Colombia la tierra que todos quieren: análisis político de las elecciones del 27 de mayo de 2018

Isabel Cristina Melo Legarda

Edison Alexander Añazco Murillo

 

Colombia es un país democrático. La participación ciudadana consiste en ir a votar por aquellas propuestas que más le convengan a la nación, ese debería ser el orden de las cosas, pero tristemente no se cumple al pie de la letra. Desde hace algún tiempo, las calles, los medios de comunicación, los periódicos y las redes sociales, entre otros; se han convertido en una pantalla para vender la política.

El 11 de marzo de 2018 fueron elegidos los representantes a la Cámara y al Senado de nuestro país, fue el preámbulo para la elección más importante y transcendental: la presidencial. En esta ocasión seis candidatos aparecieron como elegibles para pasar a segunda vuelta, pero a lo largo de los debates casi siempre asistieron cinco.

Se escuchó un discurso coherente, con promesas que aún suenan hasta bonito y que dan ganas de pensar que todos los problemas de este país, en el que la corrupción se ha apoderado de casi todos los rincones de las instituciones, como una gran maleza, puedan ser solucionados.

Pero la realidad es todo lo contrario, mientras estos candidatos salían en televisión y gritaban sus propuestas en algún balcón o plaza pública, sonaban como redentores y como los únicos que podían organizar este desorden; lo cierto es que Colombia se sumerge más y más en el barrizal. Las elecciones se han convertido en demostrar el poder que tienen unos partidos, por encima de los otros, buscan hacer quedar mal al opositor, metiéndose en su vida personal y en su pasado, burlándose del mejor plan ambiental propuesto. Algún candidato saca tajada de su participación en la Constitución del 91 y en los acuerdos de Paz de 2016 creyendo que esto es suficientes para que pueda subir al poder. Otro candidato por el contrario piensa que porque su abuelo ha sido presidente, él también lo puede llegar hacer. Otro piensa que las matemáticas se aplican a todos los campos existentes y que ilusamente cree que a este país le puede llegar a interesar tanto la educación como para votar por él, la cereza del pastel y que le da esperanzas a tantos jóvenes que buscan trabajo y que no tienen experiencia laboral, porque nadie se la quiere dar, nos demuestra que lo más importante y lo único que se necesita es un buen padrino y el otro candidato, bueno él salió en el tarjetón.

Ahora bien, después de tantos discursos, propuestas y promesas, los colombianos se sulfuraron, cada uno defendiendo lo que pensaba de su candidato, las redes sociales se convirtieron en el mejor escenario para apoyar, criticar, burlarse y tratar de demostrar que su candidato era el que Colombia necesitaba. Aquí es donde queda demostrado que el colombiano es apasionado por lo que quiere y piensa. Se leyeron insultos de toda clase, se deseó el mal y se perdieron amistades.

Apareció un fenómeno llamado castrochavismo, que -era o es- utilizado como arma para amenazar e intimidar a la gente para que -no votara o vote- por Gustavo Petro. Irónicamente tenemos nuestro propio fenómeno -el uribismo- que sin razón aparente y como un pueblo sin memoria, perpetúa esta condena.

Después de mucho esperar para saber qué iba a pasar, el 27 de mayo por fin llegó. Se salió a votar, no sólo con la esperanza que a quien marcara con una X fuera el ganador, sino también para reclamar el certificado electoral que asegura el 10% de descuento en la matrícula.

Las horas pasaban y por fin el cierre de todas las urnas. La Registraduría comenzó a emitir los resultados y como Condorito, quedamos ¡PLOP!

Colombia olvidó sus muertos, los desastres ambientales, los días de paz, la esperanza del cambio. Las matemáticas que enseñaban en el colegio y que recalcan una y otra vez que son lo más importante en la vida quedó en cero. El negociador de la paz no pudo negociar el cambio. El legado familiar político tampoco fue suficiente. Y el otro, bueno el otro tampoco pudo.

Como era de esperarse la maquinaria movió todas las fichas para que su candidato pudiera dar el discurso por haber pasado a la segunda vuelta, Duque casi duplicando la votación para ganar esta primera vuelta y es que el problema no es que sea él y su falta de experiencia en el campo, el problema son los intereses políticos que lo acompañan. Por otro lado, Petro riñó hombro a hombro con Fajardo, pero al final fue él quien alcanzó la mayoría de los votos. Entonces, según la Revista Dinero, esto quedó así:

Duque con el 39,1% que equivale a 7.569.693 votos.
Petro con el 25,1%   que equivale a 4.851.254 votos.
Fajardo 23,7% – 4.589.696 votos.
Vargas Lleras 7,3% – 1.407.840 votos.
Voto en blanco 2,1% – 401.399 votos.
De la calle 2,1% – 399.180 votos.
Trujillo Sarmiento 0,4% -75.614 votos.
Morales 0.2% – 41.458 votos y eso que esta postulante se retiró de la candidatura.

Luego de la alegría de unos, la tristeza de otros y la desilusión de los demás, se empiezan a utilizar las matemáticas para tabular lo que puede pasar, comienza una campaña para generar alianzas, estrategias para atraer a los votantes y los colombianos una vez más empiezan apasionarse por lo que se le viene a este país.

Lo cierto es que Colombia, se alista para el 17 de junio de 2018, día en que se define quien continúa con este legado presidencial, pero lo más importante no es que sea de izquierda, extrema izquierda, derecha o centro o del lado que sea, lo importante es que le duela lo que le pasa a este país, a los muchos enfermos que claman una mejor salud, a los campesinos que piden ser escuchados para que les mejoren las vías y poder sacar las frutas y verduras que alimentarán a todos, que escuchen a la tierra que clama no ser explotada, a los cientos de pobres que se rebuscan el sustento de su familia, a los muchos viejitos y viejitas que se mataron toda la vida para disfrutar de una pensión, que ayuden a las madres que perdieron a sus hijos por la violencia y los falsos positivos, a tantos colombianos que guardamos la esperanza de vivir esta tierra.

De las conclusiones de este proceso electoral queda un sinsabor, no por los candidatos que fueron elegidos para segunda vuelta, sino por la coherencia de los que habitamos esta tierra. Se nos revuelve el estómago al pensar en una posible comparación a un régimen castrochavista, sin darnos cuenta de que aquí se tiene implantado el fenómeno uribista, que no deja de manipular las maquinarias de este país.

Que lo malo de la rosca, es no estar en ella.

Que las matemáticas al final no sirvieron para lograr un cambio, pero que continúan siendo exactas.

Que los colombianos nos apasionamos por todo y al igual que el mundial de fútbol que ocurre cada cuatro años, esperamos que los candidatos que se disputen este puesto tan apetecido, se coloquen la camiseta y puedan hacer el cambio en la política colombiana.

Que la ética y la moral está en cada una de las acciones que hacemos y que está en cada uno ser consciente, de lo que queremos vivir para los próximos cuatro años.

Y que Colombia es una tierra hermosa, que merece el respeto de todos y que nos falta esperar hasta el 17 de junio para saber, cómo termina este cuento.


Fuentes consultadas

Caricaturas de El Tiempo y El Espectador. Bogotá, 27 de mayo de 2018.

https://www.dinero.com/pais/articulo/resultados-de-las-elecciones-presidenciales-2018/258863


Gratitud a,

Isabel Cristina Melo Legarda

Edison Alexander Añazco Murillo

Estudiantes de octavo semestre de la asignatura Ética (Carrera de Diseño Visual, Facultad de Arte y Diseño, Institución Universitaria Colegio Mayor del Cauca, Primer semestre, 2018).

 

 

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El oficio del profesor

Rosa Patricia Quintero Barrera

 

 

En el sistema socio-económico que caracteriza a los homo sappiens para vivir juntos, estamos clasificados en un intrincado sistema de diferenciación en el acceso a los modos de producción; que nos obliga a desempeñar determinadas actividades de acuerdo a los dones, habilidades, posibilidades que nos adornan. En particular, estipuladas por el acceso a la educación formal, que nos permite al cabo de unos años de dedicación, especializarnos en alguna ventana del conocimiento científico, filosófico, artístico, técnico. Allí desempeñan, especial labor los profesores. Bourdieu diría que son determinantes en el papel de la escuela -el Demonio de Maxwell- en tanto que clasifican a los individuos; mediante el cumplimiento de programas académicos, de odiosas maneras de evaluación y de control.

La educación es un bien muy preciado. Está en la boca de los políticos, quienes engalanan sus discursos y lemas publicitarios, con la promesa al pueblo de reformas que lleven a posibilidades más generosas para el grueso de la población. La educación se ha convertido en un intercambio de privilegios. Cada vez, es más fácil titularse; las universidades presentan opciones de grado, sin mayor esfuerzo por parte de los estudiantes. Los estudiantes se han convertido en clientes. Y como los clientes tienen la razón, a los futuros graduandos se les ha conferido toda suerte de indulgencias y de excusas al cumplimiento de sus labores en el estudio. El gremio de profesores se distingue por profesionales subcontratados; que no reciben las recompensas económicas que corresponderían a sus curriculums vitae. Están sujetos a las evaluaciones amañadas de los estudiantes y a las peculiares maneras laborales de cada institución.

Los profesores no tienen horario. Sí, el de las clases que deben orientar. Pero no se cuentan las horas invertidas en la preparación de las cátedras, en la evaluación; además de su propia producción intelectual. En el gremio académico prima la competencia, la adulación, el egocentrismo, el intercambio de beneficios. Es necesario evidenciar el producto del propio capital cultural, para representarse en las fronteras sociales, es una cosificación del intelecto y de la innovación investigativa para estar acorde a las jerarquías de Colciencias y a los Estatutos Docentes.

En esta sociedad de la toga; también, vale la pena decir que a los profesores les pagan por estudiar. En las cátedras se reproducen/construyen/dinamizan/polemizan las posibles maneras de describir/correlacionar/explicar los mundos. Es el escenario ideal para pensar y reflexionar, para leer y perderse en las teorías y en los métodos más extraordinarios, de acercarse a entender y a elucubrar sobre nosotros mismos como los homínidos sabios que hemos colonizado el planeta del agua del sistema solar.


Fuente considerada

Bourdieu, Pierre. (1997). Razones prácticas. Sobre la teoría de la acción. Barcelona: Editorial Anagrama.

El oficio de madre

Rosa Patricia Quintero Barrera

Madre solo hay una. Porque primero conoció mamá, que a amigos, que a novia.

 

Fuente: Gilbert, Harriett y Roche, Christine. Historia ilustrada dela sexualidad femenina. Relaciones humanas y sexología.

La posibilidad biológica de ser madres, ha sido tradicionalmente reforzada por la idea de que al tener hijos ellas se realizan como mujeres, porque -la función de una fémina- es reproducirse; así lo naturalizan los estamentos culturales. Pero para lograr este cometido deben contar con un hombre y pasar por las etapas previas a la consolidación de la pareja.

En la caricatura adjunta vemos la mujer dentro de la casa, con la indumentaria de desempeñar labores domésticas, sosteniendo en sus brazos a los críos, preguntando a su marido con cierto halo de miedo tímido, sí volverá a la hora de la cena; mientras él está en el espacio de lo social y sin mirarla le contesta con desdén que no lo hará, porque estará resolviendo los asuntos verdaderamente importantes de la humanidad. Lo femenino está asociado al ámbito doméstico, cultural, privado; mientras que lo masculino corresponde a lo externo, social, colectivo.

 

 

Otro aspecto a considerar, es la necesidad del reconocimiento de la paternidad del hijo. Situación que en muchos casos se torna difícil y hasta humillante. El embarazo en sí mismo, se vuelve embarazoso. Cuando el hombre lo niega, evade y se excusa para exonerarse de las responsabilidades económicas, afectivas y sociales que se vienen de por vida.

Hace unos años, a los hijos no reconocidos o a aquellos que nacían fuera de una relación bendecida por la religión y por la ley, se les llamaba bastardos, hijos naturales. Además del escarnio y del señalamiento para las madres y sus hijos, ambos eran desatendidos y quedaban a la deriva. Aún hoy día, hay mujeres que asumen su maternidad de manera individualizada, afrontan todas las responsabilidades económicas y el desgaste energético que requiere el cuidado de un hijo. Muchas madres en efecto, y esa es la palabra –sacrifican- su propio proyecto de vida por propender en todos los sentidos del bienestar de su prole.

A manera de refuerzo a la herencia patriarcal, aún se conserva la añoranza por tener hijos varones, en particular el primogénito.

 

La lactancia alimenta al recién nacido y cimienta los lazos de humanidad y de cultura entre madre e hijo.

 

Los hijos también son reconocidos porque aparecen en las redes sociales.

 

Nuestro aprendizaje es por repetición, algunos de los comportamientos y pensamientos racistas, excluyentes y discriminatorios los aprendemos desde la casa.

 

 

Las posibilidades económicas representan el acceso a los bienes y servicios. Este aspecto es fundamental para el desenvolvimientos de los miembros de una familia en el orden social. Sí hace unas décadas era común que las mujeres permanecieran en el ámbito doméstico, como lo ilustra la primera caricatura; hoy, en consecuencia a la exacerbación del capitalismo y a las incursiones de las mujeres en todas las esferas del mundo público, se ha convertido en obligación que ellas también actúen como proveedoras en los hogares. Desenlaza en que las madres desempeñan una doble función: asumen algún trabajo de acuerdo a sus posibilidades en la educación formal y a sus habilidades, en horarios por lo menos de ocho horas diarias; y al llegar a casa deben cumplir su rol tradicional de atender lo doméstico.

No es de poca monta el trabajo cotidiano. Grosso modo, involucra la preparación de alimentos de acuerdo a las exigencias de cada miembro de la familia; actividades de aseo, que parecen no tener fin; ocuparse de las tareas de los hijos; atender al marido (tema que amerita otra entrada en este blog). En son de chiste se emplea la expresión es de lavar y planchar, referida a las personas que se caracterizan por ser todo terreno, como lo son las madres que deben hacer literalmente de todo, sin horario ni fecha de caducidad. Otra analogía es que a la música de género romanticón se le llama “de plancha”. Cómo sí planchar fuese una actividad femenina/doméstica/fácil/cursi/grata y por ende el amor también (tema que también amerita otra entrada en este blog).

Solemos olvidar que las madres, ante todo son mujeres que tienen humanidad, que el parto es insoportablemente doloroso, que la lactancia sí bien es el vínculo con el bebé, también es dolorosa e incómoda, que la actividad en la cocina cuando es permanente deja de ser un gusto, que las exigencias de los hijos saturan y se tornan inexplicables, que las presiones sociales y los modelos de crianza de los hijos perfectos y las madres incólumes no funcionan con la lógica de una ecuación, que a la larga nadie sabe qué ocurre en un hogar cuando la puerta se cierra, salvo quienes lo habitan. Aún así, madre sólo hay una.


Bibliografía de las caricaturas

El Tiempo y El Espectador. Fechas señaladas en cada una.

Gilbert, Harriett y Roche, Christine. Historia ilustrada de la sexualidad femenina. Relaciones humanas y sexología. Barcelona. Editorial Grijalbo.

Derecho a la libertad de expresión y al humor político en Colombia: ¡Con toda vamos con Matador!

Felipe Andrés López García

Rosa Patricia Quintero Barrera

Portada de Julio César González en su página de Facebook

Portada de Julio César González en su página de Facebook

Colombia se despierta con una noticia triste y con un sinsabor: Julio Cesar González, más conocido como Matador, depone su lápiz y papel en las redes sociales. La decisión de uno de los cronistas gráficos de la política colombiana responde a las amenazas de muerte que ha recibido por parte de fanáticos que se nutren de los discursos dogmáticos de algunos de  sus líderes. Algunos seguidores del Centro Democrático consiguieron que el caricaturista de la cotidianidad sociopolítica de la nación, bajara su lápiz y dijera: ¡No más! Lo paradójico es que ni se ruborizan, ni se inmutan, ni argumentan. Ahí sí, la jerigonza no recae en el populismo, en el castrochavismo, en la venezolización, no salen a las calles a marchar. Es lamentable como se silencian a las voces que generan crítica, análisis; pero sobre todo, que le dan al colombiano del común, otra perspectiva de la realidad política. Así callaron para siempre a Jaime Garzón. Ahora ubican en la palestra pública a Matador; también ese lugar lo han ocupado Vladdo, Daniel Samper, intelectuales, artistas, en fin, el que le que lleve la contraria.

La sentencia a muerte ha sido una práctica implementada por los administradores del poder. Taussig (2012) sostiene que: “El espacio de muerte es importante en la creación de significado y de consciencia, y en ninguna parte tanto como en las sociedades donde la tortura es endémica y en donde florece la cultura del terror” (32). La polisemia de la muerte, tanto de facto como simbólica es quizá uno de los aspectos que más terror forja. Ejemplos en la historia y presente del país se hallan por doquier: torturas, falsos positivos, crímenes de Estado, matanzas y ajusticiamientos de los actores armados;  señalamientos e inculpaciones a intelectuales, profesores, estudiantes, sindicalistas, líderes de movimientos sociales. En este momento, el turno es para Matador. Quienes ejercen el poder han logrado gran audiencia en la población debido a la complicidad de los medios de comunicación, al punto de polarizar al país entre una derecha y una izquierda, cuyos bordes son difusos y contradictorios. Incluso han logrado el beneplácito ante la muerte y los asesinatos de personas de tendencias políticas disidentes y subalternas, hasta la añoranza por sus muertes de las maneras más impunes.

Muy preocupante el fanatismo y la violencia a causa de las preferencias políticas. De donde venga el fanatismo y la violencia es demasiado grave. En Colombia prima la intolerancia. Aquel que increpa al statu quo, es señalado, ridiculidizado, es apartado de su trabajo, y lo peor e inaceptable es acusado de muerte.

La negación, invisibilización y estereotipación de maneras diferentes de pensar y de actuar son reforzadas por los medios de comunicación hegemónicos, en los lemas y publicidad política. De manera tal, que personas que asumen posturas diferentes como por ejemplo académicos, sindicalistas, caricaturistas, líderes de movimientos sociales son encarcelados, exiliados y asesinados; a manera de control social y de escarmiento público.

 


Bibliografía

Quintero Barrera, Patricia. (28/11/2017). Matador: Cronista gráfico de la historia política colombiana. Recuperado de  https://etnicografica.wordpress.com/2017/11/28/matador-cronista-grafico-de-la-historia-politica-colombiana/

Taussig, M. (2012). Chamanismo, colonialismo y el hombre salvaje. Un estudio sobre el terror y la curación. Popayán: Editorial Universidad del Cauca.


Enlaces recomendados

Amenazan de muerte al caricaturista “Matador” por sus críticas en las redes. Caracol Radio. http://caracol.com.co/radio/2018/04/03/nacional/1522755248_332518.html

Caricaturistas en el mundo, amenazados por islamistas y gobiernos: CPJ. Aristegui Noticias. https://aristeguinoticias.com/1905/mundo/caricaturistas-en-el-mundo-amenazados-por-islamistas-y-gobiernos-cpj/

Hay pocos caricaturistas amenazados pero si son coaccionados, denuncian
ALEJANDRO PACHECO/SDPNOTICIAS.COM mar 10 nov

Guerrero, Juan Carlos. (2008). Caricatura y performance en los diálogos interculturales. Revista de Estudios Sociales No. 30 rev.estud.soc. Bogotá, Pp.46-57. http://www.scielo.org.co/pdf/res/n30/n30a05.pdf 

Las redes sociales se solidarizan con Matador tras denunciar amenazas. El caricaturista Julio César González dijo a través de Twitter que ha recibido intimidaciones. El Tiempo.  http://www.eltiempo.com/justicia/investigacion/reacciones-en-redes-sociales-tras-amenazas-al-caricaturista-matador-200722

Martínez-Valencia, Francia. (2011). La caricatura editorial colombiana. Una perspectiva semántica y pragmática. . Filología y Lingüística 37 (1): 213-227.  https://revistas.ucr.ac.cr/index.php/filyling/article/viewFile/2355/2309

Tuiteros recuerdan caricaturas de ‘Matador’ como respuesta a su anuncio de irse de redes. Pulzo.  http://www.pulzo.com/nacion/tuiteros-respaldan-matador-publican-sus-caricaturas-PP463986

Van Dijk, Teun A. (2004).“Discurso y dominación”. En Grandes Conferencias en la Facultad de Ciencias Humanas No. 4, f. Bogotá: Universidad Nacional de Colombia. Pp. 5–28.

Matador: Cronista gráfico de la historia política colombiana

Rosa Patricia Quintero Barrera

Julio César González comenzó a dibujar caricatura política hacia 1994. Se decidió a firmar con el nombre Matador, inspirado en la profundidad sociopolítica del contenido de la lírica de la canción de Los Fabulosos CadillacsUsted puede matar con una pistola, o de la risa -dijo en su conversatorio en el Paraninfo Francisco José de Caldas – él prefiere lo segundo. Hace mamarrachos por mamar gallo, dice que ese es el mejor trabajo, junto al del fotógrafo de la Playboy.

Julio César se detuvo largo rato en la risa, en la inteligencia que amerita entender el humor, en la complicidad de los contextos entre el dibujante y el lector. Porque para él la interpretación se convierte en un juego entre ambos, en el que las reglas son los eventos acaecidos en el escenario político. Como buen sabedor de ese juego, Matador, cada día se levanta muy temprano, monta bici, toma café, en su oficina lee todos los periódicos, algunos blogs. Con la realidad  en la mente y las maneras como los medios de comunicación plantean las noticias; pero sobre todo, con su creatividad y sarcasmo sinfín, se arma unas tres caricaturas al día, que envía por correo electrónico a los impresos en donde publica sus obras.

Desde la aparente simplicidad de sus líneas, analiza la corrupción del poder, para volverla trizas con la caricatura: no sólo es exagerar, el humor mentiroso, no es humor. Ayuda a entender la realidad de una manera divertida, por eso, Matador es un cronista gráfico de la historia política colombiana; porque la cuenta, la cuestiona, la vive, la sospecha de otras formas posibles, más afables.  Para él, la caricatura tiene que ser subversiva, sí se le hace el juego al poder, no sería chistoso, va a contrapelo, ser la voz del poderoso no es chistoso. Tiene como premisa ética no meterse en la vida privada de ningún personaje, hacerlo sería bochornoso, sólo la retoma, sí la circunstancia en cuestión se hace pública.

Julio César gusta de la mirada subalterna, siempre está a favor de las víctimas. Comenta que sus seguidores le escriben y le dan ideas, que el humor de la cultura popular flota en el ambiente colombiano que está jodido, y lo que nos queda es reírnos: acá todo es grave, pero nada es importante, siempre pasan cosas terribles y, aun así algunos se refugian en los realities.

Para Matador, las personas son caricaturas ambulantes, esa es su mirada de artista. Experto en la lectura de la condición humana: encuentra semejanzas/diferencias, parámetros de representación en líneas. Hace las caricaturas con sus propias convenciones, se las sabe de memoria. Le preocupa la lagartería y arribismo del colombiano, que se muere de la envidia, que gusta de ver perder al otro, aunque la pérdida sea mutua, de la desunión. Esto lo ejemplifica con la obra La Apoteosis de Popayán del maestro Efraim Martínez (el óleo que engalana el recinto) la exaltación a la hidalguía y el poder económico, religioso, político, étnico-racial de los payaneses. Analiza que en esa obra se refleja la escala social: mirando al poderoso hacia arriba.

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Matador es muy cercano a la lectura, prefiere coger un libro –la quinta esencia de la imaginación– a coger el teléfono. Dice que las pantallas igualan toda la información, ahí está justo, la importancia de la lectura que permite ir más allá de la estupidez moderna, que no invita ni a pensar, ni a reflexionar.

Matador es un caricaturista a favor del respiro de la paz. Deja en el ambiente las ganas de seguir jugándosela por lo que gusta, a pensar lúdicamente, a hacer lo que encanta, así lo dice él: lo que hacía de niño, no lo traicioné de grande.

 

Fuentes

Conversatorio de Julio César González en la Universidad del Cauca, Claustro de Santo Domingo, invitado por la Facultad de Derecho, Ciencias Políticas y Sociales (22 de noviembre de 2017).

Entrevista con Matador. Co.marca Periodismo Universitario. Publicado el 24 nov. 2017. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?time_continue=14&v=_rkqFPTQrRQ

Las caricaturas de la galería fueron tomadas de El Tiempo.

Fotografías son de Alfredo Valderrutén.

Fotografía de María Fernanda Barberi. En, Silva Romero, Ricardo. (s.a.). “Las estocadas de matador”. Bogotá: Soho. Recuperado de http://www.soho.co/historias/articulo/matador-entrevista-de-ricardo-silva/36197


Patricia Marín Cardona

Matador es de esos personajes que me ha  emocionado conocer, me llenó de entusiasmo y ganas de aprender, especialmente de política. Ya está mandado a recoger aprender bajo el aburrimiento, el miedo, por apariencia o con esa seriedad que genera tensión. Dyer y Goleman aseguran que las actitudes positivas generan un mayor aprendizaje y, qué mejor que las sonrisas que nos trasmite Matador para ver las situaciones importantes con mejor disposición.

Él comparte su percepciones del mundo con esta forma graciosa generadora de alegría, mejorando el día con una sonrisa; porque sí, es así de simple: sólo sonríe un poco y tu actitud positiva resplandecerá  trasmitiendo alegría a todos. Dyer sostiene que el propósito de la vida siempre ha sido compartir lo aprendido. No hay un propósito más alto. Aprender a sonreír es uno de los aprendizajes vitales de la vida y sí le agregamos lo que dice Küppers: “El conocimiento y la habilidad suman pero la actitud multiplica”, tenemos un conjunto de propiedades y reflexiones que al ponerse en práctica no necesitan mucha ciencia para ser comprobados, son unos de esos puntitos esenciales para ser felices.

Matador también nos ha compartido su simple y efectiva manera de sentirse creativo, al contarnos que después de una lectura actualizada; hacer ejercicio en la mañana está listo para crear.  Es una confirmación más, de que somos seres biológicos fluctuando entre los pensamientos,  las emociones y toda nuestra neuroquímica. No hay nada mejor que un cerebro lleno de serotonina, endorfinas, adrenalina y oxitocina para empezar el día con un gran pensamiento positivo, una gran actitud y generar sonrisas. Sin duda Matador ha descubierto los secretos de la buena vida y lo mejor de todo: ¡los comparte!


Gratitud a:

Julio César Julio González por una vez más recordar la posibilidad de hacer lo se quiere y de reírse de uno mismo.

Patricia Marín Cardona por su risa contagiosa y disposición a compartir sus letras.

Alfredo Valderrutén por sus bellas fotografías.

Quino: etnógrafo permanente de los mundos vividos y de los posibles

Rosa Patricia Quintero Barrera

 Joaquín Salvador Lavado Tejón –Quino- es detallista en todo de lo cotidiano, desde lo aparentemente trivial, hasta los contextos nacionales/mundiales/universales, cruzados por la Guerra Civil Española, el Peronismo, la II Guerra Mundial, la Guerra Fría. Irradiado por el genio de contar historias con viñetas de una página, de algunos cuadros. Entremezcla del humor que cruza fronteras por los referentes conocidos, que por tanto resultan comunes. La maestría de quien sabe de las Artes Bellas, para poder expresarse con dibujos que rompen trazos naturalistas y clásicos. Insiste en que es necesario conocer las técnicas para desarrollar sus propias formas. Lo mismo ocurre en la etnografía, en la que no sólo vale la mirada juiciosa, sino también el talento de la escritura que amalgama de formas maravillosas lo observado y lo leído tantas veces, que da espacio a los giros literarios porque se ha entendido lo estudiado.

Quino ha sido muy cercano del cine, ya sabemos que Dar la cara le sirvió de algún punto de fuga para su vida junto a la niña rebelde que siempre quiere cambiar al mundo o bajarse de él. Con Chaplin se identificó, tampoco quiso hablar; Quino prefirió dibujar. Porque: del lápiz sale cualquier cosa, sale lo que uno quiera, con ese instrumento se tiene un poder increíble. Sí dentro de un lápiz puede salir todo esto, yo quiero hacerlo. A Quino, se le dio más expresarse con trazos excepcionales de crítica y humor. Ya lo dice varias veces, el humor se mueve entre el chiste y el dramatismo, es la junta de la risa y de la angustia.

Al publicar, evidencia errores que dibujó -según él-. Entre sus seguidores lejos estaría pensarlo. La autocrítica lo lleva a inquietarse por sí el lector entendió lo que quería decir. El afán del tiempo que es exigencia para tener listo el trabajo que se publica, a veces implica dejar inconclusa la idea que requería madurarse un poco más. Por fortuna, quedan otras páginas en blanco de su libreta de dibujo, para reconstruir sus ideas. Es la posibilidad en la creación e interpretación de volver/quedarse/irse en el dibujo de los contextos; sea con trazos o con palabras.

En el ser humano de Salvador Lavado convergen sus circunstancias familiares. Su abuela de pensamiento de izquierda; su orfandad temprana; su tío don Joaquín era pintor y hacía afiches de películas, lo incitó a sus primeros dibujos a manera de divertimento. También su desapego a la tecnología. El cine que le mostraba a unos personajes buenos y a otros malos, entre norteamericanos, rusos y japoneses. El mismo antagonismo de las cintas, lo veía en la religión. De la Biblia sacó historias fantásticas, gustó de coleccionarlas, las leía sin ánimo religioso; esas narraciones le sirvieron para desarrollar argumentos, para saber quién es quién.  El nazismo le generó un atractivo perverso, le inspiró para sus críticas al autoritarismo, sectarismo y también para algunos trajes de sus personajes.

Su obra más conocida, sin duda es Mafalda, y a ella no volvió a dibujarla desde 1973, de haber seguido con la historieta, habría sido de la mano de Libertad y de Miguelito: la junta de la angustia de lo imposible y del drama del capitalismo. Pero el Maestro Quino, no dejó de expresarse, ha tenido mucho que decirnos, con su infaltable análisis crítico y profundo acerca de los ámbitos humanos. Su manera de contar sobre los mundos transitados y los posibles, ha encontrado eco entre muchas personas de distintas coloraciones nacionales, por la cercanía de los contextos y de las preocupaciones por nuestro devenir como especie.

 


Fuentes consultadas

Conferencia de Quino: entre la angustia y el humor. Escuela SUR del Círculo de Bellas Artes de Madrid. Publicado el 29 may. 2015. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=Eih5o_VCtUQ&t=444s

Página oficial Quino http://www.quino.com.ar/

 


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Película “Dar la cara” y Mafalda: la niña terriblemente ética

 

Película “Dar la cara” y Mafalda: la niña terriblemente ética

Rosa Patricia Quintero Barrera

 

…yo necesito que ganés, todos necesitamos un pequeño triunfo,

aunque no sea gran cosa, entendés…

Fragmento de un diálogo en la película Dar la cara

 

Dar la cara, la película dirigida por José A. Martínez Suárez, en blancos y negros, muestra la vida de tres muchachos después de haber prestado el servicio militar en la Argentina de los años sesenta. No sólo inspiró a Quino a tomar el nombre de Mafalda para Mafalda; sino también las incertidumbres del cotidiano, del real que Beto, Bernardo y Mariano cruzaron hacia el ciclismo, la política y el cine. La película refleja el sentir y la praxis de los bonaerenses de la época, cruzados por los miedos al fracaso, a la mala suerte. Aunque, sabían que sí eso ocurría, era porque estaban viviendo. Los muchachos transitaban entre protestas por los derechos a la vida digna, fiestas, romances, exámenes en la universidad, entrenamientos de la bici de competencia, caminatas por la ciudad buscando locaciones para la película. Es Mariano quien conoce a la madre de Mafalda, y la escena dura unos minutos, la bebé que tiene nombre de princesa no vuelve a aparecer en la cinta.

La historia del personaje de Mafalda es harto conocida. Surgió del encargo que una empresa de electrodomésticos que hizo a Joaquín Salvador Lavado Tejón, para publicitar sus productos mediante una viñeta que mostrase a una familia ideal. Quino dibujo doce historias, que no fueron tomadas por la empresa; pero un amigo suyo las publicó en Primera Plana, y al acabarse las viñetas, le pidió al dibujante que continuara con la historieta, ya que había sido bien recibida por los lectores del diario.

Mafalda es la niña terriblemente ética. Su voz -por supuesto- se alza en la defensa de los derechos y la dignidad de las personas. Quino sí debió inspirarse en Dar la cara, no sólo por el nombre de la bebé, sino por el contexto que exhibe la cinta, de inequidad, de falta de oportunidades, de pobreza, de exclusión. En la huelga que muestra la película los protestantes llevan pancartas, arengan y colocan carteles con:

¡Decimos rotundamente no! Desde hace dos meses 600 desocupados. En defensa de la nación. ¡Paro general! Por la actualización de los convenios colectivos. Contra la carestía de la vida, para que se pague regularmente a los jubilados y a los empleados del Estado. Contra la desocupación y la miseria. El pueblo aplastará a los monopolios. Ha sido clausurado, las instituciones culturales y artísticas del país. ¡Exigimos su reapertura!

A través de la voz de Mafalda, Quino pedía paz, dijo Carlos Garaycochea. En 1973 no quiso volver a dibujarla, el cansancio lo alcanzó, la veía repetida, con finales predecibles. Quino y la princesa Mafalda se dejaron. Ya él no quiso trazarla más, no quiso llevarla al universal de las tragedias. Pero ella le persigue, no quiere acallar su voz, le respira bien cerquita: ya sea con los innumerables premios que ha recibido, las conferencias y entrevistas que atiende, las traducciones de los libros, las publicaciones.

Mafalda es la niña terriblemente ética porque piensa en la otredad. Se preocupa por las mujeres que ya no aspiran sólo a tener hijos y a complacer a un esposo, piensa en la educación y en lo poco que ofrecen algunos maestros que silencian la crítica, ve al mundo lleno de heridas que urge de cuidados intensivos, comparte con Guille su hermanito la plenitud de lo escaso que les espera, cuestiona las brechas generacionales. La rebeldía de Mafalda con lo instituido, es lo que la hace reflexionar sobre el sentido de la vida, y eso justo es la ética para Enrique Dussel: proyectos de vida que exijan cambiar las conductas hacia los demás, hacia la naturaleza en la vida cotidiana como totalidad de existencia. Por eso, la niña que no gusta de la sopa, también canta con The Beatles: Imagina toda la gente viviendo la vida en paz. 

 


Fuentes consultadas

Conferencia “Una historia de Mafalda: potencialidades y desafíos del humor” [2015]. Universidad Alberto Hurtado. Chile. 2015. Disponible en https://www.youtube.com/watch?v=T7ZdYPb-O_s 

Conoce a Quino (El creador de Mafalda). Publicado por Alejandro Boglione. Disponible en https://www.youtube.com/watch?v=KFanNR-Ti1Y

Enrique Dussel Clase de Ética. Disponible en https://www.youtube.com/watch?time_continue=1137&v=dDZxrRtOqpk

Martínez Suárez, José A. (Director). 1962. Dar la cara. Argentina. 111 minutos. Disponible en https://www.youtube.com/watch?v=Teluh-MVMlQ