas a la corrupción, también enfoca el camino hacia los representantes que de verdad están luchando por lo que creíamos que no podíamos luchar debido a la concepción de que el joven no es tenido en cuenta en los discursos políticos. A partir de los temas mencionados que percibí en las entrevistas y demás búsquedas bibliográficas desarrollaré el tema. Para iniciar es necesario mencionar los conceptos ligados a la política pública con el fin de aclarar lo que comúnmente se conoce de ella.

Es la manera en como el pueblo va a poder subsanar sus necesidades. ¿Para qué sirve? Para que la necesidad de un ciudadano pueda ser resuelta. Existen variedad de políticas con el fin de que el Estado defina rubros para cubrir dichas necesidades. Esta claridad permite entender el proceso que se está resaltando para desligarlo de definiciones erróneas como documentos sin desarrollo. ¡Un documento más! Ya enfocada en la política pública de juventud del departamento del Cauca, encontré una serie de dificultades en el conocimiento de esta acción que clasifiqué en tres partes:

La primera es que no existe conocimiento de las políticas públicas por parte de los interesados, lo que ha ocasionado una falta de acceso a las oportunidades que ellas representan al implementarse en el Estado, incidiendo a su vencimiento por falta de uso. La segunda es la incapacidad del gobierno para desarrollar las políticas públicas. La tercera es la no realidad que existe dentro del papel y la ejecución; es decir, que mucho de lo que se plasma en el documento que es el vínculo para su cumplimiento se queda sin realizarse por diferentes razones.

Para conocer el resultado de esta primera parte de la cual se profundizó en el programa de “Cauca más joven” que fue creado como la primera acción de política pública de juventud del departamento en 2018 que consiste en 7 líneas de estrategia:

Paz, educación, salud, desarrollo económico, desarrollo rural, participación, deporte, restablecimiento de derechos tomada de Asamblea departamental de juventudes (Programa departamental de juventud Cauca avanzamos en parche, 2020).

Recuperado de https://elnuevoliberal.com/aprobada-politica-publica-de-juventud-en-el-cauca/.

En el análisis de cada una de las estrategias se halló una serie de metas planteadas y de recursos que el gobierno le facilita a los representantes para la ejecución de las mismas. A través de las entrevistas realizadas, especialmente al líder juvenil, se recolectó cada uno de los aportes económicos con los que cuentan para la realización de este año lectivo. Antes de compartir esta información quisiera mencionar algo que resaltó Juan José Vargas: “Cuando fuimos en búsqueda de registro de Cauca Joven no se encontraron rastros de proceso de creación de la política pública, solo los apartados, lo que ocasionó en esta nueva generación un empezar de cero. Solo nos entregaron el plan de acción con los recursos”. Se tiene el conocimiento de que todo proceso tiene un registro para guardar esa constancia de que alguna vez existió, es sorpresivo que no conserven datos tan valiosos para la ejecución de estas políticas. Es ahí donde cuestiono el hecho de cómo trabajaron los anteriores representantes, sin contenidos, cómo realizaban sus inmersiones, ¿de verdad trabajaban para el pueblo? El orden representa el poner razones por las cuales nuestro Estado está en un retraso en sus dimensiones fundamentales. Seguimos siendo un pueblo que conserva su destrucción y se interesa por construir a través de otros. Para el análisis hice una selección de las más destacadas y la que causaron mayor impacto por el uso de los recursos:


Plan de acción política pública departamental de Juventud

A raíz de esta observación, se abre un nuevo conocimiento de los recursos del Estado que muchas veces se tiene el concepto de que se roban los dineros los líderes y claro que sucede de diferentes maneras, pero más allá de esta concepción el Estado no aporta grandes recursos para las necesidades de la juventud. En una de las conversaciones se destacó esa falta de recursos sumando en muchas ocasiones el mal uso de los mismos -no tengo un conocimiento arduo de la parte financiera- pero se puede notar lo que hemos escuchado en nuestra generación aunque se tiene la fuerza hacia donde llegaremos sí nuestro país no quiere las posibilidades de salir adelante.

A pesar de que nuestro departamento es uno de los puntos clave de la guerra, no se invierte en programas de ayuda para los jóvenes que mitiguen el conflicto armado.

Sé que hasta ahora es difícil denotar un progreso dentro de la política pública, todo tiene su proceso para adecuarse al Estado y a los representantes así que no todo está perdido. A continuación a través de experiencias de los líderes de la Juventud Humana se expondrá como las nuevas generaciones están transformando a la juventud no con el propósito de siempre.

¡Cumplir lo que prometen en sus campañas!

Lo están haciendo a través del conocimiento, de la apropiación de los derechos, a través de las marchas con manifestaciones artísticas, apoyo a otros movimientos o causas  e incluso entregando su vida por sus propósitos que encierran los de muchos más  y algo más grande: la motivación a jóvenes a hacerse cargo de su país desde sus áreas o sus medios sean sociales entre otros.

Ha sido un año de despertar a muchas realidades, los líderes han confrontado las manifestaciones más conflictivas de los últimos tiempos en el país. A raíz de estas realidades se ha generado la necesidad de trabajar con la Asamblea  Departamental que está generando proyectos en las comunas de la ciudad para informar todo lo que sucede en el departamento (las masacres, la lucha de la mujer, los movimientos LGBTI+ y los movimientos estudiantiles, entre otros), y así conformar grupos de apoyo (conglomerados) para enseñar a formular políticas públicas. A través de estas cercanías, es factible encontrar los problemas actuales de la Juventud con el objetivo de gestionar el cumplimiento de la política pública de juventud. Además, se está haciendo un estudio del plan de desarrollo para lograr mejores recursos de todas las áreas Se podría decir que están más inmersos, lo que ha generado una participación activa en las áreas sociales resaltando el papel de la juventud en espacios importantes del departamento.

“A nosotros lo que no importa es que si se roban los recursos pues que se lo roben pero que al menos algo pueda tomar la gente” -apunta Juan José Vargas.

Para concluir resalto una frase que mencionó Juan José Vagas que pertenece a Jaime Garzón “Si ustedes los jóvenes no asumen la dirección de su propio país, nadie va a venir a salvárselo.”

Este fue el motivo por el cual el inicio de mi escrito resalta el valor de la esperanza, porque encontré en medio de esta experiencia jóvenes dispuestos a todo, pero todo a lo bueno. Temía que la experiencia se convirtiera en teoría y más teoría, pero encontré muchas ganas de luchar por lo que es nuestro, encontré personas con propósitos grandes desligadas de conceptos políticos y aferradas al pueblo. A un lado se quedaron los protagonismos, el empeño por cambiar las situaciones se llevó la mayor parte. Resalto que la falta de conocimiento puede generar la pérdida de un país, creemos que es la guerra, pero no sí reconocemos que a nosotros nos corresponde nada está perdido.

Bibliografía

Asamblea departamental de juventudes. (2020). Programa departamental de juventud Cauca avanzamos en parche. Cauca más Joven. Recuperado de https://elnuevoliberal.com/aprobada-politica-publica-de-juventud-en-el-cauca/.

https://www.academia.edu/36931786/analisis_del_diagnóstico_de_la_política_pública_de_juventud_en_popayán

J.Vargas .comunicación virtual ,4 de diciembre de 2020.

Esfuerzo y esmero de los trabajadores de la plaza de mercado La Esmeralda

José Rodolfo Chantre Guaca

Ilustración “Manos” de Rodolfo Chantre

Este ensayo pretende mostrar a la plaza de mercado La Esmeralda, como un lugar en el que campesinos y personas de Popayán (Cauca-Colombia) van a vender o revender sus productos, además de mostrar el esfuerzo que conlleva trabajar en la galería, ya que como lo mencionan algunos trabajadores: la gente está perdiendo la costumbre de ir a mercar a estos lugares, ya que con la pandemia del coronavirus muchos prefieren ir a los almacenes de cadena, causando que varios padres y madres cabezas de hogar, no tengan un sustento para proveer a sus familias. A manera de complemento:

La pobreza y la impotencia de la imaginación nunca se manifiestan de una manera tan clara como cuando se trata de imaginar la felicidad. Entonces comenzamos a inventar paraísos, islas afortunadas, países de Cucaña. Una vida sin riesgos, sin lucha, sin búsqueda de superación y sin muerte. Y por lo tanto también sin carencias y sin deseo: un océano de mermelada sagrada, una eternidad de aburrición. Metas afortunadamente inalcanzables, paraísos afortunadamente inexistentes.

(Zuleta, 1980)

Para el desarrollo de esta investigación se recurrió a hablar con algunos trabajadores de la galería La Esmeralda, para conocer un poco los esfuerzos que deben hacer para poder vender sus productos a los clientes que van a mercar y que en muchos casos afectan su salud.

El primer caso es de un despostador de carne que se le levanta a la una de la madrugada, y los fines de semana llega a las nueve de la noche, ya que tiene que encargarse de despostar entre cinco a diez reses:

Yo vivo en los Sauces, y me vengo en bicicleta desde allá  entre semana me vengo a la 1:30 más o menos y los fines de semana me vengo a las nueve de la noche, porque son más reses las que hay que despostar por ser día de mercado, para este trabajo se requiere de mucha concentración, porque una vez en un descuido me moche el dedo de la mano, y ahora se me dificulta más el trabajo por no tener un buen agarre.

Testimonio 1

El segundo caso es de una señora cabeza de familia que se dedica a vender desayunos y almuerzos. Ella cuenta cómo se levanta de martes a domingos a las cuatro de la mañana, para empezar a comprar los productos con los que prepara las comidas:

Yo me levanto a las cuatro de la mañana a la galería llego a las 5 maso menos, empiezo a comprar las cosas para preparar el almuerzo, mientras voy preparando las cosas la gente me va pidiendo desayunos, mi hija mi cuñada y mi papá me ayudan, ya que es muy difícil atender y repartir almuerzos a tanta gente, muchas veces acabo a las cinco de la tarde maso menos ya que hay que lavar mucha losa y dejar aseado el puesto para el otro día.

Testimonio 2

El tercer caso, es de una vendedora de hierbas y algunos vegetales, que viene desde Totoró. Ella misma es quien se dedica al cultivo, y venta de sus productos. Cabe destacar que la señora solo vende sus productos los días de mercado viernes, sábado y domingo, por lo que al no tener un puesto se sitúa en uno de los pasillos de la galería:

Yo me levanto a las tres de la mañana, para bajar al pueblo, porque yo vivo un poco más arriba, en mi casa me ayudan a cargar los bultos y canastas hasta donde toca coger la chiva que sale a las 4 de la mañana. Cuando llego a la galería me demoro una hora más o menos organizando todo lo que voy a vender, y a la una de la tarde empezar a organizar, para montarme en la chiva que sale de dos a tres de la tarde, para volver al siguiente día.

Testimonio 3

Los animales luchan entre sí por una de dos razones: para establecer su dominio en una Jerarquía social, o para hacer valer sus derechos territoriales sobre un pedazo determinado de suelo. Algunas especies son puramente territoriales, sin problemas de jerarquía. Otras, tienen jerarquías en sus territorios y han de enfrentarse con ambas formas de agresión. Nosotros pertenecemos al último grupo: las dos cosas nos atañen. Como primates, heredamos la carga del sistema jerárquico.

(Morris, 1967, p. 70)

El cuarto caso es de un señor que tiene una cafetería. Él se levanta todos los días a las tres de la mañana, para preparar lo que va a vender, ya que los trabajadores que llegan temprano van a comprarle, para desayunar y empezar a trabajar:

Cuando llego, lo primero que hago es poner a hervir una ollada de agua para el café y después empiezo a preparar todo para amasar la masa del pandebono, buñuelos, masas, empanadas y papas, por eso a la gente le gusta venir a comprar porque todo es fresco y preparado ese mismo día. A veces es duro, porque a pesar de que tengo quien me ayude, a veces el voleo es tanto que  también toca lavar losa de afán, y al estar acalorado me dan dolores en la mano por las noches.

Testimonio 4

El quinto caso es de un señor que compra productos de campesinos que vienen de Silvia y de El Tambo, esta persona se dedica a la venta de papa y plátano:

Yo me levanto a las tres de la mañana para ir hasta el barrio Bolívar a comprar la papa y el plátano. Tengo que madrugar a esa hora porque me transporto en bicicleta y tengo que llegar temprano para alcanzar a comprar los productos que llegan, también porque tengo que lavar los bultos de papa para que estén presentables para los clientes.

Testimonio 5

El último caso es de un señor propietario de un granero, además de que vende los productos a precios económicos, él o a veces con la ayuda de sus hijos, ayudan a sus clientes a cargar los mercados hasta su medio de transporte, con el fin de velar por la seguridad del cliente, y evitar esfuerzos físicos en ellos:

Yo llego a las 5 de la mañana para empezar a organizar los productos que vendo, sacar los bultos de los granos, cuando la gente me compra mercados grandes les ayudo a cargar las cosas, también a veces hago descuentos o les doy algo de ñapa, para que se sientan bien atendidos, cosa que no he visto que hacen en los almacenes de cadena.

Testimonio 6

Estos son los testimonios de algunos de los trabajadores, que laboran en la plaza de mercado La Esmeralda, quienes hacen un llamado a la comunidad para que no se pierda la costumbre de ir a mercar a estos lugares como lo son las galerías, ya que así se está apoyando a varios padres y madres cabezas de familia, quienes van a trabajar para poder mantener a sus familiares. Para algunos comerciantes sus ventas disminuyeron notoriamente, a raíz del aislamiento obligatorio, ya que muchas personas preferían ir a comprar a almacenes de cadena, que ir a estos lugares por miedo al contagio.

Conclusiones

Como cualquier otra plaza de mercado, la de La Esmeralda reúne personas de diversas partes de la ciudad y del departamento del Cauca, trabajadores que se dedican a la venta o reventa de productos con el fin de generar ingresos y mantener a sus familias. En la galería se pueden conseguir gran variedad de productos: papa, plátano, naranjas, guayabas, carnes, hierbas, frijol y arvejas, entre otros productos que llegan de diferentes partes del Cauca u otros departamentos de Colombia. La Esmeralda es un espacio que sirve para relacionar a los comerciantes con los compradores, compradores que en su mayoría prefieren ir a mercar a este lugar, por la cercanía que pueden tener con los productos y con los vendedores, quienes incentivan a que sus clientes sigan comprando mediante la famosa ñapa y la buena atención que en otros sitios no se puede apreciar; también es un lugar en el que los trabajadores interactúan entre ellos mismos, ya sea para apoyarse como una gran comunidad o generando altercados en algunos casos.

Bibliografía

Morris, D. (1970). El zoo humano. Barcelona: PLAZA & JANES

Zuleta, E (1980). Elogio a la dificultad.

Dificultades de los caficultores caucanos durante la pandemia

Wilder Olmedo Sol Lubo

La agricultura es una de las economías que más está presente en Colombia, ya que miles de campesinos siembran sus tierras para tener un ingreso de dinero, cultivando distintos productos que se producen en el país, entre ellos se destaca el café. El café como ya es conocido es uno de los productos más importantes, se exporta a todo el mundo y es una de las economías más importantes, llegando así a representar a Colombia a nivel mundial, debido a su calidad y a su sabor inigualable.

Las personas que siembran el café y lo producen son llamadas caficultores, destinan sus predios a la siembra de este producto, ellos dependen del café y todo lo que gire en torno al café les afecta más que a nadie. En la actualidad con la llegada al mundo de la pandemia del Covid-19, este gremio se ha visto severamente afectado en cuanto a su producción, los problemas económicos en general, el alza en los abonos y pesticidas utilizados en la producción y mantenimiento de los lotes, todo esto y más son los problemas por los cuales están pasando los caficultores del país. Además de las recomendaciones de bioseguridad, para la contratación de trabajadores durante los tiempos de cosechas de café en cada una de las regiones del país. Pero cómo los caficultores han tenido que sortear estos problemas, y sí han recibido algún tipo de ayuda por parte del gobierno nacional; estas y otras preguntas se intentarán desarrollar en el siguiente documento, el saber todo esto nos ayuda a ver que las personas del campo y en especial las de este gremio son también afectadas por el Covid-19.

Colombia es un país de climas muy variados que van desde las playas cálidas del Caribe, pasando por las playas tropicales y húmedas del Pacífico y adentrándonos a climas templados y un poco fríos de la cordillera  de los Andes, llegando a las sierras y nevados del país. Cada uno de estos climas son especiales para la siembra de ciertos productos, en este caso el café, es más cultivado en sectores con un clima templado así como lo son los departamentos de Nariño, Norte de Santander, Antioquia, Valle del Cauca, Cundinamarca, Huila, Cauca, Tolima, Caldas, Quindío y Risaralda, siendo conocidos los últimos tres como el eje cafetero y en donde se encuentra ubicado el tan visitado parque del café.

Los departamentos antes mencionados son los que más producen café en el país, ya que sus territorios gozan de climas templados que son perfectos para su producción. El presente ensayo enfatiza en el Cauca, que goza de un clima variado desde los fríos paramos de las montañas, hasta las selvas tropicales de la costa Pacífica caucana. Zonas como Popayán, Timbio, El Tambo, Cajibio y Piendamó, entre otros;  se caracterizan por tener ecosistemas perfectos para la producción en cantidades asombrosas de café en grandes fincas; y vale la pena considerar que cientos de familias que viven de este producto.

Ubicación de Villanueva con respecto a Popayán – Google Maps

La Vereda Villanueva, ubicada al noroccidente de Popayán, consta de fincas destinadas al cultivo de café, pero no solamente de café, ya que en medio de los cafetales los campesinos también siembran otro tipo de cultivos como: plátano, yuca, árboles frutales (aguacate, níspero, guamas) que por sus ramas producen sombra y protección a los cultivos de café cuando se producen granizadas, muy comunes en la región.
El café produce la suficiente ganancia para sostenerse así mismo y a la familia -bueno- todo esto si el caficultor cuenta con más de mil palos de café sembrados, de lo contrario no generará lo que se espera; al estar en café en la bolsa de Nueva York, los caficultores esperan el precio del café según se ubique el dólar en Colombia, ya que si este sube igualmente subirá el café, de lo contrario pues bajará y se verán perjudicados todos los caficultores del país. Colombia pasa por la tendencia del año pasado, caracterizado porque antes de la cosecha (mayo, junio y julio), el precio se ubicaba sobre los $900.000 la carga de café (una carga de café equivale a 10 arrobas es decir a 125 kilos), pero cuando comenzó la cosecha este precio se vio afectado, ya que bajó considerablemente ubicándose por debajo de los $ 650.000 la carga. Lo anterior, por supuesto, afectó considerablemente a los caficultores, quienes se veían más afectados eran los que tenían pequeñas fincas, los que tuvieron que adquirir algunos créditos porque no les alcanzaba el dinero para comprar los respectivos abonos y químicos que necesitaba su café.
Todo esto sin saber que en el 2020 se verían afectados por la pandemia. A comienzos del año en curso, todo marchaba muy bien, se proyectaba un buen precio del café y todos los caficultores se preparaban para sus respectivas cosechas, ya que para esos meses se tiene la costumbre de contratar a trabajadores o como ellos los llaman peones, quienes son del sector y otros son de otros municipios o departamentos. Hacia el mes de abril Colombia se vio afectada por el Covid-19, ocurrió el cerramiento de las vías y con ello la suspensión de los transportes intermunicipales y interdepartamentales, con el fin de que el virus no llegara a sus casas.
No se observaba un buen futuro para los caficultores, pues ya que la cosecha se acercaba, la Federación de Caficultores del Cauca brindó algunas ayudas en implementos a todos sus afiliados, para prepararse en las cosechas ya que no podían contratar a personal que no estuviera en el sector de los cultivos.
El gobierno nacional implementó el uso del tapabocas y del alcohol durante las épocas de cosecha en el país, el precio del café estaba muy bien, se ubicaba sobre $ 1.100.000 la carga, un precio que todos querían aprovechar.

Cosechas en Villanueva – Fotografía de Einar Lubo

Don Fernando Gómez, un caficultor que tiene su finca en la Vereda Villanueva, comenta que ese había sido el mejor precio que había tenido el café, nunca antes había visto un precio así tan alto y que claramente él quería aprovechar así como todos sus vecinos. Don Fernando posee alrededor de 8.000 palos de café, que no puede cosecharlos todos, y necesita contratar a peones. Él cuenta con la ayuda de su esposa quien le colabora permanentemente, mientras que sus hijos le ayudan por momentos, ya que al estar en el colegio con clases virtuales no los puede obligar  a coger café. Para don Fernando lo más importante es que sus hijos estudien para que tengan un mejor futuro y una mejor vida.

Don Fernando tuvo que instalar internet en su casa para que sus hijos estudiaran, dice que él es afortunado porque sus hijos pueden estudiar y tienen los recursos para contratar el servicio de internet además de tener un computador. Él ofrece ese servicio a los que no lo tienen y no cuentan con los recursos para que puedan estudiar, ya que no todos sus vecinos tienen los medios para pagar unos $60.000 mensuales que cuesta. Por lo tanto, el acceso a una conexión de internet, fue uno de los primeros problemas por los que se vieron afectados no solo los caficultores sino en general todos los campesinos que tienen hijos en el proceso de escolarización. Con las clases virtuales, a pesar de que algunos profesores eran conscientes y les llevaban los trabajos, pero no era igual, ya que los niños pequeños no se concentraban bien, y más de uno, no aprendía de la mejor manera; para los mayores, les pedían clases por video llamada y la mayoría no podía asistir porque no tenía los medios para asistir.

Don Fernando cosechando café. Fotografía de Wilder Sol

Un segundo problema que enfrentaron, cuenta don Fernando, fue la contratación de peones para la cosecha, ya que se llegaron los meses y todos los que podían trabajar ya estaban trabajando en otras fincas; a pesar de tener un buen precio del café no tenían los peones necesarios para coger el café. Las jornadas se doblaban y cogían café con la primera luz y finalizaban con la última luz del día (5:00 a.m. – 5:00 p.m.); y después lo despulpaban (quitarle la cáscara),lo lavaban y lo secaban para venderlo. Don Fernando comenta que se acostaban alrededor de las 10:00 de la noche, una hora a la que no estaban acostumbrados, después de cada día terminaban extenuados para seguir al otro día con la misma jornada.

El virus les trajo el tener que doblarse en sus horas laborales ya que no querían que el café se cayera por lo maduro que estaba, ya no habían trabajadores en el sector disponibles y tocaba afrontar la situación durante los tres meses que dura la cosecha; durante ese tiempo, los caficultores se ven totalmente cansados, no tienen un horario fijo de entrada ni de salida, una jornada de más de 8 horas en donde no reciben horas extras. En la vereda por el momento no se ha visto ningún contagiado con el virus, pues la comunidad se ha protegido, no se permiten las fiestas, y hubo un retén en donde solamente entraban personas que vivían allí, a nadie más se le permitía el paso, eso parecía como si se viviera en un conjunto cerrado en donde si quieres ir a visitar a alguien tienes que llamarla primero para que te dejaran pasar a visitarla.

Retén en el acceso a la vereda Villanueva. Fotografía de Einar Lubo

Los caficultores en el sector alcanzaron a disfrutar al menos de un buen precio del café. Don Fernando y sus vecinos disfrutaron de un buen precio después de sus largas y cansadas jornadas laborales. Durante esos días la única ayuda que recibían era la llegada de afiches para el uso de tapabocas. Ellos no recibieron ni un implemento por parte de las organizaciones y asociaciones a las que están afiliados. Además, los días sin IVA en el país no los benefició, pues las cosas que ellos necesitaban como abonos, no eran productos que tuvieran descuento; al contrario subían su valor. Así como habían ganado un buen precio, una gran parte se iba en la compra de abonos para recuperar el café y prepararlo para la próxima cosecha.
Las ayudas que el gobierno daba beneficiaron a los grandes caficultores, aquellos que poseían más de 100.000 palos de café, pero los pequeños productores no recibían ninguna ayuda. La pandemia trajo distintos problemas al país, y muchos se quedaron en las personas pobres que vivían en las ciudades y no salían. Pero nadie hablaba de los caficultores que también sufrían por esta situación, protegiendo a sus familias y generando con mucho sudor y esfuerzo para producir el café que muchas personas compran en un supermercado o en una tienda de barrio.
No se sabe por cuánto tiempo se vaya a convivir con el virus, quizá tengamos que acostumbrarnos a vivir con él; ojalá que los caficultores y en general los campesinos que cultivan las tierras colombianas que llevan muchas de las cosas que las personas tienen en su mesa, reciban la importancia que merecen y sean catalogados también como héroes, porque cuando todo tuvo que parar ellos no pararon y nunca dejaron de trabajar ni cultivar sus tierras.

Bibliografía
Café. (sin fecha). En Wikipedia. Recuperado el 09 de diciembre de 2020. Disponible en: https://es.wikipedia.org/wiki/Caf%C3%A9

Castillo, L. (Ultima hora Colombia). 2019, marzo 12. Crisis en el sector cafetero de Colombia. (Archivo de video). Recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=CPsBE2l7MnE

Escobar, Jorge. (2015). Los desafíos de la ciudadanía en Colombia. Notas para la reflexión. Bogotá: Universidad Piloto de Colombia.

Figueroa, A. Comunicación personal, 2 diciembre de 2020.

Gómez, F. Comunicación personal, 5 diciembre de 2020.

Economía, turismo y patrimonio

Cesar Steven Valbuena Yarpaz

Mural en San Agustín

En la región de San Agustín (Huila-Colombia) existen diferentes sitios para visitar, conocer y aprender sobre la cultura aún sin completar de tan misteriosa y asombrosa civilización, que habitó la región y que dejó una huella, que hoy en día es reconocida como Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO, de tal manera, que este reconocimiento de cabida a que sus habitantes encuentren en él, una vía para obtener recursos económicos, generalmente individuales y familiares, apoyándose también en los beneficios del programa de la Economía Naranja, establecido por la presidencia del país. Durante este caótico año de pandemia, todos los comerciantes se vieron obligados a volcar su cotidianidad a una nueva normalidad en la que realmente la economía tuvo un gran declive y nos hicimos más distantes, como si ya no fuera suficiente con la desconexión que las clases sociales nos imponen. Así, en el presente escrito parto de la pregunta: ¿Cómo se usa el patrimonio cultural de San Agustín como recurso económico para el sostenimiento individual y la diferencia en tiempos de pandemia y la normalidad?

Cotidianidad y economía

Esta región desde que fue descubierta empezó a desarrollarse como algo más que solo una necrópolis, de hecho, sus habitantes comentan que fue un impulso para el desarrollo del municipio principalmente dentro de la economía y la infraestructura para la conservación del patrimonio que allí se haya y también en pro de la población y el turismo.

A diario los comerciantes o vendedores, se dedican a emplear sus productos como medio para su sostenimiento, con la venta de recuerdos o siendo ajenos a nuestra lengua, souvenirs, para aquellos turistas que visitan el municipio e incluso para los mismos habitantes quienes quieren tener algo “propio” en las repisas o mesas de centro en la sala por dar un ejemplo a la variedad de objetos que se pueden encontrar, que van desde mochilas, hasta cuadros y esculturas con elevados precios, donde se paga por lo artesano, lo hecho a mano. La experiencia no solo está enmarcada en los souvenirs, si no también en los restaurantes, los hoteles, bares, cafés y cualquier sitio que permita a los turistas disfrutar su paso o estadía en el municipio.

Casa Tarzán

Además, con las nuevas estrategias del gobierno, como lo es la Economía Naranja, “un modelo de desarrollo en el que la diversidad cultural y la creatividad son pilares de transformación social y económica del país, desde las regiones”, se busca apoyar al sector cultural, por lo que la región de San Agustín se ve muy beneficiada pues, gran parte de su economía se basa en el turismo que genera el patrimonio, que como bien se sabe, comprende todo este territorio mágico y misterioso, con una cultura que a día de hoy no se termina de conocer.

Nueva cotidianidad pandémica

Este año 2020 fue en pocas palabras algo terrible, un giro inesperado en la vida de cada uno de nosotros, porque hasta el más ricachón tuvo que ocupar un tapabocas, claro hecho por Louis Vuitton, pero tuvo que usarlo porque el covid-19 no se fija en los ceros que se tiene en el banco, el cargo que se ocupa o si se es una buena o mala persona. Es así como todos nos tuvimos que adaptar a esta nueva, normalidad y biopolíticas donde, donde gran parte de los comerciantes y pequeñas empresas se vieron afectadas, pues la economía cayó cual “pepa de guama al suelo”. Esto sin duda hizo que muchos negocios cerraran y además generó en la sociedad un sinfín de cambios, desde la manera en la que se distribuye el dinero hasta la forma de interactuar y ser. El saludo pasó a ser un choque de puños y codos, el temor a contagiarse y contagiar a otros, estableció que dos metros de frialdad serían justos para aumentar más esa incomunicación entre las personas, que a pesar de tener la mensajería instantánea y vivir conectados 24/7, parecen vivir más desconectados de la humanidad, de la realidad, de los problemas que realmente importan.

El neoconservadurismo, según Boltanski, es una de las tendencias, que la humanidad está desarrollando; Claudio Álvarez Terán (2019) menciona “que es la suma de Nacionalismo, Xenofobia y Moralismo”, que nos pone en un todos contra todos, donde la solidaridad, el contacto humano, la conexión entre las diferentes culturas e incluso entre una misma cultura, se van perdiendo y haciéndose más difíciles de practicar llevándonos a ser una sociedad totalmente distante y fría.

Resalto esta frase tan acertada y que me gusta de Horacio Calle (2009) “no importa que tan “pobre” haya sido esa vida. No hay vidas “pobres”, porque es algo que tenemos que entender en el sentido de que el gobierno debería apoyar a los pequeños empresarios y pequeñas empresas, porque si son pobres, no por esto se les debe de discriminar de tener una oportunidad para su progreso económico, pues siempre en todo modelo o estrategia que el gobierno genera para el desarrollo de la economía, salen beneficiados los empresarios grandes  quienes aprovechan para ganarse un poquito más de lo que ya generalmente ganan, que siendo honestos les da de sobra para sus necesidades básicas y antojos.

Esperanzas para el 2021

Todos manifiestan que este año se llevó muchas cosas, pues muchos se vieron en la obligación de vender lo poco que habían conseguido con el trabajo e incluso sus locales, para sobrevivir a la pandemia, además de que muchas personas perdieron familiares o amigos por que se contagiaron a pesar de tener todas las normas a disposición para evitarlo. Pero así mismo, llegaron nuevas ideas y las ganas de salir adelante, el emprendimiento y el amor por sus cercanos, hizo que los comerciantes vieran las oportunidades dentro de esta nueva normalidad, donde el tapabocas se hizo parte del outfit y el alcohol y gel antibacterial los mejores aliados en todo momento, para así adaptarnos a esta situación que parece no tener fin, que para la fe de muchos pronto terminará y solo será una experiencia un poco pesada que poner en nuestra mochila mientras continuamos por esta aventura que tenemos como vida.

Bibliografía

Álvarez M. [Claudio Alvarez Teran] (2019, noviembre 24) Retrotopía – Zygmunt Bauman [Archivo de video] Recuperado de: https://youtu.be/R_rX2zBbGng

Calle, Horacio. (1990). “Hacia una antropología de la vida cotidiana”. Boletín de Antropología. Vol. 5 – N°5. Bogotá: Pontificia Universidad Javeriana.

Fotografía de la Casa Tarzán. Recuperada d:e https://www.google.com/url?sa=i&url=https%3A%2F%2Fwww.rumbo.es%2Fhoteles%2Fcolombia%2Fsan-agustin%2Fhotel-tarzan&psig=AOvVaw1AOCkOzSfdBzOCg3ihwwRW&ust=1607687951131000&source=images&cd=vfe&ved=0CAIQjRxqFwoTCIC387auw-0CFQAAAAAd

información general de San Agustín. Recuperada de: https://sanagustinhuilacolombia.com.co/ https://www.sena.edu.co/es-co/formacion/Paginas/economia_naranja.aspx

Percepción del dinero en relación con la felicidad

Estefani Escobar Tovar

Hablar de dinero en general y hacer preguntas como: ¿Cuánto le pagan en su trabajo, o cuánto le costó esa nueva camioneta? Es considerado como una falta de respeto, igual, a otros tabúes de nuestra cultura, debido a esto si a alguien le preguntan ¿Da el dinero la felicidad? Respondería sin pensarlo demasiado, no, el dinero no da la felicidad, yo soy feliz con que mi familia esté bien, u otra alternativa es: no, porque el dinero no puede comprar cosas como el tiempo en que me divierto con mis amigos. Se tilda a quien piense lo contrario de interesado o materialista. Sin embargo, debemos analizar más razones que enmarcan la variable dinero y felicidad para llegar a una mejor conclusión, que aquella primera solución que codifica nuestra mente.

El sistema económico capitalista en el cual nos encontramos inmersos, inconscientemente nos hace creer que la persona que tiene solamente lo necesario para suplir las necesidades básicas, tendría una vida infeliz, debido a que a pesar de que pueden pagar cosas como una vivienda, o la comida, no pueden tener lujos que para otras personas son comunes, como lo llegaría a ser un carro, viajar, descansar los fines de semana, y hasta la educación. Pero es que, para cada uno de acuerdo con su contexto, sustantivos como la felicidad, la riqueza, necesidad y capricho, tendrán significados y ejemplos de que son, notablemente diferentes.

Experiencia sujeto a sujeto

Captura de Instagram

Para muchos la misma sociedad y el sistema económico nos obliga a comprar la felicidad, y es que quién diría que es feliz, si no tiene pagar los recibos, un techo fijo en el cual se sienta seguro y pueda descansar, o si el banco le roba su tranquilidad con llamadas constantes sobre quitarle los pocos bienes que le quedan. Pese, a las situaciones más adversas que rodeen a una persona, si nos basamos en el conocido “Ser feliz es cuestión de actitud” podríamos ser felices siempre, solo con cambiar nuestra disposición frente a cómo percibimos las cosas, como si la felicidad funcionara como el suiche de encender un bombillo, tan irrisorio, como el típico “El que es pobre es porque quiere” o aquella frase del cantante colombiano de reggaeton JBalvin “La pobreza es mental”, se puede llegar a pensar que la frase quiere motivar para trabajar por lo que se quiere conseguir. Pero también a estas cosas me refiero al decir, que tenemos significados diferentes y contextos desiguales, parece que a pesar de crecer en el mismo país y compartir rasgos culturales, viviéramos realidades totalmente diferentes. No me imagino a nadie diciendo: -hoy no tengo para comer, pero me da pereza salir a trabajar o no tengo para pagar los recibos, pero es que esta es la vida que me tocó.

Al querer llegar a conclusiones rápidas, que conllevan a ideas mayormente erróneas, y en un país profundamente marcado por el narcotráfico, se cree que cuando una persona nació con las necesidades básicas hablando de manera central, en lo económico y pasa a tener algunas cosas materiales que no son típicas de aquella clase social donde se formó, se tilda a la persona de estar lavando plata, parece que en nuestra sociedad “democrática e igualitaria” es difícil creer que quien estudie, trabaje y se esfuerce, no puede mejorar su capacidad económica, al estilo griego, estamos marcados a vivir en la miseria sino se ha nacido en cuna de oro. Pero, esas cosas materiales, que muchas llegan a envidiar son o deberían ser comunes.

Ilustración de Estefani Escobar Tovar

En la película “En busca de la felicidad” del 2006, mientras nos relatan la historia de un hombre que debido a la falta de ingresos económicos; rápidamente pierde a su esposa, queda sin casa por no pagar el arriendo, y hasta en el día que tiene su entrevista para aquel empleo añorado, lo llevan a la cárcel por no pagar las infracciones que cometió con su anterior carro, todo lo anterior demuestra la desigualdad social en la que vivimos ensimismados, ignoramos realidades ajenas. A su vez, el protagonista durante gran parte de la película debe cargar en una mano con aquella máquina que es su sustento, que podría simbolizar ese pasado, el cual lo ha conducido a aquel terrible presente, y en la otra llevaba a su hijo, que demuestra lo que lo impulsa, ante tantas adversidades, él es su principal razón para seguir luchando, para seguir buscando la felicidad.

Recolección de datos empíricos

Les contaré el ejemplo de doña Carmen, quien desde hace aproximadamente 8 años viene a la casa de mi vecino y le ayuda con el aseo de la misma, ella tiene cinco hijos, vivían en una casa muy humilde a orillas del río, pero después de ahorrar el dinero de su trabajo, más el que sus hijas mayores ganaban por estar también trabajando en la misma labor de doña Carmen, pudieron comparar una mejor casa, y mientras para la mayoría tener una casa construida con ladrillo o con techo de zinc, doña Carmen casi lloraba aquel día que nos contaba todo lo que tuvo que hacer para poder adquirir y adecuar su nuevo hogar, lo que quiero decir, es poner de nuevo en conversación aquella idea dada por Fernando Savater, de que aunque no somos libres de elegir lo que nos pasa, si somos libres de reaccionar ante ello, y que muchos somos más consientes de las cosas que limitan nuestra libertad, a que somos realmente libres.

Aporofobia

Ilustración de Estefani Escobar Tovar

Damos por sentado muchas cosas, como tener una casa de ladrillos, a la vez no somos conscientes de lo que podemos lograr con nuestras relaciones sujeto a sujeto, algunos somos egoístas, y vivimos en una sociedad en la que día a día se nota la aporofobia. Este término creado por Adela Cortina (2018), para darle nombre a esta realidad, tan ignorada, que busca visibilizarla, y es que como ella plantea, en un ejemplo tan acertado a nuestro contexto, en nuestras relaciones sujeto a sujeto; no le tenemos fobia a aquel extranjero que viene con mucho dinero, a montar una multinacional que le haga competencia a los emprendimientos locales, por el contrario, se deshumaniza, y se tiene fobia al extranjero que viene huyendo de realidades adversas principalmente por situaciones económicas, buscando un mejor provenir en nuestro territorio. Aquí podríamos hablar de la resistencia que se tiene hacia las personas pobres, como se cree que ellos no son capaces de darnos algo, los excluimos, muchas veces hasta los deshumanizamos, dejamos de pensar en las personas en situación de calle, más allá de eso, no nos planteamos quien son, que les paso, solo sabemos que son gente de calle y nada más. Nosotros como sociedad tenemos el poder en conjunto de erradicar esta fobia tan preocupante.

Esencialismo y circunstacialismo

Muchas veces como mencionaba el autor Estanislao Zuleta, “Torcemos lo que queremos saber para no ver la verdad”, él nos invita a dejar esa vida “plana” que no nos exige nada, analizar el trasfondo de las cosas. De la misma manera, hace una invitación a dejar de utilizar la “no reciprocidad lógica” engañamos a los demás y a nosotros mismos, defendiendo nuestra postura justificando que las circunstancias nos llevaron a cometer determinado error, el otro (definido por el filósofo Dario Sztajnszrajber como lo que excede todo lo que no soy yo) es malo por naturaleza, él tenía diferentes alternativas y eligió hacer el mal, sin embargo, aplicando el circunstancialismo, todo tiene excusa o disculpa. En el dinero se ve cuando las personas que han logrado consolidar un capital, se ufanan de haberlo logrado por sus propias capacidades, pero también podemos ver que personas con las mismas capacidades, o tal vez mayores, no lo han logrado surgir por falta de apoyo, oportunidades, y recursos económicos.

Es decir, son muy diferentes las oportunidades que tiene una persona que le encanta jugar al tenis, al fútbol, tocar el piano demás, viviendo en una ciudad capital, a alguien que viva en un pequeño municipio al sur de Colombia, y en un país como en el que nos encontramos plagado de cultura del privilegio y la trampa, es común saber quién consiguió un mejor empleo, y así obtuvo un buen salario, gracias a su “padrino político”, o diferentes “palancas”, para solventar sus problemas económicos.

Consideraciones finales

Al finalizar este ensayo, me he percatado de que cuando las personas apenas cubren sus necesidades básicas, son felices cuando pueden lograr el objetivo de solventar las mismas, cuando logran pagar los recibos, educar a sus hijos, tener un hogar propio, son inmensamente felices. Sin embargo, cuando uno tiene aquellas cosas asumidas, sus ambiciones pasan a ser tener lo que tiene el otro, comparar cuanto dinero tiene el otro, a donde fueron sus últimas vacaciones. Quien envidia, a su vez se ve afectado por el rencor, y de paso se llegará a ver un tipo de tristeza, caracterizada por el odio, que le hace perder la felicidad.

El dinero da bienestar, más no la felicidad, y aunque la anteriormente mencionada, no sea como aquel suiche de la electricidad para decidir en que momento encenderlo, si podemos a través de nuestras experiencias sujeto a sujeto y sujeto naturaleza, ir construyendo desde la cotidianidad la misma, dejando de pensar que para ser felices debemos tener una vida de ensueño, disfrutando los pequeños detalles en cada uno de los campos que conforman nuestro vivir, del mismo modo, apreciando a quienes nos rodean, poniéndonos en su lugar, abandonando los actos y enfrentando para dejar atrás las realidades tan presentes en la actualidad como la aporofobia o la no reciprocidad lógica y siendo el cambio que queremos ver en la sociedad.

Bibliografía

Cortina, Adela. (2018) Aporofobia, el miedo a las personas pobres. https://www.youtube.com/watch?v=ZODPxP68zT0

Duque, Ana Lucia. (2017). Ética contra la cultura del privilegio y la trampa. En, https://etnicografica.files.wordpress.com/2020/05/cultra-del-privilegio-y-de-la-trampa002.pdf

Dussel, Enrique. (2017). Enrique Dussel Clase de Ética. En, https://www.youtube.com/watch?v=dDZxrRtOqpk

Mardi, Paul. (Productor) y Muccino, Gabriele (Director). (2006). En busca de la felicidad. (Cinta cinematográfica) Estados Unidos: Colombia Pictures.

Osorio, José Álvaro. (2019) Siempre firme Ser feliz Soñar Soltar los miedos Causa y efecto Vives lo que sueñas La vida es perfecta Todos tenemos sólo lo que trabajamos. La suerte no existe La pobreza es mental Etc.. etc. Y tantas hp locuras que desde niño pasaban por mi mente. Que yo las viví y comprobé y tú las creíste y estás feliz. Gracias gracias gracias. El club de los sueños. https://www.instagram.com/p/BxAglBGH_tO/?utm_source=ig_embed

Savater, Fernando.(1991). Ética para Amador. En, https://etnicografica.files.wordpress.com/2020/09/fernando_savater_etica_para_amador.pdf

Sztajnszrajber, Dario.(2014). Mentira la verdad-el otro. En, https://www.youtube.com/watch?v=-5jXIkjG0Tk

Zuleta, Estanislao. (1980). El elogio de la dificultad. En, https://etnicografica.files.wordpress.com/2020/10/elogio-a-la-dificultad-de-estanislao-zuleta.pdf

Cómo ve el hombre colombiano al movimiento feminista en la actualidad

Francisco Chávez Enríquez

Ilustración de Francisco Chávez Enríquez – We Can Do It – spee drawing

Con este ensayo pretendo reconocer las razones que interfieren en los diferentes puntos de vista que tiene el rol femenino en la sociedad. Yo soy un hombre que ha sido criado por una madre soltera y he tenido el privilegio de admirar las capacidades excepcionales de mi madre al encabezar el progreso familiar, ella ha escogido asumir los desafíos que conlleva ser mamá a la par de que luchó por un crecimiento tanto académico como laboral. Para mi, ella es la persona más capaz que conozco, aunque no siempre se lo he reconocido. Sin embargo, es importante para mi empezar hablando de la relación con mi madre, para que se entienda mi punto de vista con respecto al “rol de la mujer”, porque, a estancias de mis circunstancias familiares, siempre he estado rodeado de familias tradicionales compuestas por padre y madre, donde el hombre es cabeza de hogar, por ello durante mi infancia siempre noté como extraños ciertos comportamientos que tenían mis amigos y primos con sus mamás y papás, comportamientos a los que no supe dar razón de porque me causaban incomodidad. Por ello, ahora con mis 28 años planeo dedicarle estudio y reflexión a este ensayo, con el fin de poder nombrar aquello que me ha causado disgusto cuando se habla del feminismo en el ambiente que me muevo.

El feminismo es un movimiento bastante amplio y puede resultar difícil de comprender para el punto de vista masculino, por ello analizaré más de cerca algunas de las situaciones de la vida cotidiana que me generan un punto de reflexión con respecto al rol de la mujer, he de decir que este tema es algo que me ha causado curiosidad por mucho tiempo, por lo que me he nutrido de artículos, videos y blogs de internet con respecto al feminismo, entonces en algunos casos expondré puntos de vista que pueden llegar a parecer de un contexto y cultura distintos al colombiano, sin embargo, mi polo a tierra será un artículo de Lola G. Luna sobre los movimientos de mujeres en Colombia, el cual me servirá de apoyo para argumentar y tratar de comprender el punto de vista de la mujer sobre el feminismo en la historia y en la actualidad.

Entre dudas

Durante el proceso de investigación me he encontrado varias veces con conceptos que no logro comprender del todo, aun buscando su significado en Wikipedia o preguntándole a amigas conocedoras del tema, y uno de estos conceptos surgió de un blog en internet donde citan a Simone de Beauvoir una escritora, profesora y filósofa francesa en lo siguiente, “no se nace mujer, se llega a serlo” (Gamba cita a Beauvoir, 2008), y esto para mí fue algo complicado de entender, cómo es que no se nace mujer? Me pregunté, de ser así, qué somos los humanos al nacer, seres sin género. Luego de buscar respuestas de distintas fuentes me di cuenta de que, este concepto es un debate actual dentro del mismo feminismo, No entraré en detalles porque me parece que es un tema que vale por si solo para otro ensayo, pero en resumidas cuentas, las mujeres trans luchan por ser consideradas mujeres a pesar de haber nacido con genitales masculinos, ellas claramente representan que una mujer se hace, al menos en lo que a mi respecta. Sin embargo, para mi sigue siendo difícil interiorizar o asociar a una vivencia propia, a eso de que un hombre se construya así mismo como una mujer, y no me malinterpreten no estoy en contra de ese pensamiento o afirmación que tienen las mujeres trans, es solo que yo nunca me he encontrado en la posición de que nieguen lo que soy, nunca he tenido que salir a debatir con otros sobre mi hombría. Entonces cómo voy a saber sobre aquello de que las personas se hacen mujeres, y bueno, este es un punto de reflexión al que volveré más adelante en el ensayo.

Descifrando lo cotidiano

Como mencioné en un inicio, voy a desentramar hechos cotidianos con el fin de buscar el significado más profundo sobre los roles de género. Una de las conductas que me parecían extrañas de amigos o familiares hombres en mi niñez, era cuando observaba a alguien de mi edad palmear el trasero de su madre, suena extraño al escribirlo, pero cuando lo presencié parecía una simple muestra de cariño de un niño a su madre, sin embargo, creo que esa costumbre es el efecto de una relación familiar donde la madre obtiene menos respeto de sus hijos que el padre. No se puede negar que en la concepción tradicional de la familia, el padre siempre ha asumido el rol de aquel respetado por ser el proveedor del hogar, y quien se encarga de los asuntos más importantes. En mi búsqueda sobre el feminismo encontré una de las claves que me ayuda a explicar el funcionamiento de dicho núcleo familiar tradicional, considero que es como lo expresa Luna (1985): “La esfera de lo privado, donde transcurre la vida de la mayor parte de las mujeres, donde se establecen las relaciones de poder entre los sexos que dan lugar a la posición de subordinación y de dependencia femenina” y es que, las mencionadas relaciones de poder (aunque Luna se refiera a un contexto político e histórico donde las mujeres luchaban por el derecho al voto) son lo que se oculta muchas veces sobre las muestras de cariño o afecto en el hogar y es así como se normaliza, cuando la mujer acepta estas situaciones como algo natural.

Por supuesto, no pretendo decir que estas conductas normalizadas están hechas con la intención directa de rebajar la posición de la mujer en el hogar, esa es una acusación que dificulta la comprensión del feminismo para nosotros los hombres. Sin embargo, para abordar este asunto primero asumiré la posición de amigos o familiares hombres, o incluso recordaré como solía pensar yo mismo en el pasado, y es cuando feminismo nos confronta juzgando nuestras acciones como el producto de la malicia de los hombres, es donde nos ponemos a la defensiva y es que muchas veces estas acciones vienen cargadas de buenas intenciones. Como ejemplo, quiero reflexionar sobre lo que consideramos como caballeresco, algo como cargar un objeto pesado por una mujer, abrirles las puertas o cederles el puesto en el transporte público, es considerado como el efecto de tener buenos modales, Aún así, algunas mujeres pueden considerar estos gestos como, ser consideradas débiles física o mentalmente. Es entonces donde se genera una relación antagónica entre hombres y mujeres cuando se habla del feminismo.

Conciliación

Esa relación antagónica de los géneros sobre el feminismo parece no tener fin, en las redes sociales se encuentran videos con títulos como “derrocando al patriarcado” o “cuando las feminazis atacan”, Parece que cada lado está dispuesto a refutar aquello que dice su adversario a como de lugar, situación que me dificulta definir mi posición con respecto al feminismo, aunque he de admitir que siento mucha afinidad por los temas que promueve el movimiento, pienso que muchas de las razones por las que luchan son justas y lógicas, es más, he sabido de varias amigas que han sufrido de acoso por parte de los hombres, tema que es común y el cual repudio totalmente. Tema que tiene sus raíces en cómo las mujeres han sido menospreciadas, humilladas y violentadas históricamente. Sin embargo, debo tomar en cuenta la posición del hombre común en la sociedad colombiana, y así tratar de descubrir que es lo que nos impide entendernos mutuamente. De nuevo, el feminismo me brinda una pista para resolver este enigma que me tiene reflexionando, Luna (1985) habla en su artículo sobre como el movimiento liberal puso resistencia a la exigencia de las mujeres sobre el derecho al voto, momento en el que considera que, los liberales supusieron  dichas exigencias como una perdida a los privilegios que tenían por aquel entonces. La clave está, en los privilegios que tienen los hombres en la sociedad colombiana, no es solo que en el núcleo familiar tradicional estén normalizados comportamientos que rebajen a la mujer, es también que estos comportamientos ponen al hombre en una zona de confort, en la que no tiene que asumir la responsabilidad de darle a la mujer una posición de igualdad. Esto está claro, muchos hombres no consideran necesario un cambio en la sociedad actual, es mucho más fácil decir cosas como que las mujeres tienen un espacio y una labor definida en el hogar, que ellas están para ser conquistadas (palabra que he dejado de utilizar desde hace unos años por cosificar a la mujer) y demás comentarios que se escuchan en el diario vivir. Entiendo que el cambio de miedo en la mente de muchos hombres, pero tenemos que entender que el cambio no se dará de la noche a la mañana y el primer paso siempre es la educación, entre más hombres comencemos a replantear la condición de la mujer, entre más de nosotros estemos dispuestos a entender la posición en la que se encuentra la mujer, podremos llegar a un futuro en el que la relación antagónica ya no este en el escenario principal.

We Can Do It – spee drawing –
Pakkuu Enriks


Bibliografía

Gamba, S. (2008). Feminismo: historia y corrientes [Mensaje en un blog]. Mujeres en red el periódico feminista. Recuperado de http://www.mujeresenred.net/spip.php?article1397

Luna, L. G. (1985). Los movimientos de mujeres: feminismo y feminidad en Colombia (1930-1943). Boletín americanista, 169-190.

Reflexiones sobre la aporofobia

Caricatura de Quino, publicada en El Tiempo, Lecturas Dominicales, 5 de julio de 1998

Fabian Andrés Inchima Anacona

Es creerse más que otras personas porque tienen o creen ser de mejor familia o porque tienen un mayor poder económico. Por esta razón hay personas que rechazan a los pobres, originando orgullo, aunque también sean pobres. Creen poder pasar por encima de los demás, sintiéndose superiores, pese a que la felicidad no depende del poder económico, porque algunos cuentan con mucho dinero y no disfrutan tanto como alguien con menor capacidad económica; quienes pueden disfrutar de la familia, de los pequeños momentos inolvidables que suelen pasar con las personas que ama y disfrutando de cada momento. Por su parte, el rico nunca puede estar tranquilo pensando en que la gente que lo rodea es por sacar algún tipo de beneficio o tiene que andar con escoltas porque hay muchos enemigos que le quieren quitar aunque sea un poco de ese dinero, por esta razón se gastan la vida y su salud consiguiendo más dinero y después lo gastan queriendo recuperar su salud y pensando que la juventud y los momentos perdidos con la familia nunca regresaran.

Larry Ledezma Patiño

Aporofobia es el término creado por Adela Cortina (2018), filósofa valenciana experta en el tema. Desde el tercermundismo en el que vivo, escribo sobre esta situación que podemos ver a diario. La aporofobia es un tema que a pesar de no conocerlo técnicamente a fondo, sabemos que existe y que debemos acabar con su evidencia en la cotidianidad. Este tópico de rechazo y odio al pobre, se puede ver en todas las clases sociales, desde las personas de élite hasta el obrero que solo descansa los domingos y no tiene prima, ni seguridad social. Este término ataca a todos los pobres, sean del país de que sean, de la religión que sean y del partido político que sean. Los pobres -desgraciadamente- no tienen algo a cambio para dar cuando de un favor se trata, es por eso que se les rechaza y se les mira por encima del hombro o se les ve debajo de los demás. Ocurre porque el ser humano nace egoísta, pensando en sí mismo, en su propio lucro y es por eso que siempre espera algo a cambio después de brindar ayuda de cualquier tipo. La avaricia del hombre también es un factor que engrandece a la aporofobia ya que los grandes personajes adinerados a pesar de tener su vida y la de los suyos ya arreglada no tienen una ética firme para ayudar a quien lo necesita de verdad. Este tema es un gran reto para la sociedad, para crear igualdad o por lo menos intentarlo.

Estiven Solarte Tenorio

Evidentemente es un rechazo a la pobreza o a las personas que no tienen recursos económicos, por lo general este tipo de rechazo surge desde los ricos hacia los pobres ya sea porque quieren ser más ricos o solo porque quieren sentir algo más que ser rico y es sentirse poderosos humillando a los demás sin importarles las necesidades que tienen los más pobres, aunque no se puede generalizar debido a que existen personas con dinero que ayudan a los pobres, talvez porque algún día lo fueron y les costó trabajo conseguir el dinero. Lo curioso o lo inexplicable es que existan personas de muy bajos recursos que sientan aporofobia por gente que está en las mismas condiciones o aún peor que ellos, o en este caso talvez es que no solo viven pendientes de la vida de los demás y no en la propia; igualmente me sorprende que pase entre familia en donde a veces se envidian entre sí, simplemente porque el uno tiene un poco más que el otro sin llegar a ser ricos. En mi opinión es un concepto complejo de entender, ¿porqué sentir rechazo por alguien que no tiene la misma condición económica? Y aún es más difícil de entender el rechazo de un pobre a otro pobre que vive en las mismas condiciones.

César Valbuena Yarpaz

Para mí, la aporofobia es el término que define el miedo y casi el odio a la pobreza, esa sensación de rechazo que puede producir, por lo general, la falta o la calidad que tienen los bienes materiales de una persona. Aclaro que son los bienes materiales los que producen la aporofobia pues no solemos ver más allá de la apariencia, que la mayoría de veces, esconde grandes riquezas en la personalidad de seres humanos que no tienen dónde pasar la noche, pero que si sacrifican su café, cuando pueden, para dártelo y que te sientas un poco más a gusto. Cabe resaltar que la aporofobia es una condición que desarrollamos producto de los bienes materiales y las categorías sociales que nos clasifican y nos delimitan un campo imaginario, del cual se nos suele señalar cuando no cumplimos con los requisitos para salir de él y de la misma manera solemos señalar a quienes no pertenecen al nuestro, tratando a los que están por debajo de manera despectiva y distante y a los que están por encima como ídolos.

Diana Carolina Correa Ijaji

Hemos asimilado conceptos dentro de nuestra sociedad que se han ligado a la manera en cómo nos definen quienes nos dirigen lo que ha generado que la visión del más necesitado sea baja, cuestionable y menos adaptada a la realidad; pensar que nuestra concepción real del otro se define no por sus condiciones económicos ni sociales si no por quiénes son de verdad las personas y no porque lo que puedan ofrecer; eso no sucede en mi país ni en ningún otro. Lo que me lleva a definir la aporofobia como una aversión que tenemos de esa situación en particular que se desliga de la definición de una persona que está sumergida en ella. Le huimos a lo que no podemos controlar, a lo que nos aparta de un estado en el que si no somos parte, no existimos; pero sobre todo definimos la situación del otro a través de las concepciones externas que hemos concebido a raíz de la desigualdad de nuestro territorio.

José Rodolfo Chantre Guaca

Caricatura de Matador

Desde mi punto de vista y basado en lo que plantea Adela Cortina (2018), la aporofobia la interpreto como el rechazo al pobre, puesto que en ocasiones se les ve como personas que no aportan nada en la sociedad, ya que la mayoría no tienen otra alternativa que vivir en las calles y dedicarse a pedir dinero o comida a los transeúntes que transitan cerca a ellos. El tema de la aporofobia en ocasiones se relaciona mucho con la xenofobia, ya que en ocasiones las personas pobres que se ven en las calles son desplazados de sus tierras ya sea por la violencia o por otras situaciones, como sucede con los venezolanos que piden dinero en las calles y como a la gente les son indiferentes, caso contrario de si la persona es un extranjero turista, en el que las personas cambian su actitud a una más hospitalaria, amigable e interesada.

Francisco Chávez Enríquez

Haciendo el ejercicio de apartar mi opinión personal, para analizar objetivamente el concepto de aporofobia, diría que hay una parte biológica con el rechazo a los pobres. Los humanos juzgan a otros por su apariencia y sea consciente o inconsciente, estamos valorando constantemente a los demás, y ciertas personas tienden a asociar la apariencia que tiene la pobreza a conceptos negativos, como la suciedad o enfermedad. Sin embargo, se supone que somos seres avanzados capaces de razonar y que podemos ponernos en la situación del otro. Cuando se logra ello nos damos cuenta de que en realidad no somos tan diferentes, muchos tuvimos la suerte de nacer en un ambiente privilegiado pero eso no nos da el derecho a ser superiores o inferiores a otros, simplemente nuestras circunstancias son distintas. De igual manera, considero que este rechazo también se puede generar por el miedo a estar en la misma situación de pobreza, y tener que ser juzgados por la sociedad solo por carecer de recursos, una situación que nadie elige intencionalmente, por eso hoy en día es más el que aparenta que el que posee.

Julián Gómez Betancourt

Como menciona la filósofa Adela Cortina (2018) la palabra aporofobia es nueva en el diccionario y fue incluida porque tenía una gran capacidad de transformar la realidad social, es evidente que el rechazo y el miedo a las personas pobres existe en muchos contextos y lugares del mundo, pero que inconscientemente no nos dábamos cuenta de que esta realidad humana estaba ahí, qué mejor manera de darla a conocer que dándole un nombre para aclarar qué tipo de actos son los que conllevan a practicar la aporofobia. Como menciona Adela no solo abarca lo económico y lo político, sino también el cómo convivimos con las demás personas. La autora alude a que somos personas recíprocas “estamos dispuestos a dar con tal de recibir”, de ahí viene la idea de que aquellos que no tienen nada que dar a cambio quedan excluidos (los pobres). Tristemente la desigualdad ha contribuido a este rechazo, no todos tenemos los mismos recursos, pero eso no significa que no tengamos los mismos derechos, me parece muy importante lo que menciona Adela, que para impedir la aporofobia se debe inculcar la compasión hacia le prójimo, y el hecho que todos los seres humanos tenemos algo valioso que ofrecer, pero vivimos en una sociedad cegada que muchas veces no ve más allá de nosotros mismos.

Esteban Cerón Parra

Es un problema social que consiste en la exclusión, rechazo o miedo a las personas que no tengan recursos o que estén pasando por una situación injusta, su causa principal se da por las conclusiones propias de la manera en que el otro se ve, lo que hace o lo que aporta.

Bibliografía

Cortina, A. (2018). Aporofobia, el miedo a las personas pobres. [Archivo de video]. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=ZODPxP68zT0

Ejercicio reflexivo sobre la aporofobia. (2020).  Asignatura Formación Ciudadana, Programa de Diseño Visual, Institución Universitaria Colegio Mayor del Cauca.