“El perfume – Historia de un asesino” de Patrick Süskind: Desprecio por los humanos (Parte I)

El perfume. Historia de un asesino de Patrick Süskind (1993) narra con minucioso ingenio el periplo de Jean-Baptiste Grenouille hacia el Cimetiére des Innocents de París en el siglo XVIII, con el propósito de hallar el método para crear la fragancia que revolucionaría al mundo de los olores. Por Rosa Patricia Quintero Barrera 16 de febrero de 2021 Preámbulo La vida de Grenouille estuvo acompañada … Continúa leyendo “El perfume – Historia de un asesino” de Patrick Süskind: Desprecio por los humanos (Parte I)

Especial sobre brujas y magia para el Halloween

Rosa Patricia Quintero Barrera En Europa entre los siglos XV y XVII unas 500.000 personas murieron en la hoguera. Fueron declaradas culpables de pactar, adorar y besar al diablo bajo la cola, viajes por el aire montadas en escobas, reuniones ilegales en aquelarres, adoración al diablo, copular con íncubos y súcubos, matar la vaca del vecino, provocar granizadas, destruir cosechas, robar y comer niños (Harris, 1986, … Continúa leyendo Especial sobre brujas y magia para el Halloween

Ángela Vicario -la escritora- en “Crónica de una muerte anunciada” de Gabriel García Márquez

Rosa Patricia Quintero Barrera Ángela Vicario era la más bella de cuatro hermanas; la soltera de una familia con escasos recursos económicos que recibió de muy buena gana la propuesta de matrimonio entre la joven y Bayardo San Román, el forastero que había llegado al pueblo buscando con quién casarse y quedó prendado de ella cuando la vio en la verbena de caridad en la … Continúa leyendo Ángela Vicario -la escritora- en “Crónica de una muerte anunciada” de Gabriel García Márquez

El hijo pródigo de Susan Sontag

Susan Sontag, ensayista y novelista norteamericana, nos deja este exquisito ensayo sobre los ensayos: “El ensayo no es un artículo, ni una meditación, ni una reseña bibliográfica, ni unas memorias, ni una disquisición, ni una diatriba, ni un chiste malo pero largo, ni un monólogo, ni un relato de viajes, ni una seguidilla de aforismos, ni una elegía, ni un reportaje, ni… No, un ensayo … Continúa leyendo El hijo pródigo de Susan Sontag

Canciones del Maestro Sergio Rojas Fajardo a Popayán

Rosa Patricia Quintero Barrera El Puente del Humilladero Al ritmo de una danza, el maestro Sergio Rojas Fajardo, que se distinguió por cantar y por tocar la guitarra en las reuniones familiares, celebra el cumpleaños de un siglo al Puente del Humilladero; que otrora fue la entrada a la Ciudad de Paredes Blancas. Entre antagonismos de llanto y amor, de olvidos y resplandor, de suavidad … Continúa leyendo Canciones del Maestro Sergio Rojas Fajardo a Popayán

Miedo, Simpsons y Coronavirus

Felipe Andrés López   Cuando José Arcadio Buendía se dio cuenta de que la peste había invadido el pueblo, reunió a los jefes de familia para explicarles lo que sabía de la enfermedad del insomnio, y se acordaron medidas para impedir que el flagelo se propagara a otras poblaciones de la ciénaga. Fue así como les quitaron a los chivos las campanitas que los árabes … Continúa leyendo Miedo, Simpsons y Coronavirus

El amor entre los subalternos de la película «La forma del agua»

Natalia Calle Otero Lina Valentina Vargas Vargas Rosa Patricia Quintero Barrera “La forma del agua” de Guillermo del Toro, es una película que debemos ver con todas nuestras emociones encendidas; ya que, más que una simple cinta cinematográfica, es una experiencia sensorial. El uso de tonos oscuros entre verde y azul, propio del insistente ambiente acuático, junto con el jazz y las texturas narrativas, nos … Continúa leyendo El amor entre los subalternos de la película «La forma del agua»

El desarraigo en la etnografía y escritura de Alfredo Molano

Rosa Patricia Quintero Barrera Mientras regreso… fue el título de la última columna de Alfredo Molano en El Espectador, cuando fue designado como miembro de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad de Colombia, allí escribió: Renuncio por un tiempo a lo que más quiero: escribir lo que le oigo decir a la gente en las calles y en las veredas con su lenguaje, … Continúa leyendo El desarraigo en la etnografía y escritura de Alfredo Molano

Relato de la funebria chocoana

Rosa Patricia Quintero Barrera   La gente que uno quiere debería morirse con todas sus cosas. Gabriel García-Márquez   Doña Estrella mencionó que cuando en su tierra muere una persona, acostumbran a arreglar la tumba con un aro adornado con una sabana blanca y encima colocan en la pared una mariposa negra y una cruz. Coincide con la descripción que hace Jaime Arocha (1998) del … Continúa leyendo Relato de la funebria chocoana

La historia negra es la historia de América: especial del día de la Afrocolombianidad

Rosa Patricia Quintero Barrera   El dubal era testigo y guardián de la vida de los Traoré. Bajo sus poderosas raíces se había enterrado la placenta de innumerables antepasados tras el feliz alumbramiento. A su sombra se sentaban las mujeres y los niños para contarse historias, y los hombres para tomar decisiones relativas a la vida de la familia En la estación seca, protegía del … Continúa leyendo La historia negra es la historia de América: especial del día de la Afrocolombianidad

La puerta fatal de “Crónica de una muerte anunciada” de Gabriel García Márquez

Rosa Patricia Quintero Barrera Nos sorprendían los gallos del amanecer tratando de ordenar las numerosas casualidades encadenadas que habían hecho posible el absurdo, y era evidente que no lo hacíamos por un anhelo de esclarecer misterios, sino porque ninguno de nosotros podía seguir viviendo sin saber con exactitud cuál era el sitio y la misión que le había asignado la fatalidad Gabriel García Márquez (1981) … Continúa leyendo La puerta fatal de “Crónica de una muerte anunciada” de Gabriel García Márquez

Lo que dicen los libros de las Bibliotecas

Rosa Patricia Quintero Barrera ¿En qué momento nace verdaderamente un libro? ¿Al ser concebido? ¿Cuando se escribe? ¿Al publicarse? ¿O más bien, sólo hasta el final de su sendero, cuando el lector lo descubre, lo lee y se reconoce en él? Eligio García- Márquez (2018) Comprobé la obviedad del adagio «llevar leña al monte», al dejarme acompañar de «El consumo cultural en América Latina», en la … Continúa leyendo Lo que dicen los libros de las Bibliotecas

La etnografía y la antropología de lo cotidiano de Horacio Calle Restrepo

Rosa Patricia Quintero Barrera Se puede viajar por todo el mundo sin ver nada, o se puede ir solamente a la tienda de la esquina y describir todo un mundo. Se trata de captar los detalles mínimos de la vida, los que se nos escapan y de los que no pocas veces, inútilmente tratamos de escapar, y ver el universo socio-cultural que solamente a través … Continúa leyendo La etnografía y la antropología de lo cotidiano de Horacio Calle Restrepo

Michael Jackson: superhombre en el escenario, niño solitario en el privado

Rosa Patricia Quintero Barrera

 

Hay cosas en la vida, que ellos simplemente no quieren ver. Pero si Martin Luther estuviera vivo, no dejaría que esto ocurriera (They dont’ care about us).

Golpéame, ódiame, nunca podrás vencerme. Sustitúyeme, asústame, nunca podrás matarme. Llámame judío. Denúnciame, todo el mundo lo hace, patéame, degrádame, no me tildes de negro o blanco (Black or White)

 

Katherine recuerda que su hijo -Michael Jackson- comenzó a bailar desde que tenía once meses, al escuchar el traqueteo de la vieja lavadora que tenían en casa. Creció en un ambiente familiar melómano, su padre fue un músico frustrado que compensó su sueño en la estricta disciplina musical y comercial que le inculcó a sus hijos. Los muchachos Jackson desde muy jóvenes incursionaron en la industria musical. Michael se inició como cantante de los Jackson 5 a los cinco años, interpretó My girl en el concurso de talentos de su escuela. Se les vino el contrato con la disquera Steeltown Records, que les estrenó al mundo musical y al aprendizaje de esa empresa con los artistas afroamericanos más reconocidos de la época.

De niño cantaba con el sentimiento de un hombre que sabía del dolor y de la alegría que traen los dramas de la existencia. De niño se comportaba como un adulto en el escenario. De hombre vivió como un niño solitario en su casa de Neverland, en alegoría al país del nunca jamás de Peter Pan. Quienes lo conocieron de cerca, sólo guardan elogios hacía su personalidad, carisma y talento. Kenny Gamble y Leon Huff coinciden en que su voz angelical siempre encontraba las notas perfectas. Según Dionne Warwich, él cantaba porque su corazón le decía que eso debía hacer. «Sólo habrá un Michael Jackson», manifiesta Don Black (Gest, 2011).

Michael se entregó al mundo como la más bella e ingenua flor, se adueñó de las expectativas y de la fe de sus fanáticos, contó con la admiración de los talentosos músicos y con la codicia de los opulentos empresarios. No le resultó suficiente cantar como los ángeles, bailaba con la misma maestría que alcanzaban sus notas. En 1984 ganó ocho Grammys por Thriller. Billie Jean fue la primera canción de un cantante afroamericano que difundían con frecuencia en MTV. Tuvo que dejar su individualidad a causa del asedio de sus seguidores, a donde fuese, le seguían. Fue el Rey del Pop.

En Thriller se detiene en la oscuridad que deja la luna llena, para que los muertos con su hedor apestoso dejen sus criptas, se dispongan a poseer a los transeúntes desprevenidos, con el propósito de darles la primicia de que les llegó la hora de no volver a ver al sol. Michael, que gusta tanto de mutarse, deja su piel de ovejo para habitar la del terrorífico lobo que olvida proteger a su chica. En Black or White expresa su fastidio por la discriminación étnico-racial, y se vale del multicolor de las culturas subalternas, a través de los bailes y de las geografías. Nos deja suspendidos en la diversidad humana, cuando los rostros se convierten en otros, entre fenotipos y géneros, entre formas de ver y de sentir la vida. Por eso, se queja de la maldad, del negocio, del chisme. Manifiesta que ya no le tiene miedo a nada. Premisa que desarrolla con mayor vehemencia en They don’t care about us: «todo lo que quiero decir, es que a ellos no les importamos». El video generó gran controversia por el contenido que algunos consideraron como violento, fue filmado en la favela Santa Marta de Río de Janeiro, con la participación del grupo Odulum y muchos lugareños.

Michael Jackson compuso, cantó, bailó a lo subalterno/extremo/paradójico de la condición humana. Sus líricas circulan entre antagonismos. Lo más tierno del amor, en I just can’t stop loving you. La dinámica implícita en la mercancía del amor, Dirty Diana, es la mujer sucia que seduce a los hombres, que se presta como juguete amoroso para obtener de ellos lo que se le antoja. Billie Jean es la bailarina del teatro de la vida que le acusa de esperar un hijo suyo; mientras él piensa: Y mamá siempre me dijo, ten cuidado con quien amas y ten cuidado con lo que haces, porque la mentira se convierte en verdad y no vayas rompiendo los corazones, sólo recuerda pensar dos veces.

En Smooth criminal se pregunta si Annie está bien, porque ha sido golpeada y abandonada por un criminal suave; además hay sangre en la alfombra. Remember the time transcurre en el Egipto de los faraones y de los felinos. Allí la reina sucumbe a su aburrimiento ante la magia que trae de la nada a Michael Jackson, le acuerda que había sido una mujer joven, enamorada, solía decir «te amo, así que nunca te dejaré ir». Pero así como llegó, de la nada, ese hombre dorado, desapareció; igual que se desvanece el amor entre los que alguna vez se amaron y juraron no dejarse.

Son tantas las canciones que legó al mundo. Algunas detenidas en lo fronterizo de lo socialmente aceptado. En Bad, el amigo le reprocha «ya no eres malo, no eres como nosotros», y deja surgir al álter ego, ese ser exuberante acicalado con prendas rudas de corte rockero-militar, emblemáticas en sus presentaciones. Se enfrentan dos pandillas que bailan por el subterráneo: ¿Quién es malo? Te portas mal, vete a encerrar antes de que agraves. En verdad soy malo y loco. Al final, se reencuentran en un apretón de manos. Bad transcurre en un ambiente masculino, como la mayoría de los escenarios que identifican sus vídeos.

We are the word la compuso a dos manos con Leonel Richie. Dedicaron la canción a África. Reunieron a una pléyade de artistas que al unísono, con sus voces más sentidas entonaron: es tiempo de tender una mano a la vida, el más grande regalo de todos, nos estamos salvando, haremos un día mejor, solamente tú y yo. El mensaje fue claro: reconocer la propia humanidad en la otredad.

Smile era su canción favorita. Se la cantó su hermano Jermain Jackson en su ritual fúnebre «sonríe, aunque tu corazón esté dolido, aunque esté roto». Smile inunda la última escena de la inolvidable película Tiempos modernos de Chaplin. Y es que Michael Jackson tenía mucho de Charlot. La imposición del social, de su vida impresionantemente colectiva, todos se sentían con el derecho y la audacia de inmiscuirse en lo más hondo de su existencia, le juzgaron y le sacaron provecho.

Michael Jackson con sus líricas, ritmos y representaciones visuales narró el teatro dialéctico de lo humano. Cruzó las dimensiones existenciales, se metamorforseó a su propia voluntad, mostró los cruces posibles de lo obstinado: En Thriller se convirtió en el lobo muerto/vivo. En Bad fue pandillero. En Smooth criminal fue un gánster de los años treinta. En Billie Jean habitó al hombre que niega la paternidad de su propio hijo y que acusa a la mujer de ser muy generosa en el amor. En Remember the time es el hombre hermoso y vigoroso que se quiere robar a una mujer ajena. En Dirty Diana reta a la mujer que vive libremente su sexualidad y afecto. En la película Moonwalker se vale del surrealismo para mostrar su propia vida. En They don’t care about us se exacerba de la injusticia, de la pobreza, del descuido actual con el planeta y sus moradores.

Jackson encarnó a un personaje con atributos de superhombre en el escenario, protegió su delgadez con armaduras para la guerra, disimuló la fragilidad de su cuerpo con el intocable y mortífero del metal. Dejó su impronta indeleble en el arte; ya  Don Black había sentenciado «Sólo habrá un Michael Jackson». Qué baile de esa manera, tan descaradamente sexual, con sus trajes excéntricos, su inglés de la barriada, del Harlem y de la favela, su comprensión del dolor, de la tragedia, de lo abyecto. Su voz estremecedora, no se apaga, como tampoco sucumbe la esperanza de un mundo sin racismo, clasismo y exclusión, ni de facto ni simbólico. Continúa leyendo «Michael Jackson: superhombre en el escenario, niño solitario en el privado»

El oficio de madre

Rosa Patricia Quintero Barrera Madre solo hay una. Porque primero conoció mamá, que a amigos, que a novia.   La posibilidad biológica de ser madres, ha sido tradicionalmente reforzada por la idea de que al tener hijos ellas se realizan como mujeres, porque -la función de una fémina- es reproducirse; así lo naturalizan los estamentos culturales. Pero para lograr este cometido deben contar con un … Continúa leyendo El oficio de madre

Matador: Cronista gráfico de la historia política colombiana

Rosa Patricia Quintero Barrera Julio César González comenzó a dibujar caricatura política hacia 1994. Se decidió a firmar con el nombre Matador, inspirado en la profundidad sociopolítica del contenido de la lírica de la canción de Los Fabulosos Cadillacs. Usted puede matar con una pistola, o de la risa -dijo en su conversatorio en el Paraninfo Francisco José de Caldas – él prefiere lo segundo. Hace … Continúa leyendo Matador: Cronista gráfico de la historia política colombiana

La esclavización en dos novelas colombianas del siglo XIX: María y El Alférez real

Rosa Patricia Quintero Barrera

A la novela María de Jorge Isaacs se le considera como una de las más importantes en la literatura colombiana y latinoamericana del siglo XIX, y una de las mejor logradas del romanticismo en lengua castellana. Efraín, el protagonista de la historia,  cuenta en primera persona la ilusión de su amor por María, y cómo este sentimiento se va transformando en nostalgia. La narración se desenvuelve a los pocos años después de haber ocurrido los hechos en la hacienda El Paraíso en el Valle del Cauca durante la primera mitad del siglo XIX. Este amor no logra consumarse debido a los viajes que debe emprender Efraín, por orden de su padre, con el objetivo de estudiar y por la epilepsia que lleva a su amada a la tumba.

Es importante considerar que desde 1821 estaba vigente el Decreto de la Libertad de Vientres en la Nueva Granada, el cual promulgaba que los hijos nacidos de esclavizadas a partir de ese año quedarían libres. El resto de esclavizados continuaron en esa condición por treinta años más, hasta 1851, cuando la esclavitud fue abolida bajo el gobierno de José Hilario López. Isaacs escribió María entre 1864 y 1866, pero el relato corresponde a una época anterior a 1851. Por tal razón, en la trama aparecen esclavizados y manumisos quienes ya habían comprado su propia libertad, algunos desde 1690 (Arocha, 2004).

Así, el personaje de la esclavizada Feliciana adquiere valor significativo en este escrito. Feliciana obtuvo el acta de libertad directamente de manos de María; por ello, su hijo Juan Ángel ya era libre aunque se desempeñaba como paje y ayudante en la casa de los patrones. Feliciana fue capturada en África con el nombre de Nay. Para contar esta parte, Isaacs, hace una historia intercalada entre la historia principal de Efraín y María, que le sirve para darle un matiz histórico y testimonial a la novela. De esta manera, el autor aborda el tráfico de esclavos que tenía su origen en las guerras entre distintos pueblos africanos, cuyos prisioneros cuando no eran degollados se vendían a los traficantes. Isaacs narra a través de fuentes de tradición oral, los amores de Nay y Sinar pertenecientes al grupo étnico de los Hachims, en el país de Gambia.  Feliciana es un personaje que permite ilustrar a través de la literatura colombiana del siglo XIX, el último período de la Trata en la Nueva Granada (Arocha, 2004).

Por su parte, Eustaquio Palacios publicó «El Alférez real» en 1886, en pleno auge de las novelas históricas. Al Alférez se le considera como de las más destacadas dentro de este género, debido a la precisión del detalle y al rigor documental que contiene. Describe los hechos ocurridos en la ciudad de Cali (Valle) y en sus inmediaciones durante los últimos años del siglo XVIII, entre 1789 y 1792, a partir de una investigación exhaustiva del autor en archivos de notarias y registros parroquiales. Al igual que María, es una historia romántica entre Daniel, secretario y amanuense del alférez real don Manuel Caicedo Tenorio, en la hacienda Cañas Gordas e Inés, una joven mujer, de origen noble, huérfana y que estaba a cargo del alférez. El amor entre estos dos jóvenes es imposible, debido a que el testamento del padre de Inés ordenaba que ella debiera casarse con un hombre de su misma condición económica y social. Continúa leyendo «La esclavización en dos novelas colombianas del siglo XIX: María y El Alférez real»

Quino: etnógrafo permanente de los mundos vividos y de los posibles

Rosa Patricia Quintero Barrera  Joaquín Salvador Lavado Tejón –Quino- es detallista en todo de lo cotidiano, desde lo aparentemente trivial, hasta los contextos nacionales/mundiales/universales, cruzados por la Guerra Civil Española, el Peronismo, la II Guerra Mundial, la Guerra Fría. Irradiado por el genio de contar historias con viñetas de una página, de algunos cuadros. Entremezcla del humor que cruza fronteras por los referentes conocidos, que por … Continúa leyendo Quino: etnógrafo permanente de los mundos vividos y de los posibles

La sabedora de plantas para curar

  Rosa Patricia Quintero Barrera Doña Inocencia ha cogido camino por varias partes del litoral Pacífico, desde Guapi, el resto del Cauca y el Valle del Cauca; en la plenitud vivida de sus largos años. Es una mujer viajera, sabedora de los usos de las plantas para curar y de las maneras de venderlas en los lugares en donde bien la reciben. La conocí en … Continúa leyendo La sabedora de plantas para curar

Secuencia de fotografías para los Hijos de la Estrella

Rosa Patricia Quintero Barrera In memoriam Francisco Quintero Hurtado La remembranza de las geometrías, las simbologías, los colores de las columnas de los hipogeos de la sinfín verdeazul Tierra-Adentro (Cauca-Colombia); fue la que motivó la primera fotografía. Allí estaban, en esa amplitud de cemento, acompañándose entre sí, las dos erectas y metálicas esculturas que Edgar Negret hizo para homenajear a los Hijos de la Estrella, … Continúa leyendo Secuencia de fotografías para los Hijos de la Estrella

El dibujo de la etnografía

Laura Lara observa, escribe y dibuja. Ella decide presentar su ejercicio etnográfico de la manera que bien sabe hacer: dibujando a lápiz. Es tan cuidadosa en la descripción de don Rodrigo, como lo es, en cuanto a sus trazos. Su trabajo no nos deja olvidar de las generosas y creativas maneras de mirar y de pasar lo detenido en la observación al registro. Gratitud a Laura Laura, … Continúa leyendo El dibujo de la etnografía

Lo predecible de saber preguntar

Rosa Patricia Quintero Barrera El trabajo de campo como se le conoce al acercamiento a aquellos con quienes se quiere hablar a profundidad sobre algo, implica –tanto- interés de quien pregunta como de quien responde, para lograr enredarse ambos en el diálogo. Así, ocurrió el encuentro entre dos conocedores de la etnografía y de sus propias historias. No sé, si entrevistar de esa manera sea propicio. … Continúa leyendo Lo predecible de saber preguntar

El omnipresente fordismo

Rosa Patricia Quintero Barrera Qué se muevan las industrias, cantan Los Prisioneros. La frase alude al sistema económico, que tuvo gran empuje con la Revolución Industrial, y los subsecuentes cambios estructurales en la economía del mundo occidental. Desde allí, se marca tarjeta al ingresar a las industrias para dejar constancia del cumplimiento de horarios, de la realización de actividades repetidas y seriadas, de la sumisión … Continúa leyendo El omnipresente fordismo

La otra mira de Campanario

La otra mira de Campanario recuerda las posibles maneras de sentirse y de narrar lo observado, a partir de quién siente y escribe sobre lo que ve. En este bello texto, Luz Helena, es generosa y sincera al contar con sus propios términos cómo percibe el consumo, la publicidad, la acumulación, la bulla y lo ficticio que nos ofrece un Centro Comercial de una ciudad, … Continúa leyendo La otra mira de Campanario

Una noche en la New York de Pueblillo

Rosa Patricia Quintero Barrera En la noche del viernes brillan las luces de la Discoteca New York, en Pueblillo, Cauca. Es un negocio de familia, que lleva más de 62 años, cumpliendo su cometido de reunir a los que gustan bailar la buena salsa, cuenta Don Ovidio, el dueño del lugar. Por el momento sólo tres bellas mujeres están en la barra, conversando con él. Dice que ojalá llegue … Continúa leyendo Una noche en la New York de Pueblillo

algo de lo que dice la noche de museos

…cómo no voy a decir que me gustas… es lo primero que se escucha, en la Plazoleta de Santo Domingo; al son de un bolero. Unos pasos más, hacia el Parque de Caldas: ¿de qué signo eres? – Virgo. Ahhh, para qué quiere la piedra. Los números no me cuadran, son las rápidas cuentas que el artesano le hace a su compañera de viaje. Llega la Noche … Continúa leyendo algo de lo que dice la noche de museos

Tzvetan Todorov y el descubrimiento del otro

Rosa Patricia Quintero Barrera   Tzvetan Todorov, piensa y vuelve a pensar sobre su propio quehacer intelectual y vital. Le conmovió tanto, su tránsito de la Bulgaria Comunista a la Francia Demócrata Liberal, al punto de asirse al estudio de lo que sucede cuando se encuentran los mundos. Cómo se piensa, se entiende o no se entiende al otro. Su oficio de Crítico Literario le permite … Continúa leyendo Tzvetan Todorov y el descubrimiento del otro

Etnografía de sonidos y voces

Rosa Patricia Quintero Barrera Los cueros y el son de Niche, interrumpen la cotidianidad, con sus voces: ¡Si por la quinta vas pasando! Es mi Cali bella que vas atravesando. Se junta con el ruido de la moto, con los pasos del hombre que trepa la escalera metálica para armar la estructura de guadua en pleno Parque Bolívar, con la cadena de la bici, con el saludo … Continúa leyendo Etnografía de sonidos y voces

Las casualidades y la Kaláshnikov

Rosa Patricia Quintero Barrera Guillermo y su hijo se divierten juntos, al frente del televisor marca Sankey, con un programa de tríos de guitarras con voces. Luego con una comedia que logra arrancarles francas carcajadas a ambos, el padre se mece en su silla y el niño está sentado en el piso. Vamos a dormir que mañana hay que madrugar, pero antes mire lo que … Continúa leyendo Las casualidades y la Kaláshnikov

Turumama, Viuda, Bruja y Duende: habitantes de otros mundos posibles

La Turumama por tanta belleza que la adornaba, enamoró para siempre al Arcoiris, que no dudó en preñarla. Al dar a luz, perdió a su bebé entre las aguas del río. Al ver lo sucedido, Dios pensó que ella había actuado con premeditación y la condenó a andar de río en río, por sí lograba encontrar a su hijo. Desde entonces, cumple ese sino. Mientras … Continúa leyendo Turumama, Viuda, Bruja y Duende: habitantes de otros mundos posibles

Palomas en el Parque de Caldas

Rosa Patricia Quintero Barrera Susana, María, Juan, Leopoldo, Liliana, son sólo algunas de las palomas que socializan frente a la Catedral Basílica de Nuestra Señora de la Asunción de la Ciudad Blanca. Algunas caminan siguiendo la misma dirección, mueven sus extremidades inferiores al mismo ritmo que su cabeza, parece que afirmaran algo. Van de izquierda a derecha, se devuelven, se quedan suspendidas. Otras, en grupos más … Continúa leyendo Palomas en el Parque de Caldas

Mitos y leyendas colombianas: representaciones simbólicas del multicolor étnico

Rosa Patricia Quintero Barrera La Viuda, el Coco Pollo, el Guando, la Llorona, la Patasola, el Pájaro Pío, la Madre Selva, el Duende y el Mohan, son solo algunos de los personajes míticos y de leyendas que habitan en Colombia. La creencia y presencia de estos personajes en la cosmovisión de las personas enriquece la diversidad cultural propia de este país, que se caracteriza por el … Continúa leyendo Mitos y leyendas colombianas: representaciones simbólicas del multicolor étnico