Memento mori

Alexander Luna Nieto

Enrique Ocampo Castro

Rosa Patricia Quintero Barrera

Caricatura de Quino

Caricatura de Quino

Recuerda que puedes morir, dice la Dama Negra, la Parca, la Catrina, la Llorona, la muerte inefable. Constante siempre, desde la primera hasta la última respiración. Nos asiste sin que la veamos, sólo que a veces muestra su rostro en cada esquina. «Ave, Caesar, morituri te salutant», afirmaban los participantes del Circo romano: con plena consciencia, escasa libertad y nula voluntad, ya que la muerte era su más próxima posibilidad. Luego Martin Heidegger diría que somos seres para la muerte. No obstante, valdría la pena pensar sí la muerte es sólo facticidad o una inmensa posibilidad.

(G)Rito último de todos, único que no podemos disfrutar, al que debemos asistir. Mordaz e implacable nos visita sin permitir devolverse. La muerte como facticidad es nuestra más inmediata posibilidad. ¿Pero será que lo humano se limita o reduce a su muerte? ¿Será que en nuestra condición humana habita la posibilidad de la trascendencia?

La Gran Dama, la Vedette, con sus seductoras vestimentas de acuerdo a los inventarios simbólicos y cognoscentes que armamos los seres humanos: nos contempla, nos asiste, nos acorrala en tiempos de perplejidad, de lluviosos sentimientos hasta que podemos darnos a la eventualidad de devolvernos, descualquierarnos o irnos. Entonces se trata de mementos mori, de muertes, de fines/inicios, usados soles, nuevas lunas, que se van quedando en el olvido.

La muerte se constituye en la metáfora de la condición humana, siempre tan falible y tan vulnerable. Nos descubrimos en nuestra corporalidad, habitando un vestido de cristal: tan falaces y falibles que las circunstancias nos derrumban o constituyen lo que somos. En el dolor y en el sufrimiento es en donde se constituye lo que somos, en los límites de lo humano. Burlamos sus límites para trascender a través de nuestra fugaz historicidad escrita a retazos a lo largo de nuestras vidas.

La muerte como posibilidad nos pone ante una inmensidad de posibilidades. Ella, La Llorona, que gusta de lucirse con tantos trajes, y justo por eso, es la más Vedette. ¡La siempre bienvenida, Gran Señora! Incluso cuando porta esa vestimenta que la motiva a interrumpir las palpitaciones, las respiraciones y el calor corporal para siempre. También cuando se adorna con esos otros trajes que finalizan encuentros, de los que sólo quedan fotografías como evidencia de lo que alguna vez fue dotado de algún sentido en el instante. Ese soplo inconmensurable que nos grita al oído que somos finitos, que nos hace añorar que quizá se pueda habitar en corporalidades de unos otros tiempos/espacios.

“Exlibris”: Cortometraje de animación de María Trénor

Exlibris es un cortometraje de animación de la directora María Trénor, nominado en la categoría de mejor cortometraje de animación en los Premios Goya  25 edición de 2011 . De entre los libros muestra a varios lectores que trascienden las grafías. Los personajes vuelven a la vida, bailan, cantan, se transforman unos en otros. Las bibliotecas son pianos. La caperuza de la lámpara de la mesita de noche sirve para que Sancho se desplace. El papel higiénico hace alegoría a los molinos del ingenioso don Quijote de la Mancha. Los lectores se permiten maravillarse y sorprenderse con lo leído: “Desocupado lector, sin juramento me podrás creer que quisiera que este libro, como hijo del entendimiento, fuera el más hermoso, el más gallardo y más discreto que pudiera imaginarse” (Cortometraje Exlibris).

 

El mejor corto del mundo para fomentar la lectura

¡El libro es arrebatado al lector! Él lucha por volver a poseerlo, el mundo se pone al revés y el libro regresa a su dueño, se acomodan las letras. El lector llega al lugar del ensueño: Pletórico de amor, música, naturaleza y libros por doquier. Los libros añoran salir de las bibliotecas, tienen alas, respiran, quieren ser leídos, arreglados, vueltos a colocar en la magia de la inquietante interacción dialógica de la lectura. Las hojas de los libros son alas: Nos conducen, nos devuelven, nos dibujan las maneras de pensar y de actuar mientras dura nuestro fragmento de vida. Hacen nuestra mente la siempre viva, joven, creativa, antagónica, lúcida, crítica, hereje.

Estereotipos racistas de indígenas en el cine: Reel Injun

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

 

Los indígenas, igual que otras sociedades consideradas por el sistema hegemónico como subalternas, han sido representados en el cine de modos colonialistas que refuerzan los estereotipos excluyentes. Reel Injun es una película documental canadiense realizada en 2009 por Neil Diamond, Catherine Bainbridge y Jeremiah Hayes. Ellos son indígenas norteamericanos y desde su mismidad analizan cómo han sido representados  en el séptimo arte.  Reel Injun contiene fragmentos de muchas películas, comics y entrevistas con personas especialistas en el tema: Directores, escritores, actores, entre ellos se destaca Clint Eastwood.

Inicia con las reflexiones de Neil Diamond acerca de lo que pensaba cuando era niño y veía películas del oeste: “Los buenos eran siempre los vaqueros y los indios, los villanos … íbamos con los vaqueros sin darnos cuenta que éramos los indios”. Alude al Llanero Solitario y su fiel amigo Toro, a Pocahontas, a la película Danza con Lobos, los campamentos de indios que eran los divertimentos para que los blancos  jugaran a ser vaqueros y los indios siempre perdían.  Reel Injun analiza como el cine western muestra el lenguaje de los indígenas: Siempre simplicado, sin usar artículos ni conectores, o palabras al revés. Con la evidente intencionalidad de registrar a los indígenas como carentes de complejidad en su pensamiento, como infantiles, sin inteligencia.

También nos recuerda el momento en que el extraordinario Marlon Brando se negó a recibir el premio Óscar del 5 de marzo de 1973 por su interpretación de Don Vito Corleone en El Padrino y envío en su nombre a la actriz de origen indígena, Sacheen Littlefeather, quien lo excusó de asistir a la ceremonio debido a que Brando no estaba de acuerdo con el tratamiento que recibían los indígenas norteamericanos en las películas hollywoodenses y por los gravísimos acontecimientos que ocurrían por aquel entonces en Wounded Knee:

 

En suma, Reel Injun es un documental para ver, analizar y reflexionar sobre como los divertimentos aparentemente inocentes son un refuerzo a la ideología y a las prácticas discriminadoras y excluyentes, igual que ocurre con el blackface que se refiere al maquillaje que se emplea en el teatro para representar a una persona de etnia negra africana (Hace poco en Etnicográfica publicamos una entrada al respecto VER ACÁ).

Los directores de este documental dejan la lección de que los seres humanos deben ser representados por sus emociones, no por sus estereotipos, que los indígenas quieren ser evidenciados como seres humanos. ¡Que es necesario recuperar la dignidad y el respeto hacía la alteridad cultural!

Guía de la buena esposa en la Revista Vanidades de 1953

La Revista Vanidades de 1953 muestra en estos dibujos, las actividades y representaciones identitarias que debían realizar las mujeres que quisiesen ser consideradas como unas “buenas esposas”. Ejemplifican las condiciones de género que aún prevalecen en muchos contextos patriarcales y colonialistas, en los cuales las mujeres se dedican a lo doméstico, lo cultural, lo privado y a lo carente de importancia; mientras que los hombres se desempeñan en lo público, en lo social, en lo realmente importante.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

 

Blackface: Reafirmación de los estereotipos racistas

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

El término blackface se refiere al maquillaje que se emplea en el teatro para representar a una persona de etnia negra africana. Es “una forma de entretenimiento donde el actor se pinta la cara de negro y exagera rasgos, gestos y acento de las personas afrodescendientes” (Kapkin, 2015).

En Colombia el cuentachistes mestizo Roberto Lozano, creó al soldado Micolta: “Ningún personaje afrocolombiano goza de popularidad digna en la televisión colombiana. Este honor se lo lleva el Soldado Micolta, quien representa el racismo frontal que se ha venido evidenciando en muchos programas de la televisión colombiana.  El Soldado Micolta homogeniza a los hombres afrocolombianos, en primer lugar, porque considera que todos tienen el mismo acento y pronuncian mal el idioma español, segundo Micolta representa el infantilismo, es decir, los hombres afrocolombianos no han tenido la capacidad de madurar, de usar su intelecto. Micolta es torpe, perezoso y fanfarrón. Parte de los prejuicios racistas que se han construido contra la población afro desde hace varios siglos en diversos continentes” (Karabalí, 2015).

Desde octubre de 2015 varios colectivos: Afro descendientes pro Derechos Humanos Univalle Benkos Vive, Palenque Universitario, Somos Identidad, Movimiento Cimarrón, Asociación Kombilesa y el Encuentro Nacional de Estudiantes Universitarios Afrocolombianos, Chao Racismo, entre otros; se movilizaron para protestar y denunciar esta expresión de racismo y discriminación en el programa “Sábados Felices” de mayor tradición humorística en la televisión colombiana. Enviaron cartas al Canal Caracol, a la Autoridad Nacional de Televisión y al Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones. Luego llevaron la demanda ante la ONU (Kapkin, 2015).

La denuncia no va sólo en contra del Soldado Micolta: “No sólo es sacar ese personaje nefasto, es también que nos incluyan, que también queremos salir y no sólo como la empleada doméstica, la prostituta, el ladrón, el trabajador de construcciones o el policía. También queremos participar de esa construcción que es incluyente”, dice Darwin Balanta, estudiante de la Licenciatura en Ciencias Sociales de la Universidad del Valle (Kapkin, 2015).

El Canal Caracol, propietario del programa “Sábados Felices”,  planteó que: “El Soldado Micolta no va a morir. Va a migrar a otro personaje que va a salir con el rostro pintado de camuflado. ‘Sábados Felices’ reúne a las familias y lo menos que queremos es hacerle daño a alguien. Solo queremos reírnos de nosotros mismos tras una semana dura para todo el mundo” (Revista Semana, 2015).

El blackface ratifica la discriminación y el racismo hacia los afros, en “muchas ocasiones la falta de información hace que muchas personas lo interpreten como un acto inofensivo y pintoresco, pero nada más lejos de la realidad (…) Su origen es la historia de millones de negros esclavizados, que lucharon y muchos de ellos siguen luchando por borrar el estigma de la esclavitud. Algo que se percibe tan lejano como la esclavitud y que la mayoría de las personas sentencia, se disfraza de una forma no tan sutil” (Hurtado, 2016).

¡No al racismo y a la discriminación, en ninguna de sus formas, ni simbólicas ni de facto!

 

Referencias citadas

Hapkin, Sara. (2015). El racismo contra Darwin Balanta, el activista que ayudó a sacar al Soldado Micolta.

Hurtado, Marjorie Paola.  (2016). Los disfraces y los estereotipos. Afrofemina.

Karabalí, Jesús. (2015). Racismo en la televisión colombiana: no más soldado Micolta. Las 2 Orillas.

Soldado Micolta: ¿Humor o discriminación? Revista Semana, publicado 2015/11/07 

La caricatura de Chócolo será la estampilla para la paz en Colombia

 

El caricaturista de opinión e ilustrador colombiano Chócolo dice de su obra: “Mi escena de la paloma irrigando el árbol de olivo con la esperanza de lograr construir un país sin el diluvio de la violencia y el ejercicio real de los derechos humanos es la escena de un verdadero territorio de la paz (…) sobre la cicatriz que tiene la paloma sobre la frente, ustedes saben, como buenos colombianos que ese sueño de la paz, aporreada como está, ella lo que hace es cultivar el suelo, mi obra es optimista y se aleja de la idea de que el post-conflicto sea una pesadilla”.

¡Felicitaciones al maestro Chócolo!

Muestra con su arte la añoranza que muchos colombianos afincamos cada vez más del actual proceso de paz.

 

Fuente: Revista Arcadia