Matador: Cronista gráfico de la historia política colombiana

Rosa Patricia Quintero Barrera

Julio César González comenzó a dibujar caricatura política hacia 1994. Se decidió a firmar con el nombre Matador, inspirado en la profundidad sociopolítica del contenido de la lírica de la canción de Los Fabulosos CadillacsUsted puede matar con una pistola, o de la risa -dijo en su conversatorio en el Paraninfo Francisco José de Caldas – él prefiere lo segundo. Hace mamarrachos por mamar gallo, dice que ese es el mejor trabajo, junto al del fotógrafo de la Playboy.

Julio César se detuvo largo rato en la risa, en la inteligencia que amerita entender el humor, en la complicidad de los contextos entre el dibujante y el lector. Porque para él la interpretación se convierte en un juego entre ambos, en el que las reglas son los eventos acaecidos en el escenario político. Como buen sabedor de ese juego, Matador, cada día se levanta muy temprano, monta bici, toma café, en su oficina lee todos los periódicos, algunos blogs. Con la realidad  en la mente y las maneras como los medios de comunicación plantean las noticias; pero sobre todo, con su creatividad y sarcasmo sinfín, se arma unas tres caricaturas al día, que envía por correo electrónico a los impresos en donde publica sus obras.

Desde la aparente simplicidad de sus líneas, analiza la corrupción del poder, para volverla trizas con la caricatura: no sólo es exagerar, el humor mentiroso, no es humor. Ayuda a entender la realidad de una manera divertida, por eso, Matador es un cronista gráfico de la historia política colombiana; porque la cuenta, la cuestiona, la vive, la sospecha de otras formas posibles, más afables.  Para él, la caricatura tiene que ser subversiva, sí se le hace el juego al poder, no sería chistoso, va a contrapelo, ser la voz del poderoso no es chistoso. Tiene como premisa ética no meterse en la vida privada de ningún personaje, hacerlo sería bochornoso, sólo la retoma, sí la circunstancia en cuestión se hace pública.

Julio César gusta de la mirada subalterna, siempre está a favor de las víctimas. Comenta que sus seguidores le escriben y le dan ideas, que el humor de la cultura popular flota en el ambiente colombiano que está jodido, y lo que nos queda es reírnos: acá todo es grave, pero nada es importante, siempre pasan cosas terribles y, aun así algunos se refugian en los realities.

Para Matador, las personas son caricaturas ambulantes, esa es su mirada de artista. Experto en la lectura de la condición humana: encuentra semejanzas/diferencias, parámetros de representación en líneas. Hace las caricaturas con sus propias convenciones, se las sabe de memoria. Le preocupa la lagartería y arribismo del colombiano, que se muere de la envidia, que gusta de ver perder al otro, aunque la pérdida sea mutua, de la desunión. Esto lo ejemplifica con la obra La Apoteosis de Popayán del maestro Efraim Martínez (el óleo que engalana el recinto) la exaltación a la hidalguía y el poder económico, religioso, político, étnico-racial de los payaneses. Analiza que en esa obra se refleja la escala social: mirando al poderoso hacia arriba.

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Matador es muy cercano a la lectura, prefiere coger un libro –la quinta esencia de la imaginación– a coger el teléfono. Dice que las pantallas igualan toda la información, ahí está justo, la importancia de la lectura que permite ir más allá de la estupidez moderna, que no invita ni a pensar, ni a reflexionar.

Matador es un caricaturista a favor del respiro de la paz. Deja en el ambiente las ganas de seguir jugándosela por lo que gusta, a pensar lúdicamente, a hacer lo que encanta, así lo dice él: lo que hacía de niño, no lo traicioné de grande.

 

Fuentes

Conversatorio de Julio César González en la Universidad del Cauca, Claustro de Santo Domingo, invitado por la Facultad de Derecho, Ciencias Políticas y Sociales (22 de noviembre de 2017).

Entrevista con Matador. Co.marca Periodismo Universitario. Publicado el 24 nov. 2017. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?time_continue=14&v=_rkqFPTQrRQ

Las caricaturas de la galería fueron tomadas de El Tiempo.

Fotografías son de Alfredo Valderrutén.

Fotografía de María Fernanda Barberi. En, Silva Romero, Ricardo. (s.a.). “Las estocadas de matador”. Bogotá: Soho. Recuperado de http://www.soho.co/historias/articulo/matador-entrevista-de-ricardo-silva/36197


Patricia Marín Cardona

Matador es de esos personajes que me ha  emocionado conocer, me llenó de entusiasmo y ganas de aprender, especialmente de política. Ya está mandado a recoger aprender bajo el aburrimiento, el miedo, por apariencia o con esa seriedad que genera tensión. Dyer y Goleman aseguran que las actitudes positivas generan un mayor aprendizaje y, qué mejor que las sonrisas que nos trasmite Matador para ver las situaciones importantes con mejor disposición.

Él comparte su percepciones del mundo con esta forma graciosa generadora de alegría, mejorando el día con una sonrisa; porque sí, es así de simple: sólo sonríe un poco y tu actitud positiva resplandecerá  trasmitiendo alegría a todos. Dyer sostiene que el propósito de la vida siempre ha sido compartir lo aprendido. No hay un propósito más alto. Aprender a sonreír es uno de los aprendizajes vitales de la vida y sí le agregamos lo que dice Küppers: “El conocimiento y la habilidad suman pero la actitud multiplica”, tenemos un conjunto de propiedades y reflexiones que al ponerse en práctica no necesitan mucha ciencia para ser comprobados, son unos de esos puntitos esenciales para ser felices.

Matador también nos ha compartido su simple y efectiva manera de sentirse creativo, al contarnos que después de una lectura actualizada; hacer ejercicio en la mañana está listo para crear.  Es una confirmación más, de que somos seres biológicos fluctuando entre los pensamientos,  las emociones y toda nuestra neuroquímica. No hay nada mejor que un cerebro lleno de serotonina, endorfinas, adrenalina y oxitocina para empezar el día con un gran pensamiento positivo, una gran actitud y generar sonrisas. Sin duda Matador ha descubierto los secretos de la buena vida y lo mejor de todo: ¡los comparte!


Gratitud a:

Julio César Julio González por una vez más recordar la posibilidad de hacer lo se quiere y de reírse de uno mismo.

Patricia Marín Cardona por su risa contagiosa y disposición a compartir sus letras.

Alfredo Valderrutén por sus bellas fotografías.

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Preámbulo sobre el miedo

Rosa Patricia Quintero Barrera

El miedo ha funcionado como una columna estructural de toda organización social. Es inculcado desde la educación, la religión, las historias de descubrimiento y de colonización de los pueblos, los ideales de valores, hasta los mitos y cuentos infantiles. El miedo surge ante la incertidumbre, lo móvil, aquello que no ofrece conocimiento ni explicación. Adquiere solidez en la oscuridad, la noche, el silencio, lo insondable, lo desconocido, lo solitario, la inseguridad, la muerte.

El miedo se convierte en maldiciones de dioses, demonios, monstruos, castigos, enfermedades, malquerencias. Jean Delumeau (1989) alude a una “auténtica hipocresía” al silencio prolongado del miedo en la historia hasta que Sartre en 1945 diferenció los componentes de la ecuación interpretativa que funcionó largo tiempo en occidente entre: el miedo y la cobardía, el “bajo nacimiento” y la burguesía (p. 21). Con Sartre comenzó a construirse la noción del miedo como natural e inherente al hombre.

El miedo permite sobrevivir en situaciones de riesgo, conlleva a tomar decisiones de maneras inmediatas e insospechadas. El miedo conduce a las ciudades sitiadas, con poternas de hierro, puentes colgantes e intrincados sistemas de vigilancia y control en el Medioevo. A conjuntos residenciales, cámaras por doquier, alarmas en la actualidad. Han cambiado las formas de implantar la seguridad y de apropiarse de la tecnología, pero la sensación de vulnerabilidad hacia la otredad ha prevalecido.
El ejercicio del miedo y del terror han sido unas prácticas recurrentes en nuestra historia, como fuertes mecanismos para controlar las maneras de pensar, los estilos de vida, las formas de explotar el medio ambiente, los comportamientos y, por supuesto, las intencionalidades políticas tanto de quienes ejercen el poder como de quienes se someten a sus dinámicas. Se hace institucional en aquello que no se aparta de lo hegemónico. De ahí la trascendencia y vigencia en las prácticas culturales del modelo capitalista, de los sofismas que pretende inculcar a través de la familia, la religión, el Estado y los medios de comunicación en las maneras como los sujetos representan sus expectativas y comportamientos de diferente índole, tanto desde su mismidad como desde su alteridad identitaria. El miedo como agencia política es un instrumento que la élite ha utilizado para gobernar y sostenerse en el poder.


Fuente citada

Delumeau, J. (1989). El miedo en Occidente (siglos XIV-XVIII): una ciudad sitiada. Madrid, Taurus. P. 9-49.

 


¿Cómo citar esta entrada?

Quintero, P. (2017, noviembre, 11). Preámbulo sobre el miedo. Recuperado de https://etnicografica.wordpress.com/2017/11/13/preambulo-sobre-el-miedo/

Dejación de armas de las FARC-EP: “Adiós a las armas, adiós a la guerra, bienvenida la paz”

 

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Rosa Patricia Quintero Barrera

Adiós a las armas, adiós a la guerra, bienvenida la paz, fueron las palabras que con ahínco pronunció Rodrigo Londoño, Comandante de las FARC-EP, al finalizar su discurso del acto simbólico de dejación de las armas por parte del movimiento revolucionario. Este acto fue producto de acuerdos bilaterales entre la guerrilla y el gobierno, en los que ambas partes se comprometieron a no usar más las armas en el ejercicio de la política.

Según el discurso de Londoño, las FARC-EP dejan su alzamiento armado de 53 años, para constituirse en un movimiento legal que desarrollará su accionar ideológico, político, organizativo y propagandístico por vías exclusivamente legales –sin armas- y pacíficamente. Es la apertura a una democracia liberal en que el Estado se compromete a no utilizar las armas para perseguir a opositores políticos o al pensamiento crítico.

Manifestó que ellos cumplieron con la dejación de armas de conformidad con lo pactado, quedan ellas en manos de las Naciones Unidas para la construcción de los monumentos previstos. (…) A partir de hoy, debe cesar toda persecución política en Colombia. Aspiramos a que la Reforma Rural Integral pactada en el primer punto del Acuerdo Final sea implementada con celeridad, pues entendemos la necesidad estratégica del desarrollo del campo colombiano, sin perder nunca de vista, que el conflicto armado, en gran medida obedeció al despojo y a la violencia sufrida por nuestros campesinos. (…) No nos opusimos, por principio, a que los grandes empresarios del agro puedan adelantar sus proyectos. Sólo exigimos que el desarrollo de estos, no arrolle ni impida el auge de la economía campesina. Esperamos que la democracia colombiana abra generosa sus brazos a todas las fuerzas, organizaciones y movimientos excluidos centenariamente de las garantías políticas.  Sigue leyendo

Blackface: Reafirmación de los estereotipos racistas

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El término blackface se refiere al maquillaje que se emplea en el teatro para representar a una persona de etnia negra africana. Es “una forma de entretenimiento donde el actor se pinta la cara de negro y exagera rasgos, gestos y acento de las personas afrodescendientes” (Kapkin, 2015).

En Colombia el cuentachistes mestizo Roberto Lozano, creó al soldado Micolta: “Ningún personaje afrocolombiano goza de popularidad digna en la televisión colombiana. Este honor se lo lleva el Soldado Micolta, quien representa el racismo frontal que se ha venido evidenciando en muchos programas de la televisión colombiana.  El Soldado Micolta homogeniza a los hombres afrocolombianos, en primer lugar, porque considera que todos tienen el mismo acento y pronuncian mal el idioma español, segundo Micolta representa el infantilismo, es decir, los hombres afrocolombianos no han tenido la capacidad de madurar, de usar su intelecto. Micolta es torpe, perezoso y fanfarrón. Parte de los prejuicios racistas que se han construido contra la población afro desde hace varios siglos en diversos continentes” (Karabalí, 2015).

Desde octubre de 2015 varios colectivos: Afro descendientes pro Derechos Humanos Univalle Benkos Vive, Palenque Universitario, Somos Identidad, Movimiento Cimarrón, Asociación Kombilesa y el Encuentro Nacional de Estudiantes Universitarios Afrocolombianos, Chao Racismo, entre otros; se movilizaron para protestar y denunciar esta expresión de racismo y discriminación en el programa “Sábados Felices” de mayor tradición humorística en la televisión colombiana. Enviaron cartas al Canal Caracol, a la Autoridad Nacional de Televisión y al Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones. Luego llevaron la demanda ante la ONU (Kapkin, 2015).

La denuncia no va sólo en contra del Soldado Micolta: “No sólo es sacar ese personaje nefasto, es también que nos incluyan, que también queremos salir y no sólo como la empleada doméstica, la prostituta, el ladrón, el trabajador de construcciones o el policía. También queremos participar de esa construcción que es incluyente”, dice Darwin Balanta, estudiante de la Licenciatura en Ciencias Sociales de la Universidad del Valle (Kapkin, 2015).

El Canal Caracol, propietario del programa “Sábados Felices”,  planteó que: “El Soldado Micolta no va a morir. Va a migrar a otro personaje que va a salir con el rostro pintado de camuflado. ‘Sábados Felices’ reúne a las familias y lo menos que queremos es hacerle daño a alguien. Solo queremos reírnos de nosotros mismos tras una semana dura para todo el mundo” (Revista Semana, 2015).

El blackface ratifica la discriminación y el racismo hacia los afros, en “muchas ocasiones la falta de información hace que muchas personas lo interpreten como un acto inofensivo y pintoresco, pero nada más lejos de la realidad (…) Su origen es la historia de millones de negros esclavizados, que lucharon y muchos de ellos siguen luchando por borrar el estigma de la esclavitud. Algo que se percibe tan lejano como la esclavitud y que la mayoría de las personas sentencia, se disfraza de una forma no tan sutil” (Hurtado, 2016).

¡No al racismo y a la discriminación, en ninguna de sus formas, ni simbólicas ni de facto!

 

Referencias citadas

Hapkin, Sara. (2015). El racismo contra Darwin Balanta, el activista que ayudó a sacar al Soldado Micolta.

Hurtado, Marjorie Paola.  (2016). Los disfraces y los estereotipos. Afrofemina.

Karabalí, Jesús. (2015). Racismo en la televisión colombiana: no más soldado Micolta. Las 2 Orillas.

Soldado Micolta: ¿Humor o discriminación? Revista Semana, publicado 2015/11/07 

“50 años del conflicto armado” de Alfredo Molano

Fueron 12 textos que el escritor y sociólogo colombiano Alfredo Molano publicó sobre el origen del conflicto armado Colombia, en el periódico El Espectador desde el 27 de julio de 2014. Estos escritos han sido considerados como los mejores sobre el conflicto colombiano y el surgimiento de las Farc hace 50 años. Aquí los hemos recopilado del diario -de manera literal-  en formato PDF con el fin de facilitar su consulta:

50 AÑOS DE CONFLICTO ARMADO

Fuente: El Espectador

La caricatura de Chócolo será la estampilla para la paz en Colombia

 

El caricaturista de opinión e ilustrador colombiano Chócolo dice de su obra: “Mi escena de la paloma irrigando el árbol de olivo con la esperanza de lograr construir un país sin el diluvio de la violencia y el ejercicio real de los derechos humanos es la escena de un verdadero territorio de la paz (…) sobre la cicatriz que tiene la paloma sobre la frente, ustedes saben, como buenos colombianos que ese sueño de la paz, aporreada como está, ella lo que hace es cultivar el suelo, mi obra es optimista y se aleja de la idea de que el post-conflicto sea una pesadilla”.

¡Felicitaciones al maestro Chócolo!

Muestra con su arte la añoranza que muchos colombianos afincamos cada vez más del actual proceso de paz.

 

Fuente: Revista Arcadia