Dejación de armas de las FARC-EP: “Adiós a las armas, adiós a la guerra, bienvenida la paz”

 

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Rosa Patricia Quintero Barrera

Adiós a las armas, adiós a la guerra, bienvenida la paz, fueron las palabras que con ahínco pronunció Rodrigo Londoño, Comandante de las FARC-EP, al finalizar su discurso del acto simbólico de dejación de las armas por parte del movimiento revolucionario. Este acto fue producto de acuerdos bilaterales entre la guerrilla y el gobierno, en los que ambas partes se comprometieron a no usar más las armas en el ejercicio de la política.

Según el discurso de Londoño, las FARC-EP dejan su alzamiento armado de 53 años, para constituirse en un movimiento legal que desarrollará su accionar ideológico, político, organizativo y propagandístico por vías exclusivamente legales –sin armas- y pacíficamente. Es la apertura a una democracia liberal en que el Estado se compromete a no utilizar las armas para perseguir a opositores políticos o al pensamiento crítico.

Manifestó que ellos cumplieron con la dejación de armas de conformidad con lo pactado, quedan ellas en manos de las Naciones Unidas para la construcción de los monumentos previstos. (…) A partir de hoy, debe cesar toda persecución política en Colombia. Aspiramos a que la Reforma Rural Integral pactada en el primer punto del Acuerdo Final sea implementada con celeridad, pues entendemos la necesidad estratégica del desarrollo del campo colombiano, sin perder nunca de vista, que el conflicto armado, en gran medida obedeció al despojo y a la violencia sufrida por nuestros campesinos. (…) No nos opusimos, por principio, a que los grandes empresarios del agro puedan adelantar sus proyectos. Sólo exigimos que el desarrollo de estos, no arrolle ni impida el auge de la economía campesina. Esperamos que la democracia colombiana abra generosa sus brazos a todas las fuerzas, organizaciones y movimientos excluidos centenariamente de las garantías políticas.

Londoño, aludió a algunos de los puntos del Acuerdo Final, como a las circunscripciones especiales, al problema de los cultivos de uso ilícito, a los carteles del narcotráfico, redes de apoyo y lavado de activos, lucha contra la corrupción, al Acuerdo de víctimas, que se resume en el sistema integral de verdad, justicia, reparación y no repetición, el desmantelamiento de organizaciones criminales y sucesoras del paramilitarismo, el sistema de seguridad integral para el ejercicio de la política.

Aprovechó para expresar su preocupación por la negligencia estatal en la honra de su palabra. Los asesinatos de líderes populares no se detienen, mientras crece la amenaza paramilitar en todo el país. La muerte agrede y alcanza a milicianos, amnistiados, y son varios los casos ya, de familiares de estos que han sido asesinados, el cumplimiento de la Ley de amnistía e indulto.

Este acto, ocurrió en el Municipio de Mesetas (Meta, Colombia) el 27 de junio de 2017; con el acompañamiento de las Naciones Unidas y la presencia del Presidente Juan Manuel Santos, parte de su gabinete de gobierno, delegados internacionales, líderes de iglesias, entre otras personas interesadas e implicadas en el tema.

El Proceso de Paz en Colombia ha generado muchísimas expectativas y sobre todo opiniones de diversas coloraciones políticas. El país se encuentra polarizado, entre opositores, defensores, simpatizantes e indiferentes al evento histórico de la transformación del grupo armado insurgente más antiguo de Latinoamérica, en movimiento político, como resultado en un intenso y controvertido proceso de negociación, que debió realizarse fuera del país y con el arbitrio de otros países y organizaciones internacionales expertas en este tipo de asuntos.

En el mundo han ocurrido fenómenos similares, para centrarnos en Latinoamérica, tres exguerrilleros han ocupado cargos presidenciales: Pepe Mujica en Uruguay que militó en el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros, Dilma Rousseff en Brasil que perteneció a la Organización Revolucionaria Marxista de Brasil, y Salvador Sánchez en El Salvador que formó parte de las Fuerzas Populares de Liberación Farabundo Martí. Tampoco es la primera vez que en Colombia, un grupo alzado en armas se reincorpora a la vida civil: Guerrillas de Llano (1953), M-19 (1990), EPL (1991), Movimiento Armado Quintín Lame (1991), Corriente de Renovación Socialista (1994), Autodefensas Unidas de Colombia (2003-2006).

El M-19 fue la segunda fuerza política en la Asamblea Nacional Constituyente de 1991. Carlos Pizarro quien fuera su comandante en jefe fue candidato presidencial en 1996 y asesinado en plena campaña. La Unión Patriótica también ha participado de manera activa en la política colombiana, y muchos de sus partidiarios fueron asesinados; al igual que tantos colombianos que han sido encarcelados y que han entregado sus vidas por soñar a una Colombia distinta; quizás democrática e incluyente.

Las preocupaciones que planteó Rodrigo Londoño, acaecidas en la seguridad de los suyos al reincorporarse a la sociedad, son compartidas por muchos colombianos. El Presidente Santos manifestó: “Lo dije hace un año y lo repito ahora: no estoy y seguramente nunca estaré de acuerdo sobre el modelo económico y político que según ustedes (las Farc) debe tener nuestra nación, pero defenderé sus derechos para expresar sus ideas porque esa es la esencia de la libertad”. Y justo, con esa intención, queremos quedarnos y unirnos al clamor de una reconciliación nacional. De darnos la posibilidad de una construcción de país sin la intervención de armas; aunque pensemos distinto, tengamos una religión u otra, o quizá ninguna, a que tengamos determinadas preferencias sexuales, o luzcamos colores de piel y fenotipos. Una Colombia en donde sea derecho y opción el trabajo digno, el acceso a los bienes y servicios, a la educación, a la salud, a la vivienda, al ocio, a la diversión, a la palabra escrita y pronunciada, a los sentimientos encontrados, a la identidad y a la otredad. En suma, a vivir sin miedo y poder mirar a la cara a los otros y a que nos miren, sin juzgamientos ni estereotipos, y menos sin la violencia de facto de las armas.


El uso de la letra cursiva corresponde a transcripciones literales de los discursos. Las caricaturas fueron tomadas de El Espectador y El Tiempo. Las transcripciones vienen de Las Farc dejan todas sus armas. El Espectador. 26 de junio de 2017  

 


Algunos enlaces de interés:

52 años en pie de guerra. Multimedia El Tiempo

“Decir que en Colombia nada cambia demuestra una falta de sensibilidad histórica”: María Emma Wills. Laura Ramírez León. Lunes, 26 Junio, 2017 – 19:00

¿Por qué no hay euforia en Colombia con la entrega de armas de las FARC? Natalio Cosoy (@nataliocosoy)
BBC Mundo, Bogotá

Ahora solo falta que se desmovilicen los uribistas. “El pueblo es ignorante pero la historia no. La historia es tremenda jueza y, Uribe, el Gran Colombiano, va a ser recordado como el saboteador de la paz” Por: Jorge Castro  Junio 27, 2017. Las 2 Orillas.

Llegó la hora del desarme ciudadano. Por: Jorge Torres. 27 Jun 2017 – 6:57 PM. El Espectador

“Así fue el día en que me entregaron el arma y el día que la dejé”: recuerdos de guerrilleros de las FARC en un día histórico para la paz en Colombia. Cuando se completa el proceso de dejación de armas de la guerrilla más antigua de América Latina, tres combatientes de las FARC le cuentan a BBC Mundo cómo fue el día que se sumaron al conflicto armado colombiano y cómo fue el día en que finalmente abandonaron el fusil. POR NATALIO COSOY / BBC MUNDO* MESETAS, COLOMBIA. 2017/06/27. Arcadia

No le fallamos a Colombia, hoy dejamos las armas: Rodrigo Londoño. Paz. 27 Jun 2017 – 12:01 PM-Redacción paz. El Espectador

El adiós a las armas y el futuro de Colombia. Por Jairo Rivera. 27 JUN 2017 – 5:20 PM. El Espectador.

¿Cómo explicar el dolor?

Felipe Andrés López García

De modo que ocupémonos sólo del dolor. Admito, y de buena gana, que sea el peor accidente de nuestro ser; soy el hombre que menos lo desea en este mundo, por eso lo huyo, y hasta ahora -¡gracias a Dios!- no tuve mucho trato con él. Pero nos corresponde, si no aniquilarlo, al menos atenuarlo con paciencia, y si ocurre que el cuerpo se altera por su causa, nos toca mantener el alma y la razón firmes ante el poder de su negación.

Montaigne, Ensayos, 1, 14

 

El dolor como complemento de la vida del ser humano, de la persona que siente cómo una herida se vuelve más profunda, cómo un sentimiento socava en las entrañas del alma. Eso tomado desde los sentimientos. Porque cuando hablamos a nivel físico, tomamos un medicamento, pastilla, jarabe, infusión, menjurje o cualquier pócima casera para mitigarlo. Pero cuando el dolor viene de las entrañas, de los más profundo de tu ser, eso tan inexplicable, que solo se soporta con una borrachera, acudiendo a los amigos cercanos, música que te recuerde tu angustia existencial para profundizar en tu masoquismo, ir a ese lugar donde todos concurren a lo mismo: llorar y maldecir a esa persona por el daño causado. Miremos lo que nos dice David Le Breton (1999) respecto al dolor y sus diferentes niveles de soportarlo:

“No existe una actitud establecida en relación con el dolor, sino una probable, pero incierta, reveladora a veces de resistencias insospechadas, o a la inversa, de unas debilidades inesperadas, una actitud que también se modula según las circunstancias. La anatomía y la fisiología no bastan para explicar estas variaciones sociales, culturales, personales e incluso contextuales. La relación íntima con el dolor depende del significado que éste revista en el momento en que afecta al individuo”.

Será que el dolor tendrá que ver con algo cultural, será que en varias partes del mundo o en todo el mundo harán los mismo rituales de sanación (por así decirlo) para curar un corazón roto, un alma rota, un espíritu hecho añicos. Es claro, que hay personas y en especial las mujeres que tienen el umbral de dolor más alto que el hombre, ellas soportan el parto y han sido preparadas por la evolución para aguantar la perdida de sus seres amados, entonces, eso explicaría que anatómica y fisiológicamente estén preparadas para ello.

Volviendo a ese dolor íntimo, a ese dolor interno que sólo se exterioriza cuando los recuerdos invaden nuestra mente, cada espacio recorrido, cada beso, cada roce, una mirada hace que los sentimientos afloren y se evidencien en llanto, esas lagrimas que hacen que nuestro corazón se desahogue y descanse. En la época del filósofo Aristóteles y durante mucho tiempo, el dolor era concebido como una forma particular de la emoción (Ética a Nicómaco, Libro II), que es una dimensión del afectado en su intimidad, pero esa intimidad se pierde en el momento que nos sentimos vulnerables, que nos acoge la depresión producto de ese dolor, de ese malestar causado por la persona que se ama, cómo se puede herir a las personas con una sola palabra, ese momento fulminante y que se siente como cada segundo se vuelve eterno, como el sudor invade cada milímetro de tu cuerpo y sientes que desvaneces en una infinidad de ideas y pensamientos. Lo importante es saber afrontar ese dolor, saber que es pasajero, que pasará y como cualquier herida sanará, como dice Buytendijk “El dolor es dos veces doloroso porque es al mismo tiempo un misterio que atormenta”, es como demonios  que nos persiguen, a quienes tenemos que exorcizar para seguir con nuestras vidas.

Para enfrentar el dolor y poder confrontarlo, tenemos que aceptar la realidad de la situación, afrontar las circunstancias y saber que por cada herida, es una pérdida de una batalla, porque al final llegara quien te ayude a ganar la guerra.


Gratitud al Antropólogo Felipe Andrés López García por compartir su bello y estremecedor escrito sobre ese dolor que nos respira sin sosiego cada vez que le damos espacio para hacer lo suyo en nuestros pensamientos y en nuestras diversas corporalidades.

 

 

 

El omnipresente fordismo

Rosa Patricia Quintero Barrera

Qué se muevan las industrias, cantan Los Prisioneros. La frase alude al sistema económico, que tuvo gran empuje con la Revolución Industrial, y los subsecuentes cambios estructurales en la economía del mundo occidental. Desde allí, se marca tarjeta al ingresar a las industrias para dejar constancia del cumplimiento de horarios, de la realización de actividades repetidas y seriadas, de la sumisión a las órdenes, a investirse de uniformes tanto corporales como simbólicos que indican la pertenencia de facto y mental a quienes pagan los sueldos. Ya canta Alberto Beltrán en ‘El negrito del Batey”, porque el trabajo lo hizo Dios como castigo.

Así, inició ese miércoles 8 de marzo en la Ciudad de Paredes Blancas (Popayán – Colombia). Las personas atravesaron el Parque de Caldas, transitaron afanadas, recién bañadas, colocadas para llegar a sus lugares de trabajo. Algunos jóvenes lucían uniformes de instituciones educativas, se preparan para ingresar en breve al mundo laboral, a vender su fuerza de trabajo, de acuerdo a su especialidad en los oficios y en las profesiones, a representarse en lo social en esta sociedad de la toga como diría Bourdieu.

Sin embargo, en medio de los transitares humanos, algunos se instalaron en lugares definidos en el Caldas, como los lustrabotas, los que vendían maíz para detener a las palomas que aún motivan a conversar con ellas y a hacerles fotografías, quienes vendían minutos, el señor que ofrecía: ¡Tamales a la orden, grandes y calientes! Ellos y otros más, vendedores informales, sin seguridades, invisibles para la economía que excluye a muchísimos colombianos, de contar con un sueldo mensual y las debidas garantías legales propias de un contrato de trabajo.

Entre tanto, en la banca del lado, otro señor habló por celular en tono energético. Resultó inevitable, detenerse en la etnografía de voces; además porque el tema de su conversación motivó a relacionar con la productividad que se exige en el social:

– Y don Jesús está también tirado en el lecho?

– Y vos que? Feliz día mujer! Rocío usted tiene que dejarlo que sufra, tiene frío que sufra frío, tiene chucha que se eche limón con sal. Usted trabajando, matándose el lomo. Y lo poquito que se gana se lo va a gastar en él? Déjelo que lleve del bulto. Deja la bulla, ponete seria. La verdad es que nada aprende.

Se le cortó la llamada, y la restableció para seguir con su perorata durante largos minutos:

-Usted sabe cómo es la vida. Usted trabaja, así debe ser. Estoy mamado, cansado de decirle. Ese muchacho va a ser un berraco problema como Sebastián. Si ve! Los muchachos no son bobos!

La consecución del dinero, por el medio que sea, por el que se pueda, forma parte de las prioridades actuales. La mayoría se ajusta a las normas de los sistemas pautados en términos económicos, políticos, religiosos; lo que no necesariamente implica una responsabilidad ética. En Colombia en son de chiste se habla del onceavo mandamiento –no dar papaya-, seguido por –a papaya puesta, papaya partida-. Por supuesto, recuerda los diez mandamientos de la tradición judeocristiana, con la extensión que acá, para algunos es berraquera, pujanza, avionada que implica no dejársela montar, pero sí alguien lo permite, sí alguien da papaya, entonces toca montársela, porque el vivo vive del bobo.

Bastaron unos pocos minutos de observación, para evidenciar la omnipresencia del cumplimiento de horarios y de la sumisión a órdenes que motiva a los jóvenes para preparar su inserción en el mercado laboral y los que ya definieron cómo se desenvuelven en los mundos de las empresas, a levantarse temprano para acudir a donde les corresponde, para invertir su tiempo útil del día haciendo muchas veces actividades arbitrarias y desmotivantes. Porque como increpaba el señor de la banca del lado, a don Jesús y a Sebastián que aún estaban durmiendo y por lo tanto, no estaban prestos a romperse el lomo y que constituían un gran problema; o sea, una carga económica.

Voy a llegar a la gran máquina/Todo es oscuridad/Si agacho un poco la cabeza/Nadie me descubrirá; cantan los chilenos, parece ser el sentir de muchos trabajadores de una obligación que toca cumplir por el miedo a que les cierren las puertas de las industrias, “el que no tiene miedo a perder el trabajo, tiene miedo de no encontrarlo” plantea Eduardo Galeano. Por eso, seguimos madrugando, colocándonos al trajín del estudio y del trabajo, para participar de esta ontología política-económica; ojalá en la que prime la moral de no atropellar a los demás, de no aprovecharse de la eventual falencia del otro, de actuar con honestidad y solidaridad hacia los demás, para construir unos mundos más incluyentes y plurales. Mundos en donde cumplir con las responsabilidades individuales y sociales no sea un castigo, ni esté impulsado por el miedo al marginamiento; sino en donde el transitar por lugares reiterados, como el parque de Caldas, sea la seguridad de encuentros gratos de crecimiento y disfrute.

 

 

Mujeres que piensan, hacen y legan a la humanidad el tesoro de la ciencia

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La Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 11 de febrero como el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia. A manera de reconocimiento, al legado por parte de las mujeres a las ciencias y a las tecnologías; a lo largo de los transitares temporales, coloraciones disciplinares y nacionales. Mujeres valientes que se enfrentaron con sus estudios y disciplina, al siempre intrincado mundo laboral dominado por hombres y por los sistemas ideológicos hegemónicos machistas. Hoy recordamos con inmensa gratitud a:

Hipatia de Alejandría (matemática, filósofa, astrónoma, acusada de herejía y asesinada por cristianos), Émilie du Châtelet (matemática y física). Caroline Herschel (astrónoma, construyó telescopios, descubrió ocho cometas, seis llevan su nombre). Sophie Germain (matemática, descubrió los números primos). Ada Lovelace (matemática, escritora, trabajó en la máquina analítica,  fue la primera programadora de ordenadores). Marie Curie (física, pionera en el campo de la radiactividad y la primera en recibir dos premios Nobel en distintas especialidades, y primera mujer en ocupar un puesto de profesora en la Sorbona). Lise Meitner (física,  investigó la radiactividad y la física nuclear). Emmy Noether (matemática, se dedicó a la física teórica y al álgebra abstracta). Ida Tacke (química y física, descubrió el elemento renio, nominada tres veces al Premio Nobel de Química). Barbara McClintock (ganó el premio Nobel de Medicina o Fisiología en 1983, se especializó en citogenética). Dorothy Crowfoot Hodgkin (ganó el Nobel de Química en 1964). Rosalind Franklin (biofísica y cristalógrafa, contribuyó a la comprensión del ADN, del ARN, de los virus, el carbón y el grafito. A través de su trabajo se pudo ver el ADN con imágenes de radios X). Vera Rubin (astrónoma). Jane Goodall (primatóloga, etóloga, antropóloga y mensajera de la paz de la ONU). Jocelyn Bell Burnell (astrofísica, descubrió la primera radioseñal de un púlsar).


Fuente:

Quizá algunas no te suenen, pero estas científicas han hecho mucho por ti. El Huffington Post  |  Por Redacción ElHuffPost. Publicado: 11/02/2017 10:03 CET 

Mitos y leyendas colombianas: representaciones simbólicas del multicolor étnico

Rosa Patricia Quintero Barrera

La Viuda, el Coco Pollo, el Guando, la Llorona, la Patasola, el Pájaro Pío, la Madre Selva, el Duende y el Mohan, son solo algunos de los personajes míticos y de leyendas que habitan en Colombia. La creencia y presencia de estos personajes en la cosmovisión de las personas enriquece la diversidad cultural propia de este país, que se caracteriza por el multicolor étnico. A continuación algunas de sus particularidades identitarias:

La Viuda logra con su belleza y coquetería llevarse a los hombres mujeriegos, quienes caen envueltos en sus iniciales encantos, para luego asesinarlos y comérselos, cuando ella ya está convertida en una calavera con los ojos fríos.

El Coco Pollo es una ave negra de la estatura de un humano, tiene fuego en sus ojos rojos, prefiere los lugares de caza, lejos de los poblados. Entre más cerca se escuche su llamado, más lejos está y; entre más lejos se le escuche más cerca está. Su voz es preludio de la certera muerte.

El Guando es una procesión fúnebre conducida por unos esqueletos que lucen trajes de monjes, en una barbacoa sobre dos palos horizontales cargan al difunto. Caminan por las calles del pueblo mientras invitan a los deudos al funeral. Ya antes, habían acudido muy puntuales las Lloraderas a petición de las Hechiceras para vestir al muerto. Al terminar los cargueros están borrachos y se antojan de tomar chocolate con bizcocho. La leyenda del Guando está inspirada en un hombre egoísta y malhumorado del pueblo, que al morir sus vecinos cumplieron su último deseo de ser llevado al río. Pero el cuerpo se les cayó, y desde entonces su alma anda en pena.

¿En dónde están mis hijos? Pregunta con gran perturbación, la Llorona. Ella habita los bosques, las quebradas, hace presencia en las noches de luna llena, en los lugares solitarios que suelen ser visitados por hombres infieles o que están tramando maldades.

La Patasola es una sensual y hermosa mujer que se transforma en lo contrario, y con sus colmillos tritura a sus víctimas. Le fue infiel a su esposo, quien al encontrarla infraganti, decapita a su amante y a ella de un machetazo, le corta una pierna . Murió desangrada y ahora con su sola pierna, que es de caballo, aún sangra; algunos que la han visto dicen que tiene un solo seno. Puede transformarse en vaca o en perro. Deambula por las noches, para atraer a los hombres que están fuera de sus hogares, y luego de encantarlos con su belleza, les clava sus enormes colmillos. El Pollo Pío anuncia su llegada. También la acompañan los tigres y las arañas. El Pollo Pío o Coco Pollo es un espíritu que guía a otros espíritus malos. Entunda -hechiza- a las personas. Por lo tanto es una ave de mal agüero, se mantiene en los árboles, gusta de la soledad; en poblados de gente afrodescendiente se aparecen en las casas en donde alguno tiene virtud.

La Madreselva o Madremonte cuida a la naturaleza. Es una mujer alta y muy bella. No son de su gusto los cazadores, que siembre están haciéndole daño a los pobladores del monte. Suele castigarlos, igual que a los infieles y vagabundos. Con sus artilugios logra apartar a los caminantes de sus destinos y atraparlos para siempre.

Al Mohan le cautivan las mujeres y con sus propios encantos logra seducirlas. Se le ve en los mercados, con su belleza, música, joyas y hechicería cautiva a las hermosas mujeres que lleva a su cueva debajo del agua. El Mohan es travieso, le gusta divertirse bebiendo ron y fumando tabaco. También se lleva a las mujeres que van a lavar ropa al río y en algunos casos, anuncia tragedias naturales. En su cueva, luego de bailar con las mujeres que ha seducido, las convierte en muñecas de oro para guardarlas en su baúl. Entre la comunidad indígena Nasa del Cauca, Colombia, le conocen como el Mojano y se transforma en gallina.

El Duende es un viejo con apariencia de niño, algunos dicen que es el Ángel Caído que fue desterrado del Paraíso en forma de niño/anciano. Aficionado a trenzar el pelo largo de las niñas y las crines de los caballos.

Epílogo

Los personajes que dan vida a estos mitos, tienen un referente característico: generar miedo. El miedo es un poderoso control social, utilizado para castigar faltas morales, sociales o en contra de la naturaleza. Además funciona como un escarnio público de aquello que le puede ocurrir a las personas que se salen de las normas y de las pautas sociales. El relato que da forma al mito, va de memoria en memoria, y justo, la tradición oral hace que se enriquezcan y adquieran otros significados. Estas tradiciones culturales han inspirado riquísimas expresiones artísticas: pictóricas, poéticas, narrativas, arquitectónicas y musicales. Algunas nociones en común son:

1) Se metaforsean de la belleza/juventud/antropomorfo/confianza a la fealdad/vejez/zoomorfo/pánico. El resultado de su otra alteridad siempre monstruosa, genera terror. 2) Pueblan en zonas rurales, apartadas de las poblaciones. 3)  Son personajes que murieron en situaciones grotescas y calamidosas producto de sus propios excesos; cuyas almas están en pena, vagan por los lugares, buscando recomponer situaciones o venganza. 4) Los relatos están basados en rupturas familiares, como el hincapié en la infidelidad; en rupturas sociales, como el caso de los borrachos; en afrentas en contra de la naturaleza, como ocurre con los cazadores y leñadores. 5) La connotación de sus nombres es funcionalista: la Llorona, llora buscando a sus hijos, la Patasola, tiene una sola extremidad, la Madreselva cuida a la naturaleza. 6) La oscuridad que es uno de los escenarios que más miedo genera, es su escenario protagónico, por eso se aparecen en la noche, y aún mejor sí es de luna llena. 7) En sus relatos son evidentes los sincretismos entre el catolicismo y las creencias tradicionales de los pueblos. 8) Estos personajes cuentan con sus respectivas contras: al Duende, sí se le deja una guitarra con las cuerdas sueltas y desordenadas, él prefiere entretenerse arreglándola para luego interpretarla. Con el Guando, sirve tirarse al piso en forma de cruz, aguantando la respiración, para que el cortejo fúnebre no se lo lleve a la muerte. A la Madreselva, la espanta el humo del tabaco, las ramas de Guayacán o portar un escapulario. 9) La mayoría de las historias están soportadas en vínculos amorosos, ya sean filiales como en La Llorona que busca a sus hijos, o conyugales como ocurre con la Patasola y La Viuda que castigan a los infieles. 10) Emiten sonidos extravagantes, terroríficos, que intimidan a quienes los escuchan: el Coco Pollo con sus aullidos que auguran la pronta presencia de alguno de estos espíritus; en el Guando el sonido de las maderas que soportan al difunto, cuando las mueven los cadavéricos cargueros produce pánico entre la gente; los gritos de La Llorona estremecen; el toque de la guitarra del Mohan o del Duende logra inquietar. 11) Son cuidadores de la naturaleza,  de los nacimientos de los ríos, de los árboles; en especial, la Madremonte, por eso ella castiga a los infractores de los recursos naturales.

En suma, cuando aludimos a la riqueza cultural en Colombia, recordamos y hacemos homenaje a las expresiones y las vivencias que para muchos son del todo vívidas, como aquellas que aparecen en este escrito. En las zonas rurales, en donde las personas son más las cercanas a la naturaleza, en donde no hacen las cartesianas escisiones entre la razón y la emoción, se permiten atemorizarse con la guitarra del Mohan, o maravillarse con las hermosas trenzas que el Duende le hace a las crines y colas de sus caballos, las mujeres pueden amenazar a sus hombres con la Viuda, las Hechiceras o la Patasola, por sí se les ocurre serles infieles. Ya Eduardo Galeano nos hace pensar en contar las historias de la vida, de lo cotidiano, de los miedos desde otras orillas, en donde también late el pulso del universo. Cada vez fascina más la diversidad de la condición humana.

 

Especial gratitud a:

Tania Bolaños, Leidy Viviana Burbano, Sharon Caicedo, Yuri Marcela Castillo, María Fernanda Cifuentes, María Victoria Díaz, Luisa María Erazo, María Camila Gallego, Yvonne Fernanda Gaviria, Mildred Johana Márquez, William Alberto Martínez, Leidy Karina Navarro, María Fernanda Rivera, Manuel Fernando Rodríguez, Ingrid Jimena Sarria, María Camila Trochez, Eimar Ulcue, María Camila Vallejo, Maryuri Silvana Villota y Maira Alejandra Zuñiga. Todos ellos estudiantes del curso Trabajo con Comunidades II, del Programa de Trabajo Social de la Fundación Universitaria de Popayán, a cargo de la profesora Rosa Patricia Quintero Barrera. Segundo semestre de 2016, Popayán, Cauca, Colombia.

 

Estereotipos racistas de indígenas en el cine: Reel Injun

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Los indígenas, igual que otras sociedades consideradas por el sistema hegemónico como subalternas, han sido representados en el cine de modos colonialistas que refuerzan los estereotipos excluyentes. Reel Injun es una película documental canadiense realizada en 2009 por Neil Diamond, Catherine Bainbridge y Jeremiah Hayes. Ellos son indígenas norteamericanos y desde su mismidad analizan cómo han sido representados  en el séptimo arte.  Reel Injun contiene fragmentos de muchas películas, comics y entrevistas con personas especialistas en el tema: Directores, escritores, actores, entre ellos se destaca Clint Eastwood.

Inicia con las reflexiones de Neil Diamond acerca de lo que pensaba cuando era niño y veía películas del oeste: “Los buenos eran siempre los vaqueros y los indios, los villanos … íbamos con los vaqueros sin darnos cuenta que éramos los indios”. Alude al Llanero Solitario y su fiel amigo Toro, a Pocahontas, a la película Danza con Lobos, los campamentos de indios que eran los divertimentos para que los blancos  jugaran a ser vaqueros y los indios siempre perdían.  Reel Injun analiza como el cine western muestra el lenguaje de los indígenas: Siempre simplicado, sin usar artículos ni conectores, o palabras al revés. Con la evidente intencionalidad de registrar a los indígenas como carentes de complejidad en su pensamiento, como infantiles, sin inteligencia.

También nos recuerda el momento en que el extraordinario Marlon Brando se negó a recibir el premio Óscar del 5 de marzo de 1973 por su interpretación de Don Vito Corleone en El Padrino y envío en su nombre a la actriz de origen indígena, Sacheen Littlefeather, quien lo excusó de asistir a la ceremonio debido a que Brando no estaba de acuerdo con el tratamiento que recibían los indígenas norteamericanos en las películas hollywoodenses y por los gravísimos acontecimientos que ocurrían por aquel entonces en Wounded Knee:

 

En suma, Reel Injun es un documental para ver, analizar y reflexionar sobre como los divertimentos aparentemente inocentes son un refuerzo a la ideología y a las prácticas discriminadoras y excluyentes, igual que ocurre con el blackface que se refiere al maquillaje que se emplea en el teatro para representar a una persona de etnia negra africana (Hace poco en Etnicográfica publicamos una entrada al respecto VER ACÁ).

Los directores de este documental dejan la lección de que los seres humanos deben ser representados por sus emociones, no por sus estereotipos, que los indígenas quieren ser evidenciados como seres humanos. ¡Que es necesario recuperar la dignidad y el respeto hacía la alteridad cultural!

Guía de la buena esposa en la Revista Vanidades de 1953

La Revista Vanidades de 1953 muestra en estos dibujos, las actividades y representaciones identitarias que debían realizar las mujeres que quisiesen ser consideradas como unas “buenas esposas”. Ejemplifican las condiciones de género que aún prevalecen en muchos contextos patriarcales y colonialistas, en los cuales las mujeres se dedican a lo doméstico, lo cultural, lo privado y a lo carente de importancia; mientras que los hombres se desempeñan en lo público, en lo social, en lo realmente importante.

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