Michael Jackson: superhombre en el escenario, niño solitario en el privado

Rosa Patricia Quintero Barrera

 

Hay cosas en la vida, que ellos simplemente no quieren ver. Pero si Martin Luther estuviera vivo, no dejaría que esto ocurriera (They dont’ care about us).

Golpéame, ódiame, nunca podrás vencerme. Sustitúyeme, asústame, nunca podrás matarme. Llámame judío. Denúnciame, todo el mundo lo hace, patéame, degrádame, no me tildes de negro o blanco (Black or White)

 

Katherine recuerda que su hijo -Michael Jackson- comenzó a bailar desde que tenía once meses, al escuchar el traqueteo de la vieja lavadora que tenían en casa. Creció en un ambiente familiar melómano, su padre fue un músico frustrado que compensó su sueño en la estricta disciplina musical y comercial que le inculcó a sus hijos. Los muchachos Jackson desde muy jóvenes incursionaron en la industria musical. Michael se inició como cantante de los Jackson 5 a los cinco años, interpretó My girl en el concurso de talentos de su escuela. Se les vino el contrato con la disquera Steeltown Records, que les estrenó al mundo musical y al aprendizaje de esa empresa con los artistas afroamericanos más reconocidos de la época.

De niño cantaba con el sentimiento de un hombre que sabía del dolor y de la alegría que traen los dramas de la existencia. De niño se comportaba como un adulto en el escenario. De hombre vivió como un niño solitario en su casa de Neverland, en alegoría al país del nunca jamás de Peter Pan. Quienes lo conocieron de cerca, sólo guardan elogios hacía su personalidad, carisma y talento. Kenny Gamble y Leon Huff coinciden en que su voz angelical siempre encontraba las notas perfectas. Según Dionne Warwich, él cantaba porque su corazón le decía que eso debía hacer. “Sólo habrá un Michael Jackson”, manifiesta Don Black (Gest, 2011).

Michael se entregó al mundo como la más bella e ingenua flor, se adueñó de las expectativas y de la fe de sus fanáticos, contó con la admiración de los talentosos músicos y con la codicia de los opulentos empresarios. No le resultó suficiente cantar como los ángeles, bailaba con la misma maestría que alcanzaban sus notas. En 1984 ganó ocho Grammys por Thriller. Billie Jean fue la primera canción de un cantante afroamericano que difundían con frecuencia en MTV. Tuvo que dejar su individualidad a causa del asedio de sus seguidores, a donde fuese, le seguían. Fue el Rey del Pop.

En Thriller se detiene en la oscuridad que deja la luna llena, para que los muertos con su hedor apestoso dejen sus criptas, se dispongan a poseer a los transeúntes desprevenidos, con el propósito de darles la primicia de que les llegó la hora de no volver a ver al sol. Michael, que gusta tanto de mutarse, deja su piel de ovejo para habitar la del terrorífico lobo que olvida proteger a su chica. En Black or White expresa su fastidio por la discriminación étnico-racial, y se vale del multicolor de las culturas subalternas, a través de los bailes y de las geografías. Nos deja suspendidos en la diversidad humana, cuando los rostros se convierten en otros, entre fenotipos y géneros, entre formas de ver y de sentir la vida. Por eso, se queja de la maldad, del negocio, del chisme. Manifiesta que ya no le tiene miedo a nada. Premisa que desarrolla con mayor vehemencia en They don’t care about us: “todo lo que quiero decir, es que a ellos no les importamos”. El video generó gran controversia por el contenido que algunos consideraron como violento, fue filmado en la favela Santa Marta de Río de Janeiro, con la participación del grupo Odulum y muchos lugareños.

Michael Jackson compuso, cantó, bailó a lo subalterno/extremo/paradójico de la condición humana. Sus líricas circulan entre antagonismos. Lo más tierno del amor, en I just can’t stop loving you. La dinámica implícita en la mercancía del amor, Dirty Diana, es la mujer sucia que seduce a los hombres, que se presta como juguete amoroso para obtener de ellos lo que se le antoja. Billie Jean es la bailarina del teatro de la vida que le acusa de esperar un hijo suyo; mientras él piensa: Y mamá siempre me dijo, ten cuidado con quien amas y ten cuidado con lo que haces, porque la mentira se convierte en verdad y no vayas rompiendo los corazones, sólo recuerda pensar dos veces.

En Smooth criminal se pregunta si Annie está bien, porque ha sido golpeada y abandonada por un criminal suave; además hay sangre en la alfombra. Remember the time transcurre en el Egipto de los faraones y de los felinos. Allí la reina sucumbe a su aburrimiento ante la magia que trae de la nada a Michael Jackson, le acuerda que había sido una mujer joven, enamorada, solía decir “te amo, así que nunca te dejaré ir”. Pero así como llegó, de la nada, ese hombre dorado, desapareció; igual que se desvanece el amor entre los que alguna vez se amaron y juraron no dejarse.

Son tantas las canciones que legó al mundo. Algunas detenidas en lo fronterizo de lo socialmente aceptado. En Bad, el amigo le reprocha “ya no eres malo, no eres como nosotros”, y deja surgir al álter ego, ese ser exuberante acicalado con prendas rudas de corte rockero-militar, emblemáticas en sus presentaciones. Se enfrentan dos pandillas que bailan por el subterráneo: ¿Quién es malo? Te portas mal, vete a encerrar antes de que agraves. En verdad soy malo y loco. Al final, se reencuentran en un apretón de manos. Bad transcurre en un ambiente masculino, como la mayoría de los escenarios que identifican sus vídeos.

We are the word la compuso a dos manos con Leonel Richie. Dedicaron la canción a África. Reunieron a una pléyade de artistas que al unísono, con sus voces más sentidas entonaron: es tiempo de tender una mano a la vida, el más grande regalo de todos, nos estamos salvando, haremos un día mejor, solamente tú y yo. El mensaje fue claro: reconocer la propia humanidad en la otredad.

Smile era su canción favorita. Se la cantó su hermano Jermain Jackson en su ritual fúnebre “sonríe, aunque tu corazón esté dolido, aunque esté roto”. Smile inunda la última escena de la inolvidable película Tiempos modernos de Chaplin. Y es que Michael Jackson tenía mucho de Charlot. La imposición del social, de su vida impresionantemente colectiva, todos se sentían con el derecho y la audacia de inmiscuirse en lo más hondo de su existencia, le juzgaron y le sacaron provecho.

Michael Jackson con sus líricas, ritmos y representaciones visuales narró el teatro dialéctico de lo humano. Cruzó las dimensiones existenciales, se metamorforseó a su propia voluntad, mostró los cruces posibles de lo obstinado: En Thriller se convirtió en el lobo muerto/vivo. En Bad fue pandillero. En Smooth criminal fue un gánster de los años treinta. En Billie Jean habitó al hombre que niega la paternidad de su propio hijo y que acusa a la mujer de ser muy generosa en el amor. En Remember the time es el hombre hermoso y vigoroso que se quiere robar a una mujer ajena. En Dirty Diana reta a la mujer que vive libremente su sexualidad y afecto. En la película Moonwalker se vale del surrealismo para mostrar su propia vida. En They don’t care about us se exacerba de la injusticia, de la pobreza, del descuido actual con el planeta y sus moradores.

Jackson encarnó a un personaje con atributos de superhombre en el escenario, protegió su delgadez con armaduras para la guerra, disimuló la fragilidad de su cuerpo con el intocable y mortífero del metal. Dejó su impronta indeleble en el arte; ya  Don Black había sentenciado “Sólo habrá un Michael Jackson”. Qué baile de esa manera, tan descaradamente sexual, con sus trajes excéntricos, su inglés de la barriada, del Harlem y de la favela, su comprensión del dolor, de la tragedia, de lo abyecto. Su voz estremecedora, no se apaga, como tampoco sucumbe la esperanza de un mundo sin racismo, clasismo y exclusión, ni de facto ni simbólico. Sigue leyendo

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El oficio de madre

Rosa Patricia Quintero Barrera

Madre solo hay una. Porque primero conoció mamá, que a amigos, que a novia.

 

Fuente: Gilbert, Harriett y Roche, Christine. Historia ilustrada dela sexualidad femenina. Relaciones humanas y sexología.

La posibilidad biológica de ser madres, ha sido tradicionalmente reforzada por la idea de que al tener hijos ellas se realizan como mujeres, porque -la función de una fémina- es reproducirse; así lo naturalizan los estamentos culturales. Pero para lograr este cometido deben contar con un hombre y pasar por las etapas previas a la consolidación de la pareja.

En la caricatura adjunta vemos la mujer dentro de la casa, con la indumentaria de desempeñar labores domésticas, sosteniendo en sus brazos a los críos, preguntando a su marido con cierto halo de miedo tímido, sí volverá a la hora de la cena; mientras él está en el espacio de lo social y sin mirarla le contesta con desdén que no lo hará, porque estará resolviendo los asuntos verdaderamente importantes de la humanidad. Lo femenino está asociado al ámbito doméstico, cultural, privado; mientras que lo masculino corresponde a lo externo, social, colectivo.

 

 

Otro aspecto a considerar, es la necesidad del reconocimiento de la paternidad del hijo. Situación que en muchos casos se torna difícil y hasta humillante. El embarazo en sí mismo, se vuelve embarazoso. Cuando el hombre lo niega, evade y se excusa para exonerarse de las responsabilidades económicas, afectivas y sociales que se vienen de por vida.

Hace unos años, a los hijos no reconocidos o a aquellos que nacían fuera de una relación bendecida por la religión y por la ley, se les llamaba bastardos, hijos naturales. Además del escarnio y del señalamiento para las madres y sus hijos, ambos eran desatendidos y quedaban a la deriva. Aún hoy día, hay mujeres que asumen su maternidad de manera individualizada, afrontan todas las responsabilidades económicas y el desgaste energético que requiere el cuidado de un hijo. Muchas madres en efecto, y esa es la palabra –sacrifican- su propio proyecto de vida por propender en todos los sentidos del bienestar de su prole.

A manera de refuerzo a la herencia patriarcal, aún se conserva la añoranza por tener hijos varones, en particular el primogénito.

 

La lactancia alimenta al recién nacido y cimienta los lazos de humanidad y de cultura entre madre e hijo.

 

Los hijos también son reconocidos porque aparecen en las redes sociales.

 

Nuestro aprendizaje es por repetición, algunos de los comportamientos y pensamientos racistas, excluyentes y discriminatorios los aprendemos desde la casa.

 

 

Las posibilidades económicas representan el acceso a los bienes y servicios. Este aspecto es fundamental para el desenvolvimientos de los miembros de una familia en el orden social. Sí hace unas décadas era común que las mujeres permanecieran en el ámbito doméstico, como lo ilustra la primera caricatura; hoy, en consecuencia a la exacerbación del capitalismo y a las incursiones de las mujeres en todas las esferas del mundo público, se ha convertido en obligación que ellas también actúen como proveedoras en los hogares. Desenlaza en que las madres desempeñan una doble función: asumen algún trabajo de acuerdo a sus posibilidades en la educación formal y a sus habilidades, en horarios por lo menos de ocho horas diarias; y al llegar a casa deben cumplir su rol tradicional de atender lo doméstico.

No es de poca monta el trabajo cotidiano. Grosso modo, involucra la preparación de alimentos de acuerdo a las exigencias de cada miembro de la familia; actividades de aseo, que parecen no tener fin; ocuparse de las tareas de los hijos; atender al marido (tema que amerita otra entrada en este blog). En son de chiste se emplea la expresión es de lavar y planchar, referida a las personas que se caracterizan por ser todo terreno, como lo son las madres que deben hacer literalmente de todo, sin horario ni fecha de caducidad. Otra analogía es que a la música de género romanticón se le llama “de plancha”. Cómo sí planchar fuese una actividad femenina/doméstica/fácil/cursi/grata y por ende el amor también (tema que también amerita otra entrada en este blog).

Solemos olvidar que las madres, ante todo son mujeres que tienen humanidad, que el parto es insoportablemente doloroso, que la lactancia sí bien es el vínculo con el bebé, también es dolorosa e incómoda, que la actividad en la cocina cuando es permanente deja de ser un gusto, que las exigencias de los hijos saturan y se tornan inexplicables, que las presiones sociales y los modelos de crianza de los hijos perfectos y las madres incólumes no funcionan con la lógica de una ecuación, que a la larga nadie sabe qué ocurre en un hogar cuando la puerta se cierra, salvo quienes lo habitan. Aún así, madre sólo hay una.


Bibliografía de las caricaturas

El Tiempo y El Espectador. Fechas señaladas en cada una.

Gilbert, Harriett y Roche, Christine. Historia ilustrada de la sexualidad femenina. Relaciones humanas y sexología. Barcelona. Editorial Grijalbo.

Utopía y poder, espacios y tiempos de participación. Manfred Max-Neef

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Rosa Patricia Quintero Barrera

 

Nadie es tan poca cosa como para no poder provocar algo,

ni nadie es tan grande como para poderlo provocar todo.

 

Manfred Max Neef es de esos autores fantásticos que dejan conectar la aridez de la teoría y del método con la cotidianidad. Su obra Desarrollo a escala humana es una propuesta económica que considera que las necesidades humanas fundamentales son finitas, pocas y clasificables. Son las mismas en todas las culturas y en todos los períodos históricos. Lo que cambia, a través del tiempo y de las culturas, es la manera o los medios utilizados para la satisfacción de las necesidades. De ahí que hable de poblezas -en plural- porque para él, la persona es un ser de necesidades múltiples e interdependientes. Nos hace pensar en carencias de las necesidades según categorías axiológicas y existenciales. Además, sostiene que el desarrollo se refiere a las personas y no a los objetos; y que la economía debe estar al servicio de los humanos no al contrario.

Max-Neef se define como un hereje, porque piensa al revés. Su teoría es vista como una utopía por aquellos que hacen todo lo que pueden por ahondar y perpetuar las clasificaciones socioeconómicas piramidales. El no haber ganado la presidencia de Chile, no nos dejó sentisaber a los latinoaméricanos, cómo manejaría un científico holístico como él, a uno de los países más prolíferos del continente. Nos ha sido esquivo saberlo. Casi por norma los intelectuales se guardan de participar de lleno en la política y la ciudadanía se anida en los miedos al cambio estructural.

Les dejo este bello texto de Ricardo Luna Cano,  publicado en el Magazin Dominical de El Espectador N° 230 el 23 de agosto de 1987. Utopía y poder, espacios y tiempos de participación. Manfred Max-Neef en PDF


Bibliografía

Max-Neef, Manfred; con la colaboración de Antonio Elizalde y Martin Hoppenhayn. (1993).

Desarrollo a Escala Humana. Conceptos, aplicaciones y algunas reflexiones.

Montevideo: Editorial Nordan-Comunidad.

Jorge Eliécer Gaitán: la economía debe estar al servicio del hombre

Rosa Patricia Quintero Barrera

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Setenta años han pasado del asesinato de Jorge Eliécer Gaitán en el centro de Bogotá. Era el candidato más proclive a ganar la Presidencia del país, en una época en la que no existía la maquinaria de las encuestas y de las redes sociales; funcionaba el voz a voz y el conocimiento de cerca de las personas. Gaitán generó desde entonces, gran empatía con el grueso de la población, la gente se identificaba con él, por eso él mismo decía que no era un hombre, que era un pueblo. Se distinguió por su dedicación al estudio, a la lectura, desde muy joven se perfiló como un humanista sensible a los avatares de vida real de la población trabajadora. Se recibió como abogado con la tesis titulada: “Las ideas socialistas en Colombia”. Tuvo claro que la economía debe estar al servicio de los seres humanos, y no al contrario. Planteamiento que con los años, fue desarrollado por Manfed Max-Neef en los postulados de la economía de los invisibles. Su magnicidio, ocurrió por razones económicas. El conocimiento de las leyes y la postura disidente, evidentes en su proyecto político para Colombia, enfurecía a sus contradictores. Fue asesinado en plena contienda electoral.

“La muchedumbre liberal enardecida se apoderó de las calles de Bogotá. Saqueó tiendas, destruyó edificios, quemó el tranvía. Corrió. Gritó. Lloró. Desde los techos era atacada por “los pájaros”, los francotiradores conservadores. En las aceras embriagadas se mezclaron la lluvia, el alcohol y la sangre por tres días. Y Hernando Guerrero ni lo recuerda. A sus 94 años, la única memoria que conserva de aquellos estruendos tiene nombre. Ese viernes 9 de abril de 1948, sus manos intentaron regresar a la vida al recién asesinado Jorge Eliécer Gaitán” (Tejada Tirado, 2018).

A Gaitán le costó la vida profesar una ideología socialista, un indio que miraba desde abajo,  que increpaba a quienes él llamaba los plutócratas  -liberales y conservadores- que con su dinero y poder hablaban de la unión nacional. Quería volver al partido liberal, el partido del pueblo.  Alfredo Molano sostiene que le quitó el partido liberal a la aristocracia, la única manera de pararlo, era matándolo. Con su asesinato la rabia de los bogotanos se volcó sobre las construcciones, dejaron a la ciudad en llamas. La larga violencia que se vino en el país, dejó mucha sangre derramada, violencia e impunidad hasta nuestros días. Por eso, también hoy se conmemora el día de la Memoria y Solidaridad con las víctimas del conflicto armado.

 


Bibliografía

Documental: Gaitán sí.Dirección: Maria Valencia Gaitan. 1998. https://www.youtube.com/watch?v=iSZnGtMHGCA

Documental sobre el político colombiano Jorge Eliécer Gaitán. su muerte conmovió un país y estremeció un continente. Dirección Alejandra Szeplaki. Estrella Films – MINCI. Este documental obtuvo el premio especial de jurado y el premio de guión en el festival de cine Santiago Alvarez en Cuba. Gaitán: el hombre que fue Colombia. https://www.youtube.com/watch?v=15I5w88PyL8. 

Este era el extraordinario pensamiento de Jorge Eliécer Gaitán. Jorge Emilio Sierra Montoya 09 de abril 2018. http://www.eltiempo.com/politica/partidos-politicos/cuales-eran-las-ideas-politicas-de-jorge-eliecer-gaitan-202670

Tejada Tirado, Paulina. (2018). Hernando Guerrero. El médico que luchó por devolverle la vida a Gaitán. El Espectador. https://www.elespectador.com/noticias/nacional/el-medico-que-lucho-por-devolverle-la-vida-gaitan-articulo-748891

Reflexiones sobre la ética que propone Enrique Dussel

Infografía de Isabel Cristina Melo Legarda

Infografía de Isabel Cristina Melo Legarda


José Miguel Machado Morales

Infografía de Daniel Andrés Chamorro Samboni

Infografía de Daniel Andrés Chamorro Samboni

La primera concepción de ética y moral, surge a partir de debates mentales en donde la terminología y los vagos conceptos del tema se chocan al momento de producir con palabras lo que en verdad significan. La ética, es la forma más idónea para decir lo que es bueno o lo que no, principio fundamental de lo que implica ser correcto en la vida. Y sí partimos de esta cuestión de rectitud: ¿cuándo un acto es bueno? ¿cuándo es un acto malo? Un ejemplo simple, en nuestra sociedad colombina se llevó a cabo en el proceso de paz en donde más de 50 años de barbarie se extinguieron en una simple firma y acuerdos, algunas las personas piensan que fue un gran paso para esta nación, marcada por el narcotráfico y la delincuencia, donde los delitos nunca tienen un fin determinado de clausura y que la impunidad y la falta de respeto a la autoridad se está reflejando en la precariedad del sistema judicial que nos gobierna. Desafortunadamente para los colombianos no representa en nada tales acontecimientos, ya que para la mayoría que sufrió en carne propia la violencia siente que su derecho aún no han sido reparado. Ese derecho a vivir libremente, a trabajar con honradez en sus campos, a construir una familia. A causa de la infamia, los campos y las familias se han fracturado, por las acciones de los actores armados, quienes prefirieron raptar de los brazos de aquellas madres a los hijos para la guerra, de la forma más denigrante y vil que haya podido existir.

Sí hablamos de principios en dónde quedan aquellos, al momento de incurrir en cuestiones tan vandálicas. Me atrevería a pensar que aquellos seres, quizá no tuvieron oportunidades de salir adelante con la educación, trabajo, o de lo contrario tuvieron una niñez marcada por el maltrato.

Hasta dónde el fin justifica los medios, hasta dónde son buenos aquellos que hacen lo malo. Eso depende del grado de intención con el que las personas hacen su acciones, porque sí dependiera de los colombianos, quizá ya  los habrían mandado a hervir en aceite por todos sus desmanes con la sociedad.

Pero maldad genera más maldad. Hay que darles la oportunidad de reivindicarse, hay que brindarles una sociedad que re-signifique, una sociedad que respete que sea tolerante, hay que prepararles el terreno para que ellos puedan tomar otra vez las riendas de sus vidas, pero sin olvidar aquellos que sanaron sus heridas ya abultadas de cicatrices y que cuando pasan sobre ellas sus manos recuerdan la desgracia de la guerra. Es hacia ellos a quienes se les debe también brindar esa oportunidad de reivindicación, pero una reivindicación a la dignidad, a la paz consigo mismos y al perdón de sí mismos. Ahí yace lo importante de la ética, donde se identifique ese valor como persona y esa dignidad se convierta en ese paradigma de respeto a los derechos humanos que todos somos parte y deberían de ser una enmienda para nuestra sociedad.

La dignidad humana debe cimentarse en motivaciones morales, los comportamientos son regulados por la costumbre, el hombre no debe considerar a los demás como manipulables pues la dignidad se lo impide, ya que cada uno de nosotros, estamos dotados de costumbres, creencias y saberes y por ende un mundo único. Pero desafortunadamente es todo lo contrario, hoy en día es evidente encontrar en medios de comunicación que la corrupción está catapultando a Colombia como el quinto lugar en su escalafón. Es triste observar como aquellos prefieren enriquecerse de dinero, mientras que otros mueren por falta de alimentación, salud, hogar. Sigue leyendo

Educación inclusiva

Rosa Patricia Quintero Barrera

La educación inclusiva enfatiza en que todos los niños tengan las posibilidades de estudiar. Incluso quienes tienen alguna especialidad mental, sensorial, cognitiva, física que les representa impedimentos para desempeñarse e interactuar en el entorno social de manera activa, plena y sobre todo -igual que los demás-. La Constitución Nacional Colombiana ordena que todos los estudiantes deben acudir a centros regulares de educación: Las personas a cargo deben estar en capacidad y la actitud para atenderlos con calidad, afecto y aceptación.  Se requiere de estrategias pedagógicas, materiales pedagógicas y disposiciones de aula adecuadas para comunicarse con los estudiantes (El Ministerio de Educación ofrece este vínculo nutrido de información MinEducacion).

La educación inclusiva es un asunto de todos, en todos los sectores de la sociedad. Requiere de actitudes y representaciones de la otredad más amplias. Todos los ciudadanos tienen el derecho de educarse formalmente, considerando sus especialidades y diferencias. Sin embargo, el término “inclusivo” también lleva a mirar al otro desde la idea del “normal”. Y en ese sentido: ¿Qué es lo normal, quién es normal? Podría entenderse como igualar a las personas desde lo hegémonico, que el otro se identifique con el considerado normal .

Esa noción varía con las ontologías que de acuerdo a los modelos y momentos educativos recalcan en el lenguaje, en el cuerpo, en el modelo económico, en el aprendizaje; para crear un promedio falso de la otredad. ¿Por qué otras formas de entender, de aprender, de corporalidades, de representaciones identitarias perturba? La alteridad revela que las ideas de normalidad llevan a la violencia, a lo normativo, a lo autoritario de los modelos educativos clásicos. El profesor  Carlos Skliar expone de modo inquietante y sugerente su propia perspectiva de la Alteridad, la Otredad y la Educación: Sigue leyendo

¡No más violencia! Cátedra de la Paz

Rosa Patricia Quintero Barrera

Si no se habla, si no se escribe y no se cuenta, se olvida y poco a poco se
va tapando bajo el miedo. La gente que vio el muerto se va olvidando y
tiene miedo de hablar, así que llevamos un oscurantismo de años en el que
nadie habla de eso […] Como nadie habla de lo que pasó, nada ha pasado.
Entonces bien, si nada ha pasado, pues sigamos viviendo como si nada.

Testimonio de habitante de Trujillo, Valle del Cauca

(Cartilla Cátedra de Paz, Pontificia Universidad Javeriana)

 

Como he dicho con anterioridad, si las guerras son provocadas por instintos
homicidas innatos, entonces poco es lo que cabe hacer para impedirlas.
En cambio, sin son provocadas por relaciones y condiciones prácticas,
entonces podemos reducir la amenaza de guerra modificando estas condiciones
y relaciones.
Marvin Harris

En Colombia el conflicto y la guerra han sido de larga duración. La polisemia de la muerte, tanto de facto como simbólica es quizá uno de los aspectos que más terror forja. Ejemplos en la historia y presente del país se hallan por doquier: torturas, falsos positivos, crímenes de Estado, matanzas y ajusticiamientos de los actores armados;  señalamientos e inculpaciones a intelectuales, profesores, estudiantes, sindicalistas, líderes de movimientos sociales. Quienes ejercen el poder han logrado gran audiencia en la población debido a la complicidad de los medios de comunicación, al punto de polarizar al país entre una derecha, un centro y una izquierda, cuyos bordes son difusos y contradictorios. Incluso han logrado el beneplácito ante la muerte y los asesinatos de personas de tendencias políticas disidentes y subalternas, hasta la añoranza por sus muertes de las maneras más impunes.  La significación de la muerte como una práctica implementada por los administradores del poder: “El espacio de muerte es importante en la creación de significado y de consciencia, y en ninguna parte tanto como en las sociedades donde la tortura es endémica y en donde florece la cultura del terror” (Taussig, 2012, p. 32).

En este escenario la Cátedra de la Paz forma parte de las recientes iniciativas que el gobierno colombiano (Decreto 1038 – Ley 1732) ha gestado, para la construcción de una nación más tolerante y respetuosa hacia la diversidad de ontologías y praxis en los espacios en donde el ciudadano colombiano actúa: desde las aulas de clase, los contextos familiares y laborales, los públicos y privados. En suma, aquellos en donde el sujeto se interrelaciona en su cotidiano vivir.

A continuación, presento una selección bibliográfica sobre el tema. Acaso, su estudio sirva para encontrar puntos de fuga que nos acerquen; o en medio de las distancias nos permitan aceptar la otredad ontológica y práctica, evidente en los gastados discursos de odio, señalamiento y exclusión. Conceptualizar/abstraer el fenómeno económico, político y social que vivimos, puede que nos dé las luces de quienes lo han estudiado -desde distintas orillas del conocimiento- para comprenderlo y asumir una responsabilidad de discurso y acción.


DOSSIER

¡Basta ya! Colombia: Memorias de guerra y dignidad.(2013).Informe general Grupo de Memoria Histórica.Centro Nacional de Memorial Histórica. Bogotá: Imprenta Nacional. En, http://www.centrodememoriahistorica.gov.co/descargas/informes2013/bastaYa/basta-ya-memorias-guerra-dignidad-new-9-agosto.pdf

Centro Nacional de Memorial Histórica. http://www.centrodememoriahistorica.gov.co

Collier, Paul . Causas económicas de las guerras civiles y sus implicaciones para el diseño de políticas.

Derechos humanos para una cultura de paz y reconciliación.  http://www.derechoshumanos.gov.co/observatorio/publicaciones/Documents/2017/170213-Modulos-SENA-web.pdf

Harris, Marvin. (1998). Vacas, cerdos, guerras y brujas. Los enigmas de la cultura Barcelona: Alianza Editorial, S.A. https://www.caja-pdf.es/2016/10/20/harris-marvin-vacas-cerdos-guerras-y-brujas/harris-marvin-vacas-cerdos-guerras-y-brujas.pdf

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