El dibujo de la etnografía

Laura Lara observa, escribe y dibuja. Ella decide presentar su ejercicio etnográfico de la manera que bien sabe hacer: dibujando a lápiz. Es tan cuidadosa en la descripción de don Rodrigo, como lo es, en cuanto a sus trazos. Su trabajo no nos deja olvidar de las generosas y creativas maneras de mirar y de pasar lo detenido en la observación al registro.


Gratitud a Laura Laura, estudiante de VII semestre de Diseño Visual del Colegio Mayor del Cauca. Ejercicio etnográfico realizado en la clase de Antropología.

Las casualidades y la Kaláshnikov

Rosa Patricia Quintero Barrera

Guillermo y su hijo se divierten juntos, al frente del televisor marca Sankey, con un programa de tríos de guitarras con voces. Luego con una comedia que logra arrancarles francas carcajadas a ambos, el padre se mece en su silla y el niño está sentado en el piso. Vamos a dormir que mañana hay que madrugar, pero antes mire lo que le traje. Y le mide un saco. Andrés se lo pone y exclama: ¡Me parezco al abuelo! Se van a descansar con la bendición del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

A Guillermo le llega un cajón, del tamaño de un ataúd pequeño. Al abrirlo descubre unas metralletas: ¡vida hijueputa! Esto nos va a traer problemas. A su mente se viene la situación de violencia por la que atraviesa el país y en particular su tierra antioqueña, en donde unos son soldados, otros son guerrilleros y a los otros nadie los quiere denominar. La cacería de brujas entre unos y otros logra aterrorizarlos a todos. Por eso, decide enterrar la caja en terrenos de su casa, pero antes, se guarda una de las Kaláshnikovs.

Mientras ocurre ese entierro metálico, Andrés en sus sueños se ve a sí mismo, vestido con su saco nuevo, camina descalzo por un suelo de madera, sólo iluminado con velas y escucha: cantemos mujeres, ya que el niño se va.

Al amanecer ambos, van a casa de doña Marina, quien le ofrece aguadepanela al muchacho. Guillermo aprovecha para preguntarle por el paradero de su esposa. Ella le responde que sólo ha escuchado chismes, que algunos dicen que la han visto en Medellín con el hijo de don Luis.

Luego, Guillermo busca a don Rafael para venderle la Kaláshnikov, recibe $500.000: tenemos que acabar con todos esos hijueputas, nos tienen locos. Le dice, al tiempo que le invita a formar parte de su ejército.

El hombre se interna por las calles del pueblo, con una sonrisa dibujada en su rostro por el producto de su venta y porque va a poder comprar la bicicleta que su hijo añora desde hace tiempo. Encuentra al cura en su oficio de confesar a los pecadores, a las chicas bellas que se ofrecen en el burdel, a los que se ocultan detrás de las cortinas para espiar a sus vecinos, escucha la música de carrilera.

Entonces, se antoja de quedarse en la cantina, un ambiente masculino, juegan billar, beben guaro, charlan, cantan. Saluda a un amigo. Brindan tragos dobles de Antioqueño hasta el fondo blanco. Ambos se van embriagando, la melancolía comienza a adueñarse de Guillermo: ¡Caliche, súbale, súbale, súbale! Porque quiso escuchar justo esa canción más fuerte. Ya borracho del licor y del dolor, canta para sí mismo: me dejaste la ilusión de mi existencia, me dejaste envenenada una herida. Él prefirió seguir embriagándose para pensar más en ella, que lo abandonó, sin darle explicaciones, sin dejarle un adiós. Siguió bebiendo como si fuese un exorcismo, para tenerla más cerca y a la vez, alejarla de sus sentires. El amanecer le sorprende con el sol en su cara, tirado en el andén de la cantina. Con esa conocida sensación que suele dar, que combina la liviandad del alcohol en las venas con la obligación social que se hace para aparentar sobriedad y, se va presuroso a su casa.

Al llegar, doña Marina le cuenta del tiroteo de la noche anterior, se encuentra con las miradas de los gallinazos que algo malo le vaticinan. Desesperado busca a su hijo, hasta que lo encuentra en el pastizal, pero ya yerto a balazos. El dolor es tanto que no le cabe en el pecho, abraza a su hijo, le acaricia, le llama, le llora, le extraña para siempre. Ya no pudo verlo más sonreír, ni siquiera al entregarle la bici que le había comprado antes de entrar a la cantina. Tuvo que enterrarlo con el traje nuevo en la caja en donde estaban las Kaláshnikovs que de manera extraña le llegaron. El altar lo tienen bien bonitico, tóqueme la marcha, mis ojos lloran, yo he de verte.  


Relato inspirado en el Cortometraje Kalashnikov (2013) Director: Juan Sebastián Mesa, proyectado en Popayán, Colombia, en el 8 Festival de Cine Corto de noviembre de 2016.

 

 

 

 

Sobre la fotografía: Susan Sontag

susan-sontag

Susan Sontag, ensayista y novelista norteamericana, nos deja este exquisito libro de la fotografía. El preámbulo de Sobre la fotografía ocurre con el mito de la caverna de Platón. Para contar cómo podemos ver al mundo a través de sombras puestas en escena de los mundos habitados, producto de construcciones intencionadas que otros quieren que veamos, o quizás también soñamos con guardar en el recuerdo y en las interpretaciones.

Sontag como gustadosa del cine, estremece su narración con bellas películas de fotógrafos y de fotografías: Los Carabineros, El fotógrafo del pánico, Si tuviera cuatro dromedarios. A través de las fotografías nos puede caber el mundo en la cabeza. Coleccionamos momentos. Nos apropiamos de lo fotografiado. También son susceptibles de almacenamientos y manipulaciones. Son pruebas incontrovertibles  de vigilancia y control, de rituales sociales. Almacenan remembranzas que pueden ser escritas y dibujadas con palabras.  En ocasiones son lo único queda.

Libro: Sontag, Susan. (2006). Sobre la fotografía. Barcelona:Alfaguara

Dibujando con palabras a los que dibujan: cruce de mirada de dos antropólogos

Dibujo tomado el Banco de la Republica. Titulo Nada de lo Anterior.

Exposición el Banco de la República. Titulo Nada de lo Anterior

Por: Felipe Andrés López

El proceso de observación participante la iniciamos la Antropóloga Patricia Quintero y el Antropólogo Felipe Andrés López  el 26 de agosto del 2016 en el Banco de la República, donde Cali se Dibuja realiza una exposición de sus diferentes artistas. Este colectivo es manejado por el Maestro Alfonso Renza quien es egresado de la Universidad del Cauca y actualmente está radicado en la ciudad de Cali, la idea de ellos es plasmar en el papel los contrastes naturales y artificiales de la ciudades y así demostrar esa otra cara que a veces pasa desapercibida. Conversando con el Maestro Renza la propuesta es sacar el arte de los convencionalismos, de un estudio y una mera academia y mostrar cómo cada dibujante tiene una marca propia, un trazo que lo identifica; además este tipo de propuesta cambia la forma en cómo llega la Cultura y el arte a las personas de a pie, que día a día se recorren la ciudad.

Al día siguiente continuamos con la observación en el Pueblito Patojo, donde se sumaron los artistas de Dibujando a Popayán, aprovechando la tarde soleada y la brisa que la acompañaba nos sentamos durante un momento con el Maestro Renza, Alejandro González, Juan Martín Rosero e Ivon Andrea Lagos a conversar y dialogar sobre los diferentes aspectos de la dinámica social de las ciudades, en especial de Cali y Popayán.

Conversábamos de lo importante que es este tipo de propuestas para las ciudades, movimientos diferentes que le den otro uso al espacio público, el cual ha sido ocupado por las ventas ambulantes y este a su vez lo perdieron las personas: las dinámicas de las ciudades son tan cambiantes, ciertas costumbres se van transformando y a su vez adaptando a lo que el lugar ofrece; por ejemplo, se decía como la ciudad de Cali a ido perdiendo zonas verdes y el cemento cada día va tomando más protagonismo, la diferencia de clima entre San Antonio y la parte baja de Cali, incluso, lo comparaban con el libro de Dante Alighieri La Divina Comedia, arriba el cielo y abajo el infierno.
Cuando me retiro a recorrer y a observar donde se encuentran los dibujantes. Me percato de que cada uno ha tomado un lugar en especial para poder dibujar, con la mejor vista para así expresar lo que sus ojos ven; en ese momento me acerco donde José Ramírez uno de los integrantes de Dibuja Popayán y estudiante de Diseño Visual en el Colegio Mayor, en ese momento dibujaba la iglesia la Ermita con su fuente, él aseguraba que:

José Ramírez

José Ramírez

“Tenemos que apoderarnos del espacio, aprovechar que Popayán es dibujable, que tiene tanto por ver y mostrar, que cada rincón de la ciudad muestra algo diferente”
Es importante aprovechar cada momento que nos brinda el paisaje, no solo natural, sino urbano, cada instante que nos brinda una ciudad que a pesar de estar ligada aun coloniaje, nos comparte su historia, sus vivencias y remembranzas.

José me dice que los muchachos de Cali estaban fascinados con Popayán, con su entorno, sus espacios, cada situación que nos da, es maravillosa esta ciudad, afirmaban ellos; es ahí cuando coincidimos con José y decimos si personas de otro municipio admiran lo que tenemos, porque nosotros no lo hacemos pero esto cambia cuando la sociedad tiene otro tipo de propuesta como la realizada hace ocho días, las personas sienten y entienden el sentido de pertenencia por su tierra.

La presencia femenina en el grupo se hizo notar por Norby Cruz, una mujer fantástica, con un talento inmenso, una candidez que sale de sus poros, una suavidad que llama la atención, con su voz suave y pausada (no parece caleña), con la voz de la experiencia habla de lo que es el arte, de lo que significa en su vida, como ve ella el mundo que la rodea, en ese momento nos muestra un dibujo que hizo cuando iba caminado rumbo al Morro y en ese preciso instante me muestra uno de sus escritos, texto que muestra una mujer inteligente, centrada, que siente gran amor, con una soledad que la rodea, es increíble como ella logra estampar en un lienzo lo que ve y en un escrito lo que siente.

Como conclusión me llega a la mente que el arte no solo se hace en un estudio, en una gran academia, nace del corazón, del alma, el no desligarse del espíritu, así como el poeta escribe sobre su melancolía, como describimos lo que vemos, así mismo lo hace el dibujante, no necesitan una hoja grande de papel, ni un gran juego de lápices, un hoja pequeña, un lapicero y listo, tienen su dibujo, tienen en una hoja de cuaderno lo visto. Aquí anexo otras imágenes del encuentro:

 

Por: Rosa Patricia Quintero Barrera

Se juntan los dibujantes urbanos de Cali y de Popayán en el Rincón Payanés. De Cali los artistas: Norby Cruz, Diana Reina, Linda Johana Murillo, Alejandro González, Ana Elida Ortiz y el Maestro Alfonso Renza, quien es el líder del grupo “Cali se Dibuja” que recorre a la bella Sultana del Valle del Cauca. De Popayán los artistas: Laura Lara, Eliana Aguilar, José Ramírez, Héctor Ortiz. Falta el arte del Maestro Alfonso Espada, quien es el líder del grupo “Dibujando a Popayán”, porque fue invitado a representarlos en “A dibujar en Ibagué” en el Foro Nacional de la Bicicleta (Bicitrazo).

Los dibujantes se dispersan hacia algún punto de fuga que les centra su interés creativo. Cada uno ocupa su transitorio/itinerante espacio. Busca colocarse/acomodarse. Se vale de sus aditamentos de dibujo para recrear lo que sus ojos bien saben ver. Acaricia con su mirada los objetos, los cuerpos, las texturas, los colores, las sombras; lo que la mayoría no aprecia.

Las técnicas varían: Linda prefiere el lápiz blanco sobre papel, porque a ella le gustan especialmente las sombras, lo que hay detrás de lo evidente. Laura se fascina con el puntillismo, por eso usa el rapidógrafo sobre papel, a ella no le gusta el papel blanco, porque no le deja volar su inspiración. Héctor se queda con el lápiz sobre papel opalina. José usa tinta con iluminación Honney Cob. Norby hace dibujos rápidos de aquello que cautiva su mirada, sus libretas muestran que todo la encanta: el señor que toca el saxofón, los niños en movimiento, los vendedores ambulantes, las arquitecturas, lo que admiran sus ojos mientras camina. Gusta de trazos irregulares, subjetivos. Es tan hábil con el bolígrafo que mientras habla y pasa las hojas de sus cuadernos, va completando sus dibujos. Norby se centra en el instante: mirar y dibujar. Ella guarda la imagen, la poesía del momento y, luego si quiere, lo continúa, siempre quiere: dibuja a los que la miran a ella, mientras dibuja.

Maestro Alfonso Renza

Maestro Alfonso Renza

Cada artista tiene su caja de herramientas, con instrumentos que por sí solos serían comunes. Pero que en sus manos se convierten en elementos extraordinarios: pasteles, lápices, pinceles, tintas, colores, lapiceros, portaminas, plumillas de bambú, bisturí, sacapuntas. Extraordinarios porque con ellos convierten una simple hoja en blanco en una obra de arte, a su propio modo de pasar el registro visual a representaciones de las alteridades de las realidades.

Laura hace un esbozo a mano alzada, puede ser a lápiz rápido, luego detalles con rapidógrafo sí el dibujo requiere de sombras con puntos. Para que Laura termine el dibujo, se detiene en él unas tres horas en su casa o en la universidad, a ella no le interesa mucho el realismo, prefiere la ilustración. Diana dibuja en su libreta nueva la fuente del Rincón Payanés, piensa que no había dibujado una piedra, se detiene en el detalle de la nueva textura y opta por el puntillismo.

 

Agradecemos a los artistas que nos permitieron acompañarlos. Mientras ellos hacían lo que saben hacer, los antropólogos intentamos dibujarlos con nuestras limitadas palabras. También presentamos una rápida etnografía, como el trazo a mano alzada, como el esbozo del mirar, que luego si se quiere puede ser susceptible de una mayor elaboración argumentativa. Acá quisimos tener puntos de fuga subjetivos, itinerantes, ondeantes. Sólo divertirnos con dibujos y palabras.

 

 

“Exlibris”: Cortometraje de animación de María Trénor

Exlibris es un cortometraje de animación de la directora María Trénor, nominado en la categoría de mejor cortometraje de animación en los Premios Goya  25 edición de 2011 . De entre los libros muestra a varios lectores que trascienden las grafías. Los personajes vuelven a la vida, bailan, cantan, se transforman unos en otros. Las bibliotecas son pianos. La caperuza de la lámpara de la mesita de noche sirve para que Sancho se desplace. El papel higiénico hace alegoría a los molinos del ingenioso don Quijote de la Mancha. Los lectores se permiten maravillarse y sorprenderse con lo leído: “Desocupado lector, sin juramento me podrás creer que quisiera que este libro, como hijo del entendimiento, fuera el más hermoso, el más gallardo y más discreto que pudiera imaginarse” (Cortometraje Exlibris).

 

¿Por qué dibujo? Maestro Pablo Valderrama

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¿Por qué Dibujo?…no lo sé, poderosas fuerzas se agitan en mí y tengo que hacerlo…tal vez es mi manera de lidiar con lo abrumador de la misma existencia, dibujar y pintar es como explorar y comprender las cosas, los seres, las ideas… este impulso indescriptible, la perplejidad frente al papel en blanco, unas primeras líneas y luego cuando encuentras el norte ahí ya hay pasión….
Salir a dibujar es para mí parte del quehacer artístico, salir a dibujar buscando estímulo, explorando posibilidades para luego dar forma a un proyecto en el taller, o realizar un dibujo, una acuarela del natural que sea en sí misma una obra.
En el transcurso se los años he compartido este ejercicio con mis amigos artistas: primero con mis maestros Bernardo López y Cesar A. Sarria verdaderos fanáticos de pintar al natural, con el pintor Roberto Rozo con quienes realizamos varias giras por Colombia de Dibujos y Acuarelas. Infortunadamente dejamos de hacerlo por varias razones, Roberto Rozo vive ahora en Calgary Canadá, Bernardo López vive ahora en Buenaventura y mi maestro Sarria viajó más allá de la geografía….Ahora salimos con Cali Se Dibuja, con amigos que comparten su pasión por el dibujo y el Arte. Ahora Salgo a dibujar a Cali, aunque no es mi primera vez, mi relación con la Ciudad es entrañable desde siempre, por supuesto tenemos muchas historias… cada lugar te recuerda a alguien, esos momentos inolvidables condensados en sus rincones….
Cali ciudad glamorosa, seductora e ingrata… agredida por fuerzas implacables, específicamente por políticos deshonestos y comerciantes sin alma, esta Cali ruidosa y sofocante a veces es La Ciudad viva porque Cali es su gente, Urbe Triétnica y sincrética, cuando salgo a dibujar me integro en esta dinámica y con todos los que transitan sus vías y espacios somos como linfocitos, glóbulos blancos y rojos los que le dan vida al asfalto, al ladrillo y hormigón… cuando sales a dibujar y algún transeúnte se detiene de su ruta por unos minutos para contemplar tu dibujo, te encuentras siempre con la frase “me gustaba dibujar” y ahí descubres que todos tienen la veta artística y te da de lleno el hecho que somos iguales y todos artistas o no…todos empezamos dibujando!!!

Maestro Pablo Valderrama

Fuente: Cali se Dibuja

Dibujos y texto publicados en Etnicográfica.Wordpress con autorización del autor

Gracias al Maestro Valderrama por dejarnos pensar y sentir desde

otros puntos de fuga su mirada de artista posada en los mundos

Colportaje: estrategia propangandística medieval

cartelColportaje es un término que acuñó Carlo Ginzburg de Robert Mandrou, caracterizada por utilizarse en los medios “toscamente” escritos como almanaques, coplas, recetas y narraciones de prodigios que comerciantes ambulantes vendían en las ferias a poblaciones rurales durante los siglos XVII y XVIII (Ginzburg, 2008, p. 12). El colportor –quien reparte la literatura del colportaje- también podía dedicarse a la evangelización, llevando en su cuello un cartel con un versículo bíblico, que lo hacía merecedor de algunas ganancias económicas y del reconocimiento social al mostrarse como un verdadero cristiano.

En la actualidad las personas adeptas a la Iglesia Adventista del Séptimo Día realizan el colportaje como una de sus obligaciones misioneras. Incluso en sus centros de estudio ofrecen programas especiales para lograr que los estudiantes cumplan con este servicio de evangelismo en períodos de vacaciones. También es común que los adultos se desplacen en grupos por las ciudades, y puerta a puerta ofrezcan sus publicaciones: “Colocad en los hogares de la gente revistas, folletos y libros que predicarán el Evangelio en sus diferentes aspectos.  No hay tiempo que perder.  Que muchos se entreguen voluntariamente y sin egoísmo a la obra del colportage […]” (Consejos sobre Salud, p. 462).

También es una estrategia comunicativa muy utilizada hoy día para promocionar y llevar las buenas noticias a transeúntes desprevenidos que transitan por las calles de cualquier ciudad, como volantes que promocionan negocios de magia, de salud, de préstamos de dinero, de lugares dedicados a la educación, o eventos cotidianos prontos a realizarse.

Puedes complementar en La magia amorosa promocionada en volantes

Fuente: Quintero Barrera, Rosa Patricia. (2016). “Magia amorosa: El amarre ofrecido por los volantes propagandísticos”. Ensayo en construcción.