El oficio de madre

Rosa Patricia Quintero Barrera

Madre solo hay una. Porque primero conoció mamá, que a amigos, que a novia.

 

Fuente: Gilbert, Harriett y Roche, Christine. Historia ilustrada dela sexualidad femenina. Relaciones humanas y sexología.

La posibilidad biológica de ser madres, ha sido tradicionalmente reforzada por la idea de que al tener hijos ellas se realizan como mujeres, porque -la función de una fémina- es reproducirse; así lo naturalizan los estamentos culturales. Pero para lograr este cometido deben contar con un hombre y pasar por las etapas previas a la consolidación de la pareja.

En la caricatura adjunta vemos la mujer dentro de la casa, con la indumentaria de desempeñar labores domésticas, sosteniendo en sus brazos a los críos, preguntando a su marido con cierto halo de miedo tímido, sí volverá a la hora de la cena; mientras él está en el espacio de lo social y sin mirarla le contesta con desdén que no lo hará, porque estará resolviendo los asuntos verdaderamente importantes de la humanidad. Lo femenino está asociado al ámbito doméstico, cultural, privado; mientras que lo masculino corresponde a lo externo, social, colectivo.

 

 

Otro aspecto a considerar, es la necesidad del reconocimiento de la paternidad del hijo. Situación que en muchos casos se torna difícil y hasta humillante. El embarazo en sí mismo, se vuelve embarazoso. Cuando el hombre lo niega, evade y se excusa para exonerarse de las responsabilidades económicas, afectivas y sociales que se vienen de por vida.

Hace unos años, a los hijos no reconocidos o a aquellos que nacían fuera de una relación bendecida por la religión y por la ley, se les llamaba bastardos, hijos naturales. Además del escarnio y del señalamiento para las madres y sus hijos, ambos eran desatendidos y quedaban a la deriva. Aún hoy día, hay mujeres que asumen su maternidad de manera individualizada, afrontan todas las responsabilidades económicas y el desgaste energético que requiere el cuidado de un hijo. Muchas madres en efecto, y esa es la palabra –sacrifican- su propio proyecto de vida por propender en todos los sentidos del bienestar de su prole.

A manera de refuerzo a la herencia patriarcal, aún se conserva la añoranza por tener hijos varones, en particular el primogénito.

 

La lactancia alimenta al recién nacido y cimienta los lazos de humanidad y de cultura entre madre e hijo.

 

Los hijos también son reconocidos porque aparecen en las redes sociales.

 

Nuestro aprendizaje es por repetición, algunos de los comportamientos y pensamientos racistas, excluyentes y discriminatorios los aprendemos desde la casa.

 

 

Las posibilidades económicas representan el acceso a los bienes y servicios. Este aspecto es fundamental para el desenvolvimientos de los miembros de una familia en el orden social. Sí hace unas décadas era común que las mujeres permanecieran en el ámbito doméstico, como lo ilustra la primera caricatura; hoy, en consecuencia a la exacerbación del capitalismo y a las incursiones de las mujeres en todas las esferas del mundo público, se ha convertido en obligación que ellas también actúen como proveedoras en los hogares. Desenlaza en que las madres desempeñan una doble función: asumen algún trabajo de acuerdo a sus posibilidades en la educación formal y a sus habilidades, en horarios por lo menos de ocho horas diarias; y al llegar a casa deben cumplir su rol tradicional de atender lo doméstico.

No es de poca monta el trabajo cotidiano. Grosso modo, involucra la preparación de alimentos de acuerdo a las exigencias de cada miembro de la familia; actividades de aseo, que parecen no tener fin; ocuparse de las tareas de los hijos; atender al marido (tema que amerita otra entrada en este blog). En son de chiste se emplea la expresión es de lavar y planchar, referida a las personas que se caracterizan por ser todo terreno, como lo son las madres que deben hacer literalmente de todo, sin horario ni fecha de caducidad. Otra analogía es que a la música de género romanticón se le llama “de plancha”. Cómo sí planchar fuese una actividad femenina/doméstica/fácil/cursi/grata y por ende el amor también (tema que también amerita otra entrada en este blog).

Solemos olvidar que las madres, ante todo son mujeres que tienen humanidad, que el parto es insoportablemente doloroso, que la lactancia sí bien es el vínculo con el bebé, también es dolorosa e incómoda, que la actividad en la cocina cuando es permanente deja de ser un gusto, que las exigencias de los hijos saturan y se tornan inexplicables, que las presiones sociales y los modelos de crianza de los hijos perfectos y las madres incólumes no funcionan con la lógica de una ecuación, que a la larga nadie sabe qué ocurre en un hogar cuando la puerta se cierra, salvo quienes lo habitan. Aún así, madre sólo hay una.


Bibliografía de las caricaturas

El Tiempo y El Espectador. Fechas señaladas en cada una.

Gilbert, Harriett y Roche, Christine. Historia ilustrada de la sexualidad femenina. Relaciones humanas y sexología. Barcelona. Editorial Grijalbo.

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Utopía y poder, espacios y tiempos de participación. Manfred Max-Neef

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Rosa Patricia Quintero Barrera

 

Nadie es tan poca cosa como para no poder provocar algo,

ni nadie es tan grande como para poderlo provocar todo.

 

Manfred Max Neef es de esos autores fantásticos que dejan conectar la aridez de la teoría y del método con la cotidianidad. Su obra Desarrollo a escala humana es una propuesta económica que considera que las necesidades humanas fundamentales son finitas, pocas y clasificables. Son las mismas en todas las culturas y en todos los períodos históricos. Lo que cambia, a través del tiempo y de las culturas, es la manera o los medios utilizados para la satisfacción de las necesidades. De ahí que hable de poblezas -en plural- porque para él, la persona es un ser de necesidades múltiples e interdependientes. Nos hace pensar en carencias de las necesidades según categorías axiológicas y existenciales. Además, sostiene que el desarrollo se refiere a las personas y no a los objetos; y que la economía debe estar al servicio de los humanos no al contrario.

Max-Neef se define como un hereje, porque piensa al revés. Su teoría es vista como una utopía por aquellos que hacen todo lo que pueden por ahondar y perpetuar las clasificaciones socioeconómicas piramidales. El no haber ganado la presidencia de Chile, no nos dejó sentisaber a los latinoaméricanos, cómo manejaría un científico holístico como él, a uno de los países más prolíferos del continente. Nos ha sido esquivo saberlo. Casi por norma los intelectuales se guardan de participar de lleno en la política y la ciudadanía se anida en los miedos al cambio estructural.

Les dejo este bello texto de Ricardo Luna Cano,  publicado en el Magazin Dominical de El Espectador N° 230 el 23 de agosto de 1987. Utopía y poder, espacios y tiempos de participación. Manfred Max-Neef en PDF


Bibliografía

Max-Neef, Manfred; con la colaboración de Antonio Elizalde y Martin Hoppenhayn. (1993).

Desarrollo a Escala Humana. Conceptos, aplicaciones y algunas reflexiones.

Montevideo: Editorial Nordan-Comunidad.

Las Procesiones de la Semana Santa de Popayán

Según el Comité del Patrimonio Inmaterial de la UNESCO varias prácticas culturales en el mundo están en peligro de perderse. De Colombia consideran es esa lista: El Carnaval de Negros y Blancos (Pasto), las Procesiones de la Semana Santa (Popayán), el Carnaval de Barranquilla y el espacio cultural de San Basilio de Palenque.

 

Reflexiones sobre la ética que propone Enrique Dussel

Infografía de Isabel Cristina Melo Legarda

Infografía de Isabel Cristina Melo Legarda


José Miguel Machado Morales

Infografía de Daniel Andrés Chamorro Samboni

Infografía de Daniel Andrés Chamorro Samboni

La primera concepción de ética y moral, surge a partir de debates mentales en donde la terminología y los vagos conceptos del tema se chocan al momento de producir con palabras lo que en verdad significan. La ética, es la forma más idónea para decir lo que es bueno o lo que no, principio fundamental de lo que implica ser correcto en la vida. Y sí partimos de esta cuestión de rectitud: ¿cuándo un acto es bueno? ¿cuándo es un acto malo? Un ejemplo simple, en nuestra sociedad colombina se llevó a cabo en el proceso de paz en donde más de 50 años de barbarie se extinguieron en una simple firma y acuerdos, algunas las personas piensan que fue un gran paso para esta nación, marcada por el narcotráfico y la delincuencia, donde los delitos nunca tienen un fin determinado de clausura y que la impunidad y la falta de respeto a la autoridad se está reflejando en la precariedad del sistema judicial que nos gobierna. Desafortunadamente para los colombianos no representa en nada tales acontecimientos, ya que para la mayoría que sufrió en carne propia la violencia siente que su derecho aún no han sido reparado. Ese derecho a vivir libremente, a trabajar con honradez en sus campos, a construir una familia. A causa de la infamia, los campos y las familias se han fracturado, por las acciones de los actores armados, quienes prefirieron raptar de los brazos de aquellas madres a los hijos para la guerra, de la forma más denigrante y vil que haya podido existir.

Sí hablamos de principios en dónde quedan aquellos, al momento de incurrir en cuestiones tan vandálicas. Me atrevería a pensar que aquellos seres, quizá no tuvieron oportunidades de salir adelante con la educación, trabajo, o de lo contrario tuvieron una niñez marcada por el maltrato.

Hasta dónde el fin justifica los medios, hasta dónde son buenos aquellos que hacen lo malo. Eso depende del grado de intención con el que las personas hacen su acciones, porque sí dependiera de los colombianos, quizá ya  los habrían mandado a hervir en aceite por todos sus desmanes con la sociedad.

Pero maldad genera más maldad. Hay que darles la oportunidad de reivindicarse, hay que brindarles una sociedad que re-signifique, una sociedad que respete que sea tolerante, hay que prepararles el terreno para que ellos puedan tomar otra vez las riendas de sus vidas, pero sin olvidar aquellos que sanaron sus heridas ya abultadas de cicatrices y que cuando pasan sobre ellas sus manos recuerdan la desgracia de la guerra. Es hacia ellos a quienes se les debe también brindar esa oportunidad de reivindicación, pero una reivindicación a la dignidad, a la paz consigo mismos y al perdón de sí mismos. Ahí yace lo importante de la ética, donde se identifique ese valor como persona y esa dignidad se convierta en ese paradigma de respeto a los derechos humanos que todos somos parte y deberían de ser una enmienda para nuestra sociedad.

La dignidad humana debe cimentarse en motivaciones morales, los comportamientos son regulados por la costumbre, el hombre no debe considerar a los demás como manipulables pues la dignidad se lo impide, ya que cada uno de nosotros, estamos dotados de costumbres, creencias y saberes y por ende un mundo único. Pero desafortunadamente es todo lo contrario, hoy en día es evidente encontrar en medios de comunicación que la corrupción está catapultando a Colombia como el quinto lugar en su escalafón. Es triste observar como aquellos prefieren enriquecerse de dinero, mientras que otros mueren por falta de alimentación, salud, hogar. Sigue leyendo

Etnografía sobre el consumo de la Cannabis

Jose Velasco Ordoñez

Elementos para fumar, marihuana, cueros y rascador. Autor: Jose Velasco

Este ensayo resulta del acercamiento a las herramientas del trabajo de campo que sugiere la etnografía: observación, escuchar/conversar con las personas, anotar en el diario de campo, fotografiar, escribir. Jose nos comparte su texto Puertas al Cannabis, en el que describe los círculos socio-económicos de consumo, los lugares preferidos para reunirse, las condiciones, el léxico, las actitudes, los vendedores, la dependencia y adicción, los cambios en las personas y las leyes del consumo a manera de ritual:

“La marihuana es un psicoactivo que posee efectos satisfactorios para los consumidores aliviando los vacíos que llega a sentir el ser humano a lo largo de su vida, las causas de que una persona entre al consumo de cannabis llegan a ser diversas; varían desde conflictos familiares o personales hasta el mismo entorno del sujeto. Desde hace un tiempo el consumo, portación y producción de la marihuana se ha visto estigmatizado al punto de prohibirla legalmente aun siendo una sustancia natural, si damos un vistazo al pasado nos damos cuenta que muchas civilizaciones antiguas recurrían a la planta para hacer brebajes medicinales, rituales o hasta consumirla de manera recreacional.

El consumo de marihuana trae consigo diversas situaciones que se pueden analizar desde las prácticas del consumo en la ciudad de Popayán por medio de la observación, la experiencia y entrevistas a un público objetivo. Para el desarrollo de este informe se identificarán los principales aspectos por los cuales se ha incrementado el consumo del cannabis en la ciudad, los diferentes estigmas que ha creado la sociedad patoja en torno al tema y las causas que llevan a los jóvenes al consumo” (Velasco, 2017, p. 2).

Leer texto completo Puertas Al Cannabis


Gratitud a Jose Velasco Ordoñez, estudiante de la asignatura Técnicas de Investigación, Carrera de Diseño Visual – Facultad de Arte y Diseño – Institución Universitaria Colegio Mayor del Cauca.

Preámbulo sobre el miedo

Rosa Patricia Quintero Barrera

El miedo ha funcionado como una columna estructural de toda organización social. Es inculcado desde la educación, la religión, las historias de descubrimiento y de colonización de los pueblos, los ideales de valores, hasta los mitos y cuentos infantiles. El miedo surge ante la incertidumbre, lo móvil, aquello que no ofrece conocimiento ni explicación. Adquiere solidez en la oscuridad, la noche, el silencio, lo insondable, lo desconocido, lo solitario, la inseguridad, la muerte.

El miedo se convierte en maldiciones de dioses, demonios, monstruos, castigos, enfermedades, malquerencias. Jean Delumeau (1989) alude a una “auténtica hipocresía” al silencio prolongado del miedo en la historia hasta que Sartre en 1945 diferenció los componentes de la ecuación interpretativa que funcionó largo tiempo en occidente entre: el miedo y la cobardía, el “bajo nacimiento” y la burguesía (p. 21). Con Sartre comenzó a construirse la noción del miedo como natural e inherente al hombre.

El miedo permite sobrevivir en situaciones de riesgo, conlleva a tomar decisiones de maneras inmediatas e insospechadas. El miedo conduce a las ciudades sitiadas, con poternas de hierro, puentes colgantes e intrincados sistemas de vigilancia y control en el Medioevo. A conjuntos residenciales, cámaras por doquier, alarmas en la actualidad. Han cambiado las formas de implantar la seguridad y de apropiarse de la tecnología, pero la sensación de vulnerabilidad hacia la otredad ha prevalecido.
El ejercicio del miedo y del terror han sido unas prácticas recurrentes en nuestra historia, como fuertes mecanismos para controlar las maneras de pensar, los estilos de vida, las formas de explotar el medio ambiente, los comportamientos y, por supuesto, las intencionalidades políticas tanto de quienes ejercen el poder como de quienes se someten a sus dinámicas. Se hace institucional en aquello que no se aparta de lo hegemónico. De ahí la trascendencia y vigencia en las prácticas culturales del modelo capitalista, de los sofismas que pretende inculcar a través de la familia, la religión, el Estado y los medios de comunicación en las maneras como los sujetos representan sus expectativas y comportamientos de diferente índole, tanto desde su mismidad como desde su alteridad identitaria. El miedo como agencia política es un instrumento que la élite ha utilizado para gobernar y sostenerse en el poder.


Fuente citada

Delumeau, J. (1989). El miedo en Occidente (siglos XIV-XVIII): una ciudad sitiada. Madrid, Taurus. P. 9-49.

 


¿Cómo citar esta entrada?

Quintero, P. (2017, noviembre, 11). Preámbulo sobre el miedo. Recuperado de https://etnicografica.wordpress.com/2017/11/13/preambulo-sobre-el-miedo/

Quino: etnógrafo permanente de los mundos vividos y de los posibles

Rosa Patricia Quintero Barrera

 Joaquín Salvador Lavado Tejón –Quino- es detallista en todo de lo cotidiano, desde lo aparentemente trivial, hasta los contextos nacionales/mundiales/universales, cruzados por la Guerra Civil Española, el Peronismo, la II Guerra Mundial, la Guerra Fría. Irradiado por el genio de contar historias con viñetas de una página, de algunos cuadros. Entremezcla del humor que cruza fronteras por los referentes conocidos, que por tanto resultan comunes. La maestría de quien sabe de las Artes Bellas, para poder expresarse con dibujos que rompen trazos naturalistas y clásicos. Insiste en que es necesario conocer las técnicas para desarrollar sus propias formas. Lo mismo ocurre en la etnografía, en la que no sólo vale la mirada juiciosa, sino también el talento de la escritura que amalgama de formas maravillosas lo observado y lo leído tantas veces, que da espacio a los giros literarios porque se ha entendido lo estudiado.

Quino ha sido muy cercano del cine, ya sabemos que Dar la cara le sirvió de algún punto de fuga para su vida junto a la niña rebelde que siempre quiere cambiar al mundo o bajarse de él. Con Chaplin se identificó, tampoco quiso hablar; Quino prefirió dibujar. Porque: del lápiz sale cualquier cosa, sale lo que uno quiera, con ese instrumento se tiene un poder increíble. Sí dentro de un lápiz puede salir todo esto, yo quiero hacerlo. A Quino, se le dio más expresarse con trazos excepcionales de crítica y humor. Ya lo dice varias veces, el humor se mueve entre el chiste y el dramatismo, es la junta de la risa y de la angustia.

Al publicar, evidencia errores que dibujó -según él-. Entre sus seguidores lejos estaría pensarlo. La autocrítica lo lleva a inquietarse por sí el lector entendió lo que quería decir. El afán del tiempo que es exigencia para tener listo el trabajo que se publica, a veces implica dejar inconclusa la idea que requería madurarse un poco más. Por fortuna, quedan otras páginas en blanco de su libreta de dibujo, para reconstruir sus ideas. Es la posibilidad en la creación e interpretación de volver/quedarse/irse en el dibujo de los contextos; sea con trazos o con palabras.

En el ser humano de Salvador Lavado convergen sus circunstancias familiares. Su abuela de pensamiento de izquierda; su orfandad temprana; su tío don Joaquín era pintor y hacía afiches de películas, lo incitó a sus primeros dibujos a manera de divertimento. También su desapego a la tecnología. El cine que le mostraba a unos personajes buenos y a otros malos, entre norteamericanos, rusos y japoneses. El mismo antagonismo de las cintas, lo veía en la religión. De la Biblia sacó historias fantásticas, gustó de coleccionarlas, las leía sin ánimo religioso; esas narraciones le sirvieron para desarrollar argumentos, para saber quién es quién.  El nazismo le generó un atractivo perverso, le inspiró para sus críticas al autoritarismo, sectarismo y también para algunos trajes de sus personajes.

Su obra más conocida, sin duda es Mafalda, y a ella no volvió a dibujarla desde 1973, de haber seguido con la historieta, habría sido de la mano de Libertad y de Miguelito: la junta de la angustia de lo imposible y del drama del capitalismo. Pero el Maestro Quino, no dejó de expresarse, ha tenido mucho que decirnos, con su infaltable análisis crítico y profundo acerca de los ámbitos humanos. Su manera de contar sobre los mundos transitados y los posibles, ha encontrado eco entre muchas personas de distintas coloraciones nacionales, por la cercanía de los contextos y de las preocupaciones por nuestro devenir como especie.

 


Fuentes consultadas

Conferencia de Quino: entre la angustia y el humor. Escuela SUR del Círculo de Bellas Artes de Madrid. Publicado el 29 may. 2015. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=Eih5o_VCtUQ&t=444s

Página oficial Quino http://www.quino.com.ar/

 


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