Tzvetan Todorov y el descubrimiento del otro

todorovRosa Patricia Quintero Barrera

 

Tzvetan Todorov, piensa y vuelve a pensar sobre su propio quehacer intelectual y vital. Le conmovió tanto, su tránsito de la Bulgaria Comunista a la Francia Demócrata Liberal, al punto de asirse al estudio de lo que sucede cuando se encuentran los mundos. Cómo se piensa, se entiende o no se entiende al otro.

Su oficio de Crítico Literario le permite situarse entre él mismo y sus sujetos/objetos de estudio. Se detiene en la historia de los conflictos, sin dejar de lado las presencias inherentes, quien escribe y el hermeneuta de sus textos; ya que en últimas, ambos terminan familiarizándose con ciertas problemáticas de estudio. El intelectual mira desde sus herramientas abstractas, se le convierten en improntas conceptuales y metódicas de viajes de encuentros con esos otros, también dotados de identidades.

Todovov se tomó cuarenta de sus años para escribir su primer libro, La Conquista de América, porque el tiempo precedente lo dedicó a estudiar y a estudiarse, quizás a anidar filosóficamente. Su maravilla por América, nació en un curso de Crítica Literaria que hizo en México, y para narrar el mundo que quiso ver, se dejó atrapar por los relatos. Por eso, cuenta la Conquista de América valiéndose de historias de los Conquistadores; como aquella en que Cristóbal Colón, alardeando de sus saberes astronómicos, que le anticipaban un eclipse, amenazó a los oriundos de la costa de Jamaica, con robarles la luna sino le daban alimentos a él y a su tropa.

Todovov va más allá del texto, más allá de la descripción; le da por detenerse en las proyecciones de sueños y de fantasmas sobre realidades que se juntan -a ratos- entre quien estudia y los sujetos protagónicos de fragmentos de vida.

Les dejo con su propia voz, en la siguiente entrevista a cargo de los profesores Miguel Giusti y Fidel Tubino en el campus de la Universidad Católica de Perú:

Sobre la fotografía: Susan Sontag

susan-sontag

Susan Sontag, ensayista y novelista norteamericana, nos deja este exquisito libro de la fotografía. El preámbulo de Sobre la fotografía ocurre con el mito de la caverna de Platón. Para contar cómo podemos ver al mundo a través de sombras puestas en escena de los mundos habitados, producto de construcciones intencionadas que otros quieren que veamos, o quizás también soñamos con guardar en el recuerdo y en las interpretaciones.

Sontag como gustadosa del cine, estremece su narración con bellas películas de fotógrafos y de fotografías: Los Carabineros, El fotógrafo del pánico, Si tuviera cuatro dromedarios. A través de las fotografías nos puede caber el mundo en la cabeza. Coleccionamos momentos. Nos apropiamos de lo fotografiado. También son susceptibles de almacenamientos y manipulaciones. Son pruebas incontrovertibles  de vigilancia y control, de rituales sociales. Almacenan remembranzas que pueden ser escritas y dibujadas con palabras.  En ocasiones son lo único queda.

Libro: Sontag, Susan. (2006). Sobre la fotografía. Barcelona:Alfaguara

Memento mori

Alexander Luna Nieto

Enrique Ocampo Castro

Rosa Patricia Quintero Barrera

Caricatura de Quino

Caricatura de Quino

Recuerda que puedes morir, dice la Dama Negra, la Parca, la Catrina, la Llorona, la muerte inefable. Constante siempre, desde la primera hasta la última respiración. Nos asiste sin que la veamos, sólo que a veces muestra su rostro en cada esquina. «Ave, Caesar, morituri te salutant», afirmaban los participantes del Circo romano: con plena consciencia, escasa libertad y nula voluntad, ya que la muerte era su más próxima posibilidad. Luego Martin Heidegger diría que somos seres para la muerte. No obstante, valdría la pena pensar sí la muerte es sólo facticidad o una inmensa posibilidad.

(G)Rito último de todos, único que no podemos disfrutar, al que debemos asistir. Mordaz e implacable nos visita sin permitir devolverse. La muerte como facticidad es nuestra más inmediata posibilidad. ¿Pero será que lo humano se limita o reduce a su muerte? ¿Será que en nuestra condición humana habita la posibilidad de la trascendencia?

La Gran Dama, la Vedette, con sus seductoras vestimentas de acuerdo a los inventarios simbólicos y cognoscentes que armamos los seres humanos: nos contempla, nos asiste, nos acorrala en tiempos de perplejidad, de lluviosos sentimientos hasta que podemos darnos a la eventualidad de devolvernos, descualquierarnos o irnos. Entonces se trata de mementos mori, de muertes, de fines/inicios, usados soles, nuevas lunas, que se van quedando en el olvido.

La muerte se constituye en la metáfora de la condición humana, siempre tan falible y tan vulnerable. Nos descubrimos en nuestra corporalidad, habitando un vestido de cristal: tan falaces y falibles que las circunstancias nos derrumban o constituyen lo que somos. En el dolor y en el sufrimiento es en donde se constituye lo que somos, en los límites de lo humano. Burlamos sus límites para trascender a través de nuestra fugaz historicidad escrita a retazos a lo largo de nuestras vidas.

La muerte como posibilidad nos pone ante una inmensidad de posibilidades. Ella, La Llorona, que gusta de lucirse con tantos trajes, y justo por eso, es la más Vedette. ¡La siempre bienvenida, Gran Señora! Incluso cuando porta esa vestimenta que la motiva a interrumpir las palpitaciones, las respiraciones y el calor corporal para siempre. También cuando se adorna con esos otros trajes que finalizan encuentros, de los que sólo quedan fotografías como evidencia de lo que alguna vez fue dotado de algún sentido en el instante. Ese soplo inconmensurable que nos grita al oído que somos finitos, que nos hace añorar que quizá se pueda habitar en corporalidades de unos otros tiempos/espacios.

Dibujando con palabras a los que dibujan: cruce de mirada de dos antropólogos

Dibujo tomado el Banco de la Republica. Titulo Nada de lo Anterior.

Exposición el Banco de la República. Titulo Nada de lo Anterior

Por: Felipe Andrés López

El proceso de observación participante la iniciamos la Antropóloga Patricia Quintero y el Antropólogo Felipe Andrés López  el 26 de agosto del 2016 en el Banco de la República, donde Cali se Dibuja realiza una exposición de sus diferentes artistas. Este colectivo es manejado por el Maestro Alfonso Renza quien es egresado de la Universidad del Cauca y actualmente está radicado en la ciudad de Cali, la idea de ellos es plasmar en el papel los contrastes naturales y artificiales de la ciudades y así demostrar esa otra cara que a veces pasa desapercibida. Conversando con el Maestro Renza la propuesta es sacar el arte de los convencionalismos, de un estudio y una mera academia y mostrar cómo cada dibujante tiene una marca propia, un trazo que lo identifica; además este tipo de propuesta cambia la forma en cómo llega la Cultura y el arte a las personas de a pie, que día a día se recorren la ciudad.

Al día siguiente continuamos con la observación en el Pueblito Patojo, donde se sumaron los artistas de Dibujando a Popayán, aprovechando la tarde soleada y la brisa que la acompañaba nos sentamos durante un momento con el Maestro Renza, Alejandro González, Juan Martín Rosero e Ivon Andrea Lagos a conversar y dialogar sobre los diferentes aspectos de la dinámica social de las ciudades, en especial de Cali y Popayán.

Conversábamos de lo importante que es este tipo de propuestas para las ciudades, movimientos diferentes que le den otro uso al espacio público, el cual ha sido ocupado por las ventas ambulantes y este a su vez lo perdieron las personas: las dinámicas de las ciudades son tan cambiantes, ciertas costumbres se van transformando y a su vez adaptando a lo que el lugar ofrece; por ejemplo, se decía como la ciudad de Cali a ido perdiendo zonas verdes y el cemento cada día va tomando más protagonismo, la diferencia de clima entre San Antonio y la parte baja de Cali, incluso, lo comparaban con el libro de Dante Alighieri La Divina Comedia, arriba el cielo y abajo el infierno.
Cuando me retiro a recorrer y a observar donde se encuentran los dibujantes. Me percato de que cada uno ha tomado un lugar en especial para poder dibujar, con la mejor vista para así expresar lo que sus ojos ven; en ese momento me acerco donde José Ramírez uno de los integrantes de Dibuja Popayán y estudiante de Diseño Visual en el Colegio Mayor, en ese momento dibujaba la iglesia la Ermita con su fuente, él aseguraba que:

José Ramírez

José Ramírez

“Tenemos que apoderarnos del espacio, aprovechar que Popayán es dibujable, que tiene tanto por ver y mostrar, que cada rincón de la ciudad muestra algo diferente”
Es importante aprovechar cada momento que nos brinda el paisaje, no solo natural, sino urbano, cada instante que nos brinda una ciudad que a pesar de estar ligada aun coloniaje, nos comparte su historia, sus vivencias y remembranzas.

José me dice que los muchachos de Cali estaban fascinados con Popayán, con su entorno, sus espacios, cada situación que nos da, es maravillosa esta ciudad, afirmaban ellos; es ahí cuando coincidimos con José y decimos si personas de otro municipio admiran lo que tenemos, porque nosotros no lo hacemos pero esto cambia cuando la sociedad tiene otro tipo de propuesta como la realizada hace ocho días, las personas sienten y entienden el sentido de pertenencia por su tierra.

La presencia femenina en el grupo se hizo notar por Norby Cruz, una mujer fantástica, con un talento inmenso, una candidez que sale de sus poros, una suavidad que llama la atención, con su voz suave y pausada (no parece caleña), con la voz de la experiencia habla de lo que es el arte, de lo que significa en su vida, como ve ella el mundo que la rodea, en ese momento nos muestra un dibujo que hizo cuando iba caminado rumbo al Morro y en ese preciso instante me muestra uno de sus escritos, texto que muestra una mujer inteligente, centrada, que siente gran amor, con una soledad que la rodea, es increíble como ella logra estampar en un lienzo lo que ve y en un escrito lo que siente.

Como conclusión me llega a la mente que el arte no solo se hace en un estudio, en una gran academia, nace del corazón, del alma, el no desligarse del espíritu, así como el poeta escribe sobre su melancolía, como describimos lo que vemos, así mismo lo hace el dibujante, no necesitan una hoja grande de papel, ni un gran juego de lápices, un hoja pequeña, un lapicero y listo, tienen su dibujo, tienen en una hoja de cuaderno lo visto. Aquí anexo otras imágenes del encuentro:

 

Por: Rosa Patricia Quintero Barrera

Se juntan los dibujantes urbanos de Cali y de Popayán en el Rincón Payanés. De Cali los artistas: Norby Cruz, Diana Reina, Linda Johana Murillo, Alejandro González, Ana Elida Ortiz y el Maestro Alfonso Renza, quien es el líder del grupo “Cali se Dibuja” que recorre a la bella Sultana del Valle del Cauca. De Popayán los artistas: Laura Lara, Eliana Aguilar, José Ramírez, Héctor Ortiz. Falta el arte del Maestro Alfonso Espada, quien es el líder del grupo “Dibujando a Popayán”, porque fue invitado a representarlos en “A dibujar en Ibagué” en el Foro Nacional de la Bicicleta (Bicitrazo).

Los dibujantes se dispersan hacia algún punto de fuga que les centra su interés creativo. Cada uno ocupa su transitorio/itinerante espacio. Busca colocarse/acomodarse. Se vale de sus aditamentos de dibujo para recrear lo que sus ojos bien saben ver. Acaricia con su mirada los objetos, los cuerpos, las texturas, los colores, las sombras; lo que la mayoría no aprecia.

Las técnicas varían: Linda prefiere el lápiz blanco sobre papel, porque a ella le gustan especialmente las sombras, lo que hay detrás de lo evidente. Laura se fascina con el puntillismo, por eso usa el rapidógrafo sobre papel, a ella no le gusta el papel blanco, porque no le deja volar su inspiración. Héctor se queda con el lápiz sobre papel opalina. José usa tinta con iluminación Honney Cob. Norby hace dibujos rápidos de aquello que cautiva su mirada, sus libretas muestran que todo la encanta: el señor que toca el saxofón, los niños en movimiento, los vendedores ambulantes, las arquitecturas, lo que admiran sus ojos mientras camina. Gusta de trazos irregulares, subjetivos. Es tan hábil con el bolígrafo que mientras habla y pasa las hojas de sus cuadernos, va completando sus dibujos. Norby se centra en el instante: mirar y dibujar. Ella guarda la imagen, la poesía del momento y, luego si quiere, lo continúa, siempre quiere: dibuja a los que la miran a ella, mientras dibuja.

Maestro Alfonso Renza

Maestro Alfonso Renza

Cada artista tiene su caja de herramientas, con instrumentos que por sí solos serían comunes. Pero que en sus manos se convierten en elementos extraordinarios: pasteles, lápices, pinceles, tintas, colores, lapiceros, portaminas, plumillas de bambú, bisturí, sacapuntas. Extraordinarios porque con ellos convierten una simple hoja en blanco en una obra de arte, a su propio modo de pasar el registro visual a representaciones de las alteridades de las realidades.

Laura hace un esbozo a mano alzada, puede ser a lápiz rápido, luego detalles con rapidógrafo sí el dibujo requiere de sombras con puntos. Para que Laura termine el dibujo, se detiene en él unas tres horas en su casa o en la universidad, a ella no le interesa mucho el realismo, prefiere la ilustración. Diana dibuja en su libreta nueva la fuente del Rincón Payanés, piensa que no había dibujado una piedra, se detiene en el detalle de la nueva textura y opta por el puntillismo.

 

Agradecemos a los artistas que nos permitieron acompañarlos. Mientras ellos hacían lo que saben hacer, los antropólogos intentamos dibujarlos con nuestras limitadas palabras. También presentamos una rápida etnografía, como el trazo a mano alzada, como el esbozo del mirar, que luego si se quiere puede ser susceptible de una mayor elaboración argumentativa. Acá quisimos tener puntos de fuga subjetivos, itinerantes, ondeantes. Sólo divertirnos con dibujos y palabras.

 

 

El mejor corto del mundo para fomentar la lectura

¡El libro es arrebatado al lector! Él lucha por volver a poseerlo, el mundo se pone al revés y el libro regresa a su dueño, se acomodan las letras. El lector llega al lugar del ensueño: Pletórico de amor, música, naturaleza y libros por doquier. Los libros añoran salir de las bibliotecas, tienen alas, respiran, quieren ser leídos, arreglados, vueltos a colocar en la magia de la inquietante interacción dialógica de la lectura. Las hojas de los libros son alas: Nos conducen, nos devuelven, nos dibujan las maneras de pensar y de actuar mientras dura nuestro fragmento de vida. Hacen nuestra mente la siempre viva, joven, creativa, antagónica, lúcida, crítica, hereje.

“50 años del conflicto armado” de Alfredo Molano

Fueron 12 textos que el escritor y sociólogo colombiano Alfredo Molano publicó sobre el origen del conflicto armado Colombia, en el periódico El Espectador desde el 27 de julio de 2014. Estos escritos han sido considerados como los mejores sobre el conflicto colombiano y el surgimiento de las Farc hace 50 años.

Aquí los hemos recopilado del diario -de manera literal-  en formato PDF con el fin de facilitar su consulta:

50 AÑOS DE CONFLICTO ARMADO

Fuente: El Espectador

La caricatura de Chócolo será la estampilla para la paz en Colombia

 

El caricaturista de opinión e ilustrador colombiano Chócolo dice de su obra: “Mi escena de la paloma irrigando el árbol de olivo con la esperanza de lograr construir un país sin el diluvio de la violencia y el ejercicio real de los derechos humanos es la escena de un verdadero territorio de la paz (…) sobre la cicatriz que tiene la paloma sobre la frente, ustedes saben, como buenos colombianos que ese sueño de la paz, aporreada como está, ella lo que hace es cultivar el suelo, mi obra es optimista y se aleja de la idea de que el post-conflicto sea una pesadilla”.

¡Felicitaciones al maestro Chócolo!

Muestra con su arte la añoranza que muchos colombianos afincamos cada vez más del actual proceso de paz.

 

Fuente: Revista Arcadia