El oficio del profesor

Rosa Patricia Quintero Barrera

 

 

En el sistema socio-económico que caracteriza a los homo sappiens para vivir juntos, estamos clasificados en un intrincado sistema de diferenciación en el acceso a los modos de producción; que nos obliga a desempeñar determinadas actividades de acuerdo a los dones, habilidades, posibilidades que nos adornan. En particular, estipuladas por el acceso a la educación formal, que nos permite al cabo de unos años de dedicación, especializarnos en alguna ventana del conocimiento científico, filosófico, artístico, técnico. Allí desempeñan, especial labor los profesores. Bourdieu diría que son determinantes en el papel de la escuela -el Demonio de Maxwell- en tanto que clasifican a los individuos; mediante el cumplimiento de programas académicos, de odiosas maneras de evaluación y de control.

La educación es un bien muy preciado. Está en la boca de los políticos, quienes engalanan sus discursos y lemas publicitarios, con la promesa al pueblo de reformas que lleven a posibilidades más generosas para el grueso de la población. La educación se ha convertido en un intercambio de privilegios. Cada vez, es más fácil titularse; las universidades presentan opciones de grado, sin mayor esfuerzo por parte de los estudiantes. Los estudiantes se han convertido en clientes. Y como los clientes tienen la razón, a los futuros graduandos se les ha conferido toda suerte de indulgencias y de excusas al cumplimiento de sus labores en el estudio. El gremio de profesores se distingue por profesionales subcontratados; que no reciben las recompensas económicas que corresponderían a sus curriculums vitae. Están sujetos a las evaluaciones amañadas de los estudiantes y a las peculiares maneras laborales de cada institución.

Los profesores no tienen horario. Sí, el de las clases que deben orientar. Pero no se cuentan las horas invertidas en la preparación de las cátedras, en la evaluación; además de su propia producción intelectual. En el gremio académico prima la competencia, la adulación, el egocentrismo, el intercambio de beneficios. Es necesario evidenciar el producto del propio capital cultural, para representarse en las fronteras sociales, es una cosificación del intelecto y de la innovación investigativa para estar acorde a las jerarquías de Colciencias y a los Estatutos Docentes.

En esta sociedad de la toga; también, vale la pena decir que a los profesores les pagan por estudiar. En las cátedras se reproducen/construyen/dinamizan/polemizan las posibles maneras de describir/correlacionar/explicar los mundos. Es el escenario ideal para pensar y reflexionar, para leer y perderse en las teorías y en los métodos más extraordinarios, de acercarse a entender y a elucubrar sobre nosotros mismos como los homínidos sabios que hemos colonizado el planeta del agua del sistema solar.


Fuente considerada

Bourdieu, Pierre. (1997). Razones prácticas. Sobre la teoría de la acción. Barcelona: Editorial Anagrama.

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Ética contra la cultura del privilegio y la trampa

Infografía de Lisa María Lozano Ulloa y Sebastián Arcos Gómez de “Ética contra la cultura del privilegio y la trampa” de Ana Lucía Duque Salazar.

 


Gratitud a

Lisa María Lozano Ulloa y Sebastián Arcos Gómez, estudiantes de la asignatura Ética (Carrera de Diseño Visual, Facultad de Arte y Diseño, Institución Universitaria Colegio Mayor del Cauca, Primer semestre, 2018).

La soledad en “Cien años de soledad”  

 

Francisco Alfonso Chávez Enriquez

Revista Semana. Edición de Colección. Gabo 1927-2014.

Revista Semana. Edición de Colección. Gabo 1927-2014.

En un libro que transcurre entre un centenar de vivencias de un pueblo nacido de la necesidad, el destino es encontrarse con la muerte en sus páginas, y aunque la muerte no es el equivalente a la soledad, en esta obra de Gabriel García Márquez, la soledad marca muchas veces el destino de una muerte predestinada.

El relato de la familia Buendía es un enredo, envuelto en felicidades efímeras, propósitos fallidos y relaciones confusas. Donde al inicio nada es lo que parece, pero al final todo es una repetición.

La familia lo es todo en Macondo. Amor como el que surgió entre José Arcadio Buendía y Úrsula Iguarán, que daría el nacimiento a una estirpe destinada a amarse más de la cuenta. Odio como el que tuvo Amaranta a Rebeca, tan intenso que en su corazón no dejaba espacio para más. Recuerdos que permiten creer que la familia Buendía vivió más en su pasado que en su presente, y por supuesto, la soledad. La soledad es la culpa, así como la culpa por cargar con un muerto encima, forzó a José Arcadio Buendía a marcharse de Rioacha para ser el fundador de Macondo.

La soledad es el olvido, como el pueblo de Macondo que estuvo a punto de desaparecer por la peste del olvido, en donde el mismo José Arcadio se vio forzado a nombrar a las cosas con notas para no desconocer sus significados, como Rebeca cuando en su aislamiento llevó a los demás a pensar que había muerto, pero aún respiraba en una casa donde la tragedia nunca dejó el ambiente y en diferente manera la soledad fue el olvido para Úrsula, cuando no pudo encargarse más de la familia por culpa de los estragos de la vejez.

La soledad es también causada por el desamor. Pietro Crespi fue una víctima del amor y de su propia debilidad en el momento que fue rechazado por Amaranta, la que a su vez fue una de las que más sufrió por la soledad en la familia Buendía, su sufrimiento, tiene unas bases tan confusas que ella sólo lo resolvería en el lecho de su muerte. Pero, quien quedaría tan devastada por el desamor, tanto como para desconocer a su hijo y no volver a pronunciar una palabra en su vida fue Renata Remedios, quien al perder a Mauricio Babilonia sufrió una ruptura irreparable de su alma.

La soledad es un recuerdo, así como en los momentos en los que para José Arcadio Buendía los días no eran diferentes el hoy del ayer, los recuerdos supusieron un alivio que para los ojos de los demás lo llevaron a una irremediable locura.

La soledad también es la revolución, así como el coronel Aureliano que libraría 32 guerras civiles, para al final convertirse en un despojo de la guerra, lo fue también para José Arcadio Segundo que presenció incontables muertes, en una lucha que sería olvidada por la historia.

La soledad es una causa en la búsqueda de conocimiento, como la tribu de Melquíades que se dijo, desapareció de la faz de la tierra debido a su enorme conocimiento. Como en el tiempo en que Aureliano Babilonia pasó descifrando unos pergaminos que no depararían en ningún momento su destino, en lugar de esto, descifrar los pergaminos sólo sería uno más de los propósitos sin sentido de la familia Buendía.

Pero extrañamente, para algunos, la soledad sería un paraíso.

 

Bibliografía

García-Márquez, G. (2014). [1967]. Cien años de soledad. Bogotá: Grupo Editorial Norma.


Gratitud a Francisco Alfonso Chávez,

estudiante de segundo semestre de la asignatura Técnicas de investigación (Carrera de Diseño Visual, Facultad de Arte y Diseño, Institución Universitaria Colegio Mayor del Cauca, Primer semestre, 2018).

 

 

 

 

 

 

Reflexiones sobre la ética que propone Enrique Dussel

Infografía de Isabel Cristina Melo Legarda

Infografía de Isabel Cristina Melo Legarda


José Miguel Machado Morales

Infografía de Daniel Andrés Chamorro Samboni

Infografía de Daniel Andrés Chamorro Samboni

La primera concepción de ética y moral, surge a partir de debates mentales en donde la terminología y los vagos conceptos del tema se chocan al momento de producir con palabras lo que en verdad significan. La ética, es la forma más idónea para decir lo que es bueno o lo que no, principio fundamental de lo que implica ser correcto en la vida. Y sí partimos de esta cuestión de rectitud: ¿cuándo un acto es bueno? ¿cuándo es un acto malo? Un ejemplo simple, en nuestra sociedad colombina se llevó a cabo en el proceso de paz en donde más de 50 años de barbarie se extinguieron en una simple firma y acuerdos, algunas las personas piensan que fue un gran paso para esta nación, marcada por el narcotráfico y la delincuencia, donde los delitos nunca tienen un fin determinado de clausura y que la impunidad y la falta de respeto a la autoridad se está reflejando en la precariedad del sistema judicial que nos gobierna. Desafortunadamente para los colombianos no representa en nada tales acontecimientos, ya que para la mayoría que sufrió en carne propia la violencia siente que su derecho aún no han sido reparado. Ese derecho a vivir libremente, a trabajar con honradez en sus campos, a construir una familia. A causa de la infamia, los campos y las familias se han fracturado, por las acciones de los actores armados, quienes prefirieron raptar de los brazos de aquellas madres a los hijos para la guerra, de la forma más denigrante y vil que haya podido existir.

Sí hablamos de principios en dónde quedan aquellos, al momento de incurrir en cuestiones tan vandálicas. Me atrevería a pensar que aquellos seres, quizá no tuvieron oportunidades de salir adelante con la educación, trabajo, o de lo contrario tuvieron una niñez marcada por el maltrato.

Hasta dónde el fin justifica los medios, hasta dónde son buenos aquellos que hacen lo malo. Eso depende del grado de intención con el que las personas hacen su acciones, porque sí dependiera de los colombianos, quizá ya  los habrían mandado a hervir en aceite por todos sus desmanes con la sociedad.

Pero maldad genera más maldad. Hay que darles la oportunidad de reivindicarse, hay que brindarles una sociedad que re-signifique, una sociedad que respete que sea tolerante, hay que prepararles el terreno para que ellos puedan tomar otra vez las riendas de sus vidas, pero sin olvidar aquellos que sanaron sus heridas ya abultadas de cicatrices y que cuando pasan sobre ellas sus manos recuerdan la desgracia de la guerra. Es hacia ellos a quienes se les debe también brindar esa oportunidad de reivindicación, pero una reivindicación a la dignidad, a la paz consigo mismos y al perdón de sí mismos. Ahí yace lo importante de la ética, donde se identifique ese valor como persona y esa dignidad se convierta en ese paradigma de respeto a los derechos humanos que todos somos parte y deberían de ser una enmienda para nuestra sociedad.

La dignidad humana debe cimentarse en motivaciones morales, los comportamientos son regulados por la costumbre, el hombre no debe considerar a los demás como manipulables pues la dignidad se lo impide, ya que cada uno de nosotros, estamos dotados de costumbres, creencias y saberes y por ende un mundo único. Pero desafortunadamente es todo lo contrario, hoy en día es evidente encontrar en medios de comunicación que la corrupción está catapultando a Colombia como el quinto lugar en su escalafón. Es triste observar como aquellos prefieren enriquecerse de dinero, mientras que otros mueren por falta de alimentación, salud, hogar. Sigue leyendo

Educación inclusiva

Rosa Patricia Quintero Barrera

La educación inclusiva enfatiza en que todos los niños tengan las posibilidades de estudiar. Incluso quienes tienen alguna especialidad mental, sensorial, cognitiva, física que les representa impedimentos para desempeñarse e interactuar en el entorno social de manera activa, plena y sobre todo -igual que los demás-. La Constitución Nacional Colombiana ordena que todos los estudiantes deben acudir a centros regulares de educación: Las personas a cargo deben estar en capacidad y la actitud para atenderlos con calidad, afecto y aceptación.  Se requiere de estrategias pedagógicas, materiales pedagógicas y disposiciones de aula adecuadas para comunicarse con los estudiantes (El Ministerio de Educación ofrece este vínculo nutrido de información MinEducacion).

La educación inclusiva es un asunto de todos, en todos los sectores de la sociedad. Requiere de actitudes y representaciones de la otredad más amplias. Todos los ciudadanos tienen el derecho de educarse formalmente, considerando sus especialidades y diferencias. Sin embargo, el término “inclusivo” también lleva a mirar al otro desde la idea del “normal”. Y en ese sentido: ¿Qué es lo normal, quién es normal? Podría entenderse como igualar a las personas desde lo hegémonico, que el otro se identifique con el considerado normal .

Esa noción varía con las ontologías que de acuerdo a los modelos y momentos educativos recalcan en el lenguaje, en el cuerpo, en el modelo económico, en el aprendizaje; para crear un promedio falso de la otredad. ¿Por qué otras formas de entender, de aprender, de corporalidades, de representaciones identitarias perturba? La alteridad revela que las ideas de normalidad llevan a la violencia, a lo normativo, a lo autoritario de los modelos educativos clásicos. El profesor  Carlos Skliar expone de modo inquietante y sugerente su propia perspectiva de la Alteridad, la Otredad y la Educación: Sigue leyendo

¡No más violencia! Cátedra de la Paz

Rosa Patricia Quintero Barrera

Si no se habla, si no se escribe y no se cuenta, se olvida y poco a poco se
va tapando bajo el miedo. La gente que vio el muerto se va olvidando y
tiene miedo de hablar, así que llevamos un oscurantismo de años en el que
nadie habla de eso […] Como nadie habla de lo que pasó, nada ha pasado.
Entonces bien, si nada ha pasado, pues sigamos viviendo como si nada.

Testimonio de habitante de Trujillo, Valle del Cauca

(Cartilla Cátedra de Paz, Pontificia Universidad Javeriana)

 

Como he dicho con anterioridad, si las guerras son provocadas por instintos
homicidas innatos, entonces poco es lo que cabe hacer para impedirlas.
En cambio, sin son provocadas por relaciones y condiciones prácticas,
entonces podemos reducir la amenaza de guerra modificando estas condiciones
y relaciones.
Marvin Harris

En Colombia el conflicto y la guerra han sido de larga duración. La polisemia de la muerte, tanto de facto como simbólica es quizá uno de los aspectos que más terror forja. Ejemplos en la historia y presente del país se hallan por doquier: torturas, falsos positivos, crímenes de Estado, matanzas y ajusticiamientos de los actores armados;  señalamientos e inculpaciones a intelectuales, profesores, estudiantes, sindicalistas, líderes de movimientos sociales. Quienes ejercen el poder han logrado gran audiencia en la población debido a la complicidad de los medios de comunicación, al punto de polarizar al país entre una derecha, un centro y una izquierda, cuyos bordes son difusos y contradictorios. Incluso han logrado el beneplácito ante la muerte y los asesinatos de personas de tendencias políticas disidentes y subalternas, hasta la añoranza por sus muertes de las maneras más impunes.  La significación de la muerte como una práctica implementada por los administradores del poder: “El espacio de muerte es importante en la creación de significado y de consciencia, y en ninguna parte tanto como en las sociedades donde la tortura es endémica y en donde florece la cultura del terror” (Taussig, 2012, p. 32).

En este escenario la Cátedra de la Paz forma parte de las recientes iniciativas que el gobierno colombiano (Decreto 1038 – Ley 1732) ha gestado, para la construcción de una nación más tolerante y respetuosa hacia la diversidad de ontologías y praxis en los espacios en donde el ciudadano colombiano actúa: desde las aulas de clase, los contextos familiares y laborales, los públicos y privados. En suma, aquellos en donde el sujeto se interrelaciona en su cotidiano vivir.

A continuación, presento una selección bibliográfica sobre el tema. Acaso, su estudio sirva para encontrar puntos de fuga que nos acerquen; o en medio de las distancias nos permitan aceptar la otredad ontológica y práctica, evidente en los gastados discursos de odio, señalamiento y exclusión. Conceptualizar/abstraer el fenómeno económico, político y social que vivimos, puede que nos dé las luces de quienes lo han estudiado -desde distintas orillas del conocimiento- para comprenderlo y asumir una responsabilidad de discurso y acción.


DOSSIER

¡Basta ya! Colombia: Memorias de guerra y dignidad.(2013).Informe general Grupo de Memoria Histórica.Centro Nacional de Memorial Histórica. Bogotá: Imprenta Nacional. En, http://www.centrodememoriahistorica.gov.co/descargas/informes2013/bastaYa/basta-ya-memorias-guerra-dignidad-new-9-agosto.pdf

Centro Nacional de Memorial Histórica. http://www.centrodememoriahistorica.gov.co

Collier, Paul . Causas económicas de las guerras civiles y sus implicaciones para el diseño de políticas.

Derechos humanos para una cultura de paz y reconciliación.  http://www.derechoshumanos.gov.co/observatorio/publicaciones/Documents/2017/170213-Modulos-SENA-web.pdf

Harris, Marvin. (1998). Vacas, cerdos, guerras y brujas. Los enigmas de la cultura Barcelona: Alianza Editorial, S.A. https://www.caja-pdf.es/2016/10/20/harris-marvin-vacas-cerdos-guerras-y-brujas/harris-marvin-vacas-cerdos-guerras-y-brujas.pdf

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Etnografía sobre el consumo de la Cannabis

Jose Velasco Ordoñez

Elementos para fumar, marihuana, cueros y rascador. Autor: Jose Velasco

Este ensayo resulta del acercamiento a las herramientas del trabajo de campo que sugiere la etnografía: observación, escuchar/conversar con las personas, anotar en el diario de campo, fotografiar, escribir. Jose nos comparte su texto Puertas al Cannabis, en el que describe los círculos socio-económicos de consumo, los lugares preferidos para reunirse, las condiciones, el léxico, las actitudes, los vendedores, la dependencia y adicción, los cambios en las personas y las leyes del consumo a manera de ritual:

“La marihuana es un psicoactivo que posee efectos satisfactorios para los consumidores aliviando los vacíos que llega a sentir el ser humano a lo largo de su vida, las causas de que una persona entre al consumo de cannabis llegan a ser diversas; varían desde conflictos familiares o personales hasta el mismo entorno del sujeto. Desde hace un tiempo el consumo, portación y producción de la marihuana se ha visto estigmatizado al punto de prohibirla legalmente aun siendo una sustancia natural, si damos un vistazo al pasado nos damos cuenta que muchas civilizaciones antiguas recurrían a la planta para hacer brebajes medicinales, rituales o hasta consumirla de manera recreacional.

El consumo de marihuana trae consigo diversas situaciones que se pueden analizar desde las prácticas del consumo en la ciudad de Popayán por medio de la observación, la experiencia y entrevistas a un público objetivo. Para el desarrollo de este informe se identificarán los principales aspectos por los cuales se ha incrementado el consumo del cannabis en la ciudad, los diferentes estigmas que ha creado la sociedad patoja en torno al tema y las causas que llevan a los jóvenes al consumo” (Velasco, 2017, p. 2).

Leer texto completo Puertas Al Cannabis


Gratitud a Jose Velasco Ordoñez, estudiante de la asignatura Técnicas de Investigación, Carrera de Diseño Visual – Facultad de Arte y Diseño – Institución Universitaria Colegio Mayor del Cauca.