“Las mujeres que leen son peligrosas” de Stefan Bollmann

Rosa Patricia Quintero Barrera

 

Dicen que leer es un placer, y más cuando se lee un libro sobre las mujeres lectoras y que se encuentra tan bellamente ilustrado. En “Las mujeres que leen son peligrosas”, Stefan Bollmann presenta la historia de la lectura desde el siglo XIII hasta el XXI valiéndose de pinturas y de algunas fotografías. Se centra en artistas que detuvieron su mirada en las mujeres dedicadas a la lectura.

Los títulos del libro: El lugar del verbo, lectoras llenas de gracias; Momentos íntimos, lectoras hechizadas; Residencias del placer, lectoras seguras de sí mismas; Horas de éxtasis, lectoras sentimentales; La búsqueda de sí misma, lectoras apasionadas; Pequeñas escapadas, lectoras solitarias; lo dicen todo y más.

La prologuista es Esther Tusquets, que hace una maravillosa entrada al libro, se increpa sobre sí en efecto pueden ser peligrosas las mujeres lectoras, recuerda a Sherezade, la narradora de historias sin final de las mil y una noches para que el sultán no la asesinase, al papel de las mujeres como portadoras de la cultura:

“Tal vez sí exista, pues, una actitud especial de las mujeres ante la lectura, tal vez sí haya desempeñado en nuestras vidas un papel singular y distinto, y nos haya ayudado a adquirir otra visión del mundo y nos haya hecho en otras épocas más peligrosas. En cualquier caso, merece la pena leer este libro, examinar las imágenes, y plantearse las múltiples cuestiones que planeta” (Tusquest, en Bollman 2011, p.19).


Bibliografía

Stefan Bollmann. (2006). Las mujeres, que leen, son peligrosas. Madrid: Maeva Ediciones.

Las Obras consideradas en esta entrada fueron escaneadas del mismo libro:

Anciana leyendo (La madre de Rembrandt), Rembrandt. (1631).
Arlesiana (madame Joseph-Michel Ginoux). Vincent van Gogh (1888).
Atardecer en la Hamaca. W. L. Palmer (1882).
Joven decadente (Después del baile). Ramón Casas (1899).
Joven leyendo. Jean.Honoré Fragonard. (1770).
Las tres hermanas. Henri Matisse (1917).
Martha Vogeler. Heinrich Vogeler. Hacia 1905).
Marilyn leyendo Ulises. Fotografía de Eve Arnold (1912).
Muchacha leyendo. Théodore Roussel (1886-1887).
Muchacha leyendo con doguillo. Charles Burton Barber (1879).
Mujeres eruditas. Harald Metzkes (2001).

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Michael Jackson: superhombre en el escenario, niño solitario en el privado

Rosa Patricia Quintero Barrera

 

Hay cosas en la vida, que ellos simplemente no quieren ver. Pero si Martin Luther estuviera vivo, no dejaría que esto ocurriera (They dont’ care about us).

Golpéame, ódiame, nunca podrás vencerme. Sustitúyeme, asústame, nunca podrás matarme. Llámame judío. Denúnciame, todo el mundo lo hace, patéame, degrádame, no me tildes de negro o blanco (Black or White)

 

Katherine recuerda que su hijo -Michael Jackson- comenzó a bailar desde que tenía once meses, al escuchar el traqueteo de la vieja lavadora que tenían en casa. Creció en un ambiente familiar melómano, su padre fue un músico frustrado que compensó su sueño en la estricta disciplina musical y comercial que le inculcó a sus hijos. Los muchachos Jackson desde muy jóvenes incursionaron en la industria musical. Michael se inició como cantante de los Jackson 5 a los cinco años, interpretó My girl en el concurso de talentos de su escuela. Se les vino el contrato con la disquera Steeltown Records, que les estrenó al mundo musical y al aprendizaje de esa empresa con los artistas afroamericanos más reconocidos de la época.

De niño cantaba con el sentimiento de un hombre que sabía del dolor y de la alegría que traen los dramas de la existencia. De niño se comportaba como un adulto en el escenario. De hombre vivió como un niño solitario en su casa de Neverland, en alegoría al país del nunca jamás de Peter Pan. Quienes lo conocieron de cerca, sólo guardan elogios hacía su personalidad, carisma y talento. Kenny Gamble y Leon Huff coinciden en que su voz angelical siempre encontraba las notas perfectas. Según Dionne Warwich, él cantaba porque su corazón le decía que eso debía hacer. “Sólo habrá un Michael Jackson”, manifiesta Don Black (Gest, 2011).

Michael se entregó al mundo como la más bella e ingenua flor, se adueñó de las expectativas y de la fe de sus fanáticos, contó con la admiración de los talentosos músicos y con la codicia de los opulentos empresarios. No le resultó suficiente cantar como los ángeles, bailaba con la misma maestría que alcanzaban sus notas. En 1984 ganó ocho Grammys por Thriller. Billie Jean fue la primera canción de un cantante afroamericano que difundían con frecuencia en MTV. Tuvo que dejar su individualidad a causa del asedio de sus seguidores, a donde fuese, le seguían. Fue el Rey del Pop.

En Thriller se detiene en la oscuridad que deja la luna llena, para que los muertos con su hedor apestoso dejen sus criptas, se dispongan a poseer a los transeúntes desprevenidos, con el propósito de darles la primicia de que les llegó la hora de no volver a ver al sol. Michael, que gusta tanto de mutarse, deja su piel de ovejo para habitar la del terrorífico lobo que olvida proteger a su chica. En Black or White expresa su fastidio por la discriminación étnico-racial, y se vale del multicolor de las culturas subalternas, a través de los bailes y de las geografías. Nos deja suspendidos en la diversidad humana, cuando los rostros se convierten en otros, entre fenotipos y géneros, entre formas de ver y de sentir la vida. Por eso, se queja de la maldad, del negocio, del chisme. Manifiesta que ya no le tiene miedo a nada. Premisa que desarrolla con mayor vehemencia en They don’t care about us: “todo lo que quiero decir, es que a ellos no les importamos”. El video generó gran controversia por el contenido que algunos consideraron como violento, fue filmado en la favela Santa Marta de Río de Janeiro, con la participación del grupo Odulum y muchos lugareños.

Michael Jackson compuso, cantó, bailó a lo subalterno/extremo/paradójico de la condición humana. Sus líricas circulan entre antagonismos. Lo más tierno del amor, en I just can’t stop loving you. La dinámica implícita en la mercancía del amor, Dirty Diana, es la mujer sucia que seduce a los hombres, que se presta como juguete amoroso para obtener de ellos lo que se le antoja. Billie Jean es la bailarina del teatro de la vida que le acusa de esperar un hijo suyo; mientras él piensa: Y mamá siempre me dijo, ten cuidado con quien amas y ten cuidado con lo que haces, porque la mentira se convierte en verdad y no vayas rompiendo los corazones, sólo recuerda pensar dos veces.

En Smooth criminal se pregunta si Annie está bien, porque ha sido golpeada y abandonada por un criminal suave; además hay sangre en la alfombra. Remember the time transcurre en el Egipto de los faraones y de los felinos. Allí la reina sucumbe a su aburrimiento ante la magia que trae de la nada a Michael Jackson, le acuerda que había sido una mujer joven, enamorada, solía decir “te amo, así que nunca te dejaré ir”. Pero así como llegó, de la nada, ese hombre dorado, desapareció; igual que se desvanece el amor entre los que alguna vez se amaron y juraron no dejarse.

Son tantas las canciones que legó al mundo. Algunas detenidas en lo fronterizo de lo socialmente aceptado. En Bad, el amigo le reprocha “ya no eres malo, no eres como nosotros”, y deja surgir al álter ego, ese ser exuberante acicalado con prendas rudas de corte rockero-militar, emblemáticas en sus presentaciones. Se enfrentan dos pandillas que bailan por el subterráneo: ¿Quién es malo? Te portas mal, vete a encerrar antes de que agraves. En verdad soy malo y loco. Al final, se reencuentran en un apretón de manos. Bad transcurre en un ambiente masculino, como la mayoría de los escenarios que identifican sus vídeos.

We are the word la compuso a dos manos con Leonel Richie. Dedicaron la canción a África. Reunieron a una pléyade de artistas que al unísono, con sus voces más sentidas entonaron: es tiempo de tender una mano a la vida, el más grande regalo de todos, nos estamos salvando, haremos un día mejor, solamente tú y yo. El mensaje fue claro: reconocer la propia humanidad en la otredad.

Smile era su canción favorita. Se la cantó su hermano Jermain Jackson en su ritual fúnebre “sonríe, aunque tu corazón esté dolido, aunque esté roto”. Smile inunda la última escena de la inolvidable película Tiempos modernos de Chaplin. Y es que Michael Jackson tenía mucho de Charlot. La imposición del social, de su vida impresionantemente colectiva, todos se sentían con el derecho y la audacia de inmiscuirse en lo más hondo de su existencia, le juzgaron y le sacaron provecho.

Michael Jackson con sus líricas, ritmos y representaciones visuales narró el teatro dialéctico de lo humano. Cruzó las dimensiones existenciales, se metamorforseó a su propia voluntad, mostró los cruces posibles de lo obstinado: En Thriller se convirtió en el lobo muerto/vivo. En Bad fue pandillero. En Smooth criminal fue un gánster de los años treinta. En Billie Jean habitó al hombre que niega la paternidad de su propio hijo y que acusa a la mujer de ser muy generosa en el amor. En Remember the time es el hombre hermoso y vigoroso que se quiere robar a una mujer ajena. En Dirty Diana reta a la mujer que vive libremente su sexualidad y afecto. En la película Moonwalker se vale del surrealismo para mostrar su propia vida. En They don’t care about us se exacerba de la injusticia, de la pobreza, del descuido actual con el planeta y sus moradores.

Jackson encarnó a un personaje con atributos de superhombre en el escenario, protegió su delgadez con armaduras para la guerra, disimuló la fragilidad de su cuerpo con el intocable y mortífero del metal. Dejó su impronta indeleble en el arte; ya  Don Black había sentenciado “Sólo habrá un Michael Jackson”. Qué baile de esa manera, tan descaradamente sexual, con sus trajes excéntricos, su inglés de la barriada, del Harlem y de la favela, su comprensión del dolor, de la tragedia, de lo abyecto. Su voz estremecedora, no se apaga, como tampoco sucumbe la esperanza de un mundo sin racismo, clasismo y exclusión, ni de facto ni simbólico. Sigue leyendo

El oficio del profesor

Rosa Patricia Quintero Barrera

 

 

En el sistema socio-económico que caracteriza a los homo sappiens para vivir juntos, estamos clasificados en un intrincado sistema de diferenciación en el acceso a los modos de producción; que nos obliga a desempeñar determinadas actividades de acuerdo a los dones, habilidades, posibilidades que nos adornan. En particular, estipuladas por el acceso a la educación formal, que nos permite al cabo de unos años de dedicación, especializarnos en alguna ventana del conocimiento científico, filosófico, artístico, técnico. Allí desempeñan, especial labor los profesores. Bourdieu diría que son determinantes en el papel de la escuela -el Demonio de Maxwell- en tanto que clasifican a los individuos; mediante el cumplimiento de programas académicos, de odiosas maneras de evaluación y de control.

La educación es un bien muy preciado. Está en la boca de los políticos, quienes engalanan sus discursos y lemas publicitarios, con la promesa al pueblo de reformas que lleven a posibilidades más generosas para el grueso de la población. La educación se ha convertido en un intercambio de privilegios. Cada vez, es más fácil titularse; las universidades presentan opciones de grado, sin mayor esfuerzo por parte de los estudiantes. Los estudiantes se han convertido en clientes. Y como los clientes tienen la razón, a los futuros graduandos se les ha conferido toda suerte de indulgencias y de excusas al cumplimiento de sus labores en el estudio. El gremio de profesores se distingue por profesionales subcontratados; que no reciben las recompensas económicas que corresponderían a sus curriculums vitae. Están sujetos a las evaluaciones amañadas de los estudiantes y a las peculiares maneras laborales de cada institución.

Los profesores no tienen horario. Sí, el de las clases que deben orientar. Pero no se cuentan las horas invertidas en la preparación de las cátedras, en la evaluación; además de su propia producción intelectual. En el gremio académico prima la competencia, la adulación, el egocentrismo, el intercambio de beneficios. Es necesario evidenciar el producto del propio capital cultural, para representarse en las fronteras sociales, es una cosificación del intelecto y de la innovación investigativa para estar acorde a las jerarquías de Colciencias y a los Estatutos Docentes.

En esta sociedad de la toga; también, vale la pena decir que a los profesores les pagan por estudiar. En las cátedras se reproducen/construyen/dinamizan/polemizan las posibles maneras de describir/correlacionar/explicar los mundos. Es el escenario ideal para pensar y reflexionar, para leer y perderse en las teorías y en los métodos más extraordinarios, de acercarse a entender y a elucubrar sobre nosotros mismos como los homínidos sabios que hemos colonizado el planeta del agua del sistema solar.


Fuente considerada

Bourdieu, Pierre. (1997). Razones prácticas. Sobre la teoría de la acción. Barcelona: Editorial Anagrama.

El oficio de madre

Rosa Patricia Quintero Barrera

Madre solo hay una. Porque primero conoció mamá, que a amigos, que a novia.

 

Fuente: Gilbert, Harriett y Roche, Christine. Historia ilustrada dela sexualidad femenina. Relaciones humanas y sexología.

La posibilidad biológica de ser madres, ha sido tradicionalmente reforzada por la idea de que al tener hijos ellas se realizan como mujeres, porque -la función de una fémina- es reproducirse; así lo naturalizan los estamentos culturales. Pero para lograr este cometido deben contar con un hombre y pasar por las etapas previas a la consolidación de la pareja.

En la caricatura adjunta vemos la mujer dentro de la casa, con la indumentaria de desempeñar labores domésticas, sosteniendo en sus brazos a los críos, preguntando a su marido con cierto halo de miedo tímido, sí volverá a la hora de la cena; mientras él está en el espacio de lo social y sin mirarla le contesta con desdén que no lo hará, porque estará resolviendo los asuntos verdaderamente importantes de la humanidad. Lo femenino está asociado al ámbito doméstico, cultural, privado; mientras que lo masculino corresponde a lo externo, social, colectivo.

 

 

Otro aspecto a considerar, es la necesidad del reconocimiento de la paternidad del hijo. Situación que en muchos casos se torna difícil y hasta humillante. El embarazo en sí mismo, se vuelve embarazoso. Cuando el hombre lo niega, evade y se excusa para exonerarse de las responsabilidades económicas, afectivas y sociales que se vienen de por vida.

Hace unos años, a los hijos no reconocidos o a aquellos que nacían fuera de una relación bendecida por la religión y por la ley, se les llamaba bastardos, hijos naturales. Además del escarnio y del señalamiento para las madres y sus hijos, ambos eran desatendidos y quedaban a la deriva. Aún hoy día, hay mujeres que asumen su maternidad de manera individualizada, afrontan todas las responsabilidades económicas y el desgaste energético que requiere el cuidado de un hijo. Muchas madres en efecto, y esa es la palabra –sacrifican- su propio proyecto de vida por propender en todos los sentidos del bienestar de su prole.

A manera de refuerzo a la herencia patriarcal, aún se conserva la añoranza por tener hijos varones, en particular el primogénito.

 

La lactancia alimenta al recién nacido y cimienta los lazos de humanidad y de cultura entre madre e hijo.

 

Los hijos también son reconocidos porque aparecen en las redes sociales.

 

Nuestro aprendizaje es por repetición, algunos de los comportamientos y pensamientos racistas, excluyentes y discriminatorios los aprendemos desde la casa.

 

 

Las posibilidades económicas representan el acceso a los bienes y servicios. Este aspecto es fundamental para el desenvolvimientos de los miembros de una familia en el orden social. Sí hace unas décadas era común que las mujeres permanecieran en el ámbito doméstico, como lo ilustra la primera caricatura; hoy, en consecuencia a la exacerbación del capitalismo y a las incursiones de las mujeres en todas las esferas del mundo público, se ha convertido en obligación que ellas también actúen como proveedoras en los hogares. Desenlaza en que las madres desempeñan una doble función: asumen algún trabajo de acuerdo a sus posibilidades en la educación formal y a sus habilidades, en horarios por lo menos de ocho horas diarias; y al llegar a casa deben cumplir su rol tradicional de atender lo doméstico.

No es de poca monta el trabajo cotidiano. Grosso modo, involucra la preparación de alimentos de acuerdo a las exigencias de cada miembro de la familia; actividades de aseo, que parecen no tener fin; ocuparse de las tareas de los hijos; atender al marido (tema que amerita otra entrada en este blog). En son de chiste se emplea la expresión es de lavar y planchar, referida a las personas que se caracterizan por ser todo terreno, como lo son las madres que deben hacer literalmente de todo, sin horario ni fecha de caducidad. Otra analogía es que a la música de género romanticón se le llama “de plancha”. Cómo sí planchar fuese una actividad femenina/doméstica/fácil/cursi/grata y por ende el amor también (tema que también amerita otra entrada en este blog).

Solemos olvidar que las madres, ante todo son mujeres que tienen humanidad, que el parto es insoportablemente doloroso, que la lactancia sí bien es el vínculo con el bebé, también es dolorosa e incómoda, que la actividad en la cocina cuando es permanente deja de ser un gusto, que las exigencias de los hijos saturan y se tornan inexplicables, que las presiones sociales y los modelos de crianza de los hijos perfectos y las madres incólumes no funcionan con la lógica de una ecuación, que a la larga nadie sabe qué ocurre en un hogar cuando la puerta se cierra, salvo quienes lo habitan. Aún así, madre sólo hay una.


Bibliografía de las caricaturas

El Tiempo y El Espectador. Fechas señaladas en cada una.

Gilbert, Harriett y Roche, Christine. Historia ilustrada de la sexualidad femenina. Relaciones humanas y sexología. Barcelona. Editorial Grijalbo.

Utopía y poder, espacios y tiempos de participación. Manfred Max-Neef

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Rosa Patricia Quintero Barrera

 

Nadie es tan poca cosa como para no poder provocar algo,

ni nadie es tan grande como para poderlo provocar todo.

 

Manfred Max Neef es de esos autores fantásticos que dejan conectar la aridez de la teoría y del método con la cotidianidad. Su obra Desarrollo a escala humana es una propuesta económica que considera que las necesidades humanas fundamentales son finitas, pocas y clasificables. Son las mismas en todas las culturas y en todos los períodos históricos. Lo que cambia, a través del tiempo y de las culturas, es la manera o los medios utilizados para la satisfacción de las necesidades. De ahí que hable de poblezas -en plural- porque para él, la persona es un ser de necesidades múltiples e interdependientes. Nos hace pensar en carencias de las necesidades según categorías axiológicas y existenciales. Además, sostiene que el desarrollo se refiere a las personas y no a los objetos; y que la economía debe estar al servicio de los humanos no al contrario.

Max-Neef se define como un hereje, porque piensa al revés. Su teoría es vista como una utopía por aquellos que hacen todo lo que pueden por ahondar y perpetuar las clasificaciones socioeconómicas piramidales. El no haber ganado la presidencia de Chile, no nos dejó sentisaber a los latinoaméricanos, cómo manejaría un científico holístico como él, a uno de los países más prolíferos del continente. Nos ha sido esquivo saberlo. Casi por norma los intelectuales se guardan de participar de lleno en la política y la ciudadanía se anida en los miedos al cambio estructural.

Les dejo este bello texto de Ricardo Luna Cano,  publicado en el Magazin Dominical de El Espectador N° 230 el 23 de agosto de 1987. Utopía y poder, espacios y tiempos de participación. Manfred Max-Neef en PDF


Bibliografía

Max-Neef, Manfred; con la colaboración de Antonio Elizalde y Martin Hoppenhayn. (1993).

Desarrollo a Escala Humana. Conceptos, aplicaciones y algunas reflexiones.

Montevideo: Editorial Nordan-Comunidad.

Jorge Eliécer Gaitán: la economía debe estar al servicio del hombre

Rosa Patricia Quintero Barrera

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Setenta años han pasado del asesinato de Jorge Eliécer Gaitán en el centro de Bogotá. Era el candidato más proclive a ganar la Presidencia del país, en una época en la que no existía la maquinaria de las encuestas y de las redes sociales; funcionaba el voz a voz y el conocimiento de cerca de las personas. Gaitán generó desde entonces, gran empatía con el grueso de la población, la gente se identificaba con él, por eso él mismo decía que no era un hombre, que era un pueblo. Se distinguió por su dedicación al estudio, a la lectura, desde muy joven se perfiló como un humanista sensible a los avatares de vida real de la población trabajadora. Se recibió como abogado con la tesis titulada: “Las ideas socialistas en Colombia”. Tuvo claro que la economía debe estar al servicio de los seres humanos, y no al contrario. Planteamiento que con los años, fue desarrollado por Manfed Max-Neef en los postulados de la economía de los invisibles. Su magnicidio, ocurrió por razones económicas. El conocimiento de las leyes y la postura disidente, evidentes en su proyecto político para Colombia, enfurecía a sus contradictores. Fue asesinado en plena contienda electoral.

“La muchedumbre liberal enardecida se apoderó de las calles de Bogotá. Saqueó tiendas, destruyó edificios, quemó el tranvía. Corrió. Gritó. Lloró. Desde los techos era atacada por “los pájaros”, los francotiradores conservadores. En las aceras embriagadas se mezclaron la lluvia, el alcohol y la sangre por tres días. Y Hernando Guerrero ni lo recuerda. A sus 94 años, la única memoria que conserva de aquellos estruendos tiene nombre. Ese viernes 9 de abril de 1948, sus manos intentaron regresar a la vida al recién asesinado Jorge Eliécer Gaitán” (Tejada Tirado, 2018).

A Gaitán le costó la vida profesar una ideología socialista, un indio que miraba desde abajo,  que increpaba a quienes él llamaba los plutócratas  -liberales y conservadores- que con su dinero y poder hablaban de la unión nacional. Quería volver al partido liberal, el partido del pueblo.  Alfredo Molano sostiene que le quitó el partido liberal a la aristocracia, la única manera de pararlo, era matándolo. Con su asesinato la rabia de los bogotanos se volcó sobre las construcciones, dejaron a la ciudad en llamas. La larga violencia que se vino en el país, dejó mucha sangre derramada, violencia e impunidad hasta nuestros días. Por eso, también hoy se conmemora el día de la Memoria y Solidaridad con las víctimas del conflicto armado.

 


Bibliografía

Documental: Gaitán sí.Dirección: Maria Valencia Gaitan. 1998. https://www.youtube.com/watch?v=iSZnGtMHGCA

Documental sobre el político colombiano Jorge Eliécer Gaitán. su muerte conmovió un país y estremeció un continente. Dirección Alejandra Szeplaki. Estrella Films – MINCI. Este documental obtuvo el premio especial de jurado y el premio de guión en el festival de cine Santiago Alvarez en Cuba. Gaitán: el hombre que fue Colombia. https://www.youtube.com/watch?v=15I5w88PyL8. 

Este era el extraordinario pensamiento de Jorge Eliécer Gaitán. Jorge Emilio Sierra Montoya 09 de abril 2018. http://www.eltiempo.com/politica/partidos-politicos/cuales-eran-las-ideas-politicas-de-jorge-eliecer-gaitan-202670

Tejada Tirado, Paulina. (2018). Hernando Guerrero. El médico que luchó por devolverle la vida a Gaitán. El Espectador. https://www.elespectador.com/noticias/nacional/el-medico-que-lucho-por-devolverle-la-vida-gaitan-articulo-748891

Derecho a la libertad de expresión y al humor político en Colombia: ¡Con toda vamos con Matador!

Felipe Andrés López García

Rosa Patricia Quintero Barrera

Portada de Julio César González en su página de Facebook

Portada de Julio César González en su página de Facebook

Colombia se despierta con una noticia triste y con un sinsabor: Julio Cesar González, más conocido como Matador, depone su lápiz y papel en las redes sociales. La decisión de uno de los cronistas gráficos de la política colombiana responde a las amenazas de muerte que ha recibido por parte de fanáticos que se nutren de los discursos dogmáticos de algunos de  sus líderes. Algunos seguidores del Centro Democrático consiguieron que el caricaturista de la cotidianidad sociopolítica de la nación, bajara su lápiz y dijera: ¡No más! Lo paradójico es que ni se ruborizan, ni se inmutan, ni argumentan. Ahí sí, la jerigonza no recae en el populismo, en el castrochavismo, en la venezolización, no salen a las calles a marchar. Es lamentable como se silencian a las voces que generan crítica, análisis; pero sobre todo, que le dan al colombiano del común, otra perspectiva de la realidad política. Así callaron para siempre a Jaime Garzón. Ahora ubican en la palestra pública a Matador; también ese lugar lo han ocupado Vladdo, Daniel Samper, intelectuales, artistas, en fin, el que le que lleve la contraria.

La sentencia a muerte ha sido una práctica implementada por los administradores del poder. Taussig (2012) sostiene que: “El espacio de muerte es importante en la creación de significado y de consciencia, y en ninguna parte tanto como en las sociedades donde la tortura es endémica y en donde florece la cultura del terror” (32). La polisemia de la muerte, tanto de facto como simbólica es quizá uno de los aspectos que más terror forja. Ejemplos en la historia y presente del país se hallan por doquier: torturas, falsos positivos, crímenes de Estado, matanzas y ajusticiamientos de los actores armados;  señalamientos e inculpaciones a intelectuales, profesores, estudiantes, sindicalistas, líderes de movimientos sociales. En este momento, el turno es para Matador. Quienes ejercen el poder han logrado gran audiencia en la población debido a la complicidad de los medios de comunicación, al punto de polarizar al país entre una derecha y una izquierda, cuyos bordes son difusos y contradictorios. Incluso han logrado el beneplácito ante la muerte y los asesinatos de personas de tendencias políticas disidentes y subalternas, hasta la añoranza por sus muertes de las maneras más impunes.

Muy preocupante el fanatismo y la violencia a causa de las preferencias políticas. De donde venga el fanatismo y la violencia es demasiado grave. En Colombia prima la intolerancia. Aquel que increpa al statu quo, es señalado, ridiculidizado, es apartado de su trabajo, y lo peor e inaceptable es acusado de muerte.

La negación, invisibilización y estereotipación de maneras diferentes de pensar y de actuar son reforzadas por los medios de comunicación hegemónicos, en los lemas y publicidad política. De manera tal, que personas que asumen posturas diferentes como por ejemplo académicos, sindicalistas, caricaturistas, líderes de movimientos sociales son encarcelados, exiliados y asesinados; a manera de control social y de escarmiento público.

 


Bibliografía

Quintero Barrera, Patricia. (28/11/2017). Matador: Cronista gráfico de la historia política colombiana. Recuperado de  https://etnicografica.wordpress.com/2017/11/28/matador-cronista-grafico-de-la-historia-politica-colombiana/

Taussig, M. (2012). Chamanismo, colonialismo y el hombre salvaje. Un estudio sobre el terror y la curación. Popayán: Editorial Universidad del Cauca.


Enlaces recomendados

Amenazan de muerte al caricaturista “Matador” por sus críticas en las redes. Caracol Radio. http://caracol.com.co/radio/2018/04/03/nacional/1522755248_332518.html

Caricaturistas en el mundo, amenazados por islamistas y gobiernos: CPJ. Aristegui Noticias. https://aristeguinoticias.com/1905/mundo/caricaturistas-en-el-mundo-amenazados-por-islamistas-y-gobiernos-cpj/

Hay pocos caricaturistas amenazados pero si son coaccionados, denuncian
ALEJANDRO PACHECO/SDPNOTICIAS.COM mar 10 nov

Guerrero, Juan Carlos. (2008). Caricatura y performance en los diálogos interculturales. Revista de Estudios Sociales No. 30 rev.estud.soc. Bogotá, Pp.46-57. http://www.scielo.org.co/pdf/res/n30/n30a05.pdf 

Las redes sociales se solidarizan con Matador tras denunciar amenazas. El caricaturista Julio César González dijo a través de Twitter que ha recibido intimidaciones. El Tiempo.  http://www.eltiempo.com/justicia/investigacion/reacciones-en-redes-sociales-tras-amenazas-al-caricaturista-matador-200722

Martínez-Valencia, Francia. (2011). La caricatura editorial colombiana. Una perspectiva semántica y pragmática. . Filología y Lingüística 37 (1): 213-227.  https://revistas.ucr.ac.cr/index.php/filyling/article/viewFile/2355/2309

Tuiteros recuerdan caricaturas de ‘Matador’ como respuesta a su anuncio de irse de redes. Pulzo.  http://www.pulzo.com/nacion/tuiteros-respaldan-matador-publican-sus-caricaturas-PP463986

Van Dijk, Teun A. (2004).“Discurso y dominación”. En Grandes Conferencias en la Facultad de Ciencias Humanas No. 4, f. Bogotá: Universidad Nacional de Colombia. Pp. 5–28.